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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Ejecutores inverecundos.

UN DEGOLLADOR CIRCULA LIBRE POR LAS CALLES DE CHILE

Contribución de Ximena Cadiz (Chile)
Reenviado pro German Westphal

Ver el recorte adjunto:




La información no ha aparecido en la prensa. Tampoco está en el sitio del Poder Judicial. 

¿Cuál es el papel que juega la Tercera Sala de la Corte Suprema en todo esto? 

¿Quiénes integraban la Tercera Sala cuando excarcelaron al degollador?

19/09/2016 14:54 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

Inverecundo General JUAN EMILIO CHEYRE ESPINOSA

Escribe Prof Pedro Godoy

Juan Emilio Cheyrees.wikipedia.org/wiki/Juan_Emilio_Cheyre

Suertudo el general (r) nombrado. Se "manda el numerito" de Antuco con sesenta y tantos uniformados muertos por la nevazón. Uniforme de primavera en pleno invierno e insuficiente desayuno Y "muy prisco" no renuncia a la Jefatura del Ejército. Lo sostiene el muy "socialista" Presidente Lagos. Eso no es nada.

memoriaviva.com

En La Serena durante las jornadas de 1973 es el brazo derecho de jefe del Reginiento. Interviene en allanamientos y detenciones de modestos allendistas. También irrumpe en el Liceo de Hombres. Invita a dialogar a docentes y estudiantes. Sobre la testera pone su pistola de 9 mm. Respuesta: silencio.

www.puntofinal.cl/525/

Es el 2º hombre del CNI local. Niega después toda injerencia en el asesinato masivo que protagoniza la denominada Caravana de la Muerte encabezada por el general Sergio Arellano.


Eso no es nada, está ligado al aniquilamiento de Bernardo Lejderman y su espòsa en refugio cordillerano. Ese funcionario del régimen depuesto y pareja caen acribillados por patrulla del citado Regimiento. Cheyre entrega al único sobreviviente -una guagua- a las monjas de la Providencia. En el cuartel cultiva amistad con médico que suscribe los certificados de defunción de las víctimas de la cobarde represión.

Se jubila con contundente deshaucio y sueldo completo. La PUC lo nombra con jornada completa.

Hago presente a la FEUC y, recientemente, al dip. Jackson lo que significa convertir en catedrático a un encubridor y cómplice de 1973 y responsable del holocasusto de Antuco. No hay respuesta.

Piñeira lo pone a presidir el SERVEL... Como hay protestas, deja la jefatura. Se queda como funcionario.

Ahora Bachelet lo incorpora a la comisión que viaja a La Haya para asesorar a comisión que litiga con Bolivia...

Imposible negar que, amparado en la amnesia colectiva, es un afortunado.

Prof. Pedro Godoy P. }

Centro de Estudios Chilenos

CEEDECh profe@cedech.cl

www.premionacionaldeeducacion.blogspot.com

VER: http://www.puntofinal.cl/525/

30/05/2014 01:01 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.


Caen envenenadores de la dictadura chilena

Por Guillermo Rodríguez Morales
Fuente: http://www.surysur.net/2014/01/caen-envenenadores-de-la-dictadura-chilena/ 

La Justicia chilena detuvo a cuatro militares acusados de envenenar con toxinas botulínicas a presos políticos en 1981, operación considerada la antesala del asesinato del ex presidente Eduardo Frei, en enero de 1982 en la Clínica Santa María. Sospechosamente, Neruda falleció en la misma clínica.
“Están procesados y con detención preventiva el médico militar Eduardo Arriagada, su asistente y veterinario Sergio Rosende, y los oficiales en retiro Joaquín Larraín y Jaime Fuenzalida”, dijo el abogado Francisco Ugas, del Ministerio del Interior. 
Los dos primeros represores están detenidos bajo el cargo de homicidio de los opositores y militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) Víctor Corvalán y Héctor Pacheco. Los otros dos como cómplices del asesinato frustrado de otros cinco presos políticos.
La investigación del juez Madrid indicó que el 9 de diciembre de 1981 las siete víctimas, supuestos opositores a la dictadura de Augusto Pinochet, fueron trasladadas desde el Centro de Detención Preventiva de Santiago, donde estaban detenidos por delitos comunes, a un hospital debido a serios problemas de salud a causa de una intoxicación producida por la denominada toxina botulínica. 
Dicha toxina fue traída a Chile desde Brasil por el Instituto de Salud Pública y posteriormente entregada a los encargados de un laboratorio secreto a cargo de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE), afirmó la investigación.
El mismo equipo que figura en esta acción represiva es investigado por la muerte de Frei, ocurrida semanas después, en enero de 1982 en la Clínica Santa María, tras una operación. 
Algunos de estos sospechosos son señalados también como responsables por la muerte del poeta Pablo Neruda, quien falleció en la misma clínica. “Esto es muy importante”, dijo el abogado Eduardo Contreras, litigante en el caso Neruda. “¿Y no detuvieron a Sergio Draper?”, inquirió en alusión al médico que atendió a Neruda y Frei.
Eduardo Arraigada
Eduardo Arraigada
Los detenidos, que fueron trasladados a un regimiento, constituían el equipo que en dictadura ingresó desde Brasil armas químicas a Chile, con fines de “guerra interna” y externa, como ellos mismos confesaron a la policía. Estas armas de destrucción masiva, que llegaban primero al propio palacio presidencial de La Moneda, eran básicamente toxinas botulínicas, un veneno mortal. 
La operación, según declaraciones a la policía de los demás involucrados, comenzó a inicios de 1980, previo al envenenamiento de los presos políticos y la muerte de Frei, en cuyos restos fueron encontrados gas mostaza y talio.
El propio director del Instituto de Salud Pública (ISP) en esos años, el coronel Joaquín Larraín, reconoció a la policía civil en un texto con su firma que la adquisición de armas químicas comenzó luego de una reunión con el médico Eduardo Arriagada Rehren, de inteligencia militar. 
En el encuentro, Arriagada preguntó a Larraín, un ex profesor de la Escuela de las Américas, si el ISP tenía toxinas botulínicas, aduciendo que el ejército las necesitaba, debido a las tensiones con países limítrofes, en especial Argentina.
Arriagada, quien estuvo acompañado en el encuentro además por el veterinario Rosende, admitió los hechos también a los investigadores, quienes realizaron las pesquisas por petición del juez Alejandro Madrid.
El magistrado, quien lleva años investigando la muerte de Frei y el envenenamiento de presos en la Cárcel Pública de Santiago, debería dictar sentencia en el magnicidio en los próximos meses.
Sobreviviente Guillermo Rodríguez Morales
Sobreviviente Guillermo Rodríguez Morales
Si bien la detención de los cuatro militares es considerada un logro para esclarecer lo ocurrido durante la dictadura pinochetista, la Corte de Apelaciones de Santiago rebajó ayer las penas a tres de cinco agentes de la dictadura condenados por la desaparición de los hermanos Mario y Nilda Peña Solari, ocurrida a fines de 1974. 
La resolución de las juezas Dobra Lusic, Adelita Ravanales y María Teresa Figueroa modificó la sentencia de primera instancia, dictada el 30 de marzo de 2012 por el juez especial Joaquín Billard a los autores de los secuestros, ocurridos el 9 y 10 de diciembre de 1974 en la capital chilena.
Los nombres de los hermanos Peña Solari fueron incluidos en 1975 en la llamada Operación Colombo, que consistió en un montaje para encubrir la desaparición de 119 presos políticos, en su mayoría militantes del MIR. 
Durante la dictadura de Pinochet, según documentos oficiales, unos 2300 chilenos murieron a manos de agentes del Estado y de ellos, 1192 permanecen aún como desaparecidos.
En diversas indagaciones judiciales se ha establecido que la dictadura militar utilizó también gas sarín y talio en contra de opositores.

28/01/2014 14:40 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

Justicia acusa a ex agentes de la DINA por delito de tortura en Villa Grimaldi

INVERECUNDOS QUERELLADOS:
JUAN MANUEL GUILLERMO CONTRERAS SEPULVEDA,  
 PEDRO OCTAVIO ESPINOZA BRAVO,  
ROLF GONZALO WENDEROTH POZO,  
MARCELO LUIS MANUEL MOREN BRITO,
FRANCISCO MAXIMILIANO FERRER LIMA,
MIGUEL KRASSNOFF MARTCHENKO, 
BASCLAY HUMBERTO ZAPATA REYES,
FERNANDO EDUARDO LAURIANI MATURANA, 
GERARDO ERNESTO GODOY GARCÍA, 
ORLANDO JOSE MANZO DURAN, 
RICARDO LAWRENCE MIRES.
QUERELLANTES:
María Cristina Chacaltana Pizarro, Raúl Enrique Flores Castillo, Ricardo Frodden Amstrong, María Cecilia Bottai Monreal, Omar Antonio Barraza Diaz, Juan Alejandro Rojas Martínez, Edwin Patricio Bustos Streeter, Martín Humberto Hernández Vásquez, Lelia Matilde Pérez Valdés, Renán Gregorio Castillo Urtubia, Nuvia Betsy de Lourdes Becker Eguiluz, Osvaldo Ignacio Torres Gutiérrez, Lucrecia Brito Vásquez, Amelia Odette Negrón Larré, Renato Francisco Donoso Garay, Simón Alejandro Donoso Garay, José Moya Paiva, María Isabel Ortega Fuentes, Patricio Negrón Larré, Selva Ivonne Hidalgo Fuentes, María del Carmen Andrade Sánchez por su cónyuge Salvador Alejandro Donoso Garay, Roberto Ernesto Gajardo Gutiérrez, Pedro Alejandro Matta Lemoine, Rosa Elvira Lizama Leiva, Gladys Diaz Armijo, Alicia Alvarado Vistoso, Jesús Clara Tamblay Flores, Lautaro Robin Videla Moya, María Isabel Matamala Vivaldi, Sergio Carlos Requena Rueda,María Stella Dabancens Gándara, Delia Susana Veraguas Segura, Gerardo Cornelio García Huidobro Severín, Ofelia Nistal Nistal, Hilda Garcés Durán, María Alicia Salinas Farfán, Mariluz Zabrina Pérez Allendes, Marcia Scatleburry Elizalde.
ARTÍCULO PUBLICADO POR CNN
El ministro en visita de la Corte de Apelaciones, Leopoldo Llano, dictó la acusación en contra de 11 miembros de la DINA por el delito reiterado de tortura contra 36 ex presos políticos en Villa Grimaldi. La acción genera precedente por ser la primera vez que se les acusa por dicho delito en este centro de detención y en el que, según el ex jefe de la policía secreta de Pinochet, Manuel Contreras, jamás se torturó a nadie. 

Villa Grimaldi fue un centro clandestino de detención, tortura y exterminio, que hoy se ha vuelto Museo y Parque por la Paz, a fin de promover la memoria y promoción de los Derechos Humanos. 

Pedro Matta, Rosa Lizama y Lautaro Videla, son algunos de los  ex detenidos, en 1975, por la policía secreta de Augusto Pinochet, DINA. Ellos recibieron la ratificación, por parte del Ministro en visita de la Corte de Apelaciones, Leopoldo Llanos, respecto a sus demandas por las torturas que habían establecido por décadas y que fueron negadas por Manuel Contreras, ex jefe de la DINA. Además, Llanos responsabilizó a 11 ex funcionarios de la DINA por los delitos cometidos en el lugar, entre ellos Manuel Contreras, Pedro Espinoza, Gerardo Godoy, Ricardo Lawrence, Marcelo Moren  Brito, Miguel Krassnoff y Basclay Zapata.

"El hecho que la sociedad chilena, que nuestro país finalmente llegue, aunque sea muy tarde, a esclarecer todo y a juzgar es un mérito", Acotó Lautaro Videla, ante la resolución de sus demandas. 

05/12/2013 15:03 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

Ejército aún paga sueldos a ex agentes de la DINA

25 DE NOVIEMBRE DE 2013

Enviado por Luis Tapia

Según aparece en la página institucional del Ejército correspondiente a 2013, reciben pagos mensuales los coroneles retirados y vueltos a contratar Patricio Zambelli Restelli y Hugo Acevedo Godoy, y el ex suboficial Eugenio Álvarez Gonzalez, todos ellos exagentes de la DINA.

DINAuu

El Ejército destina mensualmente varios millones de pesos para pagar sueldos a ex agentes de los organismos represivos de la dictadura de Augusto Pinochet que figuran en sus plantillas como personal “a honorarios”, según se puede comprobar en la página institucional de esa rama castrense. 

La situación se contradice con lo que declaró en septiembre de 2009 el entonces comandante en jefe, general Oscar Izurieta, actual subsecretario de Defensa, a la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados, de que a esa fecha “no quedaban” ex agentes recibiendo pagos del Ejército. 

Según aparece en la página institucional del Ejército correspondiente a 2013, reciben pagos mensuales los coroneles retirados y vueltos a contratar Patricio Zambelli Restelli y Hugo Acevedo Godoy, y el ex suboficial Eugenio Álvarez Gonzalez, todos ellos ex agentes de la DINA. 

También reciben pagos mensuales los exagentes operativos de la Central Nacional de Informaciones (CNI), sucesora de la DINA, Nazario Aracena Robles, Iván Droguett Ruiz y Nora Carreño Barrera. 

Ninguno de ellos figura hasta ahora condenado o procesado por delitos de lesa humanidad, a pesar de que cumplieron funciones operativas en brigadas vinculadas a crímenes, lo que han negado en sus declaraciones judiciales. 

Quién sí está encausado por los crímenes de la Caravana de la Muerte en la ciudad de Antofagasta en octubre de 1973, es el general retirado Gonzalo Santelices Cuevas, quien recibe una remuneración mensual de 1.670.000 pesos como “asesor del Estado Mayor de la Dirección de Inteligencia del Ejército (Dine)”. 

Santelices no perteneció a la DINA o a la CNI, pero estando al mando de la Guarnición Militar de Santiago, en febrero de 2008 fue dado de baja del Ejército por el Gobierno de la presidenta Michelle Bachelet, tras la publicación de un reportaje en el diario La Nación Domingo que incluyó su declaración judicial, prestada en septiembre de 2002, admitiendo su participación en ese crimen. 

Bachelet disputará el próximo 15 de diciembre la segunda vuelta presidencial ante la candidata oficialista de derecha Evelyn Matthei.

 Santelices declaró que la noche del 18 de octubre de 1973 secuestró desde la cárcel de Antofagasta a 14 prisioneros políticos y los condujo en camiones a la Quebrada del Way en las afueras de esa ciudad. 

Con personal bajo su mando, formó a los presos para que el escuadrón de la Caravana de la Muerte, comandado por el general Sergio Arellano los asesinara. 

Después subió los cuerpos a los camiones y los dejó apilados en la calle frente a la morgue local, donde los encontraron sus familiares.

 Patricio Zambelli Restelli recibe del Ejercito 1.300.000 mensuales como “asesor de Planificación de la Dirección de Inteligencia del Ejército (Dine). 

Según una declaración judicial de mayo de 2010, Zambelli es experto en inteligencia y operó como agente en el campo de prisioneros Villa Grimaldi “junto a Miguel Krassnoff” mientras allí se torturaba y asesinaba a prisioneros. 

En 1976 integró la Brigada Caupolicán, de la DINA, que ese año secuestró a todos los miembros de la dirección clandestina del partido Comunista, que finamente fueron asesinados en otro cuartel del organismo (Simón Bolívar). 

Hugo Acevedo recibe 750.000 pesos mensuales como “asesor de proyectos estructurales de la Escuela de Infantería de San Bernardo”. 

En la DINA Acevedo integró la Brigada “Rengo” y después pasó a la CNI, donde cumplió funciones operativas hasta el fin de la dictadura, en 1990. 

Eugenio Álvarez, que también perteneció a la DINA y a la CNI, obtiene al mes 340.000 pesos como “asesor administrativo de la Dirección de Mantenimiento del Ejército”. 

El exteniente coronel Nazario Aracena, antiguo agente operativo de la CNI, gana 787.000 pesos mensuales como “supervisor de Seguridad del Estado Mayor General del Ejército”. 

Nora Carreño, exagente operativa de la CNI, gana al mes 660.000 pesos como “asesora de la Comandancia de la Guarnición Militar de Santiago”, mientras Iván Droguett recibe 420.000 pesos mensuales como “asesor del Estado Mayor General del Ejército”. 

Jorge Tarud, miembro de la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados, consideró “indignante” la situación y dijo a Efe que el el comandante en jefe del Ejército, general Juan Miguel Fuente-Alba, y el subsecretario de Defensa, Óscar Izurieta, serán citados por dicha comisión, “para dar explicaciones al país”. 

Consideró además que los exagentes deben ser cesados de inmediato de sus funciones. 

En tanto, Mireya García, vicepresidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), señaló que “con esta información queda claro que el Ejército sigue comprometido con quienes violaron los derechos humanos bajo la dictadura”. 

A su juicio, más grave aún es que el Ejército “atentó contra una institución de la democracia, como es la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados, al afirmar en 2009 su comandante en jefe, general Izurieta, que a esa fecha no quedaban exagentes financiados por el Ejército. Ahora vemos que no es verdad”, concluyó. 

SI QUIERE INQUERIR MAS DETALLES DE ESTE ARTICULO SOLO HAGA CLIC ENCIMA DEL LINK Y PODRA VERLO: 

Fuente: www.elmostrador.cl/pais/2013/11/25/ejercito-aun-paga-sueldos-a-ex-agentes-de-la-dina/

 

FUENTE--- actualidad.rt.com

 

 

 

26/11/2013 02:29 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

EL INVERECUNDO GRAL.CHEYRE SE HACE EL ZORRO MANCO

Un interesante artículo del abogado de Derechos Humanos, Eduardo Contreras, publicado en http://blogs.cooperativa.cl/opinion/derechos-humanos/20130823095118/cheyre-y-el-futuro/

En este artículo se nota que Cheyre intenta (como se dice en Chile) sacarle el poto a la jeringa, pero queda claro y probado de que es un inverecundo.

Cheyre y el futuro

Por Eduardo Contreras

23 Agosto 2013

El simbólico encuentro en un programa de TV de personas que representan posiciones antagónicas en la situación creada a consecuencia del genocidio desatado por el brutal golpe de Estado del 73, reiteró que las heridas siguen abiertas, que no hay reconciliación posible, que no es un asunto del pasado y que si de veras aspiramos en el futuro a la estabilidad democrática y al desarrollo social, no hay otro camino que enfrentar la verdad y buscar la justicia.

No será posible el “nunca más” en brazos del olvido y la impunidad como de algún modo, más o menos evidente, se ha intentado en las últimas décadas al impulso de los mismos centros de poder, nacionales y foráneos, que desataron la peor tragedia de nuestra historia.

Este es, en nuestra opinión, el tema central de la controversia protagonizada por una parte por Ernesto Lejderman Avalos, cuyos padres fueron asesinados delante suyo por una patrulla militar cuando tenía poco más de 2 años en septiembre del 73 en el sector de La Aguada, Gualliguaica, cerca de Vicuña y, por otra parte, el hasta hace poco presidente del Servel, general ® Juan Emilio Cheyre quien ostentó algunos años la calidad de Comandante en Jefe del ejército chileno.

Como muchos compatriotas que vieron el debate, sentí que de un lado estaba la simpleza y la fuerza de la verdad en las palabras de Ernesto y, por otro, el rebuscado ocultamiento de la verdad en defensa de lo indefendible en las palabras del ex uniformado.

Debo aclarar que, en mi personal opinión, Cheyre no es la imagen grotesca del típico militar torturador, inculto, agresivo por encima de todo; sé que es una persona ilustrada, sé que ha declarado en tribunales, conozco perfectamente los expedientes judiciales en los que ha debido comparecer o ha sido citado y por supuesto no ignoro que no fue procesado ni condenado en ninguno de esos procesos penales a los que concurrió.

Sin embargo, nada de eso lo exculpa ética y moralmente y, desde mi perspectiva, tampoco lo excusa en el plano jurídico penal. Que los tribunales no lo hayan condenado ni procesado no significa en modo alguno su inocencia.Lamentablemente, la justicia en nuestro país está todavía muy, muy lejos, de ser plena, correcta y suficiente.

En efecto, sin negar los avances logrados gracias a la tenaz lucha de las organizaciones de familiares de las víctimas y de los defensores de derechos humanos, prevalece la sensación justificada de impunidad, de falta de rigor del poder judicial.

¿Hay un mejor ejemplo de que el propio dictador, Pinochet, murió sin ser condenado? A lo más pudimos lograr su desafuero, procesamiento y detención domiciliaria en Chile ; también estuvo preso en Londres en mérito de la jurisdicción universal. Pero en nuestro país no fue condenado.

¿Y acaso han sido condenados los autores, instigadores, cómplices y encubridores civiles del golpe? ¿Han sido requeridos los ex ministros y ex subsecretarios de Pinochet, o los dueños de medios de comunicación golpistas, o periodistas que colaboraron con la Dina, o el líder del grupo terrorista “Patria y Libertad”?

Argucias legaloides como la llamada “media prescripción” y la aplicación de penas ridículamente bajas o de beneficios arbitrarios a asesinos como los degolladores de Guerrero, Parada y Nattino, completan el cuadro de impunidad.

Dicho lo anterior, volvamos al general Cheyre, sus antecedentes y sus declaraciones. En el caso específico del matrimonio formado por Bernardo Lejderman, argentino, de 30 años y María del Rosario Avalos, mexicana, de 24 años, padres de Ernesto, ellos fueron fusilados cuando intentaban salir por la cordillera hacia Argentina huyendo con su pequeño del clima de terror impuesto por los militares en La Serena y pueblos aledaños. La orden provino del regimiento “Arica” a cargo del oficial Ariosto Lapostol, otro impune hasta hoy.

¿Quién era su hombre más próximo? Su ayudante Juan Emilio Cheyre. Tan próximo que fue precisamente a él a quien, tras el crimen, le encomendaron la tarea de entregar al menor a las religiosas.

A la luz de los hechos concretos y del conocimiento de los deberes militares establecidos entre otros en los artículos 131 y 134 del Código de Justicia Militar, ¿puede haber alguien que comulgue con el peregrino argumento de que el ayudante del comandante del regimiento que da la orden y al que pertenecen los asesinos no tuvo conocimiento del crimen y angelicalmente creyó que el matrimonio se había inmolado o había muerto en un enfrentamiento?

¿Que sólo descubrió la verdad al iniciarse los procesos judiciales 30 años después?¿No hubo entonces un sumario, una investigación interna militar? ¿Le daba lo mismo cómo habían muerto los padres del niño? Francamente, no hay quien lo crea.

Técnicamente por tanto sostengo que en conocimiento de los hechos y, es más, dada su posición, en dominio del hecho, por la participación que tuvo, sin descartar la probabilidad de que incluso haya estado presente cuando la ejecución de las víctimas, el sr. Cheyre debió necesariamente ser procesado como cómplice o encubridor como se desprende de la simple lectura de los artículos 15 y siguientes del Código Penal.

Es verdad que existió un juicio y hubo una condena, pero bajísima y sólo a 3 de los asesinos, salvándose los oficiales Mario Larenas, el propio comandante Ariosto Lapostol y sin afectar para nada a su ayudante, Cheyre. La Corte Suprema fue la encargada del capítulo final y rebajó las penas a sólo 5 años mediante la “media prescripción” y negó además toda indemnización a la víctima por parte del Estado. Entiendo que el caso se ve ahora en la Comisión Interamericana de justicia.

Pero, hay más elementos. Digamos a propósito del aludido oficial que en el proceso judicial sobre el episodio La Serena de la llamada “caravana de la muerte”, el ex oficial Pedro Rodríguez Bustos, hizo presente al tribunal que fue Juan Emilio Cheyre quien disparó el tiro de gracias a los 15 ciudadanos sacrificados la noche del 16 de octubre del 73.

El horror desatado en la ciudad nortina los primeros años del golpe fue de los peores del país, incluidos los macabros asesinatos de notables músicos, como Peña Hen y científicos como Vincenzio. ¿Se habrá enterado el asesor del comandante del regimiento de La Serena, desde donde emanaban las órdenes?

Tiempo después este mismo oficial fue inculpado por la muerte de otros 2 menores, Rodrigo Javier Palma, 8 años y Jimmy Christie Bossy, 9 años, en La Herradura, Coquimbo. Pero fue igualmente sobreseído

Tengo a mano una copia de la sentencia del consejo de guerra de La Serena de 17 de septiembre de 1975, de la causa rol nº 61 – 73 que condenó a una decena de chilenos a presidio perpetuo luego de haber sido sometidos durante más de un año a todo tipo de suplicios físicos y psíquicos.

De ese ignominioso “consejo” formaba parte don Juan Emilio Cheyre. ¿Se le habrá olvidado también?

Podrá decirse que integrar un consejo de guerra no es un delito en sí. Sin embargo, cabe recordar que esa farsa de los consejos fue consecuencia de un operativo montado por la dictadura. Más claro la declaración de “estado de guerra interno” decretado por la Junta golpista el 12 de septiembre del 73 para justificar sus crímenes ante la opinión pública internacional, precisamente amparándose en esos supuestos juicios militares de tiempos de guerra.

El pequeño detalle es que nunca hubo guerra. Por tanto esos “consejos de guerra” fueron parte del montaje para encubrir el genocidio, un elemento de la máquina de exterminio. Formar parte de ellos está muy lejos del honor y la dignidad.

Se equivocó por tanto el gobernante que con tales antecedentes le designó comandante en jefe del ejército aunque debamos reconocer que no había muchas opciones mejores y se equivocaron quienes le designaron, sin votos en contra en el Senado, a cargo de un proceso eleccionario legal.

Es una evidente contradicción. El general no ha cambiado. En su carta renuncia a la presidencia del Servel habla de una “brutal incomprensión del actuar militar”, cuando lo brutal ha sido precisamente el actuar militar. Dijo además tener su conciencia en paz.

A estas alturas cabe tener presente que el origen de esta polémica fue una publicación de prensa. Es posible que quizás el columnista y rector de la UDP don Carlos Peña, no imaginara la repercusión y consecuencias de su comentario acerca de Cheyre que fuera publicado el pasado día 18. Pero en esencia tenía la razón.

Mi diferencia con él es que estimo que no son asuntos del pasado, sino del presente y del futuro.Todo está vivo. Es más, cada vez más sorpresas. Como la denuncia del periodista Mauricio Weibel acerca de la existencia en manos de la dictadura de gran cantidad de sustancias tóxicas mortales lo que nos lleva directamente a pensar en casos como el asesinato del ex presidente Eduardo Frei, o de Pablo Neruda, o el cuartel de Simón Bolívar.

Toca ya un cambio verdadero en nuestro país. Es hora de quitarnos de encima todo lo que huela al terrorismo de Estado implantado en 1973, empezando por la Constitución heredada de la dictadura que nos avergüenza.

Son demasiados años sin toda la verdad y todala justicia, sin los que no estará seguro el porvenir. Es mucho tiempo bajo un sistema político, económico y social tan injusto.

Lograrlo sería el mejor tributo a las víctimas de la dictadura.

 



EL INVERECUNDO TORTURADOR CRISTIÁN LABBE

 Los cobardes crímenes del hasta ahora impune coronel Cristián Labbé son confirmados por testigos –ex prisioneros políticos e, incluso, un miembro del Ejército– en El despertar de los cuervos, nuevo trabajo del periodista investigador, especializado en Derechos Humanos, Javier Rebolledo, sobre los orígenes de la DINA, en el Regimiento de Ingenieros Militares Tejas Verdes. Este tan impactante como riguroso e indesmentible libro será presentado en Club Providencia* –exactamente el mismo local donde, cuando Labbé todavía era alcalde, se efectuó un `homenaje´ al infame asesino Miguel Krassnoff–, el sábado 31 de agosto, a las 19:00 horas.

* Avenida Pocuro 2878 [Metro Francisco Bilbao]

 

Adelanto de la investigación periodística contenida en el libro El Despertar de los Cuervos

Las denuncias que acusan al coronel Labbé de tortura en Tejas Verdes

 

“Patricio Salvo está completamente seguro de que vio a Cristián Labbé, ese día, en la sala de torturas. No tiene dudas”, es una de las citas del nuevo libro del periodista Javier Rebolledo. El texto aborda la historia de cuatro prisioneros, detenidos en los albores de la Dictadura, al interior del primer campo de concentración que hubo en Chile. De sus páginas, adelantamos parte del capítulo 17. Se trata de, hasta ahora, desconocidos testimonios contra el ex alcalde de Providencia.

 

Javier Rebolledo

El Mostrador - 20 de agosto de 2013

 

Acciones

Quien cuenta el episodio que se detalla a continuación es Héctor Patricio Salvo Pereira, aspirante a oficial de reserva antes del golpe de Estado, en el Regimiento de Ingenieros Militares Tejas Verdes. Con la organización del aparato represivo en dicho lugar, Salvo pasó a conformar parte de la Agrupación de Patrullaje Nocturno, comanda por el mayor Mario Alejandro Jara Seguel, conocido entre los soldados como `El Papi y brazo derecho del director del Regimiento, el entonces teniente coronel Manuel Contreras Sepúlveda. La función de la agrupación era detener personas, allanar lugares, prestar guardia personal a las familias de los altos oficiales de Tejas Verdes y, también, torturar.

 

 Salvo, quien prestó testimonio para El Despertar de los Cuervos, declaró judicialmente este episodio, hace poco más de un mes, en la Corte de Apelaciones de San Miguel, donde se sigue una causa por los crímenes cometidos en Tejas Verdes. Es el primer militar que reconoce a Cristián Labbé en el centro de torturas, lo que se suma al testimonio [que recoge el mismo libro, en un capítulo anterior] de Anatolio Zárate, quien declaró judicialmente que fue torturado por el ex alcalde de Providencia.

 

 El acontecimiento narrado se desarrolla en el subterráneo del casino de oficiales del Regimiento. El lugar fue acondicionado exclusivamente para la tortura de detenidos, quienes permanecían presos a poco más de un kilómetro de distancia, en el Campo de Prisioneros Número Dos. Eran llevados periódicamente hasta este lugar, para recibir tormentos de parte de un grupo torturador dependiente de Manuel Contreras e integrado por el mayor Jorge Núñez Magallanes y el capitán Klaus Kosiel Hornig, entre otros.

 

 Labbé, junto a otros oficiales de la naciente DINA, instruía a los aspirantes a agentes, en un conjunto de cabañas —expropiadas por Manuel Contreras a la CUT— ubicadas en el balneario Rocas de Santo Domingo, también a poca distancia de Tejas Verdes y el campo de detenidos. Los nuevos agentes alojaban y entrenaban en las cabañas, y asistían al subterráneo del casino de oficiales, donde se aplicaban los tormentos, con el fin de observar las torturas y aprender cómo aplicarlas. En total, los tres lugares —el subterráneo del casino de oficiales, el campo de detenidos y las cabañas de la CUT, como centro de formación— conformaban un triunvirato destinado a foguear a los prospectos de la DINA.

 

A continuación, parte del texto:

 

–Vamos, necesito que me acompañes al subterráneo. Tengo que mostrarte algo.

 

Entraron por el ingreso interior del casino. Al bajar las escaleras vio el perchero al frente. Normalmente, los especialistas de la tortura dejaban ahí su chaqueta de trabajo y la cambiaban por un delantal blanco, ad hoc para la situación. Jara se quitó su chaqueta y dejó ahí su boina granate. Le llamó la atención que en uno de los percheros, otro delantal había sido sacado y en su lugar se encontraba una boina de color negro.

 

Bajó detrás de Jara por el pasillo, hasta una de las habitaciones del subterráneo. Ahí estaba Kosiel y, a su lado, el mismo hombre que casi había llegado a los balazos con el `Papi´. Ambos con sus delantales blancos. A su alrededor, unos cinco detenidos, entre hincados y acostados, con el estómago hacia el piso, amarrados los brazos tras la espalda, en malas condiciones. Parecían torturados. Si hubiera andado con casco, se le hubiera caído de la impresión.

 

—Te presento a Patricio Salvo, jefe de patrullaje nocturno —dijo Jara, con su buen tono habitual, como si nada. Salvo, él es el teniente Cristián Labbé. Viene a Rocas de Santo Domingo. Está haciendo un curso para los futuros agentes.

 

Es justamente esta unidad desde la cual Cristián Labbé cumplió su labor. Se trataba de un grupo de elite compuesto, prácticamente en su totalidad, por comandos salidos de la Escuela de Paracaidistas y Fuerzas Especiales de Peldehue y cuyo rol fue dar seguridad a Pinochet, su familia y, en un comienzo, al resto de los integrantes de la Junta de Gobierno. Pero, según reconoció el propio subdirector de la DINA, Pedro Espinoza Bravo, el trabajo de Mulchén incluía también «operaciones clandestinas», tal como lo hacía la Brigada Lautaro, que fue guardia de Contreras y, al mismo tiempo, grupo exterminador en el Cuartel Simón Bolívar, de La Reina.

 

Se saludaron, cordialmente. Labbé reaccionó del mismo modo que Jara, como si el enfrentamiento ni siquiera fuera un mal recuerdo [unos días atrás, Salvo había presenciado una disputa entre Jara y Labbé que casi había terminado a balazos]. En ese mismo instante, uno de los detenidos levantó la cabeza y miró hacia donde estaban ellos. «Creí que el hombre había reconocido mi voz, de alguna parte. Algún allanamiento o, simplemente, me buscó por instinto. Labbé también se dio cuenta. Caminó hacia el detenido, levantó la pierna y le dio un tacazo fuerte, seco, en la espalda».

 

– ¿Qué estái escuchando, sapo?

 

Tras un profundo quejido, el hombre cayó de nuevo a su posición original.

 

Luego, Jara conversó un par de palabras más con Kosiel y Labbé, de forma animada. Con camaradería. Parecía una locura; pero, bueno, se debieron haber arreglado en algún momento sin que él se enterara. Por lo menos vio a Labbé ahí durante un par de semanas. Yendo y viniendo, desde Rocas hacia Tejas Verdes. Se veía como parte de ese núcleo cercano a Jara.

 

Luego de su paso por Tejas Verdes y Santo Domingo, Cristián Labbé partió a la capital, para realizar su trabajo de seguridad presidencial, por encargo de la DINA.

 

Para ordenar su estructura, las unidades bajo el mando de la Brigada de Inteligencia Metropolitana (BIM) —creada en Rocas de Santo Domingo— se habían dividido en dos grandes agrupaciones: Caupolicán y Purén, para dar caza al MIR y al Partido Socialista, respectivamente. Algunas agrupaciones, sin embargo, quedaron fuera del mando de la BIM, dependiendo directamente de Manuel Contreras. Una de ellas era la Brigada Mulchén.

 

Del análisis de las declaraciones de agentes de la DINA e información anexa, se obtuvo que en una primera etapa Labbé integró la Agrupación Pisagua, apéndice de Mulchén y destinada a la seguridad presidencial.

 

Mulchén ha sido un fantasma para la justicia chilena. Su única acción «encubierta» y, luego, «descubierta», fue el crimen del diplomático español y militante comunista Carmelo Soria, asesinado por agentes de Mulchén, el 16 de julio de 1976. Lo torturaron, luego le fracturaron el cuello y, finalmente, lo lanzaron cuesta abajo en el sector de La Pirámide, por un barranco, con botellas de alcohol en el interior del vehículo, simulando que había muerto en un accidente. En la tarea habrían recibido la cooperación de la Brigada Lautaro, su hermana en «operaciones clandestinas».

 

Cristián Labbé declaró judicialmente: «Fui destinado a la seguridad domiciliaria del Presidente Pinochet», rol que comenzó a cumplir «luego del 11 de septiembre de 1973» y se mantuvo ahí «hasta el año 1978», lo que significa que cuando ocurrió el crimen de Soria habría estado cumpliendo labores en dicha unidad.

 

Al cruzar los datos biográficos entre el jefe de Mulchén, Guillermo Salinas Torres —procesado por el crimen de Soria— y Cristián Labbé, se obtiene que tuvieron el mismo camino en la DINA. Para el 73, ambos estaban destinados a la Escuela de Paracaidistas y Fuerzas Especiales de Peldehue. Salinas era capitán y Labbé teniente. Luego, los dos fueron llamados desde ahí a integrar el equipo de seguridad de Augusto Pinochet y ambos viajaron a Santiago para efectuar la seguridad directa en su casa. En otras palabras, trabajaron juntos.

 

Para el crimen de Soria, como jefe de Mulchén, Salinas fue quien dio la orden de eliminarlo.

 

Otra de las pocas huellas que ha dejado Mulchén, respecto de sus «operaciones clandestinas», se encuentra en la declaración judicial del jefe de la Brigada Lautaro, Juan Morales Salgado, quien situó a los agentes de Mulchén en el centro de exterminio Simón Bolívar, el mismo día que ahí envenenaron a dos ciudadanos peruanos con gas sarín. Fue un ensayo, ya que era una de las posibilidades para eliminar al ex canciller Orlando Letelier. Finalmente, se optó por una bomba bajo su auto y en la acción participaron agentes de Lautaro y Mulchén, en conjunto.

 

Si Labbé integró la seguridad presidencial entre 1973 y 1978, como él mismo lo declara, significa que también habría estado dentro de la Brigada Mulchén cuando se eliminó a los peruanos y en la caza a los militantes del Partido Comunista y sus dineros, con el fin de seguir financiando su estructura.

 

Patricio Salvo está completamente seguro de que vio a Cristián Labbé, ex alcalde de Providencia, ese día, en la sala de torturas. No tiene dudas. Como a esas alturas tenía el ojo aguzado y estaba entre sus funciones controlar el tránsito de todos los vehículos en el regimiento, incluso se dio cuenta que el Volkswagen rojo de Klaus Kosiel, el segundo de la Secretaría de Estudios, por esos días era manejado por Cristián Labbé. Kosiel se lo había prestado. Quizás eran amigos. Durante esos días, vio el Volkswagen estacionado en el cuartel Rocas de Santo Domingo y afuera del casino de oficiales.

 

 

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23/08/2013 16:26 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

Nómina de 1500 ex agentes de la DINA, la más exhaustiva conocida

10 de junio 2013
Este lunes la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) presentara una querella criminal por asociación ilícita, esto luego de filtrarse una nómina de 1500 ex agentes de la DINA, la más exhaustiva conocida hasta el momento. En dicha lista aparecen algunos renombrados personeros de la Alianza oficialista, como es el caso del actual alcalde de Providencia, Cristián Labbé, o del diputado RN, Rosauro Martínez, además de decenas de oficiales y suboficiales de las Fuerzas Armadas, algunos de ellos en activo:

Abdala Cabrera Victor Manuel
Aceituno Carvajal Oscar Manuel
Aceituno Cruz Jorge Guido
Acevedo Godoy Hugo Cesar
Acevedo Opazo Rosa Sandra
Acosta Vilches Enrique Santiago
Acuña Luengo Mario Alberto
Acuña Nuñez Sandra Jeannette
Acuña Ramos Marco Rolando
Aedo Aedo Erika Luisa
Aguayo Barra Ricardo Daniel
Aguayo Espinoza Arnoldo de Jesus
Aguayo Jara Hernan Fidencio
Aguila Andrade Miguel
Aguila Diaz Miguel Orion
Aguila Vasquez Juan Andrés
Aguilera Dominguez froilan Enrique
Aguilera Godoy Alejandro arturo
Ahumada Despouy Joice Ana
Alacona Castro Luis Enrique
Alarcón Alarcón Carlos Eduardo
Alarcon Celis Sebastian Leonardo
Alarcon Guzman Omar Victor
Alarcon Romero Hector Ramon
Alarcon Seron Luis Heriberto
Alarcon Silva Omar
Albanecich Norambuena Jaime Antonio
Albarran Cardenas Gonzalo
Albornoz Martinez Luis Armando
Albornoz Olivares Jose Nolberto
Alcantara Villarreal Jose Luis
Aldea Soto Daniel del Carmen
Alegria Hernandez Jose Luis
Alfaro Lillo Juan Arturo
Alfaro Serrano Carlos Eulogio
Aliaga Soto Maximo Ramón
Aliste Sepulveda Julio Hernan
Almonacid Soto Manuel Jesus
Alonso Huipillan Marcelino
Alvarado Saldivia Ricardo
Alvarez Contreras Daniel Enrique
Alvarez Cordova Genaro del Transito
Alvarez Droguet Victor Manuel
Alvarez Gonzalez Eugenio Segundo
Alvarez Herrera Miguel Antonio
Alvarez Igor Aliro Alvercio
Alvarez Lucero Manuel Sergio
Alvarez Ramirez Vicente Amable
Alvarez Torres Bernardo Ivan
Alvarez Vega Hiro
Andrade Figueroa Santiago Edgardo
Andrade Gomez Jorge Claudio
Andrade Marquez Edgardo
Angel Videla Guillermo Alfredo
Antitur Ñancufil Eliecer Arnoldo
Aplablaza Meneses Gustavo Humberto
Aqueveque Perez Jose Arcadio
Arancibia Lopez Juan Mario
Araneda Araneda Pedro Ariel
Aravena Bravo Eliseo Alfredo
Aravena Cespedes Jorge Florentino
Aravena Peña Jose Roberto
Aravena Sepúlveda Victor
Aravena Soto Jorge Antonio
Araya Barrera Eduardo Alberto
Araya Cordero Pedro Osvaldo
Araya Echeverria Florencio del Carmen
Araya Ortiz Luis Aurelio
Araya Ramirez Manuel Jesus
Araya Rodriguez Juan Ernesto
Araya Saez Anibal Luciano
Araya Silva Carlos Roberto
Arcas Morales Mario Arturo
Arcos Alvarado Abraham Enrique
Ardiles Quinteros Luis Alberto
Arenas Aro Francisco
Arenas Cortes Juan Carlos
Arenas Fernandez Carlos Enrique
Arenas Lazcano Angel Rafael
Arevalo Gaete Ramon Alfonso
Arevalo Torres Juan Bernardino
Arias Contreras Francisco Hosman
Arias Diaz Mario Hernan
Arias Riffo Jose Benedicto
Armijo Groves German Antonio
Aro Peigneguy Jorge Carlos Matin
Arratia Salgado Santo Erasmo
Arredondo Barraza Hector Miguel
Arriagada Martinez Juan Alberto
Arriaza Gonzalez Mercedes Luisa
Arzola Zurita Omar Adan
Asenjo Reinoso Rene Humberto
Astorga Camus Nelson Antonio
Astorga Tobar Jose Manuel
Astudillo Flores Luis Antonio
Avendaño Bravo Eduardo Enrique
Avendaño Parra Carlos Eduardo
Avendaño Sanchez Alejandro
Aviles Romero Simon Gaston
Ayala Campos Juan Francisco
Ayala Hormazabal Nabor Humberto
Ayala Miranda Victor Fernando
Baeza Hernandez Ricardo
Baeza Reyes Alex Jose
Baeza Sepulveda Luis Alberto
Bahamonde Roman Victor Guillermo
Bahamondes Urrutia Luis Alberto
Bahamonfez Gaete Juan Eduardo
Baladron Baltierra Claudio Antonio
Barbaste Silva Camilo Enrique
Baron Contreras Maria Angelica
Barra Palominos Luis David
Barrera Casanova Juan Cancio
Barrera Fuentes Luis Eugenio
Barria Barria Victor Hugo
Barria Ibarra Carlos Belarmino
barria Ibarra Manuel Efrain
Barria Lopez Claudio
Barria Mancilla Segundo Eliseo
Barria Molina Delfin Segundo
Barrios Castillo Emilio Valericio
Barros Soto Victor Sebastián
Baschmann Campos Justo Eliecer
Basoalto Caceres Ceferino Ariel
Bastias Muñoz Manuel Alejandro
Bazignan Lopez Luis Humberto
Becerra Acuña Jose Aladin
Becerra Letelier Gilberto Jesús
Becerra Weir Fernando Marcial
Beltran Figueroa Sergio Elias
Benavente Conejeros Gonzalo
Benito Gonzalez Alberto Gabriel
Berenguela Aracena Paul Roberto
Bermudez Mendez Carlos Justo
Bernal Albornoz Hevtor Rene
Bernier Leal Jose Nemesio
Besamat Morales Luis Antonio
Betancurt Candia Carlos Francisco
Betancurt Molina Guillermo Orlando
Billiard Larrañaga Manuel Enrique
Bitterlich Jaramillo Pedro Segundo
Blanche Sepulveda Hernan
Blanco Lopez Florencio Angel
Blumel Mendez Sergio Fernando
Bolvaran Cortez Carlos Enrique
Bon Reyes Edwin Ernesto
Bozo Salgado Ricardo Abraham
Bravo Castro Jose Gilberto
Bravo Cifuentes Claudio Alfonso
Bravo Flores Hugo Arturo
Bravo Huaiquiñir Segundo Erasmo
Bravo Reyes Marta
Bravo Sepulveda Nibaldo Jesus
Briceño Pinto German Horacio
Briones Morales Aldo Jose
Briones Saa Sergio Ramón
Brito Caris Saul Humberto
Brito Figueroa Juan Carlos
Bruna Labra Benito Bernabe
Bugueño Casanova Sergio Nicolas
Burgo Díaz Fernando Remigio
Burgos Lillo Juan Alberto
Burgos Osses Ricardo Antonio
Bustamante Careols Jorge Gabriel
Bustamante De la Barra Hernan Jorge
Bustamante Lastra Julio Enrique
Bustamante Palma Octavio Enrique
Bustamante Santos Luis Alejandro
Caballero Espiñeira Jose Alfredo
Cabezas Jara Francisco Antonio
Cabrera Jaramillo Mario Roberto
Cabrera Muñoz Guillermo Ernesto
Cabrera Peña Alejandro Patricio
Caceres Caba Carlos Arnoldo
Caceres lopez Segundo Dionedes
Caceres Navarro Victor Antonio
Caceres Osorio Pedro Ernesto
Caceres Retamal Nelson
Caceres Soto Juan Pablo
Calderon Carreño Gladys
Calderon Santibañez Pedro Armando
Calderon Soto Cecilia Margarita
Calvo Portales Jorge
Camilla Leon Juan Oscar Guillermo
Camilo Ahumada Gustavo Adolfo
Campora Vargas Jorge Octavio
Campos Almuna Miguel Angél
Canales Fernandez Arnoldo Eduardo
Canales Millanao Jose Raul
Canales Ruminot Claudio Pedro
Cancino Leyton Waldo
Candia Miranda Rosamel Salomon
Cantero Alarcon Jorge Reinaldo
Carcamo Mancilla Jose Ruben
Carcamo Pinuer Eduardo Alejandro
Cardenas Sagredo Manuel Segundo
Cariman Antillanca Francisco
Cariqueo Godoy Ismael del Carmen
Caro Jauregui Francisco Pancracio
Caro Loyola Roberto Ramon
Caro Moya Hernán Gregorio
Carpio Gallardo Guido Sergio
Carpio Gallardo Raul Nicolas
Carpio Vildozo Francisco Alberto
Carrasco de la Puente Luis Alfonso
Carrasco Fuenzalida Jorge
Carrasco Matus Carlos Alberto
Carrasco Santana Virginia
Carrasco Vega Ruben Eliseo
Carrasco Veloso Rigoberto Enrique
Carrasco Villanueva Cardenio Aladino
Carreño Aravena Pedro Humberto
Carreño Cancino Manuel Antonio
Carreño Morales Enrique Washington
Carrillo Muñoz Herrnan Alfonso
Carrillo Nesbet Renato Francisco
Carrillo Santander Luis Fernando
Cartes Muñoz Luis Eduardo
Carvacho Vivanco Nestor Willy
Carvajal Aguirre Luis Ricardo
Carvajal Alvarez Raul
Carvajal Nuñez Oscar Alejandro
Carvajal Santiago Pedro del Transito
Carvallo Cabrera Victor Hugo
Casanova Miranda Jose Manuel
Castillo Ascencio Miguel Enrique
Castillo Contreras Luis Fernando
Castillo Muñoz Isidro Bernardo
Castillo Ovalle Hugo Luis
Castillo Parada Julio del Carmen
Castillo Rubilar Javier Alberto
Castillo Silva Juan Rigoberto
Castro Contreras Cardenio
Catalan Castillo Carlos Gustavo
Catalan Valenzuela Hector Manuel
Caviedes Leyton Julio Ivan
Cavieres Lopez Otto
Cecconi Troncoso Enzo
Celis Lagos Clemente Patricio
Celis Sanchez Luis Eugenio
Cepeda Barahona Juan de la Cruz
Cerda Bozzo Jose Sebastian
Cerda Koening Jaime Antonio
Cerda Quintana Luis Arnaldo
Cerda Sagardia Raul
Cereceda Lopez Luis Alberto
Cespedes Auladell Miguel Angel
Cespedes Hidalgo Lupercio Geronimo
Chaigneau Sepulveda Federico
Chaji Palacios Alberto
Chavez Baeza Eduardo Martin
Chavez Santibañez Pedro Aroldo
Chavez Toro Bernacio Segundo
Chinchilla Toledo Carlos Jesus
Cid Rodriguez Jose Alfonso
Cid Troncoso Reiner Edgardo
Cifuentes Astudillo Sergio
Cima Moran Enzo
Cisterna Cofre Carlos Cesar
Claveria Leiva Hugo Hernan
Coello Valenzuela Sergio Alejandro
Cofre Jorquera Maria Eugenia
Cofre Leiva Manuel Ramon
Cofre Marquez Jorge Ivan
Collantes Bravo Raul Ernesto
Concha Alburquerque Manuel Enrique
Concha Arevalo Ricardo Alfonso
Concha Cabrera Victor Humberto
Concha Orellana Reinaldo Alfonso
Contreras Castillo Patricio
Contreras Osorio Luis Alberto
Contreras Pichun Rigoberto Patricio
Contreras Ramos Claudio Emilio
Contreras Ríos Octavio Ademir
Contreras Rivera Jose Hernan
Contreras Rossel Luis Alberto
Contreras Sepulveda Juan Manuel
Coñopan Velarde Victor Jose
Corales Trincado Emiliano Segundo
Cordoba Burgos Juan Ivan
Cornejo Alvarez Pedro Segundo
Cornejo Lara Carlos Alejandro
Cornejo Mella Jose Armando
Cornejo Vidal Jose Joaquin
Correa Neckelmann Jaime Rodrigo
Cortes Acosta Omar Rolando
Cortes Bravo Jaime Sebastian
Cortes Hernandez Luis Mario
Cortes Perez Rodomil Heraldo
Cortes Pino Moises Domingo
Cortes Riquelme Eric Fernando
Cortez Lopez Juan Guillermo
Cowell Mancilla Enrique
Crisostomo Soto Hector Manuel
Cristia Meza Juan Antonio
Cuadra Cuello Hugo Segundo
Cuellar Torres Juan Jose
Cuevas Muñoz Carlos Hector
Cuevas Zurita Pedro Angel
Daza Lizama Jose Rene
De la Fuente Diaz Luis Alberto
De La Parra Aracena Alberto
De Sarratea Andrade Manuel Eduardo
Del Desposito Martinez Alfredo Ricardo
Del Moro Olivares Eduardo Fernando
Delgado Carrasco Hugo Ruben
Delgado Muñoz Eduardo Elias
Demanet Muñoz Adolfo Valentin
Diaz Darrigrandi Eduardo Antonio
Diaz Lara Sergio Ivan
Diaz Silva Gustavo Manuel
Diaz Villablanca Hector Rutilio
Diaz Villalon Jorge Luis
Diocares Mendoza Josue ino
Donoso Cerda Ramon Humberto
Donoso Machuca Hilda Rosa
Doren Delgado Mario Pierre
Dumay Castro Miguel Alberto
Duran Aedo Gustavo del Tránsito
Duran Martinez Raul del Carmen
Duran Ulloa Ernesto Fernando
Duyvestein Veas Jorge Adrian
Echeverria Inostroza Juan Alfonso
Eguia Lopez Carlos Alberto
Elissalde Muller Alberto
Ergas Carpinello Jaime Alfonso
Escandon Vidal Jose Segundo
Escobar Diaz Raul Hernan
Escobar Lopez Pedro Enrique
Escobar Valenzuela Juan Carlos
Escudero Olivares Carlos
Esparza Lillo delberto Atanasio
Esparza Raniqueo Jose Lautaro
Espinace Contreras Luis Fernando
Espinoza Bravo Luis Hernan
Espinoza Bravo Pedro Octavio
Espinoza Fuentes Manuel Melchor
Espinoza Jeanmaire Eduardo
Espinoza Tapia Luis Armando
Estrada Soto Victor Jaime
Farias Molina Antonio
Farias Vasquez Guillermo
Faundez Castro Floridor Antonio
Faundez Meneses Jose Nibaldo
Faundez Norambuena Alfonso
Fernandez Aguilar Florencio Wladimir
Fernandez Benavides Raul Jose
Fernandez Del Campo Fernando
Fernandez Inzunza Patricio
Fernandez Labarca Gloria Isabel
Fernandez Larios Armando
Fernandez Sanhueza Edison Antonio
Fernandez Veas Jose Roberto
Ferrada Beltran Leonel Arcadio
Ferrada Beltran Luis Segundo
Ferrada Bobadilla Nestor Froilan
Ferrada Ferrada Pedro Mario
Ferrada Novoa Ricardo Antonio
Ferrada Retamales Bernardino
Ferran martinez Guillermo Jesus
Ferrer Lima Francisco Maximiliano
Ferrer Taylor Heriberto Lautaro
Figueroa Lobos Mauricio Eugenio
Figueroa Ruiz Enrique Antonio
Figueroa Uribe Gabriel del Rosario
Figueroa Valdivia Sergio Enrique
Figueroa Yañez Juan Pablo Antonio
Flores Coliman Ernesto Alejandro
Flores Espinoza Juan Carlos Gustavo
Flores Figueroa Domingo Antonio
Flores Gatica Luis Iván
Flores Gutierrez Gerardo
Flores Lizana Rogelio Francisco
Franklin Guerra Francisco Antonio
Freddy Muñoz Jorge Ulises
Freddy Muñoz Pablo Alex
Fredes Vasquez Jorge Antonio
Frez Vasquez Rodolfo Enrique
Frias Faust German del Transito
Fuentes Casanova Patricio Antonio
Fuentes Ponce Juan Manuel
Fuentes Sepulveda Pedro Joel
Fuentes Torres Jose Enrique
Fuentes Vasquez Hector Manuel
Fuenzalida Devia Samuel Enrique
Fuenzalida Diaz Jaime Arturo
Fuenzalida Riquelme Juan Rodolfo
Furniss Fisher Carlos Adolfo
Gajardo Letelier Jorge Vicente
Galaz Nuñez Mauricio Eugenio
Galdames Barrientos Jose Ramón
Gallardo Alarcon Carlos Alberto
Gallardo Cardenas Daniel Segundo
Gallardo Maldonado Mario Idelfonso
Galvez Beroiza Luis Alberto
Galvez Bravo Fernando
Galvez Navarro Luis Hernan
Galvez Peralta Julio Alfredo
Galvez Yañez Francisco Tadeo
Garces del Pino Roberto Arturo
Garcia Alvarez Edmundo Francisco
Garcia Cancino Hector Antonio
Garcia Covarrubias Jaime Guillermo
Garcia Ferlice Jose
Garcia Sanchez Ricardo Hernan
Garrido Aguilera Braulio Lizardo
Garrido Barraza Victor Manuel
Garrido Encina Miguel Angel
Garrido Jara Emerita Miryam
Garrido Meza Juan Bautista
Garrido Rivera Ricardo Alejandro
Gatica Carrillo Marco Luciano
Gatica Perez Rodrigo Alfonso
Gatica Vasquez Pablo Enrique
Gatica Villarroel Pedro Segundo
Godoy Diaz Miguel Angel
Godoy Pezoa Jose Grimaldo
Godoy Rojas Juan Luis
Godoy Valenzuela Patricio Conrado
Gomez Sepulveda Hector Enrique
Gonzalez Ahumada Marcelino Eduardo
Gonzalez Alvarez Aldo Osman
Gonzalez Arriagada Sergio
Gonzalez Bravo Delia Violeta
Gonzalez Cerda Leon Carol
Gonzalez Delgadillo Jose Abdon
Gonzalez Díaz Hector Arnaldo
Gonzalez Díaz Hector Arnaldo
Gonzalez Escobar Oscar Eduardo
Gonzalez Fuentes Waldo Enrique
Gonzalez Gutierrez Jorge Antonio
Gonzalez Irribarra Jose Gabriel
Gonzalez Jofre Ramon Juan
Gonzalez Morales Hernando Segundo
Gonzalez Moreno Olegario Enrique
Gonzalez Moya Manuel Alfonso
Gonzalez Nuñez Mario Jaime
Gonzalez Peña Jose Antonio
Gonzalez Peñailillo Alejandro
Gonzalez Tobar Adolfo Vicente
Gonzalez Tobar Jose Miguel
Gonzalez Tobar Juan Carlos
Gonzalez Toro Guillermo Enrique
Gonzalez Urriola Guillermo
Gordillo Albornoz Felipe Alex
Gran Lopez Pablo Domingo
Guareschi Salmeron Irma Nella
Guerra Guajardo Fernando Enrique
Guerrero Alday Rene Alberto
Guerrero Becerra Ricardo del Carmen
Guerrero Guerrero Jose Carlos
Guerrero Soto Maria Angelica
Guerrero Teran Osvaldo Fernando
Guevara Castillo Hernan Alejandro
Guiza Castresana Roberto Angel
Gutierrez Boilett Ramon Segundo
Gutierrez Cornejo Jose Antonio
Gutierrez Fernandez Patricio Eduardo
Gutierrez Garcia Marcelo Cedric
Gutierrez Leal Jaime Enrique
Gutierrez Montealegre Segundo
Gutierrez Pizarro Manuel Jesus
Gutierrez Valdes Pedro Antonio
Guzman Valenzuela Alvaro David
Haase Mazzei Nelson Edgardo
Harding Quilodran Carlos Guillermo
Henriquez Valderrama Manuel
Heredia Rios Miguel Angel
Hernandes Hernandez Carlos Eduardo
Hernandez Aguilera Pedro Esteban
Hernandez Buholzer marcelo Jose
Hernandez Correa Miguel Angel
Hernandez Cubillo Cardenio Renato
Hernandez Franco Nelson Edison
Hernandez Medina Ramon Abdon
Hernandez Ramirez Jorge Manuel
Herrera Aguilar Benjamin Ismael
Herrera Andaur Nelson
Herrera Angulo Pedro Dagoberto
Herrera Garrido Manuel Augusto
Herrera Herrera Juan Felix
Herrera Lecaros Luis Andrés
Herrera Silva Juan Sixto
Herrera Troncoso Claudio
Hidalgo Gonzalez David Isaac
Hidalgo Jara Juan Segundo
Hombitzer Fernandez Guillermo Evaristo
Honorato Villalobos Hector Gabriel
Hormazabal Lagos Cristian Pablo
Huaiquil Diaz Lazaro Manuel
Huber Olivares Gerardo Alejandro
Huenupan Silva Domingo Segundo
Huerta Gutierrez Julio Fernando
Huerta Valderrama Luis Guillermo
Ibaceta Herrera Juan Fernando
Ibañez Hermosilla Hector Omar
Ibañez Rojas Hector Hugo
Ibarra Rojas Hector Orlando
Ibarra Silva Maria Esperanza
Inostroza Carrasco Fredy
Iturra Arriagada Jose Segundo
Iturra Gonzalez Ramón Humberto
Iturrieta Orellana Juan Domingo
Iturrieta Ubilla Francisco Eduardo
Jaque Riffo Hector Juan
Jara Briones Claudio Eugenio
Jara Morales Pedro Alejandro
Jara Ulloa Luis Armando
Jaramillo Montenegro Juan Antonio
Jerez Nuñez Eduardo Delfin
Jimenez Catañeda Jose Nibaldo
Jimenez Jimenez Guillermo
Jimenez Quezada Juan Victor
Jimenez Quintana Francisco
Jimenez Vergara Carlos Hernan
Jofre Carvallo Jose Arnoldo
Jofre Nuñez carlos Sergio
Jorquera Abarzua Juan Alejandro
Jorquera Farias Miguel Gustavo
Kalazich Sanchez Jaime Alejandro
Kosch Breyer Carlos Jose
Krassnoff Martchenko Miguel
La Flor Flores Oscar Belarmino
Labarca Sanhueza carlos Hernan
Labayru Martinez Ramiro
Labbe Galilea Cristian
Labraña Cadena Omar Luis
Lagos Cuevas Nelson del Carmen
Lagos Fuentes Carlos Enrique
Lagos Isidin Pedro Ernesto
Lagos Yañez Luis Alberto
Lailhacar Chavez Roberto Emilio
Laplechade Pipon Jose Orlando
Larenas Ramirez Anibal Roberto
Larrain Salinas Hector Raul
Latin Ramos Abraham
Laureda Nuñez Manuel Antonio
Lauriani Maturana Fernando Eduardo
Lazarte Cuevas Elso Orlando
Lazo Moreno Manuel Gaston
Leal Orellana Luis Alberto
Leiva Abarca Luis Arturo
Leiva Arriagada Marco Antonio
Leiva Leiva Oscar Segundo
Leiva Olguin Jaime Hernán
Leiva Ramos Sergio Hernán
Leiva Rojas Luis Alberto
Leiva Sepulveda Pablo Enrique
Leon Acuña Jose Bernardo
Leon Pino Alejandro del Carmen
Lepe Orellana Jaime Enrique
Lepe Schulz Nelson Gaston
Lepileo Barrios Jorge Antonio
Letelier Verdugo Carlos Enrique
Lewis Sotomayor Luis Gustavo
Leyton Robles Manuel Jesus
Leyton Valdenegro Margarita Lucia
Lillo Gutierrez Raul Diego
Lisera Rodriguez Mario Alberto
Lisperguer Rios Juan Alfonso
Lizana Ramirez Reginaldo German
Lizarraga Arias Victor Federico
Lopez Fuentealba Fanor Patricio
Lopez Inostroza Carlos Eusebio
Lopez Mondaca Juan Gabriel
Lopez Navarro Belarmino
Lopez Nomel Pedro Leon
Lopez Tapia Carlos Jose
Lopez Zuñiga Alejandro Antonio
Loyola Diaz Victor Manuel
Lucero Lobos manuel Ernesto
Luvecce Massera Osvaldo Patricio
Machmar Bastidas Rene Gonzalo
Macmillan Godoy Jose Manuel
Madrigal Rojas Rubén Daniel
Mager Rubilar Carlos Otto
Magna Astudillo Elisa del Carmen
Magna Miranda Enrique Osvaldo
Maldonado Barria Armando Nelson
Maldonado Krumm Victor Alfredo
Maldonado Vidal Pedro Reinaldo
Maldonado Villarroel Manuel Cecilio
Manriquez Barrientos Juan Manuel
Manriquez Bravo Cesar
Manriquez Parraguez manuel Segundo
Mansilla Mansilla Alfonso
Manzo Montenegro Manuel
Marambio Olmos Gustavo Delfin
Marambio Valenzuela Irma Isnelda
Mardones Garces Raul Ernesto
Maricahuin Rauil Edwin
Marin Alvarez Segundo Patricio
Marin Calderon Rene Orlando
Marin Castro Carlos
Marin Ingles Manuel del Transito
Marin Vargas Carlos
Maringue Vidal Jose Mario
Marquez Campos Jaime Andrés
Martinez Barrios Alejandro Joaquin
Martinez Cofre Juan Carlos
Martinez Erlandsen Raúl Emilio
Martinez Faundez Leonel
Martinez Gaete Rubén Dario
Martinez Guiñez Hugo
Martinez Labbe Rosauro
Martinez Lazcano Lorenzo Justiniano
Martinez Martinez Orfelio
Martinez Montecinos Fidel Bernardino
Martinez Oporto Manuel
Martinez Osses Juan Alberto
Massone Stagno Enzo Antonio
Matamala Eckardt Tito Samuel
Matamala Fonseca Waldo Antonio
Matamala Vargas Dubenil Segundo
Matteo Galleguillos Santiago Alfredo
Matus Santos Carlos Raul
Medel Espinoza Rigoberto Antonio
Medel Silva Oscar Omar
Medina Aldea Luis Albeto
Medina Argote Luis Alberto
Medina Medina Eduardo Blas
Mejias Galaz Hector Lorenzo
Mejias Ibarra Omar del Carmen
Mejias Mejias Luis Arturo
Melipillan Barria Mario Humberto
Mendez Cisternas Jorge Antonio
Mendez Ortiz Roberto Alejandro
Mendez Santos Raúl Boris
Meneses Meneses Luis Alberto
Mercado Sepulveda Arturo
Merino Palma Ponciano Omar
Meza Valdebenito Carlos Alberto
Millar Toro Hugo Enrique
Miranda Meza Carlos Enrique
Miranda Muñoz Angel Patricio
Miranda Naranjo Sergio Luis
Miranda Navarro Binicio Alberto
Miranda Otarola Hipolito Oscar
Miranda Vasquez Jose Rogelio
Molina Astete Victor Manuel
Molina Espinoza Zacarias Segundo
Molina Gonzalez Pedro Pascual
Molina Oñate Hector Rene
Molina Reyes Cesar
Molina Segura Eliecer Javier
Molina Tapia Luis
Molina Toro Jaime de la Cruz
Moncada Hernandez Guido Arsenio
Moncada Lillo Miguel
Monsalve Toloza Juan Pedro
Montecinos Castillo Odilia Isabel
Montenegro Valenzuela Jose Guillermo
Montero Gonzalez Mario Alberto
Montero Rojas Aldo Alfonso
Montes Merino Mario Anselmo
Montes Neira Ruben del Cermen
Montiel Varas Ricardo Alberto
Montt Knockaert Manuel Eduardo
Mora Cerda Luis Eduardo
Moraga Carter Ruben del Carmen
Moraga Hueiquimilla Luis Nolberto
Moraga Silva Mario Nolasco
Morales Bastias Jose Fernando
Morales Bonilla Hugo
Morales Pizarro Juan Carlos
Morales Salgado Juan Pedro
Morales Vallejos Marcos Efrain
Moran Cortes Jose Benjamin
Morel Planchat Jose Andrés
Moreno Noguera Nicolas del Carmen
Moscoso Gallardo Felipe Manuel
Mosqueira Jarpa Manuel Rolando
Moya Flores Luis Manuel
Muga Díaz Fernando Enrique
Muller Pezo Hernan Washington
Muller Vega Rene Humberto
Muñoz Aguirre Walter Patricio
Muñoz Alvarez Hugo Nibaldo
Muñoz Alvarez Luis Alberto
Muñoz Carrasco Valentin Anibal
Muñoz Cerda Ricardo Bartolome
Muñoz Contreras Juan Viterbo
Muñoz Lopez Rolando Arsenio
Muñoz Obreque Cresencio Fernando
Muñoz Reinoso Eduardo Enrique
Muñoz Rivera Gaston Eliecer
Muñoz Rivera Javier Segundo
Muñoz Rojas Ramon Alvarito
Musalem Hazer Ignacio Claudio
Naranjo Muñoz Enrique Ariel
Naranjo Riquelme Andres Alfredo
Narvaez Rojas Julio Manuel
Navarrete Bravo Raul Ulises
Navarrete Valdes Hector Elias
Navarro Alvarado Miguel Robinson
Navarro Navarro Humberto Segundo
Navarro Piquimil Sergio Rolando
Navarro Saez Alfonso
Neira Peña Juan Alfonso
Norambuena Retamales Carlos
Nuñez Díaz Juan Carlos
Nuñez Elgueta Luis Raul
Nuñez Fiubla Rafael Oscar
Nuñez Gallardo Evaristo Segundo
Nuñez Gonzalez Ruperto Hernan
Nuñez Zenteno Roberto Esteban
Obal Labrin Hector Osvaldo
Obreque Henriquez Luis Anselmo
Obreque Henriquez Manuel Jesus
Obreque Molina Osiel
Ocampo Aravena Francisco Anselmo
Ocares Morales German Antonio
Oelkers Salazar Abraham Segundo
Ojeda Benett German Eduardo
Ojeda Caro Carlos Osvaldo
Ojeda Caro Rene Hugo
Ojeda Gallardo Juan Demetrio
Olave Morales Moises Evangelista
Olguin Ortiz Luis Alberto
Oliva Morales Manuel Guillermo
Olivares Araya Tito Antolin
Olivares Donoso Victor Geraldo
Olivares Duran Gaston Horacio
Oliveras Fernandez Luis Humberto
Olmedo Alvarez Humberto Artemio
Olmedo Varela Carlos Rolando
Oñate Jara Jaime Luis
Opazo Opazo Jaime Enrique
Oporto Moreno Guido Antonio
Orellana Cartes Juan de Dios
Orellana Lara Luis Antonio
Orellana Morales Juan Carlos
Orellana Ponce Waldo Alberto
Orellana Quelopana Humberto
Orellana Roldan Hugo
Orellana Seguel Francisco Javier
Ormeño Quijada Aurelio Zenon
Ortega Diaz Sergio Leonardo
Ortega Vargas Joel
Ortega Vasquez Luis Eliecer
Ortiz Bustamante Rafael Humberto
Ortiz Lazo Mario Eduardo
Ortiz Romero Pedro Antonio
Osorio Sepulveda Luis Alfonso
Ossandon Corrotea Oscar Joaquín
Otarola Agurto Eusebio
Otarola Lopez Raul Luis
Ovalle Henriquez Nelson Hernan
Oyarce Riquelme Eduardo Alejandro
Oyarzo Gallardo Eugenio Cesar
Pacheco Carrasco Miguel
Pacheco Vasquez Juan Carlos
Padilla Lagos Berlin
Padilla Rojas Luis Salomon
Padilla Villen Patricio Vicente
Paez Jofre Guillermo del Carmen
Paillacheo Ojeda Rubén
Paillan Millaquen Alberto Guido
Palma Moreno Luis Segundo
Palma Orostica Orlando José
Palma Rodriguez Lorenzo
Palma Venegas Jose Reinaldo
Palma Vergara Hector Eduardo
Pampillioni Moccia Leonardo Mario
Panes Pinilla Jose Mateo
Pantoja Henriquez Jeronimo Luzberto
Papic Diaz Eduardo Ernesto
Paredes Arce Fernan Ruy
Paredes Marcoleta Ricardo Alfonso
Paris Ramos Jaime Humberto
Parra De La Cuadra Hernan
Parra Muñoz Mario Osvaldo
Parra Senociain Sergio Eusebio
Pastene Osses Robustiano del Carmen
Pavez Silva Luis Arturo
Pavlovic Urrionabarrenechea Jose Ivan
Paz Bustamante Nelson Alberto
Peña Gatica Luis
Peña Olave Ruperto Antonio
Peña Roa Juan Antonio
Peñailillo Reyes Luis Arnaldo
Peñaloza Martinez Juan Bautista
Peppi Onetto Mariano
Pereira Fica Juan Bautista
Perez Barahona Oscar Humberto
Perez Galvez Omar Patricio
Perez Mesias Jose Ignacio
Perez Meza Hernan Humberto
Perez Olivares Juan Carlos
Perez Salinas Manuel Orlando
Perez Santillan Manuel Antonio
Pinazo Triviño Oscar Vicente
Pincheira Ubilla Marco Antonio
Pineda Alvarez Jose Miguel
Pino Hormazabal Ramon Luis
Pinochet Hiriart Augusto III
Pinolevi Rocha Carlos Juan
Piña Garrido Juvenal Alfonso
Piñol Canto Ramon Gustavo
Pizarro Rodriguez Doris Edith
Plaza Torres Oscar Raimundo
Poblete Caro Patricio Enrique
Poblete Gonzalez Igor Domingo
Poblete Nuñez Nelson Hugo
Poblete Palomino Aquiles
Poblete Vergara manuel Humberto
Pontigo Araya Eduardo Segundo
Pooley Etcheberry Juan Guillermo
Portilla Uribe Sigisfredo
Pozo Rivera Manuel Hugo
Pradenas Ponce Juan Carlos
Prieto Ortiz Julio Enrique
Prinea Lopez Jorge Isaac
Provis Carrasco Manuel Jorge
Pueller Caris Jose Manuel
Pueyes Contreras Elias Rosendo
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Ramirez Parraguez Luis Ernesto
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Reinares Pesce Aquiles Arnaldo
Reveco Contreras Daniel Osvaldo
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Reyes Contreras Miguel Angel
Reyes Lagos Eduardo Antonio
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Rodriguez Matus Raul Osvaldo
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Saavedra Villegas Rene Patricio
Saez Ayala Ivan Enrique
Saez Diaz Carlos Alberto
Saez Saavedra Marco Antonio
Saez Salgado Patricio Natalio
Salas Diaz Mario Arnoldo
Salas Fuentes Jose Guillermo
Salas Nuñez Segio Patricio
Salazar Ferranti Luis Nelson
Salazar Gonzalez Carlos Humberto
Salazar Maulen Eduardo Cristian
Salazar Peñaloza German
Salcedo Gonzalez Sergio Fernando
Saldaña Garrido Gabriel Ruberlindo
Saldaña Mendez Luis Alberto
Saldias Conteras Ema Rosa
Saldias Stappung Juan Orlando
Salgado Rivera Patricio Enrique
Salinas Nuñez Waldo Eugenio
Salinas Torres Guillermo Humberto
San Martín Carrasco Bernardo
San Martin Jimenez Victor Manuel
Sanchez Campaña Eric Renato
Sanchez Godoy Hector Arnaldo
Sanchez Graf Enrique Eduardo
Sanchez Guerrero Jorge Hugo
Sanchez Marmonti Hugo Hernan
Sanchez Miranda Miguel Angel
Sanchez Perez Carlos Ricardo
Sanchez Torres Manuel Segundo
Sanchez Vachy Fernando Alejandro
Sandoval Arancibia Enrique Erasmo
Sandoval Beroiza Manuel Gabriel
Sandoval Vergara Roberto Antonio
Sanhueza Sanhueza Claudio Segundo
Sanhueza Sanhueza Esteban Ananias
Santis Villalon Ricardo Aristides
Santis Villalon Ricardo Aristides
Santos Ceybewitz Juan Manuel
Schwartenski Rubio Libardo Hernan
Segura Melgarejo Bernardo Ivan
Segura Morales Nelson Omar
Sepulveda Almonacid Eduardo Antonio
Sepúlveda Bustos Juan Eduardo
Sepúlveda Carrasco Alfredo Antonio
Sepulveda Duran Ramon Antonio
Sepulveda Fuentes Manuel Arnoldo
Sepulveda Gutierrez Abel Ricardo
Sepulveda Hernandez Hugo Ernesto
Sepúlveda Larrondo Ana Maria
Sepulveda Lopez Jaime Rene
Sepúlveda Miranda Patricio Guillermo
Sepulveda Moreno Carlos Enrique
Sepulveda Pereira Sergio Ivan
Sepúlveda Valenzuela Carlos Miguel
Sepúlveda Valenzuela Santiago del Transito
Sepulveda Varas Jose Rene
Silva Abarca Bernardo
Silva Aguilera Rolando De la Cruz
Silva Artigas Luis Enrique
Silva Bañados Carlos Jerry
Silva Barra Carlos Alberto
Silva Cisternas Gumercindo Hernan
Silva Garces Victor Manuel
Silva Gatica Francisco Custodio
Silva Medina Emilio De la Cruz
Silva Moreno German Gerardo
Silva Peña Claudio Segundo
Silva Rivera Jose Octavio
Slater Escanilla Enrique Jorge
Soto Aravena Bruno Antonio
Soto Cadiz Segundo Patricio
Soto Cuevas Osvaldo Eugenio
Soto Garcia Manuel Jesus
Soto Hernandez Eduardo Enrique
Soto Hernandez Jorge Octavio
Soto Lara Rogelio Enrique
Soto Marmolejo Diego Ivan
Soto Olavarria Luis Amado
Soto Perez Raúl Alberto
Soto Pino Luis Alfonso
Soto Román Hipolito del Carmen
Soto Torres Jose Javier
Soto Trigo Humberto Nelson
Soto Vega Guillermo
Sovino Maturana Hernan Luis
Stockebrand Aguilera Victor Gabriel
Suarez Delgado Juan Ignacio
Suazo Saldaña Juan Edmundo
Taffo Caro Carlos Oscar
Tapia Alvarez Osvaldo Ruben
Tapia Barraza Carlos Enrique
Tapia Flores Mateo Raul
Tapia Pasten Jorge Artemio
Taricco Lavin Hernan Horacio
Tejos Diocares Raul Antonio
Thieme Bahre Ricardo Walter
Tichauer Salcedo Pedro Guillermo
Tilleria Cifuentes David
Toledo Ancapichun Matias Nataniel
Toledo Espinoza Luis Alberto
Tornero Deramond Fredy
Toro Olivares Lorenzo Omar
Torreblanca Mavrakis Lorenzo
Torrejon gatica Orlando Jesus
Torres Mateluna Jorge Osvaldo
Torres Navarro Guillermo Antonio
Torres Olivares Antonio Anibal
Torres Villalobos Luis Armando
Triviño Suco Ulises Raul
Tromilen Catalan Sergio Armando
Troncoso Carrillo Nicanor Aliro
Troncoso Cofre Juan Guillermo
Troncoso Figueroa Juan Misael
Troncoso Soto Juan Miguel
Troncoso Verdugo Luis Enrique
Ulloa Vergara Leonidas
Ureta Pernas Ernesto Jose
Ureta Sire Arturo Ramon
Ureta Valenzuela Juan Luis
Urrea Alvarez Flodys del Carmen
Urrea Alvarez Fredis
Urrich Gonzalez Gerardo Ernesto
Urriola Melendez Rene Gilberto
Urrutia Ronda Eduardo
Urtubia Alvarez Cirilo del Carmen
Valdebeito Sandoval Oscar Antonio
Valdebenito Canales Juan
Valderrama Valdivia Jose Nolberto
Valdes Alarcon reginaldo
Valdes Molina Roberto
Valdivia Perez Jose Manuel
Valdivia Toledo Miguel Humberto
Valdovinos Morales Rene Armando
Valencia Gonzalez Erwin Antonio
Valencia Osorio carlos Segundo
Valenzuela Contreras Hector
Valenzuela Montecinos Victor Enrique
Valenzuela Ortiz Jose Angel
Valenzuela Pino Juan Roberto
Valenzuela Riveros Rolando Nazario
Valenzuela Salas Dagmar Denis
Valladares Duran Camilo Alberto
Valle Zapata Hernan
Vallejos Hazeldine Armando
Varas Ramos Luciano Arturo
Varela Varela Luis Berrnabe
Vargas Bories Jorge Octavio
Vargas Miquel Guillermo Lucio
Vargas Pinto Enrique
Vargas Vargas Francisco Javier
Vargas Villanueva Juan Bautista
Vasquez Balboa Claudio Antonio
Vasquez Chahuan Manuel Abraham
Vasquez Rodriguez Victor Raul
Vasquez Santibañez Pedro Edgardo
Vasquez Villegas Hernan Antonio
Vega Abarca Jaime Cristian
Vega Oyarzun Aladino Trece
Vega Trujillo Patricio
Velasco Lopéz Jorge Felipe
Velasquez Aguila Sergio Nolberto
Velasquez Guala Leoncio Enrique
Velez Fuenzalida Sergio Rodrigo
Veliz Gutierrez Alberto Francisco
Veloso Gallegos Heraldo
Venegas Gutierrez Cristian
Vera Milanca Sergio Santiago
Vera Zamora Silvia Teresa
Verdugo Rojas Juan Jose
Vergara Alvarez Patricio Eduardo
Vergara Bravo Luis Fernando
Vergara Bravo Pedro Blas
Vergara Peralta Manuel Benjamin
Vial Collao Jorge Hernan
Vicuña Oyarzun Alfredo Guillermo
Vilchez Villegas Elias Joel
Villa Salgado Sergio Antonio
Villablanca Pinto Armando Eugenio
Villagran Merino Luis Alberto
Villagran Rubio Lucila
Villaman Salazar Hugo Enrique
Villarroel Gallardo Efrain del Carmen
Villarroel Montenegro Marcelo
Villegas Vitali Danus Enrique
Voisier Riffo Servando
Wenderoth Sanz Sergio Antonio
Wetzel Gareis Medardo Gustavo
Willeke Floel Cristoph Georg
Yañez Caceres Carlos Silvestre
Yañez Ibañez Pedro Nolasco
Yañez Parada Eladio del Carmen
Yañez Ugalde Miguel Angél
Zambelli Restelli Patricio Ignacio
Zamora Bascuñan Miguel Angél
Zamora Vergara Ricardo Orlando
Zapata Reyes Basclay Humberto
Zara Holger Jose Octavio
Zuñiga Gonzalez Luis Alberto
Zuñiga Torres Jaime Abraham
11/06/2013 16:20 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

Chile: Listado de Médicos Torturadores. Quiénes son, dónde están.

Fuente: Red Latina sin Fronteras

http://red-latina-sin-fronteras.lacoctelera.net/post/2013/06/08/chile-listado-medicos-torturadores-quienes-son-donde-estan

8 Junio 2013

Nota de la Redacción. Aunque casi todos ya están en este blog, desde hace algunos años, subimos esta información en señal de protesta por esos INVERECUNDOS MEDICOS que andan en libertad, como cualquier ser humano, siendo como son Torturadores y Genocidas.

Ni Perdón, Ni Olvido!

Listado de Médicos Torturadores. Quiénes son, dónde están. Quizá nunca se les aplique justicia porque EN CHILE NO HAY JUSTICIA para los Pobres. Pero que se sepa quiénes son y se les repudie.

Médicos torturadores. Quiénes son, dónde están.

¡ EXIGIMOS JUSTICIA !

Esta es una de las pocas cadenas que por deber moral hay que difundir. Ya se sabe con certeza que los torturadores andan sueltos por todas partes. Ojalá esto sirva por lo menos para detectarlos, ya que probablemente nunca se les aplique la justicia. Los médicos que rompieron el Juramento de Hipócrates:

"Juro por Apolo el Médico y Esculapio y por Hygeia y Panacea y por todos los dioses y diosas, poniéndolos de jueces, que este mi juramento será cumplido hasta donde tenga poder y discernimiento... Llevaré adelante este régimen, el cual de acuerdo con mi poder y discernimiento será en beneficio de los enfermos y les apartará del perjuicio y el terror. A nadie daré una droga mortal aun cuando me sea solicitada, ni daré consejo con este fin. De la misma manera, no daré a ninguna mujer supositorios destructores; mantendré mi vida y mi arte alejado de la culpa... Ahora, si cumplo este juramento y no lo quebranto, que los frutos de la vida y el arte sean míos, que sea siempre honrado por todos los hombres y que lo contrario me ocurra si lo quebranto y soy perjuro...".

Parte del Juramento Hipocrático

1. Darwin Arriagada
Médico, dirigente del Colegio Médico de Chile en 1973.
Fue nombrado por la Junta Militar como Director General de Salud.. Participó en el plan de administrar drogas en los alimentos para asesinar a presos políticos. Entregó a numerosos médicos de izquierda, más de 30 de los cuales fueron asesinados. Atiende en Santa María 217, oficina 34, comuna de Independencia. Fono 7372626.

2. Camilo Azar Saba.
Médico de la CNI. Fue suspendido por seis meses del Colegio Médico por su participación en torturas aplicadas a prisioneros en cuarteles de la CNI. Implicado en caso de Federico Alvarez Santibáñez.

3. Guillermo Araneda
Médico de Punta Arenas, Cardiólogo. Aplicó sus conocimientos para la tortura de presos en esta ciudad.

4. Alejandro Babaich Schmith
Director Hospital "Cirujano Guzmán" de Punta Arenas. Asesor en torturas contra prisioneros políticos.

5. Gregorio Burgos
Médico del Regimiento de Los Angeles.
Asesoró a agentes de la DINA en buscar formas de tortura sin que el detenido perdiera el sentido.

6. Víctor Carcuro Correa
Médico de la CNI. Este doctor fue suspendido de sus derechos en el Colegio Medico por su participación en las torturas que culminaron con la muerte del transportista Mario Fernández López, en La Serena, en octubre de 1984.

7. Raúl Díaz Doll
Médico, funcionario de la Dirección General del Servicio Nacional de Salud. Integró la comisión militar que investigaba la filiación política de los médicos. Organizó el soplonaje en el servicio y participó personalmente en los interrogatorios a los médicos detenidos y torturados.

8. Guido Mario Félix Díaz Paci
Medico del Ejército y de la CNI.Oficial de sanidad militar del Ejército que participa de los hechos que culminaron con la muerte del transportista Mario Fernández López, en La Serena. Las causas de la muerte de Fernández López fueron las torturas sufridas en el cuartel de la CNI de dicha ciudad en octubre de 1984.

Cuando Mario Fernández debió ser trasladado al Hospital de La Serena, Díaz Paci mintió a los doctores de turno del Hospital, aduciendo que el detenido venía de una Tenencia de Carabineros y no de la CNI, solicitando a los médicos que ocultaran el estado del detenido. Una vez fallecido Fernández, el médico y agente CNI intentó que el facultativo que había operado de urgencia a la víctima falsificara el diagnóstico de su muerte, ocultando los verdaderos motivos del deceso. Por todas estas razones Guido Díaz Paci fue expulsado del Colegio Médico.

En 1974 participó en la exhumación del cuerpo de María Avalos, asesinada junto a su marido, Bernardo Lejdermann, en diciembre de 1973 por una patrulla del Regimiento Arica de La Serena. En el certificado de defunción aseguró que la mujer se había dinamitado.

9. José María Fuentealba Suazo
Médico del Ejército. El 27 de octubre de 1973 José Fuentealba participa en la comitiva que viaja a Río Mayo, en Argentina, para trasladar a 3 detenidos, Juan Vera, Néstor Castillo y José Rosendo Pérez, que habían sido capturados por Gendarmería argentina cuando escaparon en busca de refugio político. La comitiva iba al mando del Capitán Joaquín Molina Fuenzalida (asesinado por el hijo de Manuel Contreras) y también la integraban un carabinero de apellido Salinas y el suboficial Evaldo Reidlich Hains. Los tres prisioneros fueron subidos a un vehículo del Hospital Regional de Coyhaique y trasladados en dirección a Chile, pero nunca llegaron a destino. En abril del 2002, el juez del Primer Juzgado del Crimen de Coyhaique, Luis Sepúlveda, sometió a proceso a Fuentealba Suazo y al suboficial (R) de Carabineros Evaldo Reidlich Hains.

10. Alejandro Jorge Forero Alvarez
Cardiólogo. Registro Colegio Médico 9580-K. Comandante de Escuadrilla y médico que se desempeñaba al momento del golpe de Estado en el Hospital de la FACH. En 1976 prestó servicios como soldado segundo en la Base Aérea de El Bosque y en el Regimiento de Artillería Antiaérea de Colina. En este lugar participa del Comando Conjunto, supervisando las torturas y drogando a los prisioneros que eran sacados para hacerlos desaparecer. Fue sometido a proceso por el juez Carlos Cerda en plena dictadura. Por estos días ha vueltoores. Quiénes son, dónde están.
Para: "maria.jose.ubeda@gmail.com"
 a ser requerido en nuevos procesos del Comando Conjunto.

11. Werner Gálvez
Médico pediatra, Coronel de Sanidad en Iquique. A comienzos del régimen militar aplicó inyecciones intravenosas de pentotal sódico, alternadamente con suero biológico, durante interrogatorios en esta ciudad.

12. Marcelo Jara de la Maza
Médico traumatólogo de Valdivia. En los días posteriores al golpe militar participó directamente en la aplicación de tortura a detenidos. 

Nota de la redacción. Por error este inverecundo figuraba con el nombre de 'Fernando'. Rogamos a la persona afectada (si existe) que nos perdone este fallo. Se debe a la dificultad de encontrar la información sobre los inverecundos.

13. Manfred Jurgensen Caesar.
Médico de la CNI. Este médico, a la vez agente de la CNI, fue expulsado del Colegio Médico por su participación en torturas aplicadas a prisioneros en cuarteles clandestinos de este organismo represivo. Implicado en muerte de Federico Alvarez Santibáñez.

14. Luis Losada Fuenzalida
Médico de la CNI. También fue expulsado del Colegio Medico por su participación en las torturas que culminaron con la muerte del profesor Federico Álvarez Santibáñez. Una hora antes de la muerte de Álvarez Santibáñez, torturado en agosto de 1979 durante siete días en cuarteles secretos de la CNI enSantiago, firmó un informe en el que indicó que el docente estaba en buenas condiciones físicas.

15. Vittorio Orvieto Teplizky
Médico del Ejército. Cumple funciones de colaboración en las torturas cometidas en el Campo de Prisioneros Número Dos de Tejas Verdes. También participa en la Brigada de Salubridad de la DINA como director de la Clínica Santa Lucía.

16. Eugenio Fantuzzi Alliende
Otorrinolaringólogo. Médico Jefe del Servicio de Otorrinolaringología de la Clínica Dávila, ubicada en Avenida Recoleta 464, Santiago. Consulta Particular en Luis Thayer Ojeda Norte 073, oficina 606, Providencia. Teléfono 233 7524. Fax 234 1740.

17. América González Figueroa
Contratada en dictadura para ejercer funciones en el Servicio Médico Legal, donde falseó la información sobre las causas de muerte de algunos ejecutados políticos. Entre los casos en que está implicada aparecen la muerte a causa de torturas de Carlos Godoy Echegoyen, que hizo aparecer como "muerte súbita"; el asesinato de Cecilia Magni Camino, afirmando que se habría ahogado y ocultando los vestigios de tortura en su cuerpo, y el crimen del dirigente estudiantil DC Mario Martínez, que apareció en las costas de las Rocas de Santo Domingo luego de que fuera secuestrado en Santiago.

Otro "servicio a la patria" fue su participación en los exámenes que culminaron con el fraude de la demencia de Pinochet. En el último período, aún en el SML, fue designada jefe del Departamento de Tanatología y directora subrogante del servicio. El 21 de diciembre de 2000, poco después de que se comprobara su responsabilidad en la entrega equivocada de los cuerpos de tres jóvenes quemados al interior de la Cárcel de San Miguel, recibió una anotación de mérito en su hoja de vida firmada por el ministro de Justicia José Antonio Gómez, militante radical.

18. Jorge León Alessandri
Dentista, agente civil de la DINE, implicado en el asesinato del dirigente sindical Tucapel Jiménez Alfaro.

19. Osvaldo Leyton Bahamondes
Médico de la DINA. Implicado en la muerte por torturas de Manuel Leyton Robles, agente de la DINA que fue asesinado por sus "colegas" al verse involucrado públicamente en el robo de una renoleta, trabajo encargado por su superior Germán Barriga Muñoz. El doctor Leyton Bahamondes firmó un certificado en el que el agente aparece como fallecido a causa de una crisis epiléptica y arritmia cardiaca en Almirante Barroso 76, ubicación de la clínica clandestina London.

20. Bernardo Pulto.
Medico radiólogo de Melipilla. Junto al Fiscal militar de Melipilla tomó parte personalmente en las sesiones de tortura a prisioneros.

21. Luis Hernán Santibáñez Santelices.
Médico DINA. Integrante de la Brigada de Salubridad que funcionaba en la Clínica London (Almirante Barroso). Implicado en la desaparición de Juan Elías Cortés.

22. Hernán Horacio Taricco Lavín
Médico DINA. Jefe de la Brigada de Salubridad que funcionaba en la Clínica London. Implicado en la muerte del agente DINA Manuel Jesús Leyton Robles.

23. Hernán Twane
Psicólogo que aplicó Pentotal Sódico a los prisioneros para que éstos fueran interrogados por el Servicio de Investigaciones. Mantiene una consulta compartida en las inmediaciones del edificio Diego Portales.

24. Werner Zanghellini Martínez .
Director de la Clínica Santa Lucía entre 1975 y 1976. Es acusado por sobrevivientes de Villa Grimaldi de haber inyectado el virus de la rabia a Jorge Fuentes Alarcón, detenido desaparecido. Fue funado en su clínica particular de Galvarino Gallardo 1983, Providencia, y al día siguiente se cambió a una oficina cercana perteneciente a un familiar.

25. Sergio Marcelo Virgilio Bocaz
Médico de la Brigada de Salubridad de la DINA, con labores en la clínica clandestina Santa Lucía, que continuó trabajando en el Comando de Logística de la CNI. Marcia Merino dice haberlo visto en publicidad de café y financieras. Brigada de Salubridad de la DINA. Compuesta entre otros por los doctores Vittorio Orvietto, Werner Zanghellini, Hernán Taricco, Nader Nasser, Osvaldo Eugenio Leyton Bahamondez, Rodrigo Vélez, Samuel Valdivia Soto, Luis Hernán Santibáñez Santelices, Eduardo Contreras Balcarce, el ginecólogo Juan Pablo Figueroa Yáñez, el otorrino Eugenio Fantuzzi Alliende, el psiquiatra Roberto Lailhacar Chávez, el dentista Sergio Roberto Muñoz Bonta y la enfermera María Eliana Bolumburú Taboada. Otro médico, del cual sólo se sabe el apellido, es el psicólogo Bassaure. Sus direcciones actuales: H. Darwin Arraigada Loyola , Medicina general. Atiende en Santa María 217, oficina 34, comuna de Independencia. Fono 7372626.

26. Juan Pablo Figueroa Yáñez
Ginecólogo y Obstetra. Atiende de lunes a viernes en la Clínica Arauco, ubicada en el Parque Arauco. Avenida Kennedy 5413-B. Teléfono 2990299. Su última dirección conocida es Américo Vespucio Norte 1303, departamento 71, Vitacura. Teléfono 2069147.

27. Werner Zanghellini Martínez
Cardiólogo. Última dirección conocida: Galvarino Gallardo 1983, Providencia. Ahora atiende sin publicidad en la consulta de un familiar, en la misma comuna.

28. Sergio Marcelo Virgilio Bocaz
Medicina general. Aún se encuentra en funciones en el Hospital Félix Bulnes, ubicado en Leoncio Fernández 2655, Quinta Normal, Santiago. Su última dirección conocida es Tupungato 10.279, Vitacura. Teléfono 2154768.

29. Hernán Horacio Taricco Lavín
Pediatra. Atiende los martes, jueves y viernes, de 12:00 a 14:30 horas, en el Centro Médico Militar de Maipú, ubicado en la Avenida Ramón Freire Nº6097, Villa Militar Oeste, Paradero 3 1/2 de Pajaritos, Comuna Estación Central. Teléfonos: 450 8564, 450 8565, 450 8566. Fax: 450 8563. Su última dirección conocida es en Tabancura 1278, teléfonos 2433425 y 2433444.

30. Sergio Roberto Muñoz Bonta
Dentista. Atiende público en el Hospital Barros Luco-Trudeau y en la consulta médica dental "San Lucas" de José Domingo Santa María 1338. Fonos 7377674 y 7379978.

31. Roberto Lailhacar Chávez
Psiquiatra. Ex presidente de la Sociedad Chilena de Sexología y Educación Sexual.. Atiende en Obispo Salas 290, Oficina 168. Fono 2239405. Su última dirección conocida es Los Ranchos 8763, Vitacura, teléfono 3262178.

32. Manfred Jurgensen Caesar
Medicina general. Trabaja en el Hospital Militar de Santiago. Consulta particular Hernando de Aguirre 194, oficina 301.

33. Alejandro Forero Alvarez
Cardiólogo. Trabaja en la Clínica INDISA, Avenida Santa María 1810, fono 2254555. Consulta Particular Apoquindo 6275, oficina 116. Su última dirección conocida es Camino La brisa 14.199-2, Lo Barnechea. Teléfono 2161253. Registro de Colegio Médico 9580-K

34. Guido Díaz Paci
Pediatra. Atiende en el Regimiento de Infantería N°21 "Arica" de la Segunda División de Ejército con base en La Serena, bajo el mando del General de Brigada José Gabriel Gaete Paredes. Mantiene consulta particular en esta ciudad.

35. Camilo Azar Saba
Traumatólogo. Desde el 1 agosto de 2003 atiende en Integramedica Alto Las Condes, ubicada en Avenida Kennedy 9001, piso 7, Mall Alto Las Condes. Fonos: 6366666, 6796500, 6796566 y 6796567. Asistente: Fabiola Banda, fono 6796576. Su última dirección conocida es Echeñique 8801-B (interior). Teléfonos 3265277 - 3265294.

36. Vitorio Orvieto Tiplizki
Oftalmólogo. Atiende en los centros Integramedica de Maipú, Av. Pajaritos 1605, teléfono 6366500, y en el de Plaza Oeste, ubicado en Américo Vespucio.


Para más información pueden leer el Informe Valech.

Comisión Ética Contra la Tortura - CECT
10 años luchando contra la Tortura en Chile
Huelén 164, 1er piso.
Providencia
Santiago, Chile
www.contralatortura.cl

enviado por quimantu@ceprinet.cl

 


INVERECUNDOS PEDRO BARRIENTOS NUÑEZ y HUGO SANCHEZ MARMONTI, ASESINOS DE VICTOR JARA

Justicia identifica al asesino de Víctor Jara y ordena su captura internacional

Se trata del ex teniente del Ejército Pedro Barrientos Núñez

Fuente: El Mostrador  http://recorta.com/81f572

por CHRISTIAN BUSCAGLIA

El ministro en visita de la Corte de Apelaciones de Santiago Miguel Vázquez Plaza dictó este viernes procesamiento en la investigación por el homicidio del cantautor Víctor Jara Martínez, ejecutado el 16 de septiembre de 1973, en el Estadio Chile.

El magistrado encausó como autor de homicidio calificado a Pedro Barrientos Núñez y Hugo Sánchez Marmonti; como cómplice de homicidio calificado a Roberto Souper Onfray, Raúl Jofré González, Edwin Dimter Bianchi, Nelson Hasse Mazzei y Luis Bethke Wulf.

Asimismo, ordenó la captura internacional del procesado Barrientos Núñez, quien se encuentra residiendo fuera del país (Estados Unidos desde 1990), y el ingreso de los demás imputados al Batallón de Policía Militar Nº1.

“De acuerdo a la descripción de hechos:

A) Que, el día 11 de septiembre de 1973, a raíz de la asunción del Gobierno Militar de facto, la entonces Universidad Técnica del Estado, fue sitiada por efectivos del Regimiento “Arica” del Ejército de Chile, provenientes de la ciudad de La Serena.

B) Que dichas tropas procedieron, el día 12 de septiembre de 1973, previo disparos de proyectiles de diversa naturaleza, a ocupar sus dependencias y a la detención masiva de docentes, alumnos y personal administrativo que se encontraban en el establecimiento educacional; personas que luego fueron trasladadas en buses de locomoción colectiva hasta el entonces Estadio Chile (actual Estadio Víctor Jara), recinto que previamente había sido habilitado como centro de detención, con la coordinación del Comando de Apoyo Administrativo del Ejército de Chile y cuyo resguardo interior fue efectuado igualmente por efectivos provenientes de distintas Unidades Militares, entre ellos: el Regimiento “Tejas Verdes” de la ciudad de San Antonio, el Regimiento “Blindados N°2” de Santiago, Regimiento “Esmeralda” de la ciudad de Antofagasta y el Regimiento “Maipo” de Valparaíso.

C) Que, entre los docentes aprehendidos, se encontraba el cantante popular y también investigador de dicha Universidad, Víctor Lidio Jara Martínez, quien ingresó al Estadio Chile junto con el referido grupo de detenidos, para posteriormente ser ubicado con éstos en las graderías de dicho recinto deportivo.

D) Que, durante su detención, Víctor Jara Martínez fue reconocido por el personal militar instalado al interior del Estadio Chile, siendo separado del resto de los prisioneros, para ser llevado a otras dependencias ubicadas en los camarines, ocupadas como salas de interrogatorios y apremios, donde fuera agredido físicamente en forma permanente, por varios Oficiales.

E) Que, entre los días 13 y 16 de septiembre de 1973 se desarrollaron interrogatorios a detenidos al interior del Estado Chile, sin que ellos obedecieran a procedimientos judiciales y/o administrativos previos, algunos de los cuales fueron practicados por personal de la Segunda Fiscalía Militar de la época; y, entre otros, fue interrogado Víctor Lidio Jara Martínez.

F) Que, el día 16 de septiembre de 1973, se procedió al traslado de todos los detenidos del Estadio Chile, con excepción de Víctor Lidio Jara Martínez y de Littré Quiroga Carvajal, oportunidad en que se dio muerte a Víctor Lidio Jara Martínez, hecho que se produjo a consecuencia de, al menos, 44 impactos de bala, según se precisa en el respectivo informe de autopsia.

G) Que, el cadáver de Víctor Lidio Jara Martínez, junto con los cadáveres de otras tres personas más, fue encontrado por pobladores en los días posteriores, en las inmediaciones del Cementerio Metropolitano, en un terreno baldío cercano a la línea férrea, con signos evidentes de haber recibido golpes en el cuerpo y los impactos de bala detallados en el informe de autopsia.

Cabe recordar que en el programa “En la Mira” de Chilevisión, el ex conscripto José Paredes Márquez había revelado ese mismo nombre. “Le disparó a quemarropa casi, porque el hombre no le respondía, para mí que ahí lo sacó de quicio y le disparó”, dijo en aquella ocasión Paredes.

El ex teniente Barrientos se defendió señalando: “Realmente eso no es cierto, yo nunca he estado en el Estadio Chile, no conozco el Estadio Chile y no sabía lo que era el cantante Jara (…) no tengo que enfrentar a la justicia porque yo no he matado a nadie”.

Artículo relacionado: http://inverecundos.blogia.com/2008/052601-el-inverecundo-ejercito-de-chile-todavia-no-confiesa-quienes-fueron-los-asesinos.php

 

29/12/2012 14:51 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

UDI, Colonia Dignidad, Dictadura, Pederastas y Torturadores, unidos para siempre

 

John Campos B
El sexo oral reduce el riesgo de padecer cáncer, según científicos de EE.UU. http://actualidad.rt.com/view/80971   

Será está la RAZÓN DE FONDO por la que @JCBCHILE obligaba a los niños del Hogar de Vida Familiar "Padre Alberto Hurtado" del Hogar de Cristo de Parral en 1995-97 a practicarle sexo oral bajo la amenaza de darles golpes de corriente con la antena de su radio a pilas "arreglada" y conectada a los 220 volts como figura en el proceso judicial iniciado por 11 denuncias del Sename y en la crónica nunca desmentida ni querellada- del Diario EL CENTRO de Talca del 11 de junio de 1997?
http://issuu.com/elperiodista/docs/ep208b
10 de esas 11 denuncias,todas las de contenido o motivación sexual, fueron retiradas en el trascurso de los 9 años que duró el proceso, en sus tres instancias 
(Juzgado de Letras de Parral 1997-2000, Corte de Apelaciones de Talca 2001-2004 y Corte Suprema 2004-06) particularmente después del cuantioso robo de especies (y valores en bonos al portador del US por US.000.000 y US$ billetes por 80.000-120.000 nunca denunciados por Kreiman debido a su origen ilegal) realizado por dos desconocidos, aún impunes, en junio de 2000 y por el que Campos fue acusado un año después en el proceso del 19º Juzgado del Crimen, por el entonces abogado de Kreiman, colocado por la Fiscalía Anti Delincuencia de la Municipalidad de Providencia, el UDI y 2º del Alcalde Labbé, Sr. Christián Espejo Muñoz, y del que "zafó" en la elegante forma que bien se describe en el reportaje de LND del 15.12.2002. 
ver:
En esos 9 año la defensa del ex SS y "sapo" de los SS de la dictadura y seminarista expulsado por sodomía en 1993 John del Tránsito Campos Benavides, la tuvo el abogado del ex cabo nazi de la 2ª GM, pederasta condenado y capo de la Colonia Dignidad en 1961-2001, Paul Schaeffer, Sr. César Valero Nader, también militante UDI y desde 2002 Juez de Policía Local de la comuna de Retiro, muy cercana a Colonia Dignidad, en la parte sur de la Región del Maule. 
Otros de sus abogados, en sus causas judiciales de 2002-04, fueron:
-  Humberto Neumann, abogado de planta del Min. del Interior en dictadura y hasta 1991 y abogado en los 90`s del condenado ex Jefe de la DINA Manuel Contreras, a quien John  del Tránsito visitó en varias ocasiones , utilizando el lujoso automóvil Daewoo Prince Súper Salon 2.0i automático, blanco con vidrios polarizados, del rabino Kreiman, en 1999-2001, en sus lugares de detención de Punta Peuco (Til Til) y Peñalolén y 
- por un corto período del 2º semestre de 2002, dos abogados de la Fiscalía de la Municipalidad de Las Condes, que le suministró el entonces concejal Carlos Larraín Peña,  hoy senador designado por Valdivia y Presidente del partido derechista RN, en cuya oficina de abogado trabajó después de ser alejado del PRSD en julio-agosto de 2002 y hasta mediados de 2004.

ver:

El pederasta Campos se ha infiltrado en muchos organismos con el objeto de hacer "contactos" que le permitan seguir embaucando. Sus favoritos son aquellos plagados de ex militares y fascistas nostálgicos de la dictadura como este, donde funge de miembro Nº 150.
http://www.institutoohigginiano.cl/index.php/instituto/nuestros-integrantes
150.-JOHN CAMPOS BENAVIDESAsesor Político

En la lista abundan personajes ligados a violaciones de DDHH, como el Nº180, Edwin Dimter Bianchi, sospechoso de ser uno de los asesinos del cantante Víctor Jara y "funado" como tal en sus oficinas de la División de AFPs del  Ministerio del Trabajo, del que fue exonerado, después de los hechos de mayo de 2006.


http://www.generacion80.cl/noticias/noticiacompleta.php?varbajada=447
También Campos ha escrito en su blog wordpress un ensayo jurídico para justificar la impunidad de los violadores de DDHH 1973-78, lo que es jurídicamente ilegal de acuerdo a los tratados firmados por el Estado de Chile y a los convenios de Ginebra de 1949.

JPMG

 

 

La historia familiar de Moren Brito y el sobrino al que asesinó y torturó en Villa Grimaldi

13 DE DICIEMBRE DE 2012

Fuente: http://recorta.com/445f8b

por ALEJANDRA CARMONA

Nadie recuerda muy bien qué día comenzó la manda, pero por muchos años Carmen Catalán no se cortó el pelo.

—Me lo voy a cortar el día que Alan entre caminando por esa puerta —decía, apuntando hacia la entrada del número #6683 de Avenida Colón, Las Condes, desde donde colgaba una campana que hacía las veces de timbre.

Hasta entonces, la casa era un lugar de encuentro, de puertas abiertas y celebraciones.

Quizás por eso, a Carmen le costaba entender que, de un momento a otro, de eso no quedaran más que recuerdos y el eco de conversaciones pasadas chocando contra los muros de concreto.

—Me voy a cortar el pelo sólo cuando Alan vuelva —repetía Carmen—. Estaba segura que algún día iba a aparecer él, con los bigotes y su pelo negro, sus jeans y su más de metro 80.

Hace pocos años habían tenido la última de las más grandes fiestas familiares: el matrimonio de Alan con su polola por más de 5 años, Mónica Gana. En la casa de los padres de la novia —unas cuadras más al norte, en Colón #6571— se había instalado una orquesta y un banquete tan grande, que nadie pudo distinguir al final del día cuál era el menú. De lo que sobró del festejo comieron los tres días siguientes. Ese 17 de septiembre de 1971 de fiesta, es uno de los recuerdos que más atesora la familia. Entonces, en medio de las risas y el baile, nadie intuía que sería esa foto en blanco y negro, con Alan vestido con un terno negro y una flor blanca en la solapa, la que después daría vueltas y pasaría por muchas manos pidiendo justicia con la frase: “¿Dónde están?”

Alan Bruce fue detenido en febrero de 1975. Tenía 24 años, estudiaba Ingeniería Civil en la Universidad Católica y tenía un hijo de un año y medio que llevaba su mismo nombre. La semana pasada, el ministro en visita para causas de derechos humanos, Alejandro Solís, procesó a 13 ex agentes de la DINA, entre ellos a su ex director, general (R) Manuel Contreras, y el coronel (R) Marcelo Moren Brito, por el homicidio y secuestro calificado de 20 personas en los primeros meses de 1975.

Entre las víctimas está Alan. Y a la historia de terror y muerte que fraguó la dictadura, se suma otra, más íntima, que está en la acusación del juez Solís, pero que además ha dado vueltas en la familia Bruce por más de 37 años: los testimonios que señalan que Moren Brito —tío de Alan—, lo torturó y asesinó, haciendo gala de su maldad en Villa Grimaldi, atravesando a parte de su familia materna en dos. Para siempre.

MARCELITO

En diciembre de 2007, en el penal Cordillera, donde cumplen condenas los ex jefes de la DINA, el coronel (R) Maximiliano Ferrer Lima se peleó con Moren Brito y según el informe que quedó como testimonio —elaborado por las autoridades carcelarias— Ferrer encaró a Moren diciéndole que había “ahorcado a su propio sobrino con un alambre y para asegurarse le introdujo enseguida la cabeza en una bolsa de plástico”, según consignó una nota del diario La Nación.

Esta era una versión que la familia ya conocía y que apretó el pecho de Carmen Catalán y Roberto Bruce hasta el día que murieron. “Mi abuelo era una caballero, no iba a decir jamás una mala palabra, pero a él le dolía haber dado cobijo a un criminal. Siempre decía que había sido un error”, cuenta Alan Bruce (40), ingeniero ambiental y comercial, quien dejó de ver a su papá cuando tenía menos de dos años de vida.

El trato amable con Marcelo Moren Brito existió desde que el ex DINA nació. Su mamá, María Elena Brito, era hermana de Inés Recabarren Brito, abuela del asesinado dirigente del MIR. A Moren lo recibieron con los brazos abiertos en la casa de Colón cuando tuvo que dejar Temuco, la ciudad donde vivía, para venir a estudiar a la Escuela Militar. “Mis abuelos lo querían, incluso mi abuelo Roberto fue su tutor en la Escuela Militar. Era él quien firmaba sus papeles. Le hicieron un buen espacio en la casa”, cuenta Alan. De hecho, en uno de los dormitorios de la casona de Las Condes sumaron una cama al lado de la de Alan, que entonces era un adolescente, para instalar otra para el nuevo inquilino. Mientras Moren Brito vivió en la casa de los Bruce, su cama estuvo pegada a la de su “sobrino”. Compartieron el mismo dormitorio, fiestas familiares, comidas y varias tardes.

Cuando la dictadura entró con sangre en Chile, don Roberto decía que Moren Brito había sido un niño golpeado, intentando una explicación para el comportamiento criminal que adoptaría después, pero él, que también había sido militar, que llegó hasta teniente (después se retiró de la institución) también sabía cómo era la situación por dentro. De hecho, antes de morir, lo comentó en una entrevista: “Yo sabía la formación que tienen los milicos, por eso le decía (a Alan) que cuando salieran a la calle, sería una matanza. Él no me escuchaba, todo lo contrario, me decía que los estaban formando para eso. Fue como yo le dije”.

A Alan ya lo habían detenido una vez antes de su desaparición. En abril de 1974 un grupo de militares llegó hasta su casa. Aunque Alan no estaba; encañonaron a su esposa y a su hijo de un año y medio que dormía en la cuna.

—Si su esposo no está, entonces nos llevamos al niño —dijo un militar, antes de tomar violentamente al pequeño en los brazos.

Mientras los militares esperaban en el jardín, Mónica llamó a su esposo que trabajaba haciendo fletes y estaba en la casa de su abuela en Recoleta.

—Diles que dejen al niño. Si me buscan a mí, me voy a entregar —contestó Alan del otro lado del teléfono.

Después de ese episodio, estuvo alrededor de cuatro días desaparecido. A su regreso contó que fue llevado al Regimiento Buin, luego a la Escuela Militar y después a Londres 38.

“Cuando volvió me dijo que le habían pegado y que Moren Brito lo había tenido varios días en Londres tratando de bajarle los moretones porque le daba vergüenza que sus tíos lo vieran así”.

Pero la vergüenza le duró poco y todos entendieron que los militares no estaban jugando. Pocos meses después de ese episodio, en octubre de 1974, después que Miguel Enríquez cayera acribillado en San Miguel, la familia recuerda un hecho que les congeló el habla y que Mónica Gana detalla como si fuera ayer. Moren Brito llegó hasta la misma casa donde le habían dado cobijo cuando estaba en la Escuela Militar. “Con las manos ensangrentadas, gritaba que había matado a Enríquez, mientras tocaba la campana de la puerta de entrada. Gritaba como si estuviera desquiciado, estaba como loco”, cuenta Mónica.

—¡El próximo va a ser tu hijo! ¡Va a ser tu hijo! —vociferaba, mientras la señora Carmen Catalán y parte de su familia esperaban dentro de la casa.

A Mónica —y a los demás— les quedó claro: “Entonces todos supimos que no podíamos apelar a que era un familiar o a la cercanía de tantos años. Era imposible tratar con un monstruo”.

VILLA GRIMALDI

El 13 de febrero de 1975, cerca de las 11 de la mañana, Alan Bruce fue detenido por segunda vez. Esta vez en una casa de Las Condes. Fue llevado a Villa Grimaldi.

El sitio Memoria Viva consigna que entre los testimonios posteriores, se escuchó el de Luz Arce “ex detenida por la DINA del año 1974 y que luego de ser presionada y sometida a graves torturas se transformara en colaboradora de ese organismo. Recuerda haber visto a Alan Bruce Catalán en Villa Grimaldi, y que Marcelo Moren estaba furioso porque era su sobrino y tenía un resentimiento en su contra por ello. También recuerda haber visto el nombre de Alan Bruce en las nóminas de detenidos de ese recinto y a las cuales ella tenía acceso”.

El director del Servicio Médico Legal, Dr. Patricio Bustos, quien también pasó por ese campo de tortura, cuenta que no coincidió con Alan Bruce, pero que era un comentario frecuente entre los prisioneros. “Todos decían que el Ronco, como llamaban a Moren Brito por su voz, había sido capaz de torturar a su propio sobrino en la parrilla. Eso nos daba cuenta en las manos de quién estábamos”, narra Bustos.

La familia comenzó un peregrinaje por la justicia desde 1975, con diversas querellas.

“Un día incluso mi abuela encaró a Moren Brito”, cuenta Alan Bruce Gana, hoy, a días del procesamiento del Juez Solís y dice que después de todo lo vivido ella cerró las puertas de su casa en Las Condes. “Ya no quiso recibir a nadie. No se podía confiar en nadie. Nunca dejó de usar ropa negra y solo al final, años antes de que ella muriera, entendió que mi papá jamás cruzaría la puerta de nuevo. Entonces decía que se conformaba con que le entregaran algo; cualquier cosa que le permitiera enterrarlo y tener a quien rezarle”, comenta Alan, quien después de la desaparición de su padre y una breve estadía en Buenos Aires con su madre, volvió a Chile en los brazos de su abuelo que lo fue a buscar para que creciera con ellos, mientras su madre hacía un periplo por Argentina y Estados Unidos, que la trajo de vuelta a fines de los ’80.

Alan Bruce con su hijo meses antes de su desaparición. 

“Para nosotros la herida no se cierra mientras no exista un papel que diga que Moren Brito torturó y mató a mi papá en tal fecha y se fije una condena”, dice Alan lagrimeando una historia que tendría ese cierre en lo formal, pero que en la familia difícilmente tendrá un punto final. “Hay gente que cree que el tema de los desaparecidos es una lucha de pocos, una historia antigua, pero no es así. Yo siempre me hago la misma pregunta: cómo sería todo si él estuviera; seguiría casado con mi mamá, cuántas cosas en mi vida habrían cambiado. Esa es una pregunta de todos los días, no es de otra era”, dice.

Su abuela, la señora Carmen, se fue esperando que se hiciera justicia. Cuando murió de un derrame cerebral a fines de los ’90, tenía 75 años y aún vestía de luto.

A mediados de los ’80, Carmen Catalán dejó de esperar un milagro. Entonces terminó su manda. El pelo le había crecido hasta las rodillas.

 

 

 


13/12/2012 14:22 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

HERMANA DE INVERECUNDO ORGANIZADOR DE HOMENAJE Al DICTADOR PINOCHET FUE TORTURADA POR SUS COMPAÑEROS DE ARMAS

http://www.chileinforma.com/noticias/8875.shtml

 

INSOLITO! Hermana de organizador de homenaje a Pinochet fue torturada durante la dictadura.

 

Increíble pero cierto. Luego de las cruentas declaraciones del Tte. (r) Juan González en un canal de televisión, donde niega que en Chile haya existido violaciones a los DD.HH durante la dictadura de Augusto Pinochet, concurrió a CNN Chile la hermana de González. La señora Francisca que vive en una pieza sola como ella cuenta, declara haber quedado en gran shock al ver las declaraciones de su familiar: "Fue tan tremendo para mi ver a mi hermano decir las cosas que dijo que me sacudió, llegue ...

 

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http://www.dawson2000.com/kika.htm

 

TESTIMONIO DE KIKA GONZALEZ DE ZANZI

 

HOMBRES Y RATAS

 

Francisca González Fernández, más conocida por Kika de Zanzi, es una ex prisionera política socialista. Durante el gobierno de la Unidad Popular fue la directora de la Corporación de Centros de Madres (COCEMA) en Magallanes. Estuvo detenida por nueve meses en la Cárcel Publica, Regimiento Blindado Rene Schneider y en el Hospital Naval en Punta Arenas. Fue torturada en el Palacio de la Risa y en las frías aguas del estrecho. Salió del Hospital Naval en silla de ruedas y fue puesta bajo arresto domiciliario en Julio de 1974. En Septiembre de 1974 viajó con su esposo, Carlos Zanzi a su relegación en Ovalle, posteriormente salieron al exilio a España. Regresaron a Punta Arenas en 1984, donde residen.

 

A continuación reproducimos en su totalidad el artículo testimonio de Kika de Zanzi que fue publicado una década atrás por Aristóteles España en El Sur de la Memoria (1992) Divina Ediciones, RCT, Dinamarca.

 

 

Las notas, fotos y subtítulos son de la editorial de Dawson 2000.

 

Marzo 2002

 

Trabajo y aporte durante la Unidad Popular (UP).

 

Cuando asumimos la tarea de coordinar el trabajo de COCEMA en la región, lo primero que se hizo fue cambiarle el rostro, que no sea una institución que entregue dádivas, que regalara las cosas en forma maternalista, lo que hicimos fue educar a las pobladoras para integrarlas al conjunto de la sociedad, a través de charlas sobre el tema de la salud, para que sepan aprovechar sus capacidades. Por ejemplo, hacer uso del famoso medio litro de leche que en ese tiempo fue tan criticado y que, sin embargo, tanto ayudo a la gente.

Trabajamos con las mujeres capacitándolas en diversos cursos que realizamos.

Recuerdo que integramos a la mujer campesina que estaba completamente abandonada, en resumen, nuestra labor social estuvo muy ligada a la educación y el grado de participación era bueno. Además, teníamos un negocio para vender las cosas a precio de costo a las mujeres y el grupo familiar. Se notaba un afán de saber, de cada día descubrir cosas nuevas.

 

Una vez, llegué a un asentamiento campesino y los hombres no querían que yo hablara con las mujeres. Ante mi insistencia logré conversar con un grupo de ellas y pude percatarme, porque ellas se fueron soltando, que vivían sometidas al hombre. Entonces, vislumbraban un despertar con nuestras iniciativas y estaban contentas de poder hacer algo. En el campo se da mucho esa forma de relación, la mujer en la cocina, el hombre, afuera; pero también es un fenómeno que ocurre en todos nuestros países. Nosotros formamos varios Centros en el campo y las mujeres se integraron. No fue tarea fácil, de por si la mujer campesina es muy callada y costaba que se integrara en forma rápida, era un proceso lento.

 

Recuerdo la época de la UP porque el pueblo vivió esperanzado y pudo concretar esas esperanzas. Afirmo que nuestro pueblo nunca vivió mejor que en esa época. Había salarios dignos. Allende siempre venia a la región a pelear por los intereses de los trabajadores y decía con cariño que él quería a Magallanes porque aquí había empezado su carrera política. Durante
muchos años mi marido y yo fuimos sus leales colaboradores. Hacia un culto de la amistad y nosotros siempre le respondimos.

 

 

Militares durante la Unidad Popular en Magallanes: General Torres de la Cruz (1) y Allende

 

Durante su gobierno tuvimos una excelente relación con los miitares, especialmente con el Intendente, General Manuel Torres de la Cruz,(1) ya que mi marido era Vicepresidente de CORMAG y trabajaba directamente con él. Nosotros creímos que era leal al gobierno porque siempre hablaba muy bien de Allende. Recuerdo que asistimos juntos a las bodas de nuestros hijos, con frecuencia comíamos con nuestras familias. Existía un vinculo estrecho que nos hacia confiar en él como persona.

 

Es más, cuando llego de visita Fidel Castro, me pidió que atendiera a la delegación cubana y que habilitara la residencia que para estos fines protocolares tenía el gobierno regional. Todos esos días el general estuvo al lado de Fidel, en las cenas que di en mi casa, en la Intendencia, se mostró como una persona muy leal al gobierno.

 

Lo mismo cuando íbamos a Santiago. Almorzábamos en La Moneda, ahí le decía a Salvador Allende, Presidente estamos con usted, y eran fechas en que ya se hablaba de un golpe. Allendista no era, creo, dicen que era de tendencia demócrata cristiana.

 

Con Fidel hablamos de todo, recorrió los asentamientos, gran parte de la provincia, Fidel es una persona muy inquieta, tiene una gran personalidad, converso con los campesinos, con la CUT, con todos los sectores. Fidel sabía perfectamente que llegaba al fin del mundo y quedo encantado con Punta Arenas.

Converse mucho con él porque ambos somos descendientes de gallegos e hicimos comentarios sobre la tierra de nuestros antepasados. Una noche en mi casa con un grupo de dirigentes nos quedamos hasta las cuatro de la madrugada y después de charlar sobre los más diversos temas a Fidel se le ocurrió ir a Fuerte Bulnes. No pudo ir a Puerto Natales pero prometió que para una próxima visita no dejaría de ir a Ultima Esperanza.

 

Cuando el tema de un posible golpe comenzó a comentarse con bastante insistencia nosotros no creímos posible una acción así pues los mismos generales Berdichevski (2) o Torres de la Cruz, (1) nos decían que no podía ser, que ellos eran constitucionalistas, además, el general de la Fuerza Aérea habla sido piloto del Presidente cuando era un joven oficial y lo unían lazos de cierta amistad y consideración.

 

Ahora pienso que fuimos muy ingenuos.

 

 

Golpe de Estado y Arresto de Esposo Carlos Zanzi (3)

 

El día 10 tuvimos una conversación con el Presidente por teléfono y nos dijo que estemos tranquilos, que si bien es cierto las cosas no estaban bien, y había rumores de un posible golpe, él confiaba en poder mantener tranquila la situación. Dormí con cierta tranquilidad y al día siguiente tenía varias cosas pendientes en mi trabajo. Al levantarme me llevé el susto de ml vida pues al mirar por la ventana de mi departamento en calle Roca veo que estaba rodeado de uniformados con cascos y armas.

 

Eran como las nueve de la mañana. Yo miraba con cierta incredulidad, era algo inesperado, entonces ml marido me retiró de ahí porque empezaron a apuntar hacia nosotros. Prendimos la radio y escuchamos las últimas palabras de Salvador Allende. Vi llorar a mi esposo. Ambos lloramos. Pensamos en Tencha, en sus hijas, en nuestro país. De todas formas empezamos a alistarnos para ir a trabajar cuando llegó un amigo a decirnos que habían detenido a Alberto Marangunic. (4)

 

Esa noche salieron los bandos y en uno de ellos salía Carlos. No dormimos.

Se había comunicado con nosotros gente del Partido para ver la posibilidad de que saliéramos hacia Argentina pues temían represalias por las responsabilidades que teníamos en el gobierno y por nuestra amistad con el Presidente.

 

Carlos me dijo que no tuviéramos miedo. Que él tenía las cuentas claras en su gestión, y que yo por ser mujer difícilmente iba a ser detenida. Hemos actuado con honradez, dijo, no hay que temer. Finalmente, él se presenta a Carabineros acompañado del abogado René Bobadilla, lo llevan a un regimiento y después lo devuelven a casa. El 15 de ese mes lo llevan definitivamente con un gran operativo militar (Septiembre 1973).

 

Yo seguí trabajando en mi negocio y la gran preocupación era saber algo de nuestros hijos que estaban en Santiago. Por lo menos sabia que Carlos estaba detenido aquí. Hasta llegó el rumor que mis hijos estaban muertos. A las horas me dicen que no, creo que fue mi hermana quien me llamó para decirme que les había vistos y que estaban escondidos.

 

 

Detención e Incomunicación en la Cárcel Publica (5)

 

Una tarde, había ido a dejarle comida a mi esposo a su lugar de detención cuando veo que el edificio estaba rodeado por efectivos militares. Le pregunto a un reservista y éste dice que andan buscando a un tipo del MIR. Tuve el presentimiento que era para mí, ya que en ese lugar la única familia de izquierda éramos nosotros. Instruyo a mi empleada para que abran el negocio al otro día, que mantengan la casa, etc. cuando tocan el timbre. Era un coronel a quien yo conocía, y éste me dice, doña Kika, me tiene que acompañar para un interrogatorio. Puse mi abrigo. No, me dice, lleve una maleta. Ahí me di cuenta que no era un simple interrogatorio, sino que me llevaban por un tiempo.

 

-¿Qué van a hacer conmigo? ?pregunto.

 

¡Silencio! -grita el coronel.

 

Llegamos a la cárcel. Dice que siente mucho tener que hacer ésto, pero son órdenes. Yo lo conocía a través de reuniones sociales y por amistades en común.

 

-¿Cómo viene esta señora? -pregunta el Alcaide.

 

-Incomunicada.

 

Fui llevada a un calabozo. Esa noche pasé frío porque estaba sin frazadas ni cama. Recuerdo que pasaban los ratones a mi lado. Estaba aterrada. Al otro día me llevan comida, era un preso cubierto con un pasamontañas, se le veía nada más que los ojos. Cada hora pasaba un gendarme, levantaba la mirilla y alumbraba con una linterna. Perdí la noción del tiempo y no sé cuántos días estuve en esa celda.

 

Después supe que al séptimo día me desmayé. Yo sufría del corazón. Llamaron al medico de prisiones y éste dijo que él no se hacía responsable. Que tenían que convocar a mí medico. Este llegó. Era el Dr. Araneda (6). De inmediato dio orden de trasladarme a la enfermería. Tres gendarmes me llevaron. El doctor indicó medicamentos y se inició mi tratamiento. Estaba totalmente alejada del resto de la población penal. Estuve ocho días hasta que ordenaron que me vistiera porque tenían que trasladarme. A la salida me encontré con dos compañeras que estaban en las mismas que yo: Ema Osorio (7) y Gladys Pozo (8).

Nos abrazamos, pero un guardia dio la orden de no conversar. Abrieron las puertas y nos hacen subir a una tanqueta.

 

- ¿Qué te sucede? -dijo Ema.

 

- ¡Silencio, o disparamos! -contestó un soldado.

 

Estábamos sujetas a lo que ellos determinen. Anduvimos harto rato hasta que la máquina se detuvo y bajamos.

 

 

Regimiento Blindado Rene Schneider en Ojo Bueno: (9) Reclusión y Recibimiento.

 

Es Ojo Bueno -dijo Ema al oído. Yo lo conocía como el regimiento René Schneider. (10) Paradojalmente lo había entregado el Presidente unos meses atrás.

 

Llegamos a un espacio amplio. Como 30 camas para tres personas. Por primera vez comí una sopa que ayudó a recomponerme. Estuvimos cuatro días a la espera.

Unos conscriptos nos daban cigarros a escondidas. Una mañana dicen que tenemos que prepararnos porque nos van a interrogar. La primera en salir engrillada fue Gladys. Después me tocó a mí. Llegamos a una sala donde había mucha gente y olor a cigarro. Tenia una venda, así que no veía.

 

- Te vai a sacar las esposas y los grilletes y te vai a desnudar? dijeron.

 

Por pudor, por decencia, me negué. A tirones sacaron mi ropa. Hicieron preguntas relacionadas con mi cargo, con mi familia. Fue algo tan vejatorio que difícilmente podré olvidar. Tiritaba, tenia frío, miedo. Era mucha gente.

 

- Aquí está el Mayor Hernández -dijo alguien.

 

-Que bueno, dije yo. Mayor Hernández no permita que sigan vejándome. Ud. tiene familia, mujer, madre.

 

Yo lo conocía en las reuniones sociales de la región.

 

-Tú no eres ni mujer, ni madre, ni esposa. Eres una puta allendista –respondió un oficial.

 

Ese fue el recibimiento que tuve.

 

 

Ex Hospital Naval, Palacio de la Sonrisa: (11) Interrogatorios y Torturas con presencia de General Torres de la Cruz

 

Por noviembre empezaron de nuevo. En una oportunidad me llevaron al ex-hospital naval de la calle Colon. Después de la antesala típica hicieron que beba un líquido muy amargo, espeso. Le he preguntado a muchos médicos estos años pero nadie tiene idea qué pudo ser.

 

Me amarraron en una cama, desnuda y perdí el conocimiento. Cuando regresé a Ojo Bueno las chicas dijeron que estuve fuera tres días. Recuerdo que antes de hacerme efecto él liquido en forma total pedía permiso para ir al baño.

Como no me dejaban y era tanta mi desesperación hice mis necesidades ahí mismo. Cuando llegaron los tipos decían, mira la puta allendista lo que se hizo. Apenas lleva unos días y mira lo que pasó. Con una manguera de agua fría me pusieron contra la pared y así me limpiaron. Era difícil determinar el tiempo. Estaba muy confundida.

 

- ¿Qué sabis del Plan Z? (12)

 

-No tengo idea

 

Seguía desnuda y mojada. Pude percatarme que estaba presente el general Torres de La Cruz, mi viejo amigo.

 

- ¿Por qué todo esto, general?

 

-Si habla no le va a pasar nada -respondió.

 

- ¿Pero de qué voy a hablar?

 

-Encontraron la correspondencia suya con Allende, en Santiago? dijo un agente.

 

-¿ Qué tiene de malo? -respondí.

 

Yo me escribo con el Presidente desde hace muchos años. Es amigo de mi familia. Carlos y él me ayudaron a entrar a los centros femeninos de la masonería. Como mi marido es malo para escribir hasta los días de hoy, siempre me dictaba su correspondencia con Salvador Allende. Además, uno de mis hijos vivía en su casa. También nos escribíamos con Tencha.

 

-Cuando lleguen las cartas las vamos a publicar porque son muy comprometedoras, -amenazaron.

 

-Por mí, pueden publicarlas, -dije.

 

Golpeaban mis piernas con una manopla. Colocaban ratas en mi cuerpo, hasta me quisieron hipnotizar. Había un hipnotizador que utilizaban para sacar información. Cuente hasta tres me decía el hombre, pero le dije que no sabía nada, que todo lo había dicho y que no tenía idea de armas. Mientras tanto, a mis compañeras les dijeron que me habían matado, así que cuando llegué se alegraron.

 

Cuando se deshincharon mis piernas de nuevo me llevan a interrogatorio. Como esos días había llegado a vernos el capellán yo iba con un rosario en la mano. En la patrulla que me llego a buscar iba el Mayor Bisquert, que era masón. Fue muy cariñoso, me trato de hermana. Fuimos conversando en la camioneta.

 

-Mire hermana -me dijo? aquí los interrogatorios son muy fuertes, pero si Ud. habla no le va a pasar nada. Yo quisiera que hable, así la voy a defender como hermano, no se preocupe. Antes de llegar me vendó y todo fue igual.

El mismo Mayor Bisquert se transformó en un torturador tremendo.

 

Uno de los agentes dice, tengo ganas de fumar, convidémosle a esta puta también.
El cigarro me mareo y yo escuchaba sus voces y risas.

 

-Así que ahora vienes católica?.

 

-A lo mejor me ha vuelto la fe que me enseñó mi madre desde niña, por eso ando con el rosario -dije.

 

Pescaron el rosario, lo pusieron en el suelo y lo pisaron.

 

?No creas que un rosario te va a salvar, hoy vas a hablar o si no veremos qué hacemos contigo.

 

Uno de los tipos dijo sigamos fumando, pero no hay ceniceros, dijo otro, pero si tenemos cenicero aquí, y empezaron a apagar los puchos en mi cuerpo. Hasta hoy tengo las marcas. En los pechos, en los brazos. Es terrible sentir el dolor cuando varias personas apagan objetos encendidos en tu piel.
No sab{ia que hacer. Yo atinaba a gritar nada más, bien fuerte, pero no hacia ningún efecto en ellos. Estaban como inmunizados al sufrimiento.

 

-Ahora te vamos a conectar con el detector de mentiras, para ver si sabes o no del Plan Z.

 

Me conectaron con unos alambres y los agentes decían que el detector indicaba lo contrario de mis afirmaciones. Estuve toda la noche sometida a sus arbitrariedades. Dormía desnuda en una cama y por la noche entraban a tirarme agua con baldes. Al otro día era domingo y traen a Gladys Pozo.

Querían seguir divirtiéndose.

 

-No pudimos ir al cine por culpa de ustedes, pero las dos van a protagonizar algunas escenas como de película. Una de amor.

 

Ellos querían que Gladys hiciera el rol de hombre y yo de mujer y que hagamos el amor ahí. Parecía divertirlos mucho y reían a carcajadas.

 

-Como toda las upelientas son lesbianas, esto no es ninguna novedad para ustedes.

 

Las dos nos resistimos. Gladys los trató muy mal, ella tenía un carácter muy fuerte. Así que nos dieron una paliza del porte de un buque. Conmigo se les ocurrió jugar a la pelota y pateaban todo mi cuerpo obligándome a subir y bajar una escala. Arriba y abajo había jóvenes esperando. ¡Imagínate cómo quedaron nuestros cuerpos!.

 

 

Amarrada y vendada a las aguas del Estrecho13 por ordenes del Capitán Zamora.

 

Esa noche nos llevan con Gladys a Ojo Bueno. Faltaba poco para llegar cuando detienen el jeep y el Capitán Zamora (14) me hizo bajar.

 

-Vamos a hacer un jueguito muy entretenido -dijo. Esto es una pistola y como no has confesado, tu vida ya no vale mucho. Vamos a jugar a la ruleta rusa.

 

Yo tenia que colocar la pistola en la sien y dispararme. Así lo hice, pero no estaba cargada el arma. Yo pensé que lo estaba y era consciente de que podía morir. Pero en esos momentos uno piensa solo en terminar de una vez con tanto sufrimiento. No pensaba en otra cosa. El Capitán Zamora estaba serio y muy altanero.

 

-Ahora te vamos a dar un baño en el Estrecho -dijo.

 

La Gladys gritó desde el jeep para defenderme y decirles que estaba enferma.

Nunca me olvido de eso.

 

-No sean sinvergüenzas, son unos maricones, dejen a esa mujer que está delicada de salud, ya tiene sus años.

 

Después me contó que la tiraron contra el jeep a culatazos, mientras me internaban en el Estrecho de Magallanes con una soga amarrada al cuello. Ahí supe en carne propia lo que es el agua fría en esta parte del mundo.

 

Iba amarrada por las axilas y el cuello y me hicieron entrar unas ocho veces al mar. No pude ver los rostros de los agentes que hicieron esto porque iba vendada. Yo solo reconocía la voz del Capitán Zamora. Cuando ellos veían que el agua estaba a punto de cubrirme entera tiraban la soga para que saliera a la playa y así sucesivamente.

 

En Ojo Bueno me tuvieron que hacer masajes varios días para recuperarme y bebía agüita caliente. Una vez que me recuperaba, otra vez al ruedo.

 

Mas Torturas en el Palacio de la Sonrisa:

 

Llegaron las cartas de Santiago -dijeron.

 

Otra vez lo mismo. Leyeron todas las cartas de Salvador Allende, las mías, de mi familia. Fueron sesiones larguísimas. De a poco fueron entendiendo que en las cartas no había nada de malo.

 

Pero aquí solo habla de sus hijos -dijeron. Del negocio, de la CORMAG. No hay nada para publicar. No hay nada sensacionalista como nosotros queríamos.

 

Igual leímos todas las cartas. De nuevo soy devuelta, hasta otro día, en que siguieron con sus métodos. Era algo de nunca acabar. A veces empezaban despacio y crecía el ritmo de la tortura vertiginosamente, en los genitales, en los tobillos, yo sentía que saltaba, que llegaba no sé dónde, porque la corriente te hace perder los sentidos.

 

-Esta puta se nos muere, está en las ultimas -dijo alguien.

 

Llegó un médico, tengo la impresión que era un falso médico, por sus modales; empezó a hacerme respiración boca a boca y estaba hediondo a pisco. Enseguida, colocan ratas en mis órganos genitales, las introducían y ellos gozaban haciéndolo, eran verdaderos degenerados sexuales.

 

Ahora pienso que esa gente no eran seres normales y siento angustia al pensar que andan sueltos por nuestras calles.

 

Yo estaba a punto de enloquecer, escuché que pensaban llevarme al hospital psiquiátrico. Cuando llegué a Ojo Bueno, la misma carcelera que antes había sido mala con nosotros se conmovió y les dijo a los militares que ella me iba a cuidar. Licha se llamaba la carcelera. Fue un gesto noble. Yo tenía la boca reventada y no me dejaba beber agua por indicaciones del enfermero de Ojo Bueno.

 

-Puede tener un schock -dijo. Le han colocado mucha corriente.

 

Pasaron muchos días. Cuando mostraba síntomas de recuperación de nuevo me llevaban a las sesiones acostumbradas. Una tarde de nuevo soy desnudada y me tienden en una cama. Me golpean con fuerza en las piernas, cuando veo a dos soldados en posición de violarme. Perdí el conocimiento de nuevo y siempre he quedado con la duda. Hasta los días de hoy tengo pesadillas con esa escena brutal. A esas alturas ya no requerían información, lo hacían por maldad, para saciar sus instintos bestiales.

 

Como, consecuencia de esto sufrí un ataque al corazón en el regimiento. Llegó el Dr. Araneda y dijo que tenían que llevarme a Punta Arenas, a un hospital, porque de lo contrario él no respondía por mi vida.

 

Estaba en muy mal estado, además me faltaban dos uñas de la mano izquierda que la noche anterior me habían sacado los agentes, con un palito hacían palanca para forzar la extracción.

 

-Cuéntanos qué opinaba Allende del general Torres, qué sabes de la masonería.

 

Tenían una verdadera obsesión por descubrir algo grande a través de mis declaraciones. No sabía de armas, las famosas cartas no tenían nada de interés, ¿qué querían ahora?. En la ciudad todo el mundo sabe que Carlos es masón, que éramos amigos de la familia Allende, todo era de dominio publico. Si querían desacreditarnos como personas difícilmente lo iban a lograr porque toda nuestra vida había sido intachable y ahora este absurdo interrogatorio con golpes, doblemente cobardes por abusar de una mujer atada y vendada y más encima enferma del
corazón, ¿qué clase de hombres eran? , ¿por qué tanta saña?.

 

Un día llegan con una grabación qué Fidel Castro hizo en nuestro hogar y con un disco o algo así de Carlos Altamirano. Debes imaginar como me pegaron por ambas cosas. De más está decir que saquearon mi casa, se llevaron objetos de valor. ¿Quién responderá por eso? Mi pelo estaba blanco. El encierro y la tortura estaban dejando sus huellas.

 

 

Inmovilizada durante Explosión del regimiento Blindado en Ojo Bueno:

Enero 1974. (15)

 

La explosión del regimiento me pilló totalmente inmovilizada. Quise salir, arrastrarme, pero no podía. Fueron dos conscriptos los que me sacaron.

 

-Abuelita, abuelita, apúrese, que nosotros la vamos a sacar - dijeron los muchachos.

 

Y me salvaron la vida. Yo había bajado como quince kilos y ellos me alejan del lugar hasta que, posteriormente, me reúno de con mis compañeras.

 

Nos llevan a la cárcel. El Capitán Figueroa, de la marina, nos llevó en un camión y me da una patada, a pesar de las condiciones en que me encontraba.

En la cárcel recibimos la solidaridad de las presas comunes, quienes, a pesar de las amenazas del SIM (16) de no acercase, nos regalaban faldas, hicieron una cazuela, lo que fue toda una fiesta pues estábamos cansadas de tanto comer porotos.

 

En tanqueta nos devuelven a Ojo Bueno. Habíamos perdido todas nuestras cosas. Estábamos en un lugar más reducido y sin comodidades. El Capitán Quiros (17) tuvo gestos amables. Se preocupo de conseguirnos ducha, recuerdo que ese oficial se destaco del resto y es bueno consignarlo en este relato.

 

 

Hospital Naval: (18) Prisioneros Políticos en mal estado.

 

Cuando llegué al hospital naval el Dr. Alejandro Babaic, director del establecimiento se portó muy bien, me dejaron aislada del resto y tuve una buena atención. El único problema que tenia era el aislamiento ya que no podía hablar con nadie. Todo el santo día estaba sola. A través de los biombos veía que era un sector destinado a prisioneros. Así supe que estuvo Ramón Lastra, (19) Abel Paillaman (20), el ex canciller Orlando Letelier (21) Este ultimo iba a mi pieza a conversar unos momentos. No le importaba la guardia y los cosacos le tenían respeto. No te preocupes, me decía, esto va a pasar, vamos a salir todos. Bueno, nosotros salimos y él fue asesinado en Washington. También estuvo Jaime Tohá (22) quien me fue a abrazar. Estaba muy triste por la muerte de su hermano José. Otra noche llegó al hospital el ex senador Aniceto Rodríguez, (23) iba de paso a Santiago. Después supimos que fue desterrado a Venezuela.

 

El daño psíquico fue tremendo. Yo me empecé a dar cuenta porque de repente me encontraba hablando a solas puras tonteras. Come no podía leer ni escuchar radio porque estaba prohibido, me entretenía contando las tablas del techo. De allá para acá y vice-versa. Y nada más. Además, como mi pieza daba a una cancha de tenis cercana sentía el pin-pon de la pelota como un sonido medio enloquecedor. Por esos meses tuve un problema ginecológico y en el sistema de interconsulta llegó a verme el Dr. Jorge Amárales. Como me vio en muy mal estado recomendó al Dr. Babaic que me liberaran.

 

-Estás a un paso de la locura -me dijo, voy a recomendar que te liberen.

 

-Ya me quisieron llevar al psiquiátrico -dije.

 

-No, yo voy a hablar a ver si conseguimos que te lleven aunque sea con arresto domiciliario.

 

A los quince días apareció el Director del Hospital Naval.

 

- Tengo una buena noticia para usted, se para su casa.

 

Me puse a llorar sobre el hombro del doctor. Tuve que irme en silla de ruedas, ya que no podía sostenerme en pie. Escondí en mi cuerpo unos escritos que tenia sobre mi experiencia ahí me subieron a una ambulancia. Era el mes de julio de 1974.

 

Váyase calladita -dijo Babaic.

 

Dos jeeps me fueron custodiando. Pensaba en Carlos, en mis hijos. De mi esposo, sabía que permanecía en Dawson, porque nos autorizaban a mantener comunicación escrita. ¿Qué iba a pasar? ¿Cómo estaban mis cosas, mi familia?

 

En el sector hubo una gran expectación cuando llegué al edificio. Estaban mis padres que eran muy viejitos. Entro Un pelotón y a mi padre le dicen que yo venia con arresto domiciliario, que no podía salir.

 

-A esta mujer no la pueden ver en Punta Arenas. La gente no la quiere, así que para evitar problemas va a estar aquí encerrada.

 

Así estuve esos meses. Hasta septiembre, cuando salió mi marido. Recibí la visita del psiquiatra José Valenzuela y del Padre Goic (25) Este me explicaba la mentalidad de esta gente, una mentalidad bárbara, decía. Pero yo escuchaba poco. Una amiga, Lily Descourvieres, dice que yo pasaba horas y horas sentada en una silla mirando un punto fijo. Ella había conseguido un permiso especial de los militares para irme a visitar.

 

Una mañana, la empleada estaba haciendo el aseo del departamento cuando grita:

 

-¡ Don Carlos baja de un camión!-

 

En ese momento todo cambió para mí. Fue una gran alegría. Cuando entró en el departamento pensé que había pasado un año sin vernos. El venia con mucho ánimo y más delgado, y con la orden de ser relegado a Ovalle. Ni siquiera alcanzó a ordenar sus asuntos comerciales en nuestra tienda, que estaba a cargo de unos primos y de mis padres.

 

Como yo estaba con arresto domiciliario le escribí a las autoridades para solicitarles autorización para acompañar a mi marido. La respuesta fue positiva.

 

Hicimos nuestras cosas y partimos. Había que empezar de nuevo, pensábamos en nuestros amigos, en la gente que seguía en los campos de concentración, pero había que sacar fuerzas porque no sabíamos lo que venía. Todo era incertidumbre. Y el temor a lo desconocido es siempre duro.

 

- Por lo menos, estamos juntos, -pensé.

 

 

Notas del Editor

 

1. General de Ejercito Manuel Torres de la Cruz. Fue intendente durante el gobierno de la Unidad Popular, y era considerado un militar constitucionalista. Formó y fue el jefe de la Junta Provincial de Gobierno. Durante su mando de la región dirigió el periodo m{as violento de la represión en Magallanes (Septiembre 1973 - Febrero 1974). Murió el 2001.

 

2. General de Brigada Aérea José Berdichevsky. Comandante en Jefe de la IV Brigada Aérea con asiento en Punta Arenas. Integró la Junta Provincial de Gobierno en Magallanes en 1973. Bajo su mandato la Fuerza Aérea se convirtió en una temida institución de represión en Magallanes.

 

3. Carlos Zanzi Cucuni. Fue dirigente socialista y vice-presidente de la Corporación de Magallanes durante el gobierno del UP. Estuvo prisionero en el Regimiento Pudeto e Isla Dawson. Posteriormente fue relegado a Ovalle y estuvo exiliado en España. Fue gobernador de la provincia de Magallanes durante el gobierno concertacionista del presidente Alwyn.

 

4. Alberto Marangunic. En 1973, Jefe de Corporación de Fomento (CORFO) en Magallanes. Estuvo prisionero en el campamento Río Chico, Barraca Charlie, en Isla Dawson. Falleció en 1981.

 

5. Cárcel Publica de Punta Arenas. Ubicada en Waldo Seguel entre Bories y Chiloe. En los primeros meses fue recinto de aislamiento temporal y de interrogación de prisioneros políticos. Desde 1974 se empezó a utilizar como recinto carcelario para prisioneros políticos condenados por consejos de guerra.

 

6. Dr. Guillermo Araneda. En 1973 era medico del Ejército con grado de Capitán. Araneda fue  identificado entre Septiembre y Diciembre 1973 dando apoyo médico a los torturadores en el Palacio de la Risa, y otros lugares donde hubo prisioneros torturados. Deja el Ejercito Diciembre de 1973 para seguir estudios en el extranjero. Reside en Punta Arenas.

 

7. Ema Osorio. Una de las primeras mujeres arrestadas en Magallanes. Estuvo prisionera en la cárcel pública y en el Regimiento Blindado.

 

8. Gladys Pozo Marchant era dirigente de la Federación de Mujeres Socialistas en Magallanes en 1973. Estuvo prisionera en la Cárcel Publica y en el Regimiento Blindado Rene Schneider. Condenada en el primer consejo del partido socialista en Magallanes (Noviembre 1973). Exiliada
a Francia, donde reside actualmente.

 

9. El Regimiento Blindado Rene Schneider está localizado en el área de Ojo Bueno de Punta Arenas. Este regimiento se utilizo para recluir a seleccionados grupos de prisioneros políticos. Fue el principal centro de detención de prisioneras políticas en Magallanes. Actualmente se llama Regimiento de Caballería Blindada No 6 Dragones.

 

10. René Schneider era Comandante en Jefe del Ejército. Fue asesinado en 1970 como parte de una conspiración destinada a impedir la asunción de Allende como presidente.

 

11. El Palacio de la Sonrisa o Palacio de la Risa fue el principal centro de interrogación y torturas en Magallanes. Era dirigido por el Servicio de Inteligencia Militar (SIM). Este centro funcionaba en el edificio de ex Hospital Naval, en Avenida Colon entre Bories  y Chiloe, en Punta Arenas. Ver sección  Centros de Torturas y Detenciones y El Palacio de la Sonrisa nos Recuerda el Delito de Tortura en Magallanes.

 

11. El Plan Z fue inventado y presentado por los propagandistas del gobierno militar como la justificación para el golpe militar y derrocar el gobierno democráticamente electo. Era según los militares un plan preparado por los partidos de la unidad popular para tomarse en forma violenta el poder.

 

12. El Estrecho de Magallanes tiene aguas muy frías durante todo el año.

 

13. Capitán de Ejército Mario Zamora Flores, Regimiento Blindado René Schneider. El capitán Zamora, además de torturador, fue Comandante del Campo de Concentración Río Chico en Isla Dawson. Estuvo a cargo del funcionamiento y la represión del campo por dos periodos de varias semanas en Enero y Abril de 1974.

 

14. La explosión del regimiento Blindado René Schneider en Ojo Bueno fue el 3 de Enero de 1974. Este regimiento explotó por negligencia militar. Una fogata de trabajadores cerca de un polvorín que estaba en el medio del recinto hizo explotar el regimiento. En esa fecha se encontraban encarcelados en el regimiento los condenados del primer consejo de guerra del partido socialista (PS) y las prisioneras políticas mujeres de Punta Arenas.

 

15. Servicio de Inteligencia Militar (SIM).

 

16. El capitán de ejército Carlos Quiroz ha sido reconocido por su trato decente a las prisioneras políticas en Regimiento Blindado.

 

17. El Hospital Naval Cirujano Guzmán de Punta Arenas está ubicado en Avenida Bulnes. Este hospital tenía un pabellón especial de aislamiento para prisioneros políticos (1973-1974). Fue utilizado para tratar a un reducido numero de prisioneros políticos en mal estado debido a las torturas. El director del hospital en esa época era el Dr. Alejandro Babaic. Ver articulo de Aristóteles España Hospital Naval.

 

18. Ramón Lastra. Como prisionero político también estuvo en el Hospital Naval. Era director regional de Impuestos Internos durante la Unidad Popular.

 

19. Abel Paillaman Tenorio era dirigente del PS en Puerto Natales y miembro del comité regional en 1973. Estuvo prisionero en el Regimiento Pudeto, Dawson y la Cárcel Publica. Condenado en el segundo consejo del PS en 1974. Exiliado en Holanda. Reside en Puerto Natales.

 

20. Orlando Letelier estuvo prisionero en Isla Dawson. Destacado socialista, fue ministro de exterior y defensa durante la UP. Fue asesinado en Washington, D.C. por la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA) el 21 de Septiembre de 1976.

 

21. Jaime Tohá fue Ministro de Agricultura de la Unidad Popular en 1973. Estuvo prisionero en Isla Dawson.

 

22. Aniceto Rodríguez fue senador y ex secretario general del PS. Estuvo prisionero en Isla Dawson. Fue exiliado a Venezuela en Enero de 1974.

 

23. Alejandro Goic Karmelic era sacerdote católico y párroco de la Iglesia Nuestra Señora de Fá­tima en Punta Arenas en 1973. Es el actual Obispo de la Diócesis de Osorno.

 

 

Lugares y personas mencionadas en el Testimonio de Kika de Zanzi

 

Centros de Detención:

 

  • Cárcel Publica de Punta Arenas,
  • Regimiento Blindado ‘Rene Schneider’ en Ojo Bueno.
  • Hospital Naval

 

Centros y Lugares de Tortura:

 

  • Regimiento Blindado ‘Rene Schneider’ en Ojo Bueno.
  • Aguas del Estrecho de Magallanes, costanera norte, antes de llegar a Ojo
    Bueno.
  • Ex Hospital Naval en Avenida Colon

 

Torturadores y Participantes en Tortura:

 

  • Mayor de Ejercito Bisquert - Palacio del Sonrisa
  • Capitán Figueroa, de la Marina.
  • Mayor de Ejercito Hernández, Regimiento Blindado Rene Schneider.
  • Hipnotizador en el Palacio de la Sonrisa.
  • General de Ejercito Manuel Torres de la Cruz. (Presente en torturas en el
    Palacio de la Risa).
  • Capitán de Ejercito Mario Zamora, Regimiento Blindado Rene Schneider

 

Otros Militares y Agentes de Seguridad:

  • General de Brigada Aérea José Berdichevsky
  • Dr. Guillermo Araneda, Capitán de Ejercito.
  • Licha: nombre de carcelera en el Regimiento Blindado en Ojo Bueno.
  • Capitán Carlos Quiroz del Ejercito. Regimiento Blindado
  • Dr. Alejandro Babaic, Director del Hospital Naval Cirujano Guzmán

 

Otros prisioneros políticos:

 

  • Alberto Marangunic (Dawson)
  • Ema Osorio (Cárcel y Regimiento blindado)
  • Gladis Pozo ( Cárcel y Regimiento blindado)
  • Abel Paillaman ( Dawson, Hospital naval)
  • Ramón Lastra (Hospital naval)
  • Orlando Letelier (Dawson, Hospital naval)
  • Jaime Toha (Dawson, Hospital naval)
  • Aniceto Rodríguez (Dawson, Hospital naval)
  • Carlos Zanzi (Pudeto y Dawson)

 

Otros:

 

  • Dr. Jorge Amárales (ginecólogo).
  • Dr. José Valenzuela (psiquiatra).

 

 

Marzo 2002

http://www.dawson2000.com/ana1.htm

Mi memoria es mi verdad: testimonio de la represión

 

Largos años han pasado desde que ocurrieron los hechos... Generaciones de generaciones han vivenciado el dolor in situ de la represión o han recibido como herencia, una historia que no nos enorgullece como chilenos.

 

Hoy, a finales de octubre es la voz de una mujer la que rompe con su silencio para entregar el testimonio vivo de su propia historia: la represión hecha presidio, castigo sin razón, vejamen a la orden del día, muestra alienada de la bestialidad que imperó en tiempos de dictadura y que según sus propias palabras sometió a tantas mujeres como ella a ‘las torturas inhumanas de
estos seres sin compasión’, para después mostrarnos algunos ribetes de la relegación y su posterior exilio.

 

Es Quica de Zanzi (2) quien más allá de todo temor nos muestra su recuerdo en el libro ‘Mi memoria es mi verdad’ de la Editorial Atelí, terminado de imprimir justamente en septiembre de 2002, en la ciudad de Punta Arenas, tras 29 años de los sucesos atroces.

 

Sólo en 142 páginas ‘Mi memoria es mi verdad’ nos entrega nuevas pistas en la reconstrucción de esa historia que a muchos les gustaría sepultar en el olvido. Prologado por Sergio Bitar (2), quien expresa su admiración a la autora por el coraje de publicar sus vivencias, el libro es más allá de todo análisis literario, un mensaje dirigido a la conciencia de los chilenos y que como bien dice la propia Quica de Zanzi narra lo sucedido para que ‘nunca más en Chile se vivan los horrores de pasado’

 

Carlos Vega Delgado (3) nos dice en la reseña de contratapa del libro: ‘Hija de inmigrantes españoles, Francisca González Fernández, más conocida como Quica de Zanzi, vivió una niñez y juventud plena de satisfacciones en esa verdadera Torre de Babel que fue la Patagonia en los comienzos del siglo pasado’, haciendo referencia a parte de la historia familiar de la autora, a la cual nos introduce de inmediato en sus primeras páginas.

 

Un relato lineal y atrayente nos sumerge en sus andanzas de la niñez, la descripción física y psicológica de los personajes que pueblan esta historia familiar, los sentimientos de la adolescencia, el amor que va a llenar la vida de la autora hasta los días de hoy, de la mano de su eterno compañero, Carlos Zanzi. Todo un mundo en equilibrio que se verá truncado por el imperativo del miedo y la represión que vivió la familia Zanzi-González.

 

Comenzar a leerlo nos obliga a devorar cada letra, porque no deja otra alternativa. Sin embargo hay que decir, llegando al capítulo más crudo de la historia necesitaremos fuerza para continuar el viaje. Un sentimiento de impotencia y las ganas de cambiar la historia intervendrán nuestros sentidos.

Pero de eso se trata todo esto y nadie ha dicho que sea fácil recordarlo.

 

Nos quedamos con las palabras de Quica rondando en la cabeza: ‘Se valora a una persona por la fidelidad a sus ideas, por la entereza y valor de soportar lo insoportable. La tranquilidad de la conciencia llega al ser consecuente con los ideales’

 

Este 31 de octubre tendremos oportunidad de compartir con ella la Presentación Pública de ‘Mi memoria es mi verdad’, en el Salón Pacífico de la Corporación Municipal de Punta Arenas.

 

Para Quica no es fácil este momento, pues ha confesado ¿por qué yo he publicado habiendo tantas personas más que podrían hacerlo? Es cierto que son muchas, pero quizás esta sea una señal para que otras voces decidan concluir con su anonimato. La obra ya está hecha y es parte del patrimonio de la humanidad cuyo derecho es conocer la verdad y cuyo deber es entregarla
a sus hijos, para que nunca más se violen los derechos de las personas.

 

Ana M. Guerra

 

Punta Arenas, Octubre 2002.

 

 

Notas editoriales

 

1. Ana Marlen Guerra Encina es poeta, escritora y relacionadora publica. Es corresponsal de Dawson 2000 Derechos Humanos y miembro de la directiva de la Agrupación Cultural y de Derechos  Humanos Orlando Letelier en Magallanes. Es nieta del ex preso político magallánico Atilio Encina.

 

2. Quica de Zanzi recientemente presentó su libro ‘Mi memoria es mi Verdad’ en Punta Arenas. Quica es una ex prisionera política socialista. Fue cruelmente torturada durante sus nueve meses de detención. Fue liberada en Julio 1974 y después acompaño a su esposo a su relegación en Ovalle, posteriormente salieron al exilio a  España. Regresaron a Punta Arenas en 1986. Ver Testimonio Kika de Zanzi.

 

3. Sergio Bitar fue prisionero político en los campos de concentración de Compimgim (Sierra 22) y Río Chico (Isla 10) en Isla Dawson. Era ministro de minería en gobierno de la Unidad Popular en 1973, por el partido izquierda cristiana. Hasta hace poco (2002) era senador por el partido por la democracia.

 

4. Carlos Vega Delgado es un ex prisionero político magallánico. Estuvo preso en el Regimiento Pudeto, Estadio Fiscal e Isla Dawson (barraca Bravo). Es periodista y director de la Revista Impactos, dedicada al rescate el patrimonio antropológico y cultural de Magallanes.

 

 

Ver otros artículos relacionados:

 

  • La Mesa de honor.
  • Saludo a doña Quica.

Alejandro Ferrer y Hernán Biott.

 

 

Editorial Noviembre 2002.

 

Un momento solemne donde el espíritu se pone de fiesta

 

Presentación libro ‘Mi memoria es mi verdad’.

 

Rosa María Lizama.

31 Octubre 2002.

 

 

Quica de Zanzi: Todavia me cuesta perdonar.

Prensa Austral. 1 Noviembre 2002.

 

 

Quica de Zanzi lanza sus memorias.

Prensa Austral. 14 Octubre 2002.

 

Para que Nunca Más torturen a magallánicas.

Elie Valencia, Marzo 2002.

 

Testimonio Kika Gonzáles de Zanzi.

 

Reproducido Marzo 2002.

Kika de Zanzi: Mujer magallánica del año 2001

 

Febrero 2002.

 

Hospital naval.

Aristóteles España, Diciembre 2001.
Nuestras Historias

 

http://www.dawson2000.com/rosamaria1.htm

09/06/2012 23:24 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

Fiscalía española pide procesar a siete ex jefes de la DINA por asesinato de Carmelo Soria

24 de Mayo de 2012


El fiscal Carlos Bautista solicita también al juez Pablo Ruz que se dicten contra ellos órdenes de detención internacional, además de pedir a Chile la extradición de seis de los imputados y a Estados Unidos la del séptimo.

por EFE

La Fiscalía de la Audiencia Nacional española pidió este jueves el procesamiento de siete ex responsables de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) por su presunta participación en el secuestro y asesinato del diplomático español Carmelo Soria, ocurrido en 1976.

El fiscal Carlos Bautista solicita también al juez Pablo Ruz que se dicten contra ellos órdenes de detención internacional, además de pedir a Chile la extradición de seis de los imputados y a Estados Unidos la del séptimo.

Según el fiscal, que califica los hechos como constitutivos de un delito de genocidio, asesinato y otro de detención ilegal, la jurisdicción española es competente para investigar estos delitos porque su persecución en Chile “no ha sido efectiva”.

Bautista pide el procesamiento del exdirector delegado de la DINA, Juan Guillermo Manuel Contreras Sepúlveda, al considerar que fue quien ordenó “de forma directa” al jefe de la brigada Mulchen, el capitán Guillermo Humberto Salinas Torres, el secuestro y asesinato de Soria.

El resto de peticiones se refieren a los capitanes Jaime Lepe Orellana y Pablo Belmar Labbe, al teniente René Patricio Quiloth Palma y al sargento José Remigio Ríos Sanmartín, todos ellos miembros de esa brigada.

El jefe de la agrupación Quetropillán de la DINA, Michael Vernon Townley Welch, es el séptimo reclamado, ya que, según el fiscal, cedió la casa en la que fue torturado y asesinado el diplomático español porque funcionaba como centro clandestino de interrogatorios.

La Fiscalía sostiene que los hechos ocurrieron el 14 de julio de 1976, cuando Soria, que trabajaba para la Comisión Económica de la ONU para América Latina y el Caribe (CEPAL) en Santiago, regresaba a su casa en su coche y Ríos Sanmartín y Lepe Orellana -vestidos de carabineros- “pretextaron una infracción de tráfico”, lo detuvieron y se lo llevaron a la vivienda ocupada por Townley.

“Soria fue torturado -maniatado y con la cara vendada- durante varias horas, en las cuales le fracturaron todas las costillas (…) a fin de que les dijera si tenía relación con el Partido Comunista de Chile y cuál era su misión en el país, y ya con la idea de asesinarle y hacer pasar su muerte como un accidente de tráfico, le inyectaron (…) media botella de pisco”, detalla el escrito.

El interrogatorio fue dirigido por el capitán Lepe Orellana y en el participaron el capitán Juan Delmas (ya fallecido), Belmar, Quiloth, Ríos y Salinas, que fue el autor del “estrangulamiento manual” del diplomático español.

Para encubrir el asesinato, llevaron el vehículo de Soria y su cadáver hasta el Canal del Carmen y allí hicieron que se precipitara al vacío y tiraron el cuerpo al canal, que fue encontrado el día 16 con una nota -”simulada por sus captores”- en la que un supuesto amigo le contaba presuntas infidelidades de su esposa.

El relato del fiscal sostiene que este asesinato se produjo dentro del “proceso de represión sistemática y eliminación de opositores al régimen militar emprendido por la dictadura chilena”, en la que la DINA sólo obedecía y respondía ante la Junta Militar de Gobierno y más tarde, exclusivamente, ante el dictador fallecido Augusto Pinochet.

Bautista recuerda que este procedimiento fue archivado en Chile en 1996 por aplicación de la ley de amnistía, que, a su juicio, es un “acto material de autoamnistía” de la dictadura militar que “se camufló bajo la apariencia de norma jurídica, no obedeciendo a decisión alguna de un parlamento democrático en el ejercicio de la soberanía del país”.

“No fue una reivindicación considerada necesaria e indispensable para desmontar el entramado del régimen militar, sino una garantía de futuro autoconcedida por el régimen. No tuvo un sentido de reconciliación, sino de imposición”, señala el escrito.

El fiscal sostiene asimismo que el proceso fue cerrado en Chile por una amnistía que “no resulta aplicable en nuestro ordenamiento, a diferencia de lo que sucede con la Ley (de Amnistía) española”, y recalca que supone un “obstáculo que hace imposible la persecución eficaz del delito en el lugar de los hechos”.

Este procedimiento surge a raíz de una querella presentada por la Fundación Española Presidente Allende contra quince exmilitares a los que relaciona con la muerte de Soria y que el juez Baltasar Garzón admitió a trámite en 2001.

24/05/2012 20:48 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

EL ÚLTIMO CUARTEL DE LOS QUE UN DÍA FUERON DUEÑOS DE LA MUERTE (3)

Punta Peuco III: El otro muro que divide a militares y carabineros

http://ciperchile.cl/2012/04/24/punta-peuco-iii-el-otro-muro-que-divide-a-militares-y-carabineros/

Por : Verónica Torres en Reportajes de investigación

Punta Peuco es, como toda cárcel, un botadero en que la sociedad esconde sus problemas y sus desechos. Pero aún en esos lugares olvidados el clasismo chileno se las arregla para establecer sus distinciones y un militar que ha matado se siente muy superior a un carabinero criminal. Y ambos se consideran algo muy distinto al gendarme que debe custodiarlos. Mañana se abrirá el testamento de Augusto Pinochet y tal vez haya claridad sobre el tamaño de su fortuna. En Punta Peuco está el otro legado del dictador.

Vea también: Punta Peuco II: Los cachureos del Guatón Romo

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Con su metro ochenta a cuestas, José Florentino Fuentes Castro se pasea por la cocina del módulo que habita en Punta Peuco con un paño en el hombro. Viste buzo y zapatillas. Cuando era joven, por su contextura gruesa le decían “El Buey”. Aunque usa audífonos, apenas escucha. Su esposa nos pide que le hablemos fuerte y “bien modulado para que él pueda leer los labios”.

Es el domingo 18 de diciembre. En la puerta de su celda Fuentes Castro colgó una imagen del Viejo Pascuero. Luego de estar más de 15 años encerrado, su celda es su verdadera casa. Está condenado a cadena perpetua y probablemente, como Osvaldo Guatón Romo, también muera en la cárcel. En 1985, cuando él tenía 35 años y era un suboficial de Carabineros, degolló a Santiago Nattino, militante comunista, publicista y pintor. Nattino tenía entonces 61 años, uno menos de los que Fuentes Castro tiene hoy.

“Recuerdo que Nattino no dijo nada, iba muy débil; se lo puso en el suelo de espalda. Sáez (el carabinero Alejandro Sáez) lo tomó de la cabeza y el Pegazo (el carabinero Claudio Salazar) le tomó los pies, estaba también el Fanta (el civil y ex dirigente comunista Miguel Estay). Yo le hago un corte”, confesó Fuentes finalmente ante un juez después de transcurridos nueve años del crimen.

En esa misma terrible jornada del 29 de marzo de 1985 fueron asesinados también los militantes comunistas José Manuel Parada, entonces jefe de documentación de la Vicaría de la Solidaridad; y Manuel Guerrero, dirigente gremial de los profesores. El triple crimen se conoció como el Caso de los Degollados. Su brutalidad heló la sangre de los opositores a Pinochet, precisamente lo que sus autores intelectuales buscaban.

“José Fuentes fue castigado a cuatro días de internación en celda solitaria por amenazar a otro carabinero, el coronel (r) Iván Quiroz, ex alto mando de la CNI y brazo derecho de Álvaro Corbalán”.

La crisis económica a partir de 1983 había provocado masivas protestas en Santiago y otras ciudades del país. Al comenzar el segundo semestre de 1984, la gente estaba ganando la calle y perdiendo el miedo. Era necesario hacérselos encontrar de nuevo. Paralizarlos de terror. A Fuentes sus superiores le dijeron que Nattino, Parada y Guerrero “eran responsables ideológicos de las muertes de varios carabineros y que, debido a que los tribunales eran inoperantes, había que buscar justicia propia”, contó Fuentes a Ciper.

La esposa de Fuentes agregó que a su marido lo picanearon con otro motivo más: “Le dijeron que tenía que mojarse el potito y demostrar que no era como su papá”. El padre de Fuentes era un comerciante aparentemente ligado al Partido Comunista.

Tras azuzar a los demonios, otros más arriba en la escala del poder pudieron usufructuar del pavor generado, sin mancharse las manos. Fuentes dice que sólo conoció a los oficiales que tenía inmediatamente sobre él. Son también carabineros y están presos en Punta Peuco. Al igual que un grupo de militares a los que tanto detesta.

-Ninguno de estos huevones son héroes. No merecen privilegios. Son todos asesinos. Se creen que son O’Higgins, pero son todos delincuentes –dice José Fuentes Castro respecto de los militares.

Las palabras de Fuentes no hacen más que evidenciar uno de los hechos de los que jamás se habla cuando se menciona a Punta Peuco: el profundo quiebre entre militares y carabineros y entre oficiales y suboficiales. Un muro invisible los separa y el transcurso del tiempo y la continuidad de ciertos privilegios no ha hecho más que reforzarlo.

APUNTEN AL MODULO 1

José Fuentes vive en el Modulo 4 de la cárcel especial. A los oficiales de Ejército de más alto grado los ubican en el Modulo 1. Están separados sólo por unos centenares de metros. Y aunque Punta Peuco es, como toda cárcel, un botadero en que la sociedad deja sus problemas y sus desechos, en su interior son otras las normas que rigen. Otros códigos que hacen que un militar que ha matado se sienta superior a un carabinero también criminal. Y ambos se sienten algo muy distinto al gendarme que debe custodiarlos.

El Módulo 4 tiene una reja como puerta de entrada y una caseta de vidrio desde la cual un gendarme armado los vigila. Pegada en el vidrio está la lista de libros del penal: “Quijote de la Mancha”, “Dulces Chilenos”, “Barrabas”, “Tarde he llegado a amarte”, “Adagio Confidencial”, “Historia de las Elecciones: Tomo I”, “La Quinta Montaña” de Paulo Coelho, “Mala Onda” y “Sobredosis” de Alberto Fuguet. También hay una hoja firmada por el alcaide que pide “que se eviten los garabatos y los gritos” durante los horarios de visita. Pero este domingo al menos casi no hay ruido, salvo por una radio que suena desde una de las celdas.

La celda de José Fuentes es una pieza individual. Pero debe compartir la ducha, la cocina y un hall, que los internos acondicionaron como living-comedor. Allí hay un gran ventanal que da a un patio donde se distinguen un par de árboles, una hilera de rosales rojos y amarillos, cultivos de ají y acelga y una gruta donde instalaron una figura de la Virgen del Carmen.

Estar allí en ese ambiente apacible, con José Fuentes Castro, uno de los criminales más conocidos de la dictadura, es como estar acompañando a un jubilado que pasa sus últimos días en una casa de reposo. Pero la percepción es un error, por supuesto, porque por esas habitaciones se pasean libremente César Palma, civil, ex miembro del Comando Conjunto; Rubén Barría, carabinero, condenado por el homicidio de un grupo de menores en Puente Alto; Maximiliano Ferrer Lima, ex alto mando de la DINA y ex jefe del grupo más secreto de la Brigada de Inteligencia del Ejército, BIE, entre otros.

De pronto, se abre la reja exterior del módulo y un gendarme ingresa a la carrera trayendo una encomienda. Tras él se asoma Basclay Zapata, El Troglo. Es flaco y de ojos pequeños y su tez morena hacen más notorias sus canas. Viste polera de fútbol y se inclina para decirle al gendarme: “mi cabo, ¿lo ayudo?”.

Por su físico a Zapata le resultaría difícil amedrentar a un curso de niños de octavo básico. Pero en el libro “119 de nosotros” Viviana Tamblay cuenta cómo en los ’70, Zapata sí provocaba terror cuando era uno de los más activos agentes operativos de la DINA. Viviana dice que su hermana Bárbara y el marido de ésta, Edwin van Yurik, fueron detenidos por la DINA y llevados a Londres 38. Viviana no supo más de sus parientes (ambos militantes del MIR) hasta que logró hablar con Cristián -hermano de Edwin- quien sobrevivió luego de ser detenido y torturado:

-Me dijo que jamás olvidará el dolor e impotencia que sintió en esos momentos de ingreso al infierno. Lo llevaron a una pieza a mirar primero la tortura de su hermano Edwin. En el recinto estaban Osvaldo Romo y Basclay Zapata. Luego trajeron a Bárbara y Zapata la violó. Edwin se levantó ensangrentado por los golpes recibidos y lo escupió con su propia sangre.

Hay decenas de otros testimonios que cuentan en detalle los horrores a los que sometía a los prisioneros Basclay Zapata. Nada de aquello se delata en el caminar del hombre empequeñecido que ahora acompaña al gendarme a la cocina. Fuentes lo mira pasar y dice en voz baja: “Este es el asesino más grande de la historia”. Viniendo de uno de los degolladores, la frase suena terrorífica.

Desde 2007 Basclay Zapata y José Fuentes Castro son compañeros de módulo en Punta Peuco. El problema es que Fuentes no lo soporta. Cuenta que apenas Zapata llegó, se apropió del taller de carpintería que está en el patio. Puso unos banderines que dicen “COMANDO” y dos fotos donde Basclay Zapata aparece posando junto a Augusto Pinochet. Así marcó la diferencia.

-Acá en Punta Peuco hay dos cárceles y los milicos mandan en las dos -dice Fuentes.

Fuentes relata que para el terremoto de febrero de 2010, los gendarmes fueron a su módulo a ver cómo estaban los reclusos. “Pero luego se fueron y cerraron con llave, no obstante que ocurrían réplicas constantes a esa hora y existía un peligro evidente”. Un detalle a Fuentes no se le olvida: “Las puertas del Módulo 1, el de los oficiales de Ejército, quedaron abiertas”.

CIPER consultó a Gendarmería sobre este incidente. El Departamento de Comunicaciones informó: “No existe registro alguno que indique que no se le abrieron las puertas a los internos del Módulo 4 y sí a los del Módulo 1. Ese tipo de detalles tan subjetivos no se anotan, tan sólo que no hubo heridos en Punta Peuco y nadie se escapó”.

En el Módulo 1 estuvo preso entre 1995 y 2001 el general (r) Manuel Contreras, ex director de la DINA, a cuyo encarcelamiento se debe la creación de Punta Peuco. En esos años los presos militares ni siquiera tenían contacto visual con Gendarmería. La cárcel se había diseñado para que los militares fueran custodiados por militares y los gendarmes quedaban afuera del módulo. Al punto que con sus cámaras ni siquiera podían enfocar hacia el interior del recinto. Más que círculos de vigilancia parecían dos anillos de protección a los presos. A Contreras se le permitía celebrar su cumpleaños como si estuviera en su casa, con brindis hasta tarde y visitas fuera de horario.

A partir de 2003, Gendarmería quedó a cargo de la custodia total. Pero los militares que llegaron al Módulo 1 jamás dejaron de sentirse merecedores de un trato “vip”. Ahora sus ocupantes de más alto rango son el ex jefe del Departamento Exterior de la DINA, el general (r) Raúl Iturriaga Neumann (quien se declaró en rebeldía el año 2007 negándose a cumplir presidio en Punta Peuco tras ser condenado a 5 años y un día como autor del secuestro del militante del MIR Luis San Martín Vergara, desaparecido desde 1974); y el ex jefe operativo de la CNI, el mayor (r) Álvaro Corbalán Castilla (quien fue también comandante del Cuartel Borgoño de la CNI y de la División Antisubversiva y tuvo relación directa con Augusto Pinochet). Ambos se consideran “presos políticos”.

En septiembre de 2010, para el Bicentenario de la Independencia, los presos de Punta Peuco organizaron una huelga de hambre. Buscaban que el Presidente Sebastián Piñera los incluyera en la propuesta del “Indulto Bicentenario” presentado por la Iglesia Católica, luego de que en julio el Presidente dijera en una conferencia de prensa en La Moneda que quedarían excluidos de estos beneficios los condenados por delitos especialmente graves, “como lo son los delitos de lesa humanidad”.

Participaron Iturriaga, el coronel Juan Morales Salgado; los brigadieres Fernando Polanco, José Zara y Christoph Willike; el teniente coronel Emilio Neira, el mayor Carlos Herrera Jiménez y los tenientes Jorge Vargas Bories y Sergio Rivera (este último ex oficial de la Marina).

Se autodenominaron “Agrupación de Militares Presos” y enviaron un comunicado al diario La Nación explicando que con la huelga buscaban la libertad de todos los suboficiales y civiles presos (que fueron agentes en los grupos de inteligencia de la dictadura); y la pena única y máxima de 10 años para los casos donde la condena fuera igual o mayor a esa cantidad, incluido el presidio perpetuo. “Del mismo modo como se hizo en los gobiernos de los ex presidentes Aylwin y Lagos para liberar a 282 presos políticos por actividades subversivas” agrega el comunicado.

La huelga duró menos de una hora.

-Y ese día, este tonto del Basclay Zapata gritaba: ¡la huelga, la huelga! -recuerda José Florentino Fuentes Castro.

Al día siguiente, Jorge Balmaceda, el abogado de Raúl Iturriaga, informó al diario La Nación que los nueve militares habían declinado la huelga luego que el comandante de la Guarnición de Ejército de la Zona Metropolitana, general Marcos López, les pidiera “a los ex uniformados no empañar las actividades programadas por las Fuerzas Armadas para conmemorar el Bicentenario”.

Una versión muy distinta entrega José Fuentes Castro. El afirma que los militares sencillamente no se atrevieron a seguir adelante.

No es extraño que Fuentes sea acusado por sus compañeros de ser un interno “conflictivo”.

El 6 de diciembre de 2009 -según aparece en un documento de Gendarmería- José Fuentes fue castigado a cuatro días de internación en celda solitaria por amenazar a otro carabinero, el coronel (r) Iván Quiroz, ex alto mando de la CNI y brazo derecho de Álvaro Corbalán. Fuentes le dijo a Quiroz “que lo mataría por cuanto no tenía nada que perder señalando como motivación de su amenaza que la esposa de Quiroz Ruiz habría lanzado el auto particular de esta sobre su esposa”, se relata en el documento.

La disputa con Quiroz Ruiz fue temeraria. Este coronel de Carabineros tiene fama de duro, cruel y despiadado. Está preso por los 12 asesinatos de la Operación Albania y lo espera una nueva condena por el secuestro, tortura y muerte de los últimos cinco desaparecidos en Chile, en septiembre de 1987. Por eso mismo Quiroz se resistió hasta el final en llegar a Punta Peuco. En 2008 permaneció más de cuatro meses prófugo hasta que fue aprehendido en San Pedro de la Paz, cerca de Concepción. Allí se había atrincherado en un círculo de protección que hasta hoy le sigue siendo fiel.

Nada de aquello le importó a José Fuentes. Igual arremetió. Y lo mismo hizo el 12 de mayo de 2010,cuando lo volvieron a sancionar por haber escupido en la cena del carabinero Blas Barraza, condenado por el homicidio del sacerdote Gerardo Poblete (el 21 de octubre de 1973), “quien golpeó con el puño a Fuentes en la zona dorsal produciendo la reacción de Fuentes quien lo amenazó con un cuchillo”.

Fuentes dice que fue un plan urdido en su contra entre Gendarmería y otros internos para que terminara sus reclamos en contra del alcaide de entonces, Eduardo Muñoz, quien aparece en los documentos incautados a Álvaro Corbalán como uno de los gendarmes de plena confianza.

-Yo no tengo enemigos, pero no desconozco que algunos de ellos me tengan a mí como su enemigo. Algunos de ellos me prejuzgan, llegando incluso a hablar de mí sin haber intercambiado nunca palabra alguna conmigo. Muchas veces me sorprendo yo mismo de que se me trate como un individuo propenso a la violencia y no como un defensor de mis derechos frente a la opresión exagerada de ellos mismos –dijo José Fuentes a CIPER.

Este ex suboficial de Carabineros afirma que todos estos años de encierro le han permitido retomar con más fuerza los “ideales que tenía en mi juventud”. Ideales que según él, heredó de su padre, Florentino Fuentes, un comerciante de la localidad de El Sauce afín al Partido Comunista, quien ya había fallecido en los días de 1985 cuando Fuentes mató a Santiago Nattino.

LA EXPLICACION DEL JUEZ

“Hay más suboficiales que oficiales presos. Pareciera que nadie comandó el combate a la subversión que, por cierto, lo hubo en Chile”, dijo Herrera Jiménez a la revista Cambio 21.

El ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Joaquín Billard, quien investigó el asesinato del sacerdote salesiano Gerardo Poblete, entre otros muchos crímenes cometidos durante los 17 años de dictadura, tiene una explicación polémica sobre esas brutalidades y sobre el tipo de hombres que está encerrado en Punta Peuco:

-Después del Golpe de Estado, se dejó a la ciudadanía en manos de gente baja. Cuando llegaba a una casa una patrulla, no era una patrulla de generales: era de conscriptos. ¿Y qué es un conscripto? Un gallo de la población La Bandera al que le pasan un fusil y lo sueltan. ¿Es distinguido, es pariente del Duke de York? No. Es un roto de mierda. Se dejó a la ciudadanía en manos de esa gente. Y esta no es una conclusión que sacó sólo yo. La sacan todos los que han investigado estos casos. Le digo más, si volviera a haber un Golpe de Estado, ¿a quién cree que mandarían? A esos mismos. ¿Y qué harían? Lo mismo. Por eso, hay que cuidar la democracia –sostiene el juez Billard.

Lo que dice el juez es una de las interpretaciones más usadas para explicar la amplia gama de formas de matar y torturar a las que acudió la dictadura. En los círculos sociales altos chilenos, que admiraban a Pinochet por haber extirpado “el cáncer comunista”, se sigue nombrando a la violencia de esos años como “excesos” de unos pocos que desobedecían las órdenes del mando.

Esa discriminatoria explicación, distorsiona la realidad. Por una parte, presume el buen comportamiento de los oficiales (evidentemente no hay pruebas de que la violencia o las conductas sicopáticas estén asociadas a determinado nivel de ingreso o de formación). Pero además, al atribuir las brutalidades a los jóvenes pobres que hacían el servicio militar -que por entonces era obligatorio- o que se desempeñaban al igual que Fuentes Castro como suboficiales, se deja libre de toda responsabilidad a la estructura militar a la que estaban sometidos. Ignora las órdenes que emanaban de “generales” y del poder que tenían éstos de mandar a matar “al roto” desobediente si no se portaba como el “roto de mierda” que necesitaban para sus fines.

Un oficial de Ejército que llegó a ser uno de los más feroces agentes operativos de la CNI y de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE), pone las cosas en una perspectiva distinta. Se trata de Carlos Herrera Jiménez, autor del homicidio del sindicalista Tucapel Jiménez, entre otros delitos graves que lo tienen recluido en Punta Peuco, condenado a cadena perpetua. Herrera Jiménez es uno de los pocos oficiales que se ha arrepentido públicamente de sus delitos y ha desarrollado una reflexión al respecto en la que crítica justamente el hecho de que los oficiales no han asumido que detrás de cada uno de los horrores hubo una orden y un superior.

Las cifras del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, lo avalan. A septiembre del 2011, había sólo 40 generales procesados o condenados de todas las ramas castrenses, versus 82 coroneles, 42 mayores y 338 suboficiales.

-Hay más suboficiales que oficiales presos. Pareciera que nadie comandó el combate a la subversión que, por cierto, lo hubo en Chile. La gran mayoría de los oficiales, al momento de deponer judicialmente, o eran analistas o se desempeñaron como funcionarios administrativos o bien repartían el rancho -dijo Herrera Jiménez a la revista Cambio 21.

El oficial DINE hizo esas declaraciones para criticar el homenaje que organizó el alcalde de Providencia Cristián Labbé al brigadier (r) Miguel Krassnoff, quien fue alto mando de la DINA y está condenado a más de 100 años de cárcel por crímenes que él jamás ha reconocido. En el homenaje organizado por Labbé en el Club Providencia -y que fue cuestionado por Contraloría-, se lanzó la cuarta edición del libro “Miguel Krassnoff: Prisionero por servir a Chile”, de Gisela Silva Encina.

-No resulta creíble que el Poder Judicial se haya equivocado en más de 20 oportunidades al dictar sentencia condenatoria en contra del brigadier -afirmó Herrera.

Y aunque criticó a Labbé por el homenaje, puntualizó¬: “Más equivocado ha estado Krassnoff al insistir majaderamente en su inocencia”.

Para Herrera Jiménez, junto con la deuda no asumida por la oficialidad chilena hay también otra responsabilidad ausente: “Ciertamente fuimos el brazo armado de la derecha económica. Qué duda cabe… Quizás por ello ahora nos desprecian. Atávicamente este sector político se ha servido de los militares. La historia es pródiga en señalar los hechos que así lo señalan”, dijo.

En una línea más íntima, Herrera ya había hablado de esa utilización en una entrevista concedida a Mónica González en 2001.

-¿Ha hablado de todo esto con su esposa? ¿Necesita su perdón? 
No, lo hago porque así sé que todo aquello que viví es verdad. Si bien es cierto estuve en todas las cosas de las que hemos hablado, ¡también vivo con mi familia!, con hijos que son críticos. Mire… ¡no me es… fácil! Aún no he superado el hecho de que apenas llegué a Chile desde Argentina, me dieron esa terrible patente de asesino. Frente a mis hijos es una situación bastante difícil. Porque igual uno tiene que inculcarles a los hijos valores, la necesidad de cumplir con las normas mínimas de convivencia social…Y perfectamente podrían haberme dicho: “¡Y con qué moral me lo estás diciendo!”. Esa tranca a lo mejor la tengo todavía… Julia me reprocha muchas veces el que no sea todo lo severo que debiera con ellos. A lo mejor, yo mismo me retaco, porque pienso que mis hijos van a decir: “¡Con qué moral me habla este viejo!”. Sí…, es cierto, debo tener muchas trancas… Y cuando pienso que todo eso lo hice a la edad que tiene mi hijo mayor ahora… Lo miro, ¡y es un niño! Debo tener trancas, muchas trancas. Mire, no estoy legitimando lo que viví, tampoco lo que hice. Lo legitimé en esa época, pero nunca lo gocé. “¡SI, ME SIENTO USADO!”

En Punta Peuco, enemistado con los otros militares, Herrera Jiménez dedicó tiempo a hacer grabaciones de lecturas para un instituto de ciegos, como relató una nota en The Clinic. Entre los libros que grabó, está La Divina Comedia. Resulta impactante oírlo declamar los versos de Dante, en particular la inscripción que están en la puerta del Infierno y que recibe a las almas pecadoras:

“Vosotros que entráis aquí, abandonad toda esperanza”.

Para las familias de muchos de los hombres que hoy cumplen condena en Punta Peuco, no hay frase más exacta. (Continuará)

* Esta investigación fue financiada por elInstituto de Prensa y Sociedad (IPYS – PERÚ).


29/04/2012 14:41 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

EL ÚLTIMO CUARTEL DE LOS QUE UN DÍA FUERON DUEÑOS DE LA MUERTE (1)

Punta Peuco I: La fallida operación de inteligencia de Álvaro Corbalán

El tiempo marca las horas y los días sin tregua para los 49 hombres que cumplen condena en Punta Peuco por crímenes que cometieron en dictadura. En los muros del penal nada indica que allí están los represores que fueron dueños de la vida y la muerte de miles. Pareciera que la historia borró sus pasos y sus rostros. No hay un cordón de seguridad al estilo de los que se ven en otros penales. Pero no hay que equivocarse. En Punta Peuco incluso se diseñan operaciones de inteligencia. Como la que orquestó Álvaro Corbalán y que presentamos en esta primera entrega de una serie de reportajes de CIPER sobre Punta Peuco.

Vea las fichas de todo los condenados en Punta Peuco en la pestaña “Documentos asociados”.

En mayo del año pasado, personal de Gendarmería detectó una operación de inteligencia en la cárcel de Punta Peuco. Estaba diseñada por el oficial de Ejército Álvaro Corbalán Castilla, ex jefe operativo de la Central Nacional de Informaciones (CNI) y ex integrante del Comando Conjunto, condenado a cadena perpetua por crímenes cometidos en la dictadura de Augusto Pinochet.

El hecho fue relatado a CIPER por funcionarios de la institución que pidieron reserva de su identidad. La operación tenía como pieza central un documento que fue incautado en la celda de Corbalán, en el Módulo 1 del penal, y cuyo destinatario era el Presidente Sebastián Piñera.

En el memorando de 10 páginas, al que CIPER tuvo acceso, Corbalán le expresaba al Mandatario la intención de colaborar con su gobierno desde la cárcel para evitar que regresara nuevamente la Concertación al poder. “El voluntario apoyo que progresivamente se propone, será entregado a partir de esta fecha (mayo 2011) y tiene como único objetivo hacer llegar un aporte en beneficio que a este gobierno le vaya lo mejor posible y que no volvamos a caer en las manos de la Concertación”, escribió.

Corbalán sugirió en su escrito vías para neutralizar políticamente a Michelle Bachelet y esbozó estrategias para detener “la acción subversiva” en La Araucanía y de los grupos anárquicos. Aunque no explicitó esas vías en su escrito, no es un misterio cuál es su estilo en materia de inteligencia. Quedó estampado como una marca de fábrica en la Operación Albania (junio de 1987) donde 12 miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez fueron detenidos por la CNI en distintos lugares, luego fueron asesinados y trasladados a un sitio donde se hizo creer que habían muerto combatiendo contra los CNI.

Disfrazar como una batalla lo que fue una masacre: esa era su rúbrica.

Junto con el general (r) Manuel Contreras y otros miembros de la DINA, como los oficiales de Ejército, Miguel Krassnoff y Pedro Espinoza, Corbalán es uno de los militares con más condenas por violaciones a los derechos humanos. Tiene cadena perpetua por el homicidio calificado del carpintero Juan Alegría Mundaca (asesinado el 11 de julio de 1983 y cuya muerte fue presentada como el suicidio del homicida del líder sindical Tucapel Jiménez), además de las condenas por el homicidio calificado de la joven militante del MIR Paulina Aguirre (asesinada el 29 de marzo de 1985, la misma noche en que mataron a los hermanos Vergara Toledo en Villa Francia); por la muerte del periodista y dirigente del MIR José Carrasco Tapia (asesinado el 8 de septiembre de 1986) y por los 12 homicidios de la Operación Albania.

Según la base de datos del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, a la fecha Corbalán suma además una condena en primera instancia como autor de cuatro homicidios calificados, tres acusaciones por homicidios y secuestros calificados y cuatro procesamientos, entre ellos, uno por torturas en contra del diputado Sergio Aguiló (diciembre de 1981).

Un aspecto muy delicado del documento que le incautaron a Corbalán, son los detalles que el ex agente menciona sobre las vidas privadas y profesionales de los funcionarios de Gendarmería que lo custodian en Punta Peuco. Corbalán da pruebas de conocer la vida íntima de oficiales de alto rango en Gendarmería e incluso del director nacional, Luis Masferrer, datos que son presentados tal como se hacía en los dossier de quienes eran objeto de seguimiento por las brigadas de la CNI.

Corbalán se apoya en estos antecedentes para sugerir que se destine en puestos estratégicos a funcionarios de lealtad confirmada con el nuevo gobierno. Uno de ellos es Eduardo Muñoz Bravo, alcaide de Punta Peuco en 2009 y actual asesor del subdirector operativo de Gendarmería. Corbalán lo retrata como “el mejor elemento de la institución”, propone que sea reclutado por la Agencia Nacional de Inteligencia del Ministerio del Interior (ANI) y que además trabaje cerca del director nacional Masferrer, informándole de lo que pasa al interior del servicio.

Los funcionarios que denunciaron la existencia de esta operación de Corbalán a CIPER, sostienen que mientras Muñoz Bravo estuvo a cargo de Punta Peuco tuvo muy buenas relaciones con el ex agente de la CNI. Por eso, no les resultan extraños estos elogios y tampoco los que le prodiga a Emilio Alfaro -primo de Muñoz Bravo y actual asesor de Masferrer- a quien Corbalán califica como “alguien indispensable y de total confiabilidad”.

Dentro de los funcionarios mal catalogados por el prisionero de Punta Peuco, está el coronel Heriberto Muñoz Díaz, ex jefe del Departamento de Seguridad de Gendarmería. Según las fuentes consultadas por CIPER, mientras el coronel Muñoz estuvo en ese cargo, ordenó que los militares presos fueran esposados a sus controles médicos en el Hospital Militar, tal como lo fija el procedimiento de Gendarmería para el traslado de todos los presos comunes. La medida fue rechazada por los ex militares y en 2011, durante la visita que hicieron ministros de la Corte de Apelaciones a Punta Peuco, alegaron que se trataba de un trato “innecesario y humillante”.

Corbalán le escribió a Piñera que el coronel Heriberto Muñoz no reunía las condiciones necesarias para el puesto de jefe del Departamento de Seguridad. Meses después de la incautación del documento, el funcionario fue desvinculado de Gendarmería.

Los miembros de la institución que hablaron con CIPER creen que la sugerencia de Corbalán fue uno de los motivos de su salida. CIPER solicitó en reiteradas oportunidades una entrevista con Luis Masferrer, pero la Dirección de Comunicaciones de la institución indicó que el director no se referiría al tema.

VOCES DEL PASADO

No está claro qué efectos tuvo al interior de Gendarmería el documento de Álvaro Corbalán. Pero algo debió pasar. Sobretodo por la cantidad de información altamente privada sobre el propio director (Masferrer) y altos mandos de la institución. Pero también debieron haber leído la parte del documento en que Corbalán señala que un senador de la alianza oficialista debía servir de correo para comunicaciones futuras. Consultado por este medio, dicho parlamentario negó tener conocimiento del documento como asimismo cualquier interés del gobierno de recibir esta asesoría: “Decir que el Presidente Piñera esté interesado en algún informe de inteligencia del señor Corbalán, es falso”.

Lo que sí es un hecho es que éste no fue ni el primero ni el último intento de los presos de Punta Peuco por volcar a su favor las decisiones del gobierno de Piñera. Para ellos, es durante esta administración que se les presentan las mayores opciones de obtener beneficios, los que, según insisten, les fueron negados en los gobiernos de la Concertación.

A esta última estrategia de Corbalán hay que sumarle otras iniciativas fallidas, como fue el intento de obtener el indulto presidencial durante el Bicentenario, ofensiva en la que contaron con el respaldo de la Iglesia Católica y que incluyó un comunicado donde ex oficiales de Ejército anunciaron una huelga de hambre en Punta Peuco, la que finalmente nunca se concretó.

Tras ese fracaso, los presos y uniformados pinochetistas y nacionalistas, agrupados en la Corporación 11 de Septiembre – fundada por el propio Álvaro Corbalán en 1999- instauraron el “Día del Preso Político Militar”. La idea fue azuzada desde la cárcel por Corbalán, quien- según señalan funcionarios de Gendarmería y otras personas que visitan con cierta regularidad Punta Peuco- recibe constantemente la visita del presidente y vicepresidente de la Corporación 11 Septiembre: los oficiales en retiro Juan González Fernández (ex integrante de la Brigada de Inteligencia del Ejército, BIE) y Gastón Frez (ex ministro de ODEPLAN de Pinochet), respectivamente.

Las reuniones “estratégicas” Corbalán las realiza allí y en el Hospital Militar, establecimiento al que llega frecuentemente y que se ha convertido para el ex jefe operativo de la CNI en un espacio de cierta libertad que le ofrece las regalías que no tiene en la cárcel: recibe visitas todos los días y a cualquier hora (en Punta Peuco sólo miércoles y fines de semana) y tiene libre disposición del teléfono.

CIPER fue testigo de ello el pasado 14 de diciembre, cuando el ex agente de la CNI celebró su cumpleaños 61 en el pensionado del hospital. Lo visitaron algunos amigos y su esposa, una modelo argentina con la que se casó en Punta Peuco en 2009 y con quien tiene hijos. Corbalán se pasó el día riendo, festejando y tocando guitarra mientras dos gendarmes armados custodiaban desde el hall del pasillo.

Desde la cárcel y el hospital, Corbalán coordinó en 2011 el documental “Pinochet” que fue estrenado en Miami el 10 de marzo pasado en el Festival Internacional del Gran Cine Hispanoamericano (FIGCH), organizado por la Federación de Editores Hispanos integrada en su mayoría por cubanos anticastristas. La película, respaldada por la Corporación 11 de Septiembre y la Unión de Oficiales en Retiro de la Defensa Nacional (Unofar), ganó el premio “Hispania de Oro” al mejor documental 2012 y es una oda a una de las dictaduras más condenadas de Latinoamérica.

Esta mirada complaciente e interesada sobre el pasado no es una característica sólo de Punta Peuco y del mundo del pinochetismo. Basta recordar que a fines del año pasado, el Ministerio de Educación se involucró en una polémica que parecía extemporánea: se decidió oficialmente usar en los textos escolares la expresión “gobierno militar” en vez de la palabra “dictadura”, para referirse al periodo de Pinochet. La decisión, que terminó siendo reconsiderada, da cuenta de una de las almas de la coalición que gobierna y que tiene en el alcalde de Providencia Cristián Labbé, a su más desembozado defensor. Poco antes de ese episodio, Labbé organizó en su comuna un homenaje a Miguel Krassnoff, otro ex agente de la DINA, recluido en el Penal Cordillera, y que debe cumplir más de 100 años de encierro por delitos de lesa humanidad.

A esa alma lo que dice Álvaro Corbalán le produce nostalgia.

CÁRCEL PARA UNOS POCOS

Según la última actualización de la Base de Datos del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, en septiembre de 2011 había 249 agentes de la dictadura condenados en última instancia por violaciones a los Derechos Humanos. De ellos, 177 gozan de libertad vigilada o remisión condicional de la pena, tres de libertad condicional y sólo 64 cumplen presidio efectivo. De los 64 uniformados condenados, 49 están en el penal especial de Punta Peuco, nueve en el Penal Cordillera y los seis restantes cumplen condena en cárceles comunes fuera de Santiago (donde han sido trasladados a petición de ellos para estar cerca de sus familias).

De los 49 represores que actualmente cumplen condena en Punta Peuco, 25 son miembros del Ejército, 20 pertenecen a Carabineros, uno a la Marina y tres forman en las filas de los agentes civiles de los organismos de seguridad (Vea las fichas de todo los condenados en Punta Peuco en la pestaña “Documentos asociados”). Si bien durante el actual gobierno ninguno de ellos ha conseguido el indulto ni tampoco la amnistía, sí lograron mejorar su situación obteniendo beneficios intrapenitenciarios en los últimos dos años.

CIPER accedió a través de la Ley de Transparencia a las solicitudes de salida dominical realizada por los internos de Punta Peuco durante 2010 y 2011. En 2010 los ex militares solicitaron en 36 oportunidades la salida dominical y dos veces la salida de fin de semana, mientras que el 2011 las solicitudes dominicales se elevaron a 100, las de fin de semana a cinco y se agregaron dos peticiones de salidas controladas al medio libre.

Los informes del Consejo Técnico entregados por Gendarmería a CIPER (ver Consejo Técnico 2010 y2011) dan cuenta que entre febrero y diciembre de 2010 se otorgó la salida dominical a cuatro internos mientras que de enero a octubre de 2011, nueve uniformados condenados fueron beneficiados con la salida dominical y tres con la de fin de semana.

En la mayoría de las peticiones los presos esgrimen solo argumentos legales, pero hay algunos que reflexionan sobre el pasado y en un tono que está lejos de los homenajes del alcalde Labbé. Así se lee, por ejemplo, en la solicitud hecha el 1 de marzo del 2011 por Alejandro Sáez Mardones, uno de los carabineros presos por el Caso Degollados.

“Cuando en el año `85 ocurrieron los hechos que he lamentado desde el momento mismo de su ocurrencia, el país vivía una etapa de conflictos políticos y sociales que no me permitió visualizar la diferencia entre opositores políticos y enemigos del régimen militar del cual yo serví como miembro de Carabineros de Chile. A su vez, el grado de cabo que tenía en la institución no me permitía desmarcarme de las órdenes que se me daban. Evidentemente es cierto que un cabo de Carabineros no tenía ninguna posibilidad de representar una orden a un superior jerárquico, y lo más posible es que si así lo hubiese hecho, me habría costado la vida. No obstante, señor Alcaide, no hay que olvidar que también el paso del tiempo ha permitido que pague mi condena en su totalidad. No he visto crecer a mis hijos, ni hoy a mis nietos”.

Pese a la influencia que aún poseen algunos de estos presos, es indudable que el encierro ha mellado el ánimo de los hombres que creyeron que serían recordados como héroes. Los que más se resisten a aceptar su situación son los que se vanaglorian de haber sido leales a Pinochet pese a que éste jamás reconoció las órdenes que le dio a los aparatos represivos que él controlaba.

Álvaro Corbalán es uno de ellos. Lloró la muerte del general en Punta Peuco en diciembre de 2006 y escribió un libro sobre las anécdotas que vivió con él. Pese a su prontuario, Corbalán sigue pensando que fue un gran soldado. Tal vez incluso un héroe. En el libro que escribió sobre sus encuentros con Pinochet, el ex jefe operativo de la CNI habla de sí mismo en estos términos:

“Corbalán fue el Agente Secreto con mayor cantidad de cursos y especializaciones, hizo toda su carrera militar en el área de inteligencia, cumplió delicadas misiones de Seguridad Nacional en el extranjero y el día que se conozcan los detalles de ella, será admirado y respetado por todos los chilenos, sin distinciones políticas”.

El ex subdirector de la PDI, Luis Henríquez -que en los inicios de los ’90 investigaba las primeras causas de derechos humanos- recuerda que durante los interrogatorios, Corbalán en vez de dar su nombre entregaba su número de matrícula militar: “Así trataba de decirnos que él era un prisionero de guerra”. Ahora, cuando los jueces van a la cárcel a interrogarlo, da su nombre y les lanza una que otra frase altanera mientras los recibe vestido de impecable terno, colleras y una piocha del Ejército en la solapa de su chaqueta.

Al ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago Mario Carroza le ha dicho que a él le debe sus ascensos en el Poder Judicial. Y a otro de los integrantes de esa misma corte, el ministro Joaquín Billard, le dijo en Punta Peuco que la próxima vez que viniera a tomarle declaración iba a haber una alfombra roja en la entrada “pero no para recibirlo a usted, sino porque yo me voy a retirar”.

Desde que está preso, Corbalán adquirió la costumbre de enviar costosas tarjetas navideñas al exterior, las que manda a confeccionar especialmente y en las que vierte algunas de sus frases para la historia. Destinatario principal de éstas fue el propio Pinochet, además de militares y amigos del espectáculo, del Poder Judicial, políticos y sacerdotes. En la que envió en diciembre del 2011, el ex agente de 61 años se muestra debilitado:

“No he podido estar peor, pero es el único tiempo con que cuento y sabiendo sufrir, se sufre menos. Me han lastimado, pero nunca pudieron usarme para herir a mis subalternos y con decepción, he comprobado en los hechos, que una gran mayoría de mis superiores decidieron no optar por la valentía. Nos ordenaron combatir a gente que no conocíamos, y nos adjudicaron responsabilidades individuales que no se asumieron por las cúpulas que dieron la orden. Con ningún otro ser humano he tenido más problemas que conmigo mismo. Vivo en la insurrección permanente de mis cinco sentidos y soy dueño de tan poco… cada día menos. Cuesta conocer la palabra tragedia, pero Punta Peuco facilita las cosas, este Punta Peuco que uno no sabe si es origen o fin”.

Tras el fracaso de su intento de conseguir el indulto Bicentenario, Corbalán debió tener claro que Punta Peuco es el fin. Al menos el suyo. Es probable, entonces, que su operación de 2011 solo pretendiera garantizar una custodia de Gendarmería de confianza que le permitiera alivianar sus días. Aunque también pudo querer dejar sobre la mesa presidencial la oferta de una “experticia” que no pasa de moda; entreabrir la puerta de ese sótano que es Punta Peuco y mostrar los métodos y las convicciones que están encerrados ahí, por si la historia los convoca de nuevo. Una rendija que se abre cuando la Alianza gobernante no está del todo convencida sobre cómo llamar a la dictadura ni cuestiona decididamente el homenaje que hizo el alcalde Labbé a Krassnoff.

Pero el sótano de Punta Peuco no se puede entreabrir sin que de inmediato se asomen los habitantes de esa cárcel. En sus rostros envejecidos se ocultan las atrocidades que cometieron. CIPER investigó durante varios meses la vida de los hombres encerrados en Punta Peuco y de sus familias. Ellos no son los que se beneficiaron con la violencia de esos años, sino los pocos que pagaron: los más brutos y violentos. Los que actuaron por miedo, por obediencia o por sus sicopatías, pero sin saber el plan global donde las atrocidades que cometían eran sólo un engranaje más. Tal vez el mejor ejemplo de eso es Osvaldo Guatón Romo.

Próximo reportaje: Los diarios del Guatón Romo

* Esta investigación fue financiada por el Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS – PERÚ).

29/04/2012 14:16 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

EL ÚLTIMO CUARTEL DE LOS QUE UN DÍA FUERON DUEÑOS DE LA MUERTE (2)


Punta Peuco II: Los cachureos del Guatón Romo

Por : Verónica Torres 
 
Osvaldo Romo Mena, the most famous torturer during Augusto Pinochet’’ Punta Peuco es uno de los sótanos de la sociedad chilena y Álvaro Corbalán, con su intento de asesorar al Presidente Piñera, entreabrió su puerta. CIPER investigó la vida de los hombres encerrados ahí: sus disputas, sus reflexiones y sus miedos. Los 49 que habitan esa cárcel no son los que más se beneficiaron con la violencia que generaron. Pero son los que pagaron. Los que actuaron por miedo, por obediencia o por sicopatía, pero sin conocer el plan global donde sus atrocidades eran útiles. Osvaldo Romo, muerto en 2007, es el mejor ejemplo de lo que sigue agitándose en esos sótanos de la Patria.
Vea la primera parte de esta serie. Punta Peuco I: La fallida operación de inteligencia de Álvaro Corbalán.
Todo lo que queda del ex agente de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA) Osvaldo Romo, está en una caja de cartón que lleva años arrumbada en la oficina del juez Alejandro Solís. Los actuarios la llaman “los cachureos del Guatón Romo”. Adentro hay cientos de hojas sueltas escritas a mano, plagadas de faltas de ortografía y una veintena de cuadernos de tapas de colores –cuadernos de niños– llenos con la misma letra abigarrada. Romo los escribió en los siete años que estuvo preso en Punta Peuco. Todos los escritos tratan de lo mismo: recuerdos dispersos sobre el Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR) y sus militantes a los que persiguió y ayudó a masacrar. Reflexiones a veces delirantes y otras veces salvajes, mezcladas con ataques de culpa. Entre líneas se respira el pánico que tuvo a morir en la cárcel.
Sobre Agustín Reyes, militante del MIR de 23 años, detenido el 27 de mayo de 1974 y a quien Romo llevó al centro de tortura Londres 38, el ex agente escribió: “no puedo olvidarlo”. Dice que era un hombre con “garra como mirista”, que tenía “la postura de un buen soldado aguerrido y valiente”. A Ramón Martínez, miembro del Comité Central del MIR, y a quien Romo detuvo y trasladó herido de bala al centro de tortura Villa Grimaldi, le pide que le guarde “un puesto en tu ejército de la otra vida, tú designa cuál”.
Al morir en 2007, Romo cumplía condena por el secuestro calificado de siete miembros del MIR hoy desaparecidos (Jorge Espinosa, Ricardo Troncoso, Diana Arón, Manuel Cortes Joo, Hernán González, María Elena González y Elsa Leuthner). Según los datos del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, desde 1992 –cuando Romo fue arrestado en Brasil y deportado a Chile- el ex agente arrastraba procesos como autor de 34 secuestros calificados, coautor de 22 secuestros calificados y autor de 14 casos de tortura.
Una insuficiencia cardíaca acabó con Romo. Su cuerpo ocupó el nicho 32 del Cementerio General y sus textos fueron a parar a la caja de los cachureos. Nadie fue a despedirlo al cementerio y la fotografía de su ataúd en un carro, arrastrado por un único enterrador, sin cortejo, sin familia ni camaradas, sin los homenajes de los que se sirvieron de su trabajo, es el retrato de la más completa soledad y de la forma cómoda en que una parte de la sociedad chilena espera que desaparezca esta pavorosa parte de nuestra historia.
La caja con los escritos de Romo la heredó Basclay ZapataEl Troglo, otro feroz agente de la DINA que cumplía condena en Punta Peuco y con quien el Guatón Romo trabajó en tres centros de tortura: Londres 38, Villa Grimaldi y José Domingo Cañas. Zapata tiene un prontuario tan vasto como el de Romo: tres condenas como cómplice de cuatro secuestros calificados, siete condenas como autor de 12 secuestros calificados y una condena como cómplice de un homicidio calificado. Entre sus procesos pendientes figura uno como coautor de 46 secuestros calificados y otros 12 casos de tortura en Villa Grimaldi.
El juez Alejandro Solís le incautó la caja a El Troglo mientras investigaba “Villa Grimaldi”, pensando que podía haber algo que lo ayudara a esclarecer las desapariciones ocurridas en aquél temido recinto. Pero no. Lo que quedó ahí era la conversación de Romo con sus fantasmas.
Dentro de esa caja hay una agenda del año 2003 que tiene en la portada la cara del ratón Mickey. Romo la usaba como diario de vida. Cada día copiaba el santoral y las temperaturas máximas y mínimas. Cuando le traían mantequilla y té no olvidaba anotar ese acontecimiento. También los días en que debía ir a declarar por alguno de sus crímenes. Y están sus notas de los fines de semana, en los que esperaba una visita y no llegaba nadie. El resto son páginas en blanco. Solo las temperaturas y los santos permiten notar que ha transcurrido un día. Las jornadas en blanco probablemente las pasaba escribiendo los cuadernos donde habla con sus fantasmas.
19 de enero: No vino nadie. La Sra. Paty me dijo que venía. No-no-no.
21 de marzo: comienzo del otoño. San Eugenia y Clementina.
2 de mayo: Fui al 8 juzgado. Careo con la Sra. Periodista del (MIR) Gladys Armijo (Gladis Díaz) que realizó acusaciones fuertes en contra de mí. San Atanasio.
29 de junio: no vino nadie. Colo-Colo 3 / U. de Concepción 2. River Plate Campeón de Argentina. 5°C – 18 °C. San Pedro- San Pablo.
16 de julio: hoy falleció Celia Cruz de Cuba a los 78 años. 3°C- 17°C. Nuestra Señora Del Carmen.
“Don Osvaldo se sentía traicionado por los militares. Decía que estaba preso por ellos, que él no debería estar preso. A uno que siempre le tuvo mucha rabia era al coronel Marcelo Moren Brito. Él sabía que no iba a durar mucho en Punta Peuco y no quería morir ahí”, dice Víctor Varas, un ex militar y enfermero de Gendarmería.
18 de septiembre: buena comida- almuerzo bueno. Carne y Ensalada. Tedeum- Nunca más, el Cardenal. Repitió las palabras de Cheyre. 9°C-17°C. Fiestas Patrias.
19 de septiembre: Día del Ejército. 8°C-19°C
30 de septiembre: Salí 9° juzgado Sra. Raquel Lermanda sobre dos miristas. Uno vivo me vino acusar de que yo lo torturé- el jefe gordo. Creo que fue el equipo de los gordos, no yo. 10°-24°c. San Gerónimo.
11 diciembre: desocupan tres piezas llega gente. Me comunicaron que esta concedido el permiso del teléfono de Brasil. 11°-29°C. San Dámaso.
13 de diciembre: fue detenido Sadam Hussein 12°C-29°C Sta. Lucia- Aurora.
24 de diciembre: 43 años casado. 12°C- 31°C. Sta. Adela.
Ese año, 2003, se cumplieron 30 años del Golpe de Estado, el momento en que Osvaldo Romo se comenzó a transformar en el feroz criminal que terminó siendo. En su agenda, el 11 de septiembre sólo anotó: “No salí. Doctor Cosme: peso 86,400. Glicemia 138. 4C 22C. Orlando – Rolando”. Al final agregó tres lugares de Santiago, que tal vez tengan algo que ver con lo que hizo ese día: “En Lo Hermida. La Pincoya. Estadio Víctor Jara”. Nada más.
Las palabras de la filósofa Hannah Arendt, escritas a propósito del criminal nazi Otto Adolf Eichmann, se respiran en cada línea de la cotidianeidad de Romo: “Lo más grave en el caso de Eichmann es que hubo muchos hombres como él, y que estos hombres no fueron pervertidos ni sádicos, sino que fueron, y siguen siendo, terrible y terroríficamente normales”.
Aunque esperamos que en los criminales la maldad deje un rastro fácilmente reconocible, lo cierto es que la capacidad de hacer mucho daño a otros puede ser algo que personas comunes y corrientes hagan solo en sus ocho horas de trabajo y pensando en que sólo se trata de sus obligaciones laborales. El mal, sugiere Arendt, tienen una gran capacidad de encarnarse en las vidas banales.

“NO PUEDO OLVIDAR A ESTOS VALIENTES”

La mayoría de las páginas escritas por Romo en la cárcel hablan sobre el MIR, el movimiento fundado en 1965 y al cual Pinochet ordenó eliminar. Sus miembros -estudiantes y trabajadores de 20 a 30 años- comulgaban con el “derrocamiento del sistema capitalista” según reza la declaración de principios. Querían reemplazar el sistema por un gobierno de obreros y campesinos, cuya tarea fuera reconstruir el socialismo “y extinguir gradualmente el Estado hasta llegar a la sociedad sin clases”. Para lograrlo el MIR declara en sus principios que es necesario “un enfrentamiento revolucionario de las clases antagónicas”. De ahí que la DINA se preocupará durante los primeros años del golpe, de hacer desaparecer a sus miembros a los cuales Romo conocía bien.
Antes de ser agente de la DINA, Romo militó en la Unión Socialista Popular (USOPO), encabezada por Raúl Ampuero y se convirtió en dirigente revolucionario de la mítica Población Lo Hermida, donde llegó a emplazar al propio Salvador Allende. Desde allí estableció estrechos lazos de confianza con los dirigentes del MIR que hacían trabajo político en las poblaciones. Entonces nadie se habría imaginado que el “Comandante Raúl”, como le decían a Romo, sería capaz de saltar a los 36 años de un bando a otro después del Golpe y transformarse en el verdugo de sus amigos. Muchos de los jóvenes hoy desaparecidos fueron delatados, detenidos y torturados por él. La traición fue, sin duda, un capítulo de la dictadura que Romo escribió en primera persona. Todavía no queda claro por qué lo hizo.
En una declaración del 2001 que dio en tribunales a propósito de su rol en la desaparición de la periodista y militante del MIR, Diana Arón, Romo se refirió a ella como una mujer “encantadora” a quien había conocido en 1969 en “una toma de terrenos de La Bandera”. Años más tarde, a esta misma mujer que en ese momento estaba embarazada, Romo la detuvo para llevarla al centro de torturas Villa Grimaldi. Pero antes, según dicen los testigos en el proceso, le propinó unos disparos mientras ella escapaba de los agentes de la DINA; tal vez pensando en ese maldito día en que conoció en La Bandera al camarada que la hizo desaparecer.
La traición de Romo -si es que la traición puede entenderse- es una de las menos digeribles. Tiene un sabor distinto a la de Marcia Merino, ex militante del MIR, que luego de ser brutalmente torturada por la DINA terminó colaborando con ellos. Romo, en cambio, no fue forzado a entrar al infierno. Él vio la puerta abierta y quiso cruzarla. En el libro “Confesiones de un Torturador” de la periodista Nancy Guzmán, se relata que a días del Golpe, Romo fue detenido y llevado a la Escuela Militar donde iba a ser fusilado.
Julio Rada, un funcionario de investigaciones, lo reconoció pues lo había interrogado años antes por el robo de un auto. Rada se dio cuenta de que podía usarlo. Lo llevó a un cuartel de la policía. “Si quieres salvarte debes colaborar”, le dijo. Lo puso en una celda donde había detectives sospechosos de ser de izquierda y Romo delató a los policías.
Poco después, seguramente recomendado por Rada, el interventor militar de Madeco, Jaime Deichler, integrante de la red DINA en Buenos Aires, lo contrató para que hiciera lo mismo en esa empresa, la que financió parte de la planilla de colaboradores de la DINA. Su reguero de sangre se hizo conocido. Y en 1974, el oficial Miguel Krasnoff reclutó a Romo para que integrara la agrupación “Halcón I” de la DINA, cuyo objeto era aniquilar al MIR. Fue un año y medio sangriento; toda la carga criminal de la que se lo acusa la acumuló entre 1974 y 1975, año en que finalmente los servicios de seguridad del régimen militar decidieron enviarlo a Brasil con una beca de por vida.
“Una insuficiencia cardíaca acabó con Romo. Su cuerpo ocupó el nicho 32 del Cementerio General y sus textos fueron a parar a la caja de los cachureos. Nadie fue a despedirlo al cementerio y la fotografía de su ataúd en un carro, arrastrado por un único enterrador, sin cortejo, sin familia ni camaradas, sin los homenajes de los que se sirvieron de su trabajo, es el retrato de la más completa soledad”.
El detective Luís Henríquez, que lo capturó en Brasil en 1992, recuerda que la DINA se vio obligada a enviar al ex agente al extranjero. “Romo cometió errores y dejo varias huellas” explica. Luego de las detenciones, Romo volvió varias veces a las casas de los familiares de los militantes del MIR secuestrados a pedirles comida y dinero para los presos. En esas visitas, Romo obviaba un dato esencial: ya estaban desaparecidos.
-Romo era un delincuente -subraya Henríquez.
Como algunos familiares lo conocían de sus tiempos de militante de izquierda, escribieron su nombre cuando estamparon las denuncias por las desapariciones en tribunales. “Sólo un juez se atrevió en 1975 a dictar una orden de detención en contra de Osvaldo Romo, la que nunca se cumplió. Eso fue lo que alertó a la DINA y lo que finalmente motivó que lo enviaran a Brasil, uno de los países que en ese entonces pertenecía a la Triple A, la Liga Anticomunista”, dice Henríquez.
En un peritaje psiquiátrico de 2003, Romo habló sobre su misión en la DINA. La diligencia médica está anexada en el expediente por el homicidio de Lumi Videla, una importante dirigenta del MIR asesinada por la DINA en 1974, durante una sesión de tortura mientras estaba detenida en el Cuartel Ollagüe, cuyo cuerpo fue arrojado luego a la embajada de Italia. Romo le dijo al psiquiatra Roberto Araya, que aceptó colaborar con la dictadura con la condición de que “no cayeran inocentes” y de “minimizar las bajas”. Según transcribió el siquiatra, “su labor era confeccionar un ‘mapa’ y delatar a cada miembro del MIR y aclarar el organigrama de este grupo. Se excusa diciendo que él no mató a nadie y que el MIR había buscado ese destino previamente”.
La descripción de su ingreso a la DINA como una hazaña heroica, contrasta con el relato que hizo en 1995 frente a las cámaras de la cadena Univisión de la forma -con lujo de detalles- en que les aplicaba corriente a los detenidos para hacerlos hablar. En un país donde algunos no saben cómo llamar al periodo dónde Romo era uno de los miles de agentes operativos, sus frases pueden aclarar el punto: “Se les amarra y se les ponen perros metálicos en la vagina, en los pezones, en la boca y en los oídos, y se les da vuelta la máquina. Se les moja un poquito para que sea más fuerte el primer golpe y hablen rápido…”
El Romo de las declaraciones es descrito en la ficha médica como un obeso mórbido, enfermo de diabetes. Un hombre común de 64 años que “camina aparatosamente, arrastrando los pies”. El siquiatra no observa rasgos de demencia: “Habla de sí mismo con deleite, a sabiendas de haberse transformado en un personaje histórico (¿mitológico?). Su actitud también demuestra una convicción de privilegio ante la ley y una seguridad excesiva en su impunidad”.
En 1992, la jueza Dobra Lusic, que investigaba la desaparición del militante del MIR Alfonso Chanfreau Oyarce, detenido el 30 de julio de 1974, logró ubicar a Romo en Brasil y consiguió que fuera deportado. Era uno de los primeros procesos por violaciones a los derechos humanos que se investigaba en democracia. Y Romo uno de los primeros agentes en ser detenido. Su familia se quedó allá. Romo creía que en Chile tendría el apoyo del Ejército. Pero él no era militar. Y pronto entró a cumplir condena a la cárcel pública de Colina como un reo especial, pero reo al fin. Sólo su abogado Enrique Ibarra -coronel (r) del Ejército e integrante del equipo jurídico de esa institución- lo visitaba. Entonces fue cuando se hizo amigo de Víctor Varas, un ex militar y enfermero de Gendarmería.
Varas se refiere a Romo como “Don Osvaldo”.
-Don Osvaldo se sentía traicionado por los militares. Decía que estaba preso por ellos, que él no debería estar preso. A uno que siempre le tuvo mucha rabia era al coronel Marcelo Moren Brito, su jefe en la DINA. Él se portó muy mal con Don Osvaldo, nunca le tendió una mano. Y él me decía: “Ubique al coronel Moren Brito”. Lo llamé muchas veces por teléfono y al final, nunca hizo nada. Don Osvaldo quería que lo fuera a ver y que lo ayudara a salir de la cárcel a causa de su enfermedad, porque él sabía que no iba a durar mucho y él no quería morir ahí. Él quería irse con su familia a Brasil -contó Víctor Varas a CIPER
Hasta que llegó el minuto en que Romo decidió entregar en tribunales los nombres de los miembros de la DINA. Tal como lo hizo en los ’70, volvió a delatar. Los jueces y policías consultados por CIPER concuerdan que Osvaldo Romo se convirtió en una pieza clave para resolver muchos casos de desaparecidos y ejecutados. El 21 de enero de 1999 declaró en el proceso por la desaparición de Luis Dagoberto San Martin e identificó a Ciro Torré, un ex agente operativo de la DINA: “Estuvo en la Venda Sexy, era oficial y llevaba detenidos a Villa Grimaldi”.
También aportó a la investigación por la Operación Colombo, como se llamó a la detención, tortura y desaparición de 119 personas, mayoritariamente del MIR, que la DINA (usando medios de comunicación extranjeros) hizo parecer asesinados por sus propios camaradas. Romo declaró ante el juez Juan Guzmán que uno de los 119, Teobaldo Tello Garrido, fue detenido y muerto en Villa Grimaldi porMarcelo Moren, el jefe que lo olvidó. (Moren hoy está recluido en el Penal Cordillera cumpliendo 21 condenas por secuestros calificados y homicidios que suman 103 años de presidio).
Romo también acusó a Manuel Contreras, el jefe del aparato represivo que obedecía e informaba a Augusto Pinochet, de las desapariciones de: Luis Gajardo Zamorano, Sergio Tormen, Manuel Ramírez Rosales, Jorge Elías Andrónico Antequera, Jacqueline Binfa, Carlos Cubillos Gálvez y Luis Fernando Fuentes, entre otros.
“La mayoría de estas detenciones fueron programadas por un organismo que se denominó Dirección Nacional de Inteligencia con la sigla DINA, que estaba a cargo del entonces coronel Manuel Contreras Sepúlveda y como subjefe está Pedro Espinoza Bravo, quien fue reemplazado en octubre de 1975 por Raúl Iturriaga Neunmann. La DINA tenía centros de funcionamientos denominados José Domingo Cañas u Ollagüe a cargo de Marcelo Moren Brito y Maximiliano Ferrer Lima; Londres 38 o Yucatán a cargo de Eduardo Nekelmann y Gerardo Urich; y Villa Grimaldi oTerranova, a cargo de Cesar Manríquez Moyano, Benyerot y Patricia Almuna. La DINA operaba con dos grandes grupos, el grupo Caupolicán a cargo de Marcelo Moren Brito y el grupo Tucapel, de cuyo jefe no recuerdo el nombre”.
Así como antes había hecho un mapa del MIR, Romo entregó a la justicia un mapa de la DINA.
A partir de entonces algunos ex agentes se acercaron a Osvaldo Romo, quien había sido trasladado a Punta Peuco el 2000. En la caja de los cachureos hay una lista con las visitas que Romo recibió el 24 de febrero de 2007: Ricardo Lawrence Mires y Eduardo Neckelmann Schultz, ambos ex miembros de la DINA. Lawrence pertenecía la Brigada Lautaro y Neckelmann, según lo declarado por Romo, estuvo a cargo de Londres 38. A Lawrence de poco le valió esa reunión. En 2008 fue condenado como coautor del secuestro calificado de Ariel Santibáñez, militante del MIR. A la fecha está procesado como autor de dos homicidios calificados, coautor de 46 secuestros calificados correspondientes a la Operación Colombo, además del proceso donde el sobreviviente Félix Lebrecht lo sindica como autor de su detención ilegal.
Los últimos años de encierro, Romo estuvo casi todo el tiempo solo. A veces lo iban a ver una monja y también Patricia Obando, la esposa de Víctor Varas. Enemistado con los otros presos y transformado en el peor monstruo de la dictadura, el antiguo poblador de una precaria casita de Lo Hermida, describía aquellos militantes del MIR que masacró:
“Yo hoy quiero preguntar, el porqué Los Mataron. Estos jóvenes que eran profesionales, que eran Idealistas yo podría hasta decir que ellos podían ser fanáticos con los pobres del campo y de la ciudad, en todos los centros de trabajo del país. Ellos están todos hoy muertos, esto porque ellos tenían vínculos con personal uniformado de todo Chile, esto fue un trabajo sucio, de los elementos que pensaron con la cabeza torpe que solo tenía musculo, ellos no tenían Postura ni Conducta, ellos no saben que es el arte y que es la ciencia, y al final que ética profesional, yo no puedo olvidar a estos valientes, a ninguno de ellos que tenían gran talento y tenían virtud en la sangre” (Las mayúsculas corresponden al texto de Romo)
Son páginas delirantes, en las que parecen fundirse el miedo, la soledad, la culpa y los fantasmas.
29/04/2012 14:11 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

Carta abierta al (inverecundo) Capitán (R) Miguel Krassnoff Marchenko

por Jorge Vergara del Solar (Chile)

http://www.piensachile.com/secciones/opinion/9445-carta-abierta-al-capitan-r-miguel-krassnoff-marchenko

Miércoles, 30 de Noviembre de 2011

Querido amigos de piensaChile

Esperando que todo marche bien para Uds. les hago llegar  una carta que escribió un amigo.

Jorge es Profesor universitario, doctor en Antropólogia, especialista en la causa Mapuche. Por él me enteré que Krassnoff había condenado a su madre por haber tenido un amor con un mapuche, del cual nació una niña, una hermana, a la que Krassnoff siempre trato de ocultar de la vista pública, ya que su racismo no le permitiría nunca aceptar a alguien con sangre indígena.

Si la consideran de interés esta carta, pueden publicarla en piensaChile.

Un abrazo

Marcela

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Nueva versión de la carta, corregida por su autor (01.12.2011 - 23:39 horas de Chile)

Santiago, 1 de diciembre de 2011

Carta abierta al Capitán(R) Miguel Krassnoff Marchenko

Con ocasión del homenaje que se le ha rendido recientemente en el Club Providencia, con el auspicio del Alcalde de la comuna y, como usted, ex militar y ex integrante de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), he querido dirigirme públicamente a usted para transmitirle mis impresiones sobre dicho acto y su caso particular.

Nadie que esté mínimamente informado puede equivocarse respecto al sentido de la reunión: aglutinar al sector más duro de la derecha política para presionar al Presidente Piñera y a su gobierno respecto del cumplimiento de compromisos que él les hizo durante su campaña, conducentes a la eventual rebaja o conmutación de sus penas y las de otros uniformados comprometidos en graves violaciones a los derechos humanos. Por supuesto, el patrocinador oficial, Coronel ® Cristián Labbe, no lo presenta como tal, sino como el lanzamiento de la cuarta edición del libro “Prisionero por servir a Chile”, de Graciela Silva Encina, que en lo sustancial, no hace sino reproducir sus propias palabras y carece de cualquier valor periodístico o histórico. Es una mera obra de propaganda y el acto mismo una típica maniobra de inteligencia, que no convence, perdone la expresión, sino a los tontos.

En efecto, exceptuando a los fanáticos adoradores civiles y militares de la dictadura de Pinochet, todo el mundo sabe que su testimonio, allí reproducido, es una mentira de punta a cabo. Lo saben también Labbé y todos los que estuvieron interiorizados con el aparato represivo que ustedes montaron. Ya que fueron tan valientes para hacer lo que hicieron con gente que se encontraba completamente indefensa cuando llegaba a sus mazmorras y, en un porcentaje abrumador, cuando fue secuestrada para llevarla allá, podría haber tenido un mínimo de hombría para reconocer lo que hizo y que lo hizo plenamente convencido de que era lo correcto. Al menos eso hicieron algunos criminales de guerra nazi, con los que su padre y abuelo colaboraron tan estrechamente. No celebro su trágica muerte: los crímenes del régimen estalinista merecen el mismo y enérgico repudio que los del nacionalsocialismo y los de la dictadura de Pinochet y cualquier otra dictadura, militar o no.

No voy a recordarle lo que hizo: los apremios, las torturas, los asesinatos, usted lo sabe mejor que yo. Son hoy tristemente conocidas sus acciones luego de las pesquisas realizadas por los tribunales de justicia y lo han venido a corroborar en estos últimos días algunos de los que lograron sobrevivir a usted y a su tropa de verdugos infames. Por más que lo repita, no va a ser menos falso que usted no es un prisionero político sino un criminal de lesa humanidad y esa será la condición que lo acompañará durante todo lo que le resta de su vida y después de ella. Ese será su legado a la historia, no otro, no se engañe. Aunque lo liberaran mañana de la cárcel de lujo en que se encuentra, en condiciones infinitamente más humanas que las que usted procuró a sus víctimas, seguiría siendo el mismo criminal, sólo que, para vergüenza nuestra y del mundo, un criminal sin castigo.

Y si alguna vez el horror que ustedes instauraron se ensañase nuevamente del país, no dejaría de ser menos cierto, porque no se puede engañar a un país o al mundo entero para siempre. No lo logró Stalin, que era un genio siniestro, como Hitler, ni mucho menos los que, como usted, acompañaron a Pinochet en su empeño de liberar a Chile de los “comunistas”, los “marxistas”, o los “terroristas”, como los llaman ahora.

No puedo dejar de mencionar en mi carta que, detrás de su retórica anticomunista pretenciosa - digna de ridículo o de pena, de no haber servido de justificación a tantos actos siniestros- calla usted no sólo los crímenes cometidos, sino también su antisemitismo furibundo. No creo que haya olvidado el caso de Diana Aaron, militante del MIR de ascendencia judía, embarazada, a la que usted mismo dio muerte. Si me he visto obligado a mencionarle un hecho concreto, es para recordarle que usted no sólo miente respecto a sus actos sino también respecto de sus ideas. Como cosaco orgulloso, no podría usted sino hacer honor a esa herencia, manteniendo en alto la bandera del “mundo sin judíos” y el recuerdo de tantos pogromos que los cosacos cometieron contra indefensas aldeas judías en las postrimerías de la Rusia zarista.

Lamento decirle, sin embargo, que en el mundo, sigue habiendo millones de personas de origen o religión judía, que tantos valiosos aportes hacen en el campo de las ciencias, las artes, la política, etc., y aún muchos más que siguen adhiriendo al legado de justicia, igualdad y fraternidad que dio forma al socialismo. A la vez, han aprendido de las terribles lecciones del siglo XX, que ese legado no puede sino materializarse en el pleno respeto a la democracia y a los derechos humanos. En cambio, pocos, muy pocos en el mundo podrán apelar a las ideas de Pinochet, Somoza, Videla y otros de tan negra memoria.

Consuelo de los vencidos, dirá usted, pero en realidad, se trata de la capacidad de aprender a mirar en los otros a seres humanos como nosotros, incluso a alguien como usted que, cegado por el fanatismo y el odio, tan poco respeto mostró por la vida y la dignidad de tantos compatriotas. ¡Y todavía enarbola su participación en tales actos como motivo de honra y de orgullo!

Concluyo: su peor fracaso radica, precisamente, en que la humanidad es una sola, a ella pertenecemos todos: incluyendo a los judíos, los comunistas, los musulmanes, los indígenas (y, por supuesto, a esa media hermana mapuche que usted rechaza) y los cristianos. Usted, que se dice tal, sabrá que lo espera también el juicio divino. ¡Dios tenga piedad de su alma, la piedad y el amor que nos hace ser verdaderamente humanos y dignos ante sus ojos y ante los de otras personas! Y mucho me temo, Sr. Krassnoff, que usted, que ya fue condenado por la justicia, no saldrá absuelto por su juicio ni por el de la memoria de un pueblo ni del de la humanidad toda, que repudia su causa y a sus autores.

Jorge Vergara del Solar

 

03/12/2011 16:04 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

LISTA DE INVERECUNDOS MÉDICOS TORTURADORES QUE AÚN EJERCEN

28 Noviembre 2011

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Favor copiar y difundir:

H. Darwin ArrIagada Loyola , Medicina general. Atiende en Santa María 217, oficina 34, comuna de Independencia. Fono 7372626.

Médico, dirigente del Colegio Médico de Chile en 1973. Fue nombrado por la Junta Militar como Director General de Salud.

Participó en el plan de administrar drogas en los alimentos para asesinar a presos políticos. Entregó a numerosos médicos de izquierda, más de 30 de los cuales fueron asesinados.

Guillermo Araneda. Médico de Punta Arenas, Cardiólogo. Aplicó sus conocimientos para la tortura de presos en esta ciudad.

Alejandro Babaich Schmith. Director Hospital "Cirujano Guzmán" de Punta Arenas. Asesor en torturas contra prisioneros políticos.

Gregorio Burgos. Médico del Regimiento de Los Angeles. Asesoró a agentes de la DINA en buscar formas de tortura sin que el detenido perdiera el sentido.

Raúl Díaz Doll. Médico, funcionario de la Dirección General del Servicio Nacional de Salud. Integró la comisión militar que investigaba la filiación política de los médicos.. Organizó el soplonaje en el servicio y participó personalmente en los interrogatorios a los médicos detenidos y torturados.

José María Fuentealba Suazo. Médico del Ejército. El 27 de octubre de 1973 José Fuentealba participa en la comitiva que viaja a Río Mayo, en Argentina, para trasladar a 3 detenidos, Juan Vera, Néstor Castillo y José Rosendo Pérez, que habían sido capturados por Gendarmería argentina cuando escaparon en busca de refugio político. La comitiva iba al mando del Capitán Joaquín Molina Fuenzalida (asesinado por el hijo de Manuel Contreras) y también la integraban un carabinero de apellido Salinas y el suboficial Evaldo Reidlich Hains. Los tres prisioneros fueron subidos a un vehículo del Hospital Regional de Coyhaique y trasladados en dirección a Chile, pero nunca llegaron a destino. En abril del 2002, el juez del Primer Juzgado del Crimen de Coyhaique, Luis Sepúlveda, sometió a proceso a Fuentealba Suazo y al suboficial (R) de Carabineros Evaldo Reidlich Hains.

Alejandro Jorge Forero Alvarez, Cardiólogo. Registro Colegio Médico 9580-K. Trabaja en la Clínica INDISA, Avenida Santa María 1810, fono 2254555. Consulta Particular Apoquindo 6275, oficina 116. Su última dirección conocida es Camino La brisa 14.199-2, Lo Barnechea. Teléfono 2161253. Registro de Colegio Médico 9580-K

Comandante de Escuadrilla y médico que se desempeñaba al momento del golpe de Estado en el Hospital de la FACH. En 1976 prestó servicios como soldado segundo en la Base Aérea de El Bosque y en el Regimiento de Artillería Antiaérea de Colina. En este lugar participa del Comando Conjunto, supervisando las torturas y drogando a los prisioneros que eran sacados para hacerlos desaparecer. Fue sometido a proceso por el juez Carlos Cerda en plena dictadura. Por estos días ha vuelto a ser requerido en nuevos procesos del Comando Conjunto.

Werner Gálvez. Médico pediatra, Coronel de Sanidad en Iquique. A comienzos del régimen militar aplicó inyecciones intravenosas de pentotal sódico, alternadamente con suero biológico, durante interrogatorios en esta ciudad.

Fernando Jara de la Maza. Médico traumatólogo de Valdivia. En los días posteriores al golpe militar participó directamente en la aplicación de tortura a detenidos.

Minoletti. Médico de Carabineros, provincia de Concepción. Asesora a los torturadores de Fuerte Borgoño y extiende los certificados por muerte natural para encubrir los crímenes.

América González Figueroa. Contratada en dictadura para ejercer funciones en el Servicio Médico Legal, donde falseó la información sobre las causas de muerte de algunos ejecutados políticos. Entre los casos en que está implicada aparecen la muerte a causa de torturas de Carlos Godoy Echegoyen, que hizo aparecer como "muerte súbita", el asesinato de Cecilia Magni Camino, afirmando que se habría ahogado y ocultando los vestigios de tortura en su cuerpo, y el crimen del dirigente estudiantil DC Mario Martínez, que apareció en las costas de las Rocas de Santo Domingo luego de que fuera secuestrado en Santiago. Otro "servicio a la patria" fue su participación en los exámenes que culminaron con el fraude de la demencia de Pinochet. En el último período, aún en el SML, fue designada jefe del Departamento de Tanatología y directora subrogante del servicio. El 21 de diciembre de 2000, poco después de que se comprobara su responsabilidad en la entrega equivocada de los cuerpos de tres jóvenes quemados al interior de la Cárcel de San Miguel, recibió una anotación de mérito en su hoja de vida firmada por el ministro de Justicia José Antonio Gómez, militante radical.

Jorge León Alessandri. Dentista, agente civil de la DINE, implicado en el asesinato del dirigente sindical Tucapel Jiménez Alfaro.

Bernardo Pulto. Medico radiólogo de Melipilla. Junto al Fiscal militar de Melipilla tomó parte personalmente en las sesiones de tortura a prisioneros.

Hernán Twane, Psicólogo que aplicó Pentotal Sódico a los prisioneros para que éstos fueran interrogados por el Servicio de Investigaciones. Mantiene una consulta compartida en las inmediaciones del edificio Diego Portales.

 

MÉDICOS DE LA CNI

Luis Losada Fuenzalida. Médico de la CNI. También fue expulsado del Colegio Medico por su participación en las torturas que culminaron con la muerte del profesor Federico Álvarez Santibáñez. Una hora antes de la muerte de Álvarez Santibáñez, torturado en agosto de 1979 durante siete días en cuarteles secretos de la CNI en Santiago, firmó un informe en el que indicó que el docente estaba en buenas condiciones físicas.

Víctor Carcuro Correa. Médico de la CNI. Este doctor fue suspendido de sus derechos en el Colegio Medico por su participación en las torturas que culminaron con la muerte del transportista Mario Fernández López, en La Serena, en octubre de 1984.

Guido Mario Félix Díaz Paci, Pediatra. Atiende en el Regimiento de Infantería N°21 "Arica" de la Segunda División de Ejército con base en La Serena, bajo el mando del General de Brigada José Gabriel Gaete Paredes. Mantiene consulta particular en esta ciudad.

Medico del Ejército y de la CNI. Oficial de sanidad militar del Ejército que participa de los hechos que culminaron con la muerte del transportista Mario Fernández López, en La Serena. Las causas de la muerte de Fernández López fueron las torturas sufridas en el cuartel de la CNI de dicha ciudad en octubre de 1984.

Cuando Mario Fernández debió ser trasladado al Hospital de La Serena, Díaz Paci mintió a los doctores de turno del Hospital, aduciendo que el detenido venía de una Tenencia de Carabineros y no de la CNI, solicitando a los médicos que ocultaran el estado del detenido. Una vez fallecido Fernández, el médico y agente CNI intentó que el facultativo que había operado de urgencia a la víctima falsificara el diagnóstico de su muerte, ocultando los verdaderos motivos del deceso. Por todas estas razones Guido Díaz Paci fue expulsado del Colegio Médico.
En 1974 participó en la exhumación del cuerpo de María Avalos, asesinada junto a su marido, Bernardo Lejdermann, en diciembre de 1973 por una patrulla del Regimiento Arica de La Serena. En el certificado de defunción aseguró que la mujer se había dinamitado

Manfred Jurgensen Caesar, Medicina general. Trabaja en el Hospital Militar de Santiago. Consulta particular Hernando de Aguirre 194, oficina 301.

Médico de la CNI. Este médico, a la vez agente de la CNI, fue expulsado del Colegio Médico por su participación en torturas aplicadas a prisioneros en cuarteles clandestinos de este organismo represivo. Implicado en muerte de Federico Alvarez Santibáñez

 

BRIGADA DE SALUBRIDAD DE LA DINA

Compuesta entre otros por los doctores:  

Osvaldo Eugenio Leyton Bahamondez, Médico de la DINA. Implicado en la muerte por torturas de Manuel Leyton Robles, agente de la DINA que fue asesinado por sus "colegas" al verse involucrado públicamente en el robo de una renoleta, trabajo encargado por su superior Germán Barriga Muñoz. El doctor Leyton Bahamondes firmó un certificado en el que el agente aparece como fallecido a causa de una crisis epiléptica y arritmia cardiaca en Almirante Barroso 76, ubicación de la clínica clandestina London.

Sergio Marcelo Virgilio Bocaz. Medicina general. Aún se encuentra en funciones en el Hospital Félix Bulnes, ubicado en Leoncio Fernández 2655, Quinta Normal, Santiago. Su última dirección conocida es Tupungato 10.279, Vitacura. Teléfono 2154768.

Médico de la Brigada de Salubridad de la DINA, con labores en la clínica clandestina Santa Lucía, que continuó trabajando en el Comando de Logística de la CNI. Marcia Merino dice haberlo visto en publicidad de café y financieras.

Eugenio Fantuzzi Alliende, Otorrinolaringólogo. Médico Jefe del Servicio de Otorrinolaringología de la Clínica Dávila, ubicada en Avenida Recoleta 464, Santiago. Consulta Particular en Luis Thayer Ojeda Norte 073, oficina 606, Providencia. Teléfono 233 7524.

Fax 234 1740.

Juan Pablo Figueroa Yáñez, Ginecólogo y Obstetra. Atiende de lunes a viernes en la Clínica Arauco, ubicada en el Parque Arauco. Avenida Kennedy 5413-B. Teléfono 2990299. Su última dirección conocida es Américo Vespucio Norte 1303, departamento 71, Vitacura. Teléfono 2069147.

Hernán Horacio Taricco Lavín, Pediatra. Atiende los martes, jueves y viernes, de 12:00 a 14:30 horas, en el Centro Médico Militar de Maipú, ubicado en la Avenida Ramón Freire Nº6097, Villa Militar Oeste, Paradero 3 1/2 de Pajaritos, Comuna Estación Central. Teléfonos: 450 8564, 450 8565, 450 8566. Fax: 450 8563. Su última dirección conocida es en Tabancura 1278, teléfonos 2433425 y 2433444.

Médico DINA. Jefe de la Brigada de Salubridad que funcionaba en la Clínica London. Implicado en la muerte del agente DINA Manuel Jesús Leyton Robles.

Camilo Azar Saba, Traumatólogo. Desde el 1 agosto de 2003 atiende en Integramedica Alto Las Condes, ubicada en Avenida Kennedy 9001, piso 7, Mall Alto Las Condes. Fonos: 6366666, 6796500, 6796566 y 6796567. Asistente: Fabiola Banda, fono 6796576. Su última dirección conocida es Echeñique 8801-B (interior). Teléfonos 3265277 – 3265294

Médico de la CNI. Fue suspendido por seis meses del Colegio Médico por su participación en torturas aplicadas a prisioneros en cuarteles de la CNI. Implicado en caso de Federico Alvarez Santibáñez.

Werner Zanghellini Martínez, Cardiólogo. Ultima dirección conocida: Galvarino Gallardo 1983, Providencia. Ahora atiende sin publicidad en la consulta de un familiar, en la misma comuna.

Director de la Clínica Santa Lucía entre 1975 y 1976. Es acusado por sobrevivientes de Villa Grimaldi de haber inyectado el virus de la rabia a Jorge Fuentes Alarcón, detenido desaparecido. Fue funado en su clínica particular de Galvarino Gallardo 1983, Providencia, y al día siguiente se cambió a una oficina cercana perteneciente a un familiar.

Roberto Lailhacar Chávez, Psiquiatra. Ex presidente de la Sociedad Chilena de Sexología y Educación Sexual.. Atiende en Obispo Salas 290, Oficina 168. Fono 2239405. Su última dirección conocida es Los Ranchos 8763, Vitacura, teléfono 3262178.

Vitorio Orvieto Tiplizki, Oftalmólogo. Atiende en los centros Integramedica de Maipú, Av. Pajaritos 1605, teléfono 6366500, y en el de Plaza Oeste, ubicado en Américo Vespucio.

Médico del Ejército. Cumple funciones de colaboración en las torturas cometidas en el Campo de Prisioneros Número Dos de Tejas Verdes. También participa en la Brigada de Salubridad de la DINA como director de la Clínica Santa Lucía.

Sergio Roberto Muñoz Bonta, Dentista. Atiende público en el Hospital Barros Luco-Trudeau y en la consulta médica dental "San Lucas" de José Domingo Santa María 1338. Fonos 7377674 y 7379978.

Luis Hernán Santibáñez Santelices. Médico DINA. Integrante de la Brigada de Salubridad que funcionaba en la Clínica London (Almirante Barroso). Implicado en la desaparición de Juan Elías Cortés.

 

OTROS MÉDICOS DE LA DINA:

Vittorio Orvietto, Nader Nasser, Rodrigo Vélez, Samuel Valdivia Soto, Eduardo Contreras Balcarce, el psicólogo Bassaure es otro médico, del cual sólo se sabe el apellido, y la enfermera María Eliana Bolumburú Taboada

http://inverecundos.blogia.com/

INVERECUNDO ALCALDE DE COMUNA DE SANTIAGO DE CHILE CRISTIAN LABBÉ IMPEDIDO DE DICTAR CONFERENCIA EN ECUADOR

Por Leonardo Parrini

Quito, 19 de Noviembre de 2011.- El Alcalde de la comuna de Providencia de Santiago de Chile, Cristian  Labbé, fue impedido este viernes de dictar una conferencia en la Universidad Andina Simón Bolívar de Quito,  a la cual había sido invitado en el marco del “6to Congreso Internacional de la Calidad, capítulo Ecuador”, que se realiza del 17 al 19 de noviembre de 2011, en el Paraninfo del mencionado centro universitario ecuatoriano. 

Los miembros del Área de Gestión y el Observatorio de la Pyme Universidad Andina Simón Bolívar (UASB), organizadores del evento, tomaron la decisión de suspender la charla del Alcalde  de la comuna santiaguina de Providencia en respuesta al rechazo que generó en círculos políticos, académicos y empresariales ecuatorianos la presencia en Quito el ex agente Cristian Labbé, considerado “un torturador encargado de seguridad del general y dictador Augusto Pinochet mientras era agente de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), policía secreta al inicio del régimen militar”. Las autoridades universitarias de la UASB manifestaron haber sido “sorprendidas por la presencia del invitado”, del que dijerondesconocer los antecedentes de Labbé”; ante esta circunstancia la reacción inmediata de las autoridades de la casa de estudios quiteña fue suspender la participación de Labbé en el congreso organizado en las instalaciones de la Universidad Andina Simón Bolívar.

  

Alcalde con un pasado criminal

En carta enviada por círculos de chilenos residentes en Ecuador a las autoridades de la Universidad Andina Simón Bolívar, se informa que el ex agente Labbé de los servicios secretos pinochetistas ha sido mencionado “en calidad de inculpado por los crímenes cometidos después del golpe militar en contra de los prisioneros políticos en el campo de concentración” donde habrían sido asesinados y desaparecidos, cuatro ciudadanos ecuatorianos, junto con el abogado quiteño Sócrates Ponce  Pacheco, lo que contribuyó decididamente a la inmediata salida de Cristian Labbé  del Ecuador.

También trascendió en Ecuador que Labbé sería el organizador, en su condición de Alcalde, de un homenaje “al violador de derechos humanos Miguel Krassnoff”, responsable de la muerte de “miles de chilenos que fueron torturados y muchos de ellos desaparecidos, por lo cual cumple condenas que en total superan los cien años de presidio”.

En Quito se conoció que el mencionado homenaje desató una ardua polémica en círculos gubernamentales chilenos, lo que motivó la renuncia de la asesora presidencial Andrea Ojeda, funcionaria de la Dirección de Gestión Ciudadana de la Presidencia que se desempeñaba en los círculos más próximos al Presidente Sebastián Piñera, quien habría reconocido como un "error" el envío de una nota de saludo al acto en homenaje a Krassnoff, quien integró el aparato represivo de la dictadura militar de Augusto Pinochet.

 

Nota sobre el autor.

Leonardo Parrini, periodista, Editor General de Revista UNION de Quito Ecuador. Director del programa periodístico Había una vez, de la Radio Pública del Municipio del Distrito Metropolitano de Quito.

20/11/2011 19:53 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

DE TAL PALO, TAL ASTILLA

De tal Palo Tal astilla, un abrazo amigos

11 de Septiembre de 2010

Según documento del Ejército Hijo de Augusto Pinochet fue agente de la DINA

El ex gobernante de facto negó en vida, varias veces, que algún familiar suyo haya formado parte de la Dirección de Inteligencia Nacional o su continuadora, la Central Nacional de Inteligencia (CNI). Hasta ahora se desconoce, sin embargo, cuál fue la función que Pinochet Hiriart cumplió en ese organismo como oficial en servicio activo, aunque se sabe que se retiró de la institución tempranamente, con el grado de capitán y que después se ha dedicado a diversos negocios.

por EFE

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Informes sobre Frei Montalva llegaban todos los días a la oficina de Pinochet

Manuel “Mamo” Contreras dice estar “orgulloso” de lo que hizo

Un documento oficial del Ejército de Chile, al que Efe tuvo acceso este sábado, admite por primera vez que Augusto III Osvaldo Pinochet Hiriart, hijo del dictador Augusto Pinochet Ugarte, fue agente de la DINA, la policía secreta de la dictadura, con el grado de teniente.

El oficio, del año 2008, firmado por el entonces jefe del Estado Mayor del Ejército, general Alfredo Ewing Pinochet, actualmente retirado, señala que se logró “reconstituir una lista” del personal de esa rama castrense que fue “asignada a DINA” entre el 11 de septiembre de 1973 y diciembre de 1977.

Lo anterior, “ante la imposibilidad de contar con una lista de todos los oficiales, suboficiales y clases de la institución que formaron parte de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA)”.

El ex gobernante de facto (1973-1990), fallecido en diciembre de 2006, negó en vida, varias veces, que algún familiar suyo haya formado parte de un organismo como la DINA o su continuadora, la Central Nacional de Inteligencia (CNI).

Igualmente, hasta ahora ninguno de los hijos de Pinochet Ugarte ha admitido haber participado en alguna de estas organizaciones.

En varias resoluciones judiciales, la DINA ha sido calificada por jueces chilenos como una “organización ilícita criminal” o de “carácter terrorista”.

Hasta ahora se desconoce, sin embargo, cuál fue la función que Augusto III Osvaldo Pinochet Hiriart cumplió en la DINA como oficial en servicio activo, aunque se sabe que se retiró de la institución tempranamente, con el grado de capitán y que después se ha dedicado a diversos negocios.

El hijo mayor del dictador comparte lista con el entonces también teniente de Ejército Pablo Domingo Gran López, actualmente “asesor de relaciones internacionales del Instituto Geográfico Militar (IGM)”, según aparece registrado en el portal electrónico oficial de esta institución.

Gran López mantiene un contrato vigente como oficial en retiro recontratado.

El año pasado, el Ejército afirmó públicamente, ante la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados que entonces ya no quedaba ningún funcionario, ni en servicio activo ni en retiro recontratado, que haya pertenecido a la DINA.

En el caso del asesor del IGM, y según un informe de la Corte Suprema de Justicia de 1992, no conocido hasta ahora públicamente, éste figura en otra lista, cobrando en 1975 al menos 20 cheques por pagos de la DINA, en documentos bancarios firmados por el propio jefe del organismo, Manuel Contreras Sepúlveda.

Otro ex agente DINA que se mantiene dentro del Ejército, recibiendo honorarios cancelados mensualmente, es el médico con grado de oficial en retiro Sergio Rodrigo Guillermo Velez Fuenzalida, que actualmente se desempeña en el Hospital Militar de Santiago.

Vélez admitió en una declaración judicial del 12 de mayo de 2004, en el proceso por el asesinato del agente DINA a manos de ese propio organismo Manuel Leyton Robles: “mi paso por la DINA fue una destinación de mi carrera como médico militar (…) Fui destinado a trabajar en la clínica London”.

La clínica London fue un centro médico de tortura de la DINA, adonde fueron llevados algunos prisioneros políticos. En ese lugar, el 29 de marzo de 1977 fue ejecutado el agente Manuel Leyton con la aplicación de gas sarín.

En ese mismo informe de la Corte Suprema también figura cobrando en 1975 varios pagos de la DINA en cheques firmados por Manuel Contreras, Benito Tricio Rubio.

Tricio aparece actualmente en las páginas web del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España y de la embajada en Chile, en calidad de “Cónsul Honorario de España” en la ciudad de San Antonio, en la Región de Valparaíso.

MEDICOS TORTURADORES ¿DONDE ESTAN?

MEDICOS TORTURADORES…


Creo que esta es una de las pocas cadenas que por deber moral hay que copiar y difundir. Ya se sabe con certeza que los torturadores andan sueltos por todas partes. Ojalá esto sirva por lo menos para detectarlos, ya que probablemente nunca se les aplique la justicia.


Los médicos que rompieron el Juramento de Hipócrates:
"Juro por Apolo el Médico y Esculapio y por Hygeia y Panacea y por todos los dioses y diosas, poniéndolos de jueces, que este mi juramento será cumplido hasta donde tenga poder y discernimiento... Llevaré adelante este régimen, el cual de acuerdo con mi poder y discernimiento será en beneficio de los enfermos y les apartará del perjuicio y el terror. A nadie daré una droga mortal aun cuando me sea solicitada, ni daré consejo con este fin. De la misma manera, no daré a ninguna mujer supositorios destructores; mantendré mi vida y mi arte alejado de la culpa... Ahora, si cumplo este juramento y no lo quebranto, que los frutos de la vida y el arte sean míos, que sea siempre honrado por todos los hombres y que lo contrario me ocurra si lo quebranto y soy perjuro...".
Parte del Juramento Hipocrático


La lista:

1. Darwin Arriagada
Médico, dirigente del Colegio Médico de Chile en 1973.
Fue nombrado por la Junta Militar como Director General de Salud.. Participó en el plan de administrar drogas en los alimentos para asesinar a presos políticos. Entregó a numerosos médicos de izquierda, más de 30 de los cuales fueron asesinados. Atiende en Santa María 217, oficina 34, comuna de Independencia. Fono 7372626.


2. Camilo Azar Saba.
Médico de la CNI. Fue suspendido por seis meses del Colegio Médico por su participación en torturas aplicadas a prisioneros en cuarteles de la CNI. Implicado en caso de Federico Alvarez Santibáñez.


3. Guillermo Aranda
Médico de Punta Arenas, Cardiólogo. Aplicó sus conocimientos para la tortura de presos en esta ciudad.


4. Alejandro Babaich Schmith
Director Hospital "Cirujano Guzmán" de Punta Arenas. Asesor en torturas contra prisioneros políticos.


5. Gregorio Burgos
Médico del Regimiento de Los Angeles.
Asesoró a agentes de la DINA en buscar formas de tortura sin que el detenido perdiera el sentido.


6. Víctor Carcuro Correa
Médico de la CNI. Este doctor fue suspendido de sus derechos en el Colegio Medico por su participación en las torturas que culminaron con la muerte del transportista Mario Fernández López, en La Serena, en octubre de 1984.


7. Raúl Díaz Doll
Médico, funcionario de la Dirección General del Servicio Nacional de Salud. Integró la comisión militar que investigaba la filiación política de los médicos.. Organizó el soplonaje en el servicio y participó personalmente en los interrogatorios a los médicos detenidos y torturados.


8. Guido Mario Félix Díaz Paci
Medico del Ejército y de la CNI.Oficial de sanidad militar del Ejército que participa de los hechos que culminaron con la muerte del transportista Mario Fernández López, en La Serena. Las causas de la muerte de Fernández López fueron las torturas sufridas en el cuartel de la CNI de dicha ciudad en octubre de 1984.
Cuando Mario Fernández debió ser trasladado al Hospital de La Serena, Díaz Paci mintió a los doctores de turno del Hospital, aduciendo que el detenido venía de una Tenencia de Carabineros y no de la CNI, solicitando a los médicos que ocultaran el estado del detenido. Una vez fallecido Fernández, el médico y agente CNI intentó que el facultativo que había operado de urgencia a la víctima falsificara el diagnóstico de su muerte, ocultando los verdaderos motivos del deceso. Por todas estas razones Guido Díaz Paci fue expulsado del Colegio Médico.
En 1974 participó en la exhumación del cuerpo de María Avalos, asesinada junto a su marido, Bernardo Lejdermann, en diciembre de 1973 por una patrulla del Regimiento Arica de La Serena. En el certificado de defunción aseguró que la mujer se había dinamitado.


9. José María Fuentealba Suazo
Médico del Ejército. El 27 de octubre de 1973 José Fuentealba participa en la comitiva que viaja a Río Mayo, en Argentina, para trasladar a 3 detenidos, Juan Vera, Néstor Castillo y José Rosendo Pérez, que habían sido capturados por Gendarmería argentina cuando escaparon en busca de refugio político. La comitiva iba al mando del Capitán Joaquín Molina Fuenzalida (asesinado por el hijo de Manuel Contreras) y también la integraban un carabinero de apellido Salinas y el suboficial Evaldo Reidlich Hains. Los tres prisioneros fueron subidos a un vehículo del Hospital Regional de Coyhaique y trasladados en dirección a Chile, pero nunca llegaron a destino. En abril del 2002, el juez del Primer Juzgado del Crimen de Coyhaique, Luis Sepúlveda, sometió a proceso a Fuentealba Suazo y al suboficial (R) de Carabineros Evaldo Reidlich Hains.


10. Alejandro Jorge Forero Alvarez
Cardiólogo. Registro Colegio Médico 9580-K. Comandante de Escuadrilla y médico que se desempeñaba al momento del golpe de Estado en el Hospital de la FACH. En 1976 prestó servicios como soldado segundo en la Base Aérea de El Bosque y en el Regimiento de Artillería Antiaérea de Colina. En este lugar participa del Comando Conjunto, supervisando las torturas y drogando a los prisioneros que eran sacados para hacerlos desaparecer. Fue sometido a proceso por el juez Carlos Cerda en plena dictadura. Por estos días ha vuelto a ser requerido en nuevos procesos del Comando Conjunto.


11. Werner Gálvez
Médico pediatra, Coronel de Sanidad en Iquique. A comienzos del régimen militar aplicó inyecciones intravenosas de pentotal sódico, alternadamente con suero biológico, durante interrogatorios en esta ciudad.


12. Fernando Jara de la Maza
Médico traumatólogo de Valdivia. En los días posteriores al golpe militar participó directamente en la aplicación de tortura a detenidos.


13. Manfred Jurgensen Caesar.
Médico de la CNI.
Este médico, a la vez agente de la CNI, fue expulsado del Colegio Médico por su participación en torturas aplicadas a prisioneros en cuarteles clandestinos de este organismo represivo. Implicado en muerte de Federico Alvarez Santibáñez.


14. Luis Losada Fuenzalida
Médico de la CNI. También fue expulsado del Colegio Medico por su participación en las torturas que culminaron con la muerte del profesor Federico Álvarez Santibáñez. Una hora antes de la muerte de Álvarez Santibáñez, torturado en agosto de 1979 durante siete días en cuarteles secretos de la CNI en Santiago, firmó un informe en el que indicó que el docente estaba en buenas condiciones físicas.


15. Minoletti
Médico de Carabineros, provincia de Concepción. Asesora a los torturadores de Fuerte Borgoño y extiende los certificados por muerte natural para encubrir los crímenes.


16. Vittorio Orvieto Teplizky
Médico del Ejército. Cumple funciones de colaboración en las torturas cometidas en el Campo de Prisioneros Número Dos de Tejas Verdes. También participa en la Brigada de Salubridad de la DINA como director de la Clínica Santa Lucía.


17. América González Figueroa
Contratada en dictadura para ejercer funciones en el Servicio Médico Legal, donde falseó la información sobre las causas de muerte de algunos ejecutados políticos. Entre los casos en que está implicada aparecen la muerte a causa de torturas de Carlos Godoy Echegoyen, que hizo aparecer como "muerte súbita", el asesinato de Cecilia Magni Camino, afirmando que se habría ahogado y ocultando los vestigios de tortura en su cuerpo, y el crimen del dirigente estudiantil DC Mario Martínez, que apareció en las costas de las Rocas de Santo Domingo luego de que fuera secuestrado en Santiago. Otro "servicio a la patria" fue su participación en los exámenes que culminaron con el fraude de la demencia de Pinochet. En el último período, aún en el SML, fue designada jefe del Departamento de Tanatología y directora subrogante del servicio. El 21 de diciembre de 2000, poco después de que se comprobara su responsabilidad en la entrega equivocada de los cuerpos de tres jóvenes quemados al interior de la Cárcel de San Miguel, recibió una anotación de mérito en su hoja de vida firmada por el ministro de Justicia José Antonio Gómez, militante radical.


18. Jorge León Alessandri
Dentista, agente civil de la DINE, implicado en el asesinato del dirigente sindical Tucapel Jiménez Alf
aro.


19. Osvaldo Leyton Bahamondes
Médico de la DINA. Implicado en la muerte por torturas de Manuel Leyton Robles, agente de la DINA que fue asesinado por sus "colegas" al verse involucrado públicamente en el robo de una renoleta, trabajo encargado por su superior Germán Barriga Muñoz. El doctor Leyton Bahamondes firmó un certificado en el que el agente aparece como fallecido a causa de una crisis epiléptica y arritmia cardiaca en Almirante Barroso 76, ubicación de la clínica clandestina London.


20. Bernardo Pulto.
Medico radiólogo de Melipilla. Junto al Fiscal militar de Melipilla tomó parte personalmente en las sesiones de tortura a prisioneros
.


21. Luis Hernán Santibáñez Santelices.
Médico DINA. Integrante de la Brigada de Salubridad que funcionaba en la Clínica London (Almirante Barroso). Implicado en la desaparición de Juan Elías Cortés.


22. Hernán Horacio Taricco Lavín
Médico DINA. Jefe de la Brigada de Salubridad que funcionaba en la Clínica London. Implicado en la muerte del agente DINA Manuel Jesús Leyton Robles.


23. Hernán Twane

Psicólogo que aplicó Pentotal Sódico a los prisioneros para que éstos fueran interrogados por el Servicio de Investigaciones. Mantiene una consulta compartida en las inmediaciones del edificio Diego Portales.


24. Werner Zanghellini Martínez.
Director de la Clínica Santa Lucía entre 1975 y 1976. Es acusado por sobrevivientes de Villa Grimaldi de haber inyectado el virus de la rabia a Jorge Fuentes Alarcón, detenido desaparecido. Fue funado en su clínica particular de Galvarino Gallardo 1983, Providencia, y al día siguiente se cambió a una oficina cercana perteneciente a un familiar.


25.. Sergio Marcelo Virgilio Bocaz
Médico de la Brigada de Salubridad de la DINA, con labores en la clínica clandestina Santa Lucía, que continuó trabajando en el Comando de Logística de la CNI. Marcia Merino dice haberlo visto en publicidad de café y financieras.


Brigada de Salubridad de la DINA
Compuesta entre otros por los doctores Vittorio Orvietto, Werner Zanghellini, Hernán Taricco, Nader Nasser, Osvaldo Eugenio Leyton Bahamondez, Rodrigo Vélez, Samuel Valdivia Soto, Luis Hernán Santibáñez Santelices, Eduardo Contreras Balcarce, el ginecólogo Juan Pablo Figueroa Yáñez, el otorrino Eugenio Fantuzzi Alliende, el psiquiatra Roberto Lailhacar Chávez, el dentista Sergio Roberto Muñoz Bonta y la enfermera María Eliana Bolumburú Taboada. Otro médico, del cual sólo se sabe el apellido es es psicólogo Bassaure.


Sus direcciones actuales:


H. Darwin Arraigada Loyola, Medicina general. Atiende en Santa María 217, oficina 34, comuna de Independencia. Fono 7372626.


Eugenio Fantuzzi Alliende, Otorrinolaringólogo.
Médico Jefe del Servicio de Otorrinolaringología de la Clínica Dávila, ubicada en Avenida Recoleta 464, Santiago. Consulta Particular en Luis Thayer Ojeda Norte 073, oficina 606, Providencia. Teléfono 233 7524. Fax 234 1740.


Juan Pablo Figueroa Yáñez, Ginecólogo y Obstetra.
Atiende de lunes a viernes en la Clínica Arauco, ubicada en el Parque Arauco. Avenida Kennedy 5413-B. Teléfono 2990299. Su última dirección conocida es Américo Vespucio Norte 1303, departamento 71, Vitacura. Teléfono 2069147.


Werner Zanghellini Martínez, Cardiólogo.
Ultima dirección conocida: Galvarino Gallardo 1983, Providencia. Ahora atiende sin publicidad en la consulta de un familiar, en la misma comuna.


Sergio Marcelo Virgilio Bocaz, Medicina general.
Aún se encuentra en funciones en el Hospital Félix Bulnes, ubicado en Leoncio Fernández 2655, Quinta Normal, Santiago. Su última dirección conocida es Tupungato 10.279, Vitacura. Teléfono 2154768.


Hernán Horacio Taricco Lavín, Pediatra.
Atiende los martes, jueves y viernes, de 12:00 a 14:30 horas, en el Centro Médico Militar de Maipú, ubicado en la Avenida Ramón Freire Nº6097, Villa Militar Oeste, Paradero 3 1/2 de Pajaritos, Comuna Estación Central. Teléfonos: 450 8564, 450 8565, 450 8566. Fax: 450 8563. Su última dirección conocida es en Tabancura 1278, teléfonos 2433425 y 2433444.


Sergio Roberto Muñoz Bonta, Dentista.
Atiende público en el Hospital Barros Luco-Trudeau y en la consulta médica dental "San Lucas" de José Domingo Santa María 1338. Fonos 7377674 y 7379978.


Roberto Lailhacar Chávez, Psiquiatra.
Ex presidente de la Sociedad Chilena de Sexología y Educación Sexual.. Atiende en Obispo Salas 290, Oficina 168. Fono 2239405. Su última dirección conocida es Los Ranchos 8763, Vitacura, teléfono 3262178.


Manfred Jurgensen Caesar, Medicina general.
Trabaja en el Hospital Militar de Santiago. Consulta particular Hernando de Aguirre 194, oficina 301.


Alejandro Forero Alvarez, Cardiólogo.
Trabaja en la Clínica INDISA, Avenida Santa María 1810, fono 2254555. Consulta Particular Apoquindo 6275, oficina 116. Su última dirección conocida es Camino La brisa 14.199-2, Lo Barnechea. Teléfono 2161253. Registro de Colegio Médico 9580-K


Guido Díaz Paci, Pediatra.
Atiende en el Regimiento de Infantería N°21 "Arica" de la Segunda División de Ejército con base en La Serena, bajo el mando del General de Brigada José Gabriel Gaete Paredes. Mantiene consulta particular en esta ciudad.


Camilo Azar Saba, Traumatólogo.
Desde el 1 agosto de 2003 atiende en Integramedica Alto Las Condes, ubicada en Avenida Kennedy 9001, piso 7, Mall Alto Las Condes. Fonos: 6366666, 6796500, 6796566 y 6796567. Asistente: Fabiola Banda, fono 6796576. Su última dirección conocida es Echeñique 8801-B (interior). Teléfonos 3265277
- 3265294


Vitorio Orvieto Tiplizki, Oftalmólogo.
Atiende en los centros Integramedica de Maipú, Av. Pajaritos 1605, teléfono 6366500, y en el de Plaza Oeste, ubicado en Américo Vespucio.

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ESTIMADOS Y ESTIMADAS:
 
DE LA LISTA DE MEDICOS TORTURADORES Y/O CRIMINALES DE LA DICTADURA, DOS ESTÁN EN IQUIQUE:
 
1.  (Nº 9) DR. JOSE MARÍA FUENTEALBA SUAZO: ACTUALMENTE LABORA EN EL HOSPITAL REGIONAL "ERNESTO TORRES GALDAMES DE IQUIQUE", SE TIENE INFORMACION QUE DOS DIRIGENTES DE LA FENATS DE IQUIQUE CERTIFICARON POR ESCRITO ANTE EL TRIBUNAL DE COYHAIQUE QUE EL DR. FUENTEALBA ES PERSONA INTACHABLE.  POR FAVOR, ROGARÍAMOS A LOS FAMILIARES DE JUAN VERA, NESTOR CASTILLO Y JOSÉ PÉREZ, SOLICITAR DOCUMENTACIÓN EN RELACIÓN A ESA CARTA DE ESTOS DIRIGENTE QUE ATESTIGUARON  Y CONOCER FORMALMENTE SUS NOMBRES, PORQUE AMERITA SABER LA VERDAD REAL DE ESTE HECHO, YA QUE ENLODAN A LA DIRIGENCIA SINDICAL EN CHILE.
 
2.  (Nº 11) DR. WERNER GALVEZ, FALLECIDO; HAY UN ERROR EN LA INFORMACION QUE SE ENTREGA: FUE MÉDICO GINECOLOGO.  EN 1973/74, FUE EL MEDICO PRESENTE EN LAS TORTURAS DEL FISCAL MILITAR MARIO ACUÑA Y SU GRUPO DE TORTURADORES: BLAS BARRAZA (CABO CARABINERO), ROBERTO FUENTES (FALLECIDO) (CABO EJERCITO), LUIS AGUIRRE (CABO EJERCITO), RENE VALDIVIA (FALLECIDO) (CABO CARABINERO), JUAN A. MUÑOZ M. (TTE. CARABINERO), LUIS MALDONADO B. (CABO EJERCITO).
    EL TRABAJO DE ESTE MEDICO A LOS PRISIONEROS EN LOS INTERROGATORIO LES INYECTABA PENTOTAL PARA DROGARLOS... 
 
TODA ESTA NARRACION APARECE EN EL LIBRO "LA VERDAD DE PISAGUA", LIBRO EDITADO EN NOVIEMBRE DE 2004, SU AUTOR EL SUSCRITO.
 
ESPERO HABER AYUDADO A ESCLARECER FALLAS EN LA INFORMACION.
 
ATTE.
FREDDY B. ALONSO O.
COMISION TESTIMONIOS HISTORICO DE PISAGUA
 

 

19/01/2010 17:26 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

LA SOCIEDAD DE ESCRITORES DE CHILE RINDE HOMENAJE A UN EX AGENTE DE LA DINA

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Por Martín Faunes Amigo

Hace un par de días, tras saber de la tertulia compartida por los directores de la Sociedad de Escritores de Chile con Cristián Labbé, alcalde de Providencia, realizada en la Casa del Escritor de Calle Simpson 7, donde a este alcalde le entregaron la orden al mérito "Oreste Plath", tomando en cuenta bizarras acciones de este ex agente de la DINA, como cuando reemplazó de una plaza de Providencia el busto del poeta Juan Guzmán Cruchaga (Premio Nacional 1962 y padre del ministro Juan Guzmán Tapia), por otro de la ex actriz y princesa de Mónaco Grace Kelly, o el rigor con que pretendió socavar la llamada “revolución pingüina” en los liceos de su comuna, me pareció pertinente dar a conocer lo que se dice de este ex coronel en páginas del web como www.memoriaviva.com, donde se citan párrafos del Informe Rettig y de la Comisión Valech, así como artículos de diversos diarios chilenos.

La pertinencia de esta nota me parece aún más sólida, conociendo que la citada tertulia se da en el contexto que el municipio de Providencia financiará varias obras en la Casa del Escritor, algo que resulta también bizarro para un alcalde que privilegia a una mala actriz ante un poeta de trayectoria.

Como socio de la SECH y participante habitual de muchas de las actividades que allí se realizan, sobre todo en aquellas ligadas a los derechos humanos (no participé en la tertulia para Labbé y no me enteré de ella), me interesa decir que la intención de mi nota es mostrar de la manera más objetiva que me ha sido posible lo que hay detrás de este alcalde-benefactor, para de este modo aportar a la polémica que la tertulia mencionada ha ido produciendo, sobre la cual, en forma directa e indirecta, he conocido opiniones de varios amigos míos que la justifican o denostan.

Agrego que de cualquier manera, sería importante conocer de manera más profunda la motivación y el contexto que llevó a los directivos de la SECH a invitar a este controvertido personaje y a, de alguna manera, llevarlo a un sitial parecido al de esos importantes escritores que han estado visitando la Casa del Escritor, hablo de personas de la talla de Alfonso Calderón o José Miguel Varas, y también de Stella Díaz Varín (homenaje póstumo a realizarse pronto).

 

Fraternalmente,

Martín Faunes Amigo,

Director Colectivo literario e histórico “Las historias que podemos contar”,

www.lashistoriasquepodemoscontar.cl

(*) Los subtítulos, así como los comentarios en cursiva, me pertenecen.

(**) Conozca al final de esta nota el poema de Guzmán Cruchaga, Premio Nacional 1962, “Doy por ganado”)

(***) En una de las fotos adjuntas aparecen Cristián Labbé alcalde de Providencia, junto a Poli Délano, destacado escritor, Victoria Peralte, Doctora en Educación y Marina Latorre, distinguida escritora, momentos después que recibieran la distinción Oreste Plath.

 

Cristián Labbé, ex boina negra del ejército, inmediatamente tras del golpe se puso a disposición de los aparatos represivos de la dictadura en Tejas Verdes y fue allí uno de los instructores de los nuevos agentes que estaban siendo reclutados para la DINA.

Posteriormente fue visto en los Centros de tortura conocidos como “La venda sexy”, Londres 38 (nótese que en Londres 38 estuvo detenido por ejemplo, Máximo Gedda Ortiz, poeta y periodista de Punto Final y Televisión Nacional de Chile, que permanece hasta hoy desaparecido), y Villa Grimaldi (desde Villa Grimaldi desaparecieron poetas, músicos y conocidos personajes vinculados a la cultura y el arte como Horacio Caravantes, y la recordada profesora Marta Ugarte), donde inspeccionaba con orgullo a sus ex alumnos y reforzaba a otros en algunas materias.

 http://mail.google.com/mail/?ui=2&ik=d2aee8a71a&view=att&th=122e5acecedfbe31&attid=0.1&disp=inline&realattid=f_fxynmavu1&zw

Cristián Labbé, pasó posteriormente a hacerse cargo de la seguridad de su superior, el ahora reo ex general Manuel Contreras. Durante 2003, en calidad de inculpado por los crímenes cometidos en contra de los prisioneros políticos en el campo de concentración de Tejas Verdes y en la localidad de Liquiñe, precordillera de Valdivia, el ministro Alejandro Solís interrogó a este ex boina negra, y por cosas no menores: Labbé fue instructor de la DINA cuando esta organización criminal, declarada así en varias resoluciones de los tribunales chilenos, se comenzó a formar con militares de elite y presos políticos que habían sido arrestados por carabineros de San Antonio y Melipilla.

Luego, desde 1974 hasta 1976, se concentraron aquí prisioneros venidos de otros puntos del país, especialmente de recintos de la DINA de Santiago. Desde este lugar desaparecieron decenas de detenidos. En ese entonces el jefe de zona en esa provincia era el coronel Manuel Contreras, quien se convirtió en el director de la DINA. El nombre de Labbé como instructor DINA en Tejas Verdes fue entregado a algunos jueces que instruyen causas de derechos humanos por algunos ex agentes, como fue el caso de Samuel Fuenzalida. Labbé fue instructor de los agentes que iban siendo seleccionados ya desde fines de 1973, en Tejas Verdes, allí se comenzaron a impartir las primeras instrucciones para violar los derechos humanos y la comisión de los múltiples delitos por parte de jefes y subordinados.

Por otra parte, Labbé fue también por aquel tiempo integrante de los boinas negras de la escuela de paracaidistas, destacamento que en los días posteriores al golpe, al mando del entonces teniente coronel Alejandro Medina Lois, participó en la represión contra los campesinos del Complejo Maderero Panguipulli en la precordillera de la X Región. Entre esos operativos, estas fuerzas, en conjunto con destacamentos de regimientos de Valdivia y civiles de la zona, detuvieron en octubre de 1973 a 15 campesinos de los fundos Trafún, Paimún y Carranco quienes fueron asesinados sobre el puente del río Toltén y sus cuerpos arrojados a las aguas. Hasta hoy estos campesinos se encuentran desaparecidos.

 

La pertenencia de Labbé a la DINA quedó al descubierto cuando en su edición del 15 de junio de 1999, el diario La Nación publicó documentos originales de la DINA de carácter “secreto”.

En uno de ellos, el oficio Nº 4380 del 2 de diciembre de 1974 firmado por Manuel Contreras, se pide pasaporte a la cancillería para “personal de DINA” que deberá salir del país en comisión de servicio, entre quienes se incluye a Labbé.

Reaccionando entonces a esta publicación, Labbé acusó a La Nación de “revanchista”, pero reconoció haber sido agente DINA. “Efectivamente, pertenecí a la DINA y fui el primer responsable de la seguridad del Presidente Augusto Pinochet”, dijo el actual alcalde y amenazó al intendente de la Región Metropolitana, Marcelo Trivelli, con una querella por injurias y calumnias porque la autoridad regional lo acusó de haber sido agente de la DINA y de haber sido parte de una dictadura que cometió crímenes de lesa humanidad; claro que en la práctica el escrito aún no arriba a los tribunales.

 

Cómo era el Tejas Verdes de Contreras y Labbé

Testimonios entregados por ex presos políticos señalan que en este recinto de detención se utilizó shocks eléctricos, vejaciones y violaciones como práctica diaria en los interrogatorios. Estas declaraciones también señalan que en muchas ocasiones se utilizó médicos y enfermeras para cuidar a los presos que quedaban en mal estado físico después de los interrogatorios, los cuales, tras recuperarse, eran trasladados a nuevas sesiones de torturas.

Hay testimonios entregados a la Comisión Valech que relatan que a este lugar, desde la cárcel, eran trasladados en camiones frigoríficos pertenecientes a una empresa pesquera. Iban siempre amarrados, con los ojos vendados o encapuchados y se los llevaba a una sala en la que permanecían desnudos, atados a una silla, o a un somier metálico.

Se les propinaban golpes, se les aplicaba electricidad, sufrían colgamientos, quemaduras, extracción de uñas, estiramiento del cuerpo con cuerdas, simulacros de fusilamiento, vejaciones y situaciones de violencia sexual. Como efecto inmediato sufrieron fracturas y pérdida de conciencia.

Consta en las denuncias que otra forma de humillación y castigo fue la reclusión en una pieza de madera de aproximadamente 5 metros cuadrados, sin ventanas, con fisuras en sus paredes, muy helada, donde permanecían hacinados con restricciones de alimentos, agua, abrigo, sueño y sin baños.

Adicionalmente se torturaba a los detenidos arrojándolos en unos contenedores, donde permanecían días incomunicados; otros eran llevados a los nichos, un pequeño espacio que inmovilizaba a la persona. Así consta en las declaraciones hechas ante la Comisión Valech.

 

Testimonios de ex prisioneros políticos del campo de concentración Tejas Verdes

"...estuve detenida en el campo de prisioneros de Tejas Verdes, venía con los ojos vendados desde Londres 38. No sabía qué lugar era, pero sentí que estaba cerca del mar y de eucaliptos... Me encerraron en una especie de mediagua, y al día siguiente comenzaron los interrogatorios... Nos trasladaban al casino de la escuela de suboficiales de Tejas Verdes en camiones frigoríficos, amarrados, vendados, con capuchas... me golpearon y aplicaron todas las formas de tormento: Golpes, corriente eléctrica, quemaduras con cera, cigarrillos; en un brazo aun tengo las marcas. Les dije que estaba embarazada, pero a ellos no les importó, al contrario. Me golpeaban con una fusta en el bajo vientre para que perdiera mi guagua. Al tercer o cuarto día, comenzaron a violarme... varias veces me violaron y aplicaron corriente en la parrilla eléctrica.”.

”Me hacían estar de pie toda la noche. Me tiraban agua. No podía dormir. No nos daban comida. Fueron meses espantosos, horribles... Cuando volví a la caseta, llegó Rebeca Espinoza [hoy detenida-desparecida]. Yo estaba en tan malas condiciones que pusieron una enfermera -también prisionera-, y le permitían que me atendiera. Me venían convulsiones musculares, producto de las sesiones de tortura... A los veinte días de ser torturada diariamente -me sacaban al sol para que las heridas cicatrizaran-, Rebeca Espinoza desapareció... la llevaron a la tortura y no volvió nunca más. Sé que desapareció porque los torturadores burlándose, cuando me venían convulsiones, me pasaron su chaleco para que me tapara...”

”En Tejas Verdes escuché las torturas de otras personas, gritos de hombres... Quien comandaba el campo de prisioneros era el general Manuel Contreras... recuerdo algunas caras de los soldados y torturadores... Fueron tres meses terribles. Las torturas, las primeras semanas, eran todos los días. Esto se fue después espaciando, pero no dejaron de ser... En el casino había pequeñas celdas... allí dejaban a los prisioneros”. De vuelta del campo de tortura, me llevaban en una frazada. La tomaban cuatro militares por las puntas. Íbamos en calidad de ovillos, en el medio de las frazadas... uno no era capaz de caminar”...

“Tengo la impresión que había unas 15 mujeres, pero por ahí pasaron muchas más... en el campo hubo unos 1.500 prisioneros. Recuerdo algunas caras y cómo estaban vestidos. Nos daban té en unas pailas y un pan. Cuando uno venía de la tortura no había comida ni agua... Los mismos milicos y torturadores nos decían que ’no tomáramos agua porque nos podía dar un paro cardíaco’... Recuerdo que se hablaba de que desde allí desaparecieron unos Tupamaros”.

“Normalmente nos interrogaban cuatro o cinco torturadores. Nos violaban, hacían simulacros de fusilamiento, aplicaban corriente. Después uno de ellos nos decía ’habla lo que te preguntan, no seai... yo te voy a ayudar’. Había una tortura física y otra psicológica. Yo no sé cuál es la que hace más daño. Pienso la peor es la tortura psicológica, porque todo lo físico se recupera. El daño psicológico es irreparable. Por eso nuestra sociedad está enferma y dañada...”

“Recuerdo que había también torturadores de civil. Uno de ellos me tomó y me puso en la parrilla. Tenía un acento extranjero, uruguayo o brasileño, puede ser. Sé que había extranjeros ahí, que estaban ’formando’ al resto de los torturadores, les explicaban cosas. A uno le parecía increíble. Aplicaban corriente y si te convulsionabas o te desmayabas, ellos decían: ’esto es lo que hay que hacer’, eran ’los instructores’... (¿Sería uno de esos instructores el coronel Labbé?)”

”Al final me hicieron firmar un papel que decía que no teníamos daños ni quejas. Yo tenía más de cinco meses de embarazo. Estaba en muy malas condiciones, mi bebé también, producto de la tortura física y psicológica. Me trasladaron a la correccional, donde perdí a mi guagua... Cuando llegué a Tejas Verdes tenía dos meses de embarazo".

[Presa politica, menor de edad, detenida en septiembre de 1973]: “...Me condujeron a una sala, sentí mucho olor a sangre [...] escuchaba individuos que hablaban bajo, uno de ellos me desató las manos y me ordenó que me desnudara, les dije que por favor no lo hicieran, pero luego en forma violenta me desvistieron dejándome sólo la capucha puesta, me pusieron en una especie de camilla amarrada de manos y pies con las piernas abiertas, sentí una luz muy potente que me quemaba la piel”

“Escuché que estos individuos se reían, luego un hombre comenzó a darme pequeños golpes con su pene sobre mi cuerpo, me preguntó de qué porte me gustaba, otro hombre escribía cosas sobre mi cuerpo con un lápiz de pasta. Luego vino el interrogatorio [...] en seguida ordenó que me pusieran corriente en los senos, vagina y rodillas [...]. Luego de las descargas pararon y cuando retomaron el interrogatorio, me dijeron que me habían conectado a la máquina de la verdad [...] por cada respuesta que daba sonaba un pito de esta máquina, por cuanto me decían que yo estaba mintiendo [...] el pito de ese aparato se transformó en un infierno [...] vinieron nuevamente los golpes y las descargas eléctricas.”

“Cuando casi estaba inconsciente me levantaron la capucha hasta la nariz, me pusieron un vaso en la boca haciéndome ingerir un líquido, no supe qué pasó conmigo hasta el día siguiente que me devolvieron al campo de prisioneros. En el campo fui recibida por un suboficial [...] que al verme comentó que si se diera vuelta la tortilla no querría que esto le pasara a su hija. Llamó a las enfermeras militares [...] yo sentía dolor en la vagina y en todo mi cuerpo [...] estaba muy deteriorada sin poder defecar...”

[Prisionera política, embarazada, detenida en 1974] “...Al momento de la detención me vendan los ojos [...] y me trasladada a [un recinto de la DINA]. Uno de los hombres pidió trato especial para mí porque estaba destinada a otro lugar. Ese trato fue golpes en los oídos, y aplicación de electricidad. Me llevaron a Tejas Verdes siempre encapuchada e incomunicada en una barraca [...] Para los interrogatorios éramos trasladados en un camión frigorífico, amarrados, encapuchados. Nos desnudaban y nos introducían en unas celdas a la espera. Las sesiones de tortura duraban alrededor de doce horas. Este procedimiento era a diario”

“Yo tenía tres meses de embarazo. Recibí golpes bajo el vientre, golpes con sacos mojados sobre las piernas, baldazos de agua estando amarrada a un poste, amarrada por horas con cuerdas que pasaban bajo mis piernas. Me hicieron simulacro de fusilamiento. Me arrancaron las uñas de los dedos chicos de los pies y quemaduras en el cuerpo. Escuchaba torturas de otros presos y me hacían escuchar un casete con la grabación de quejidos de niños y me decían que eran mis hijos. Me hacían comer excrementos. Producto de las torturas se me produjo un aborto espontáneo. Nunca recibí atención médica...”


(**) DOY POR GANADO

(Juan Guzmán Cruchaga)

Doy por ganado lo perdido
Y ya por recibido lo esperado
Y por vivido todo lo soñado
Y por soñado todo lo vivido
La más viva congoja eché al olvido
Del sueño más feliz no he despertado
Y agradezco la pena que me han dado
Que en flor de suavidad se ha convertido
La tristeza quemante del pasado
Tiene un color del sueño parecido
Al de la fuga del amor logrado.
Es porque el ansia y la inquietud se han ido
Al recordar que el cielo prometido
Comienza por la herida del costado.

P.D. No hay duda que el busto de Juan Guzmán Cruchaga merecía por pateadura estar en un lugar destacado de Providencia y mucho más, por cierto, que el de aquella princesa que era por lo demás pésima actriz.

 

04/08/2009 16:20 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

"NOSOTROS ACUSAMOS" ( Fredis Urrea Alvarez a Vianel Valdivieso Cervantes)

Fredis Urrea Alvarez Participación en Operación Cóndor, víctimas acreditadas en la causa 2182-98:

  • Martín Almada,
  • José Campos Cifuentes,
  • Cristina Carreño Araya,
  • Ismael Chávez Lobos,
  • Ruiter Enrique Correa Arce,
  • José De La Maza Asquet,
  • Edgardo Enríquez Espinoza,
  • Jorge Isaac Fuentes Alarcón,
  • Juan Hernández Zaspe,
  • Alexei Jaccard Siegler,
  • Luis Muñoz Velásquez,
  • Celestina Pérez de Almada,
  • Matilde Pessa Mois,
  • Ricardo Ramírez Herrera,
  • Hernán Soto Gálvez,
  • Jacobo Stoulman Bortnik,
  • Manuel Jorge Tamayo Gómez,
  • Manuel Tamayo Martínez,
  • Julio del Tránsito Valladares Caroca y
  • Héctor Velásquez Mardones.

Gerardo Urrich González Ejército DINA Mayor ®; conocido como el " Mano Negra " . Miembro de la Brigada Purén, Integrante de la DINA desde 1974. Instructor en Tejas Verdes y luego integrante de la Brigada Purén. Responsable de una serie de ejecuciones en el sector conocido como Barrancas, hoy mayoritariamente comuna de Pudahuel. Implicado en la desaparición de los dirigentes socialistas

  • Ricardo Lagos Salinas,
  • Exequiel Ponce,
  • Carlos Lorca y
  • Michelle Peña, embarazada al momento de su detención.

Hoy es gerente de la Empresa "Servicios Integrales de Seguridad Alcázar Ltda." Su oficina esta ubicada en Ahumada 236, Of. 408.

En 1986, siendo coronel, fue designado agregado militar en la RFA.

Involucrado en la desaparición de:

  • Antonio Patricio Soto Cerna quien fue detenido el 22 de noviembre de 1974 junto a Luis Genaro González Mella
  • Desaparición de Victor Fernando Olea Alegria (11 Septiembre 1974).
  • Desaparición de Luis Dagoberto San Martin Vergara ( 17 de Diciembre 1974).
  • Desaparición de Antonio Patricio Soto Cerna ( 22 de Noviembre 1974)

Nelson Urrutia Velot Agente CNI División de Ingeniería

Mauricio Abisman Bitran Agente CNI División de Ingeniería

María Valdebenito Cabrera Agente CNI Dirección Nacional de la CNI

Alberto Valderrama Torturador en el Centro de Operaciones de la V División

Enrique Valdés Puga Comandante Regimiento "Antofagasta"

Jorge Valdés Romo Subdirector Escuela Naval Arturo Prat

Eduardo Valdés Tapia Agente CNI División de Inteligencia Regional.

René Valdivia Torturador en Comisaría de Iquique

José Valdivia Dames Civil Participa en detención y desaparecimiento de campesinos de Santa Barbara:

  • Manuel Salamanca Mella,
  • Miguel Cuevas Pincheira,
  • Julio César Godoy Godoy,
  • Luis Desiderio Aguilera Solis,
  • José Domingo, José Nazario y
  • José Mariano Godoy Acuña. (20 Septiembre 1973)

Sergio Valdivia M. Responsables de desaparecidos y ejecutados de Paine y San Bernardo

Valdivia Soto Samuel Médico DINA Trabajó en las clínicas clandestinas de Santa Lucía Nº 162 y "London", con dirección en Almirante Barroso Nº 76. En estos recintos dependientes de la DINA no sólo se atendía el personal del organismo represivo de la dictadura de Pinochet, sino también a algunos prisioneros que comenzaban a colaborar, como forma de premiarlos, y también a detenidos que se encontraban moribundos producto de la tortura, para que fueran "recuperados" y los agentes represivos pudieran continuar con sus interrogatorios y torturas. Relatos de sobrevivientes, que pasaron por dichos recintos, señalan que en éstos también se torturó y que existía un comunicación directa con el campo de concentración de Villa Grimaldi, lo que permitía que los prisioneros escucharan torturas de algún familiar.

Pedro Valdivia Suárez Agente CNI División Inteligencia Regional de Valparaíso - Viña del Mar y San Antonio – Los Andes.

Vianel Valdivieso Cervantes Ejército DINA Ingeniero, fundador de la DINA. Socio de Contreras en negocios particulares, fue director de Entel. Pasó a retiro en mayo de 1987.

 

 

27/06/2009 23:07 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

"NOSOTROS ACUSAMOS" (Vicente Valdivieso a Miguel Raúl Vargas)

 

Vicente Valdivieso V. Agente CNI Subdirección Nacional de la CNI

Rene Armando Valdovinos Morales Ejército Suboficial ® Alias: Gustavo Ruiz Cornejo, "El Catanga". Activa participación en la llamada Operación Albania, que se registró entre el 15 y 16 de junio de 1987 durante el feriado de Corpus Christi, donde doce personas que pertenecían al Frente Patriótico Manuel Rodríguez fueron asesinadas en distintos lugares de Santiago.Sometido a proceso por las desapariciones de 5 Militantes Comunistas:

  • Gonzalo Fuenzalida Navarrete,
  • Julio Muñoz Otárola,
  • José Peña Maltes,
  • Alejandro Pinochet Arenas,
  • Manuel Sepúlveda Sanchez (Septiembre 1987).

Valenzuela, Torturador en "El Palacio de la Risa"

Sonia Valenzuela Aracena Agente CNI Subdirección Nacional de la CNI

Grumilde Valenzuela C. Agente CNI División de Ingeniería

Hugo Valenzuela Castillo Prefecto Carabineros de Arauco

Julio Valenzuela Guiñez Agente CNI División de Ingeniería

Liliana Valenzuela Haag Agente CNI División de Inteligencia Regional.

Guillermo Valenzuela León Agente CNI Subdirección Nacional de la CNI

Mario Valenzuela Muñoz Agente CNI Inteligencia Exterior

Hugo Valenzuela Osorio Oficial Prefectura Carabineros de Concepción

Renato Valenzuela Romero Comandante Grupo Nº 9 El Tepual

Hernán Valenzuela Salas Agente CNI División Inteligencia Metropolitana.

Ana Valenzuela Vargas Agente CNI División de Ingeniería

Víctor Valverde Steinlen Director Escuela de Operaciones Navales

Héctor Valle

Luis Vallejos Integrado a DINA

Armando Vallejos H. Agente CNI División Inteligencia Regional de Angol

Julio Vallejos Rojas Agente CNI División Inteligencia Metropolitana.

Gabriel Van Schowen Figueroa FACH General. En septiembre de 1973, el general Gabriel Van Schowen era jefe del Comando de Combate de la Fuerza Aérea. El 18 de agosto de 1973, había sustituido al general Gustavo Leigh como Jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea. Al respecto, Orlando Letelier, Ministro de Defensa de Allende, recordaría en su testimonio: "Respecto de Van Schowen, mi impresión es que fue siempre un hombre encargado por Leigh de tener contactos con la Unidad Popular y que las apreciaciones de nuestros amigos respecto de su lealtad hacia el Gobierno, eran bastante superficiales. Yo nunca tuve un contacto personal con él, pero todas las informaciones que pude recoger es que él era un hombre absolutamente de Leigh. Que lo fue antes y que ha seguido siéndolo después del Golpe. Y que, por lo tanto, tuvo un alto nivel de compromiso en los preparativos del Golpe y, especialmente, en la gestión de engaño que llevó a cabo con el Gobierno y con la Unidad Popular”.

Juan Carlos Varela Martínez Agente CNI

  • Asesinato de Mario Octavio Lagos Rodríguez, 34 años, quien había regresado a Chile clandestinamente en 1981 para sumarse a la guerrilla de Neltume. Acribillado a balazos.
  • Homicidios en Vega Monumental de Concepcion (Agosto 1984)

Jorge Octavio Vargas Bories Ejército, División Antisubversiva de la CNI. Actual empleado de la DINE, declarado reo por el ministro Juica en la Operación Albania.Teniente R/ División Antisubversiva de la CNI

  • Homicidio de Jose Carrasco,
  • Homicidio de Felipe Rivera,
  • Homicidio de Gaston Vidaurrazaga y
  • Homicidio de Abraham Muskablitt (Septiembre 1986)
  • Activa participación en la llamada Operación Albania, que se registró entre el 15 y 16 de junio de 1987 durante el feriado de Corpus Christi, donde doce personas que pertenecían al Frente Patriótico Manuel Rodríguez fueron asesinadas en distintos lugares de Santiago.

Arturo Patricio Vargas Cid Agente DINA Detective Agentes de la Brigada Purén, dedicada a la represión del PS, el PC y la DC.

Miguel Raúl Vargas Comandante I Brigada Aérea

27/06/2009 22:26 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

"NOSOTROS ACUSAMOS" (Vladimir Vargas Pavez a René Vidal Basauri)

Vladimir Vargas Pavez Agente CNI Subdirección Nacional de la CNI

Virginia Vasquez Adriazola Agente CNI Dirección Nacional de la CNI

Gilberto Vasquez R. Agente CNI División de Seguridad

Rafael Vásquez Reginensi Comandante ala 2 FACH Quintero

Nancy Edulia Vásquez Torrejón

Hernán Antonio Vásquez Villegas Ejército Suboficial ®
Homicidio de Jose Carrasco,
Homicidio de Felipe Rivera,
Homicidio de Gaston Vidaurrazaga y
Homicidio de Abraham Muskablitt (Septiembre 1986)

Manuel Abraham Vázquez Chahuán Ejército  DINA Teniente alias “teniente Manuel”. C.I. 5.090.309-K. Responsable en las desapariciones y ejecuciones de Paine y Cerro Chena. Como integrante de la Brigada Purén, participó en la desaparición del ingeniero Alfredo Rojas Castañeda, quien llegó detenido en marzo del 75 a Villa Grimaldi y hasta hoy se encuentra desaparecido. Continuó en la CNI y en 1989 fue designado comandante del Batallón  Logístico de Concepción. Analista que trabajaba con Wenderoth. Fue nombrado oficial el 1º de agosto de 1967. En 1973 servía en el regimiento Tucapel de Temuco y aparece vincualdo a ejecuciones realizadas después del golpe de Estado. Se integró a la DINA, donde llegó a ser jefe de Brigada. En noviembre de 1989 era teniente coronel y comandante del Batallón Logístico Nº 3 de Concepción

Víctor Vega Alarcón Agente CNI Escuela Nacional de Inteligencia E.N.I.

Luis Vega Andrade Agente CNI División Inteligencia Regional de Arica - Iquique.

Faustino Vega Castillo Agente CNI División Inteligencia Metropolitana.

Luis René Vega Fonseca Comandante Batallón Logístico de Victoria

Eraldo Velasco Gallegos Agente CNI División Antisubversiva de la CNI

Jorge Velasco López Agente CNI División de Ingeniería

Mónica Velasco Parraguez Agente CNI División Antisubversiva de la CNI

Humberto Velásquez Estay FACH Comandante SIFA
Testigos que sobrevivieron a las torturas de la Academia de Guerra Aérea le recuerdan como uno de sus captores y torturadores.

Velázquez Molina Juan Agente CNI División de Inteligencia Regional.

Jorge Veloso Bastias Hernan Carabineros General ®
Desaparición de Nelson Nolberto Llanquilef Velásquez (8 Octubre 1973)

Heraldo Veloso Galleguillos Agente CNI
Caso Albania. Unidad Antiterrotista (UAT), organismo altamente especializado que dependía sólo del entonces director de la Central Nacional de Inteligencia (CNI), Hugo Salas Wenzel. Implicado en los asesinatos de Paulina Aguirre Tobar, ejecutada en falso enfrentamiento el 27 de marzo de 1985, en su domicilio de calle Pastor Fernández N°16.100, Las Condes, y de Jécar Neghme Cristi, ejecutado el 4 de septiembre de 1989, frente al número 14 de calle Bulnes.

Paulina Venegas Lira Agente CNI Subdirección Nacional de la CNI

Jorge Venegas Silva  Agente CNI División Antisubversiva de la CNI

Braulio Venegas V.Agente CNI División Inteligencia Regional de Arica - Iquique.

Vera "Lalo" Responsables por desaparicion de Rio Bueno

Julio Vera Arriagada Responsables por desaparicion de Lago Ranco

Julia Vera Barria Agente CNI División Inteligencia Regional de Coyhaique.

María E. Vera Clavijo Agente CNI División de Ingeniería

Javier Vera Junemann Responsable por desaparicion de Lago Ranco

Yolanda Vera Palma Agente CNI Escuela Nacional de Inteligencia E.N.I.

María Vera Vera Agente CNI División Inteligencia Regional de Coyhaique.

Juan Verdejo Palma Orlando Agente DINA Agente de la Brigada Purén, dedicada a la represión del PS, el PC y la DC.

Jorge Verdugo Responsables de los desaparecidos y ejecutados de Paine

Carlos Verdugo Gómez Inteligencia Regimiento "Arica"

Julio Vergara Armada Capitán de Fragata ® Inteligencia Naval en la Primera Zona. Responsable de torturas en Buque Escuela Esmeralda. El día 11 de septiembre de 1973, se ubicó en el Ministerio de Defensa, integrándose al Puesto Nº 5 de enlace. Era capitán de Fragata de la Armada y jefe del Servicio de Inteligencia Naval de la II Zona Naval.

Héctor Vergara Bahamondes Agente CNI Dirección Nacional de la CNI

Jorgelino Vergara Bravo  Agente CNI División Inteligencia Metropolitana.

HernánVergara González  Agente CNI División Inteligencia Metropolitana.

Juan Vergara Gutiérrez  Agente CNI División Antisubversiva de la CNI

Jaime Vergara Parada

Sergio Vergara Paillamil  Agente CNI División de Seguridad

Carlos Vicencio Molina  Agente CNI División Inteligencia Metropolitana.

Enrique Vidal Ayudante Comandante Regimiento "Atacama"

René Vidal Basauri Comandante Departamento Asustos Especiales

10/05/2009 18:41 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

"NOSOTROS ACUSAMOS" (Eugenio Armando Videla Valdebenito a Carlos Von Mülhenbrog)

Eugenio Armando Videla Valdebenito Capitán de Ejército Agente operativo. C.I. 4.209.466-8. Oficial Escuela Ingenieros Tejas Verdes.Participó en los cursos de Tejas Verdes antes de pertenecer a la DINA. Fue director de la Escuela de Ingenieros de tejas Verdes y gobernador de San Antonio. En servicio activo hasta principios de los 90 llegó a integrar el Estado Mayor del Ejército.

Nuri Vigue Arros Agente CNI División de Ingeniería

Julia Vilchez Díaz Agente CNI División de Ingeniería

Jorge Vilo Pardo  Agente CNI Subdirección Nacional de la CNI

Eugenio Villa Urrutia  Civil
Procesados por ejecuciones y desapariciones en Quilaco de:
José Felidor Pinto Pinto,
Luis Alberto Cid Cid,
Luis Alberto Bastias Sandoval,
Raimundo Salazar Muñoz,
Cristino Humberto Cid Fuentealba,
Gabriel José Viveros Flores (Entre Septiembre y Noviembre de 1973)

José Villablanca M. Agente CNI Subdirección Nacional de la CNI

Juan Villagra Laguna Agente CNI División de Seguridad

Daniel Villagra Mendoza Agente CNI División Inteligencia Metropolitana.

Luis Humberto Villagra Rebeco  Teniente Coronel
Encausado por el ministro Carlos Cerda como cómplice del CC en los secuestros de Reinalda Pereira y Edrás Pinto

Raúl Villagra Villaseca Agente CNI Escuela Nacional de Inteligencia E.N.I.

José Villalobos González Agente CNI División de Seguridad

Patricio Villalobos Lobos  Comandante Base El Belloto .
Encargado de inteligencia en la Base Aérea durante 1973 y su labor específica consistía, en ordenar las detenciones de personas que figuraban en una lista que le entregaba la superioridad y en recibirlos. Torturador de otros marinos en Cuartel Silva Palma y barco Lebu

Juan Villanueva Alvear Agente CNI División de Ingeniería

Luis Villarroel Contreras  Responsables de desaparecidos y ejecutados de Paine y San Bernardo

Humberto Villegas  Carabineros Sargento Segundo ® Alias "Don Beto". Procesado por el juez Carlos Cerda como autor de asociación ilícita criminal y cómplice de la desaparición de: Reinalda Pereira y Edrás Pinto.

Juan Villegas Navarro  Responsables de ejecutados y desaparecido de Lonquen

Luis Villena Cruz  Agente CNI Subdirección Nacional de la CNI

Ricardo Villena Perón Agente CNI División Inteligencia Metropolitana.

Sergio Marcelo Virgilio Bocaz Médico DINA Aún se encuentra en funciones en el Hospital Félix Bulnes, ubicado en Quinta Normal

Mario Viveros Ávila  FACH General ® SIFA Juez de Aviación y comandante de la guarnición de Santiago en 1976. Procesado como autor de asociación ilícita criminal por Carlos Cerda. Amnistiado por el juez Manuel Silva Ibáñez. Actualmente el juez Hazbún del 25º Juzgado del Crimen lo procesa como encubridor de la asociación ilícita y de la desaparición de Víctor Vega. Avila comandó a los Hawker Hunter que bombardearon la casa presidencial de Tomás Moro el 11 de septiembre de 1973.
Desaparición de Victor Humberto Vega Riquelme. (3 de Enero 1976)

Juan Von Crismar Escutti Comandante Regimiento "Chacabuco" de Concepción

María Von Dem Bussche Donoso  Agente CNI Inteligencia Exterior

Von Furstenberg

Carlos Von Mülhenbrog Torturador en Cerro Moreno

03/05/2009 05:50 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

"NOSOTROS ACUSAMOS" (Adolfo Walbaum Wieber a Cristoph Georg Willeke Floel)

Adolfo Walbaum Wieber Armada Vicealmirante Comandante 1ra Zona Naval.
Torturas en Buque Escuela Esmeralda

Alberto Waschtendorf  Tortutador en Academia de Guerra

Pablo Weber Munnich Armada Vicealmirante Comandante en Jefe de la Escuadra. Torturas en Buque Escuela Esmeralda

Jaime Weindenlaufen  Oficial "Cochrane" Torturador en Isla Dawson

Sergio Wenderoth Sans Medio hermano de Rolf Wenderoth Pozo.

Enrique Augusto Werner Haase

Rolf Gonzalo Wenderoth Pozo  Ejército DINA Oficial de ejercito.
Integró la Brigada Mulchen de la DINA Jefe de Villa Grimaldi en 1975.
Integró la brigada Mulchén de la DINA y fue acusado de:
Desaparición de Alejandro Avalos Davidson,
Jaime Buzzio,
Uldarico Donaire,
María Isabel Joui,
Ida Vera Almarza y
Sergio Pardo Pedemonte
.
Desaparición de Manuel Edgardo Cortes Joo ( 14 Febrero 1975).
Ingeniero, fue nombrado oficial el 1º de octubre de 1958. Fundador de la DINA, fue jefe de su estado mayor. En 1980 fue gobernador de la provincia de Osorno. En 1986 creó la unidad especial antisubversiva del Ejército.
Fue agregado militar en la República Federal Alemana (RFA) y a su regreso se acogió a retiro. Mayor, jefe de Villa Grimaldi. C.I. 3.870.222-K. Era el jefe y amante de Luz Arce.
En 1985 fue agregado militar en la República Federal Alemana, pasando a retiro en 1987 para irse al sur, donde muchos altos jerarcas de la DINA tienen extensas zonas de tierra.

Cristoph Georg Willeke Floel  Ejército DINA
Integró la DINA desde 1974, trabajando en su departamento exterior.
Fue jefe de la red DINA en Buenos Aires y contacto del terrorista italiano Stephano delle Chiaie.
Operación Cóndor, víctimas acreditadas en la causa 2182-98:
Martín Almada,
José Campos Cifuentes,
Cristina Carreño Araya,
Ismael Chávez Lobos,
Ruiter Enrique Correa Arce,
José De La Maza Asquet,
Edgardo Enríquez Espinoza,
Jorge Isaac Fuentes Alarcón,
Juan Hernández Zaspe,
Alexei Jaccard Siegler,
Luis Muñoz Velásquez,
Celestina Pérez de Almada,
Matilde Pessa Mois,
Ricardo Ramírez Herrera,
Hernán Soto Gálvez,
Jacobo Stoulman Bortnik,
Manuel Jorge Tamayo Gómez,
Manuel Tamayo Martínez,
Julio del Tránsito Valladares Caroca y
Héctor Velásquez Mardones.

03/05/2009 05:33 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

"NOSOTROS ACUSAMOS" ( Federico Willoughby Mac Donald a Gerad Wood Mc Ewan)


Federico Willoughby Mac Donald*  Periodista. Casado. Tres hijos.Fue funcionario del gobierno de Jorge Alessandri. Trabajó un tiempo en Miami. Era uno de los hombres fuertes de Radio Agricultura, comentarista, coordinador y miembro del directorio. Durante el gobierno de la Unidad Popular era miembro de la dirección de Patria y Libertad, partido de extrema derecha, que realizó innumerables atentados y boicots en contra del gobierno.
Participó activamente en la "Operación Silencio", para silenciar las radioemisoras proclives al gobierno de Allende. Las modificaciones que se realizaron en torno a este Plan fueron introducidas el 4 de septiembre de 1973 en el Plan de Seguridad Interior "Hércules". Para ello, se coordinó con Roberto Guillard, oficial de Telecomunicaciones del Ejército, enviado por el comando en jefe del Ejército, para esta misión. Guillard se reunió con oficiales de la Armada y de la Fuerza Aérea para elaborar el plan y diseñarlo. Luego del golpe militar, el periodista Federico Willoughby se transformó en vocero de la Junta Militar y secretario de prensa de la Junta. Así es como pasó a ser una persona ampliamente conocida para los chilenos. No es extraño, entonces, que el nombre de quien fuera uno de los pocos civiles que con antelación a esta fecha conocía los planes de las Fuerzas Armadas para derrocar a Allende, figure con regularidad en los archivos de instituciones del gobierno de Estados Unidos.
Se le vincula en repetidas oportunidades como informante de la estación de la CÍA en Santiago. Los documentos de la última desclasificación revelan detalles de las actuaciones que Willoughby tuvo tanto en Chile como en Estados Unidos y, en especial, sobre sus esfuerzos para evitar que fuera extraditado el capitán Armando Fernández Larios y luego, en la deserción y asilo en Estados Unidos del oficial.
Luego de que se descubriera la vinculación de Fernández Larios con el atentado que costó la vida a Orlando Letelier y a Ronni Moffit, ocurrido el 21 de septiembre de 1976, en Washington, Willoughby expresó que "el Ejército creía que Fernández Larios era solamente un pequeño pez que había obedecido órdenes y que no debía por lo tanto ser castigado tan severamente como sus superiores". Como hábil comunicador, Willoughby supo aprovechar sus continuos viajes a Estados Unidos, donde debía tratarse una grave dolencia renal, para establecer contactos políticos de alto nivel, presentándose en secreto como emisario personal del presidente de la Junta, Augusto Pinochet, lo que le abría muchas puertas. Al retornar a Chile, hablaba de sus reuniones privadas con las más altas autoridades estadounidenses. A poco andar, su comportamiento comenzó a generar suspicacias entre algunos consejeros civiles y militares de la Junta. Willoughby tenía en la prensa una dura posición contra los opositores al régimen militar. Cuanto notaba que decrecía la cobertura en la prensa de los "ataques subversivos", se preocupaba de instalar nuevamente el tema de la seguridad nacional en la portada de los medios.
El informe del 30 de enero de 1975 de la CIA, define a Willoughby como un "fanfarrón que formaba parte del grupo más conservador. Era un derechista fanático que más que poseer una bien definida convicción ideológica en contra del marxismo, sentía un repudio ciego hacia él".
El 12 de enero de 1976, Willoughby renunció a su cargo en el gobierno. Envió una carta diciendo que su estado de salud no le permitía continuar. No obstante, se sostenía que Willoughby había sido removido de su cargo luego de que les expresara a los miembros de la Junta su desacuerdo con la nueva ley de prensa. Después de su renuncia, fue nombrado en un cargo en relaciones públicas de Codelco. El teniente, Armando Fernández Larios, encargado hasta esa fecha de su seguridad personal y con quien había entablado férreos lazos de amistad, pasó a formar parte de la DINA.
Informó a la prensa de esa época que Pedro Ewing había sido su fuente de información sobre el supuesto enfrentamiento en donde habría sido muerto el doctor Eduardo Paredes, detenido en La Moneda y desaparecido por más de veinte años. En febrero de 1987 fue víctima de un atentado --del cual salvó con vida- cuando un vehículo fiscal hizo volcar su auto en una quebrada.

Valeska Willson Rojas  Agente CNI Escuela Nacional de Inteligencia E.N.I.

José Wiss Flores Agente CNI División de Seguridad

Gerad Wood Mc Ewan Director de Asmar

Willoughby estudió en el INBA. Miembro del Partido Conservador Unido. Era un imbécil al que me gustaba darle un coscacho cuando lo veía cerca. Personalmente le prohibí el acceso a nuestra sala de clases, (él estaba en otro curso) por su fama de soplón. Lo recuerdo con bastante asco como un bicho solapado y asqueroso. Nota de Máximo Kinast

 

03/05/2009 05:26 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

"NOSOTROS ACUSAMOS" ( Domingo Yañez Espinoza a Hugo Zamorano Sepúlveda)


Domingo Yañez Espinoza Agente CNI División Inteligencia Metropolitana.

Juan Yañez Molina  Agente CNI División de Seguridad

Adriana  Yañez Romero Agente CNI División de Inteligencia Regional.

Enrique Yavar San Martín  Comandante Regimiento "Maipo" Valparaíso

Francisco Yevenes Muños Agente CNI Dirección Nacional de la CN

José Avelino Yévenes Vergara Cabo de Carabineros Alias “Quico” o “Daniel Cáceres”.
Integrante del grupo Halcón II, con labores de torturador en Londres 38, José Domingo Cañas y Villa Grimaldi.
Implicado en las desapariciones de:
Sergio Pérez Molina,
Anselmo Radrigán Plaza y
José Ramírez Rosales,

En la ejecución de Lumi Videla Moya.
Al finalizar la DINA pasó a la CNI y luego al DINE. Vive en Calle B 5266, Villa San Luis de Macul, comuna de Peñalolén.

Pedro Yoochumi Jiménez Comando de Aviación Militar

Arturo Yovane Zuñiga Carabineros General ®
Principal instigador del golpe de Estado al interior de Carabineros. En 1971 realizó otro Curso en Estados Unidos.
En 1972 se integra a las reuniones conspirativas en Valparaíso, siendo jefe de la II Zona de Carabineros, estrechando lazos amistosos y políticos con el general Arellano Stark y el vicealmirante Merino. En septiembre de 1973, era jefe del Departamento de Servicios de Carabineros.
En la jerarquía institucional se encontraban, con mayor graduación que Yovane, José María Sepúlveda Galindo, director general; el subdirector, Jorge Urrutia Quintano; Pedro Mayorga Martínez en el Departamento de Instrucción; Julio de la Fuente Duarte del Departamento de Orden y Seguridad; Fabián Parada Hormazábal, prefecto de Santiago; Orestes Salinas Núñez, secretario general; Martín Cádiz Avila, de la Primera Zona de Inspección; César Mendoza Duran, en el Departamento, de Bienestar; Eduardo Gordon Cañas, en la Quinta Zona de Inspección; y luego Arturo Yovanne Zúñiga. Sin embargo, "Yovanne se negó a asumir la Comandancia en Jefe de Carabineros propuesta por los golpistas aduciendo que si era así, él debería eliminar a varios generales que estaban por encima de él."
Había sido el candidato original para quedar al frente de la Policía Uniformada, según la apreciación de los demás generales golpistas. Era resuelto y conspiraba desde hacía más de un año en contra del gobierno de la Unidad Popular desde su cargo de jefe de Zona de Carabineros en Valparaíso.
Participaba en las reuniones del grupo de conspiradores iniciales.
Antes de dirigirse al edificio de la Dirección General de Carabineros, el General Yovane inspeccionó las tanquetas y el personal de la Escuela de Suboficiales, y las Fuerzas Especiales que tenían por misión rodear el palacio de la Moneda y servir de escudo a la infantería en su avance.
El día 11 de septiembre, el general Yovane codirigió, desde el décimo piso del Edificio General Norambuena, las operaciones de los carabineros alzados, junto con el general Mendoza y el General McKay. En la madrugada, había recibido órdenes del general Arellano Stark para concentrar a los detenidos en el Regimiento ’Tacna’.
Durante el asalto a La Moneda, fue Yoyane quien mantuvo contacto por radio con el vicealmirante Patricio Carvajal que se encontraba en el puesto central en el Ministerio de Defensa. El general Arellano Stark destaca en sus apuntes personales la importancia del rol jugado por el general Yo vane en el asalto de la Moneda.
En septiembre 1973, asume como Ministro de Minería. Realiza declaraciones "ordenando el inmediato reintegro de todos los funcionarios, empleados y obreros que hubieran sido despedidos por razones políticas". Curiosamente, conservó el cargo de subdirector general de Carabineros mientras era Ministro.
Su salida del Ministerio de Minería y de la Institución, en 1974, se debió a sus posiciones en política cuprífera, que lo indispusieron con Inglaterra y con Estados Unidos (proyecto de formar un cartel análogo a los países productores de petróleo). Puede haber aparecido también como un rival en el camino del director general de Carabineros, César Mendoza.
El dueño del golpe en Carabineros, fue sacado abruptamente de la línea de mando, aceptó ser enviado como embajador a Irán y poco después debió irse a retiro en el más completo anonimato.En 1966 realizó el Curso de Policía General en la Academia Internacional de Policía, en Washington.

Rafael Yussef Armada -Infantería de Marina Teniente Torturas en Motonave Lebu

Florencio Zambrano Román Comandante Regimiento "Dolores" de Iquique

Víctor Manuel Zambrano Rubilar Carabineros Suboficial ®
Pertenece a un grupo integrado por cinco carabineros y dos civiles, quienes recorrieron durante los primeros meses de la dictadura en un camión municipal los campos de la comuna de Quilaco, deteniendo a campesinos simpatizantes de la Unidad Popular, los que hoy engrosan la lista de desaparecidos.
Detenidos desaparecidos de Quilaco:
José Felidor Pinto Pinto,
Luis Alberto Cid Cid,
Luis Alberto Bastias Sandoval,
Raimundo Salazar Muñoz,
Cristino Humberto Cid Fuentealba,
Gabriel José Viveros Flores
(Entre Septiembre y Noviembre de 1973)

Pedro Zambrano Uribe  FACH C. Conjunto
Alias "Chino". Procesado por el ministro Hazbún como autor de secuestro. Desaparición de Victor Humberto Vega Riquelme. “Comando Conjunto”. (3 de Enero 1976)

Mario Zamora Flores  Ejército Capitán
En septiembre de 1973, era capitán del Regimiento de Infantería Motorizado Nº 10 "Pudeto" de Punta Arenas.
A fines de enero de 1974, asumió el mando del campo de prisioneros de la Isla Dawson por un breve tiempo. En abril de 1974, volvió acompañado de suboficiales de la Fuerza Aérea. "...Y esta vez impuso mayor rudeza, redobló las exigencias durante los trabajos forzados, el acarreo de materiales en carretillas o también al hombro". "...Estaba preocupado de someternos al mayor desgaste físico".
Fue el "último jefe de los militares" que los detenidos de la Unidad Popular tuvieron en Dawson.
Un ex preso recuerda acerca de las confiscaciones de libros y enseres personales de que eran objeto por parte de Zamora, situaciones que hacen parte de la denuncia presentada ante la Comisión de Derechos Humanos de la OEA. Cuando los prisioneros iban a ser trasladados a Santiago, Zamora demostró gran crueldad y sadismo durante el trayecto y viaje al aeropuerto de Punta Arenas.

Hugo Zamorano Sepúlveda  Agente CNI División de Seguridad

"NOSOTROS ACUSAMOS" (Carlos Zamorano Vergara a José Zapata Zapata R)

Carlos  Zamorano Vergara Agente CNI División Antisubversiva de la CNI

Werner Zanghellini Martínez Médico DINA Cardiólogo.
Médico torturador de la Brigada "Sanidad" de la DINA; al igual que Forero, supervisaba las torturas en Villa Grimaldi y otros centros de tormentos, y entre otros "méritos" de su foja se sabe que con su ayuda le fue inyectado el virus de la rabia al detenido Jorge Isaack Fuentes, que al igual que miles de chilenos sigue desaparecido.
Trabajó en las clínicas clandestinas de Santa Lucía Nº 162 y "London", con dirección en Almirante Barroso Nº 76. En estos recintos dependientes de la DINA no sólo se atendía el personal del organismo represivo de la dictadura de Pinochet, sino también a algunos prisioneros que comenzaban a colaborar, como forma de premiarlos, y también a detenidos que se encontraban moribundos producto de la tortura, para que fueran "recuperados" y los agentes represivos pudieran continuar con sus interrogatorios y torturas.
Relatos de sobrevivientes, que pasaron por dichos recintos, señalan que en éstos también se torturó y que existía un comunicación directa con el campo de concentración de Villa Grimaldi, lo que permitía que los prisioneros escucharan torturas de algún familiar. Por estas clínicas clandestinas pasaron cientos de detenidos, muchos de los cuales hoy se encuentran desaparecidos o fueron ejecutados posteriormente por la DINA.
Junto a Eugenio Fantuzzi Alliende, pertenecían a la Brigada de Sanidad de la DINA los doctores Vittorio Orvieto Teplizky, Werner Zanghellini, Hernán Taricco, Nader Nasser, Osvaldo Leyton Bahamondez, Rodrigo Vélez, Samuel Valdivia Soto, Luis Santibáñez Santelices, Eduardo Contreras Balcarce, Juan Pablo Figueroa Yánez (ginecólogo), Roberto Lailhacar Chávez (psiquiatra), Sergio Muñoz Bontá (dentista), y la enfermera María Eliana Bolumburú Taboada.

Entre sus víctimas se encuentran:
René Acuña Reyes, 22 años, quien fue detenido y herido a bala el 14 de febrero de 1975;
Dina Aarón, 24 años, egresada de Periodismo, detenida el 18 de noviembre de 1974 por agentes de la DINA y quien, al percatarse que iba a ser aprehendida por civiles, intentó huir resultando herida por impactos de bala en el pulmón y en el riñón;
 Isidro Pizarro Meniconi, 21 años, detenido el 19 de noviembre de 1974;
Ida Vera Almarza, 31 años, detenida el 19 de noviembre de 1974 y
Nilda Peña Solari, 23 años, detenida el 10 de diciembre de 1974, quien sufrió un aborto producto de los golpes y torturas a los que fue sometida.
Existen pruebas y testimonios que señalan que todos ellos pasaron por dichos recintos ocupados como "clínicas" y centros de tortura y que, posteriormente, desaparecieron a manos de los propios agentes de la DINA.

Juan Emilio Zanzani Tapia  Ayudante Comandante I División.
Jefe de la brigada que funciona en Temuco y Valdivia. Proviene del norte, donde ejercía como ayudante del Comandante de la I División. El 30 de marzo de 1977 planeó y dirigió el incendio de la radio local “La Voz de la Costa”.


Raúl Enrique Zapata Responsables de secuestro, torturas y ejecuciones, Tenencia de Entre Lagos - Pilmaiquén


Humberto Basclay Zapata Reyes Ejército DINA Alias “Troglo” (por troglodita). Cabo del Ejército, oriundo de Chillán, integró la primera dotación de la DINA.
Con su característico corte de pelo al estilo Principe Valiente se hizo famoso al intrior de la DINA por su brutalidad.
Integrante de la Agrupación Halcón I de la Brigada Purén con fama de ser muy cruel en las torturas y violar a las mujeres detenidas. Procesado por múltiples casos de desaparición, ejecuciones y torturas.
Hasta principios de los 90 se mantuvo como instructor en la Escuela de Suboficiales “Daniel Rebolledo” y con labores operativas en el DINE.

Procesado por:
Desaparición de Artemio Segundo Gutierrez Avila (13 Julio 1974).
Desaparición de Manuel Carreño Navarro (13 Agosto 1974).
Desaparición de Hernan Gonzalez Inostroza, Maria Elena Gonzalez Inostroza, Ricardo Troncoso Muñoz, Elsa Leuthner Muñoz (15 Agosto 1974),
Desaparición de Claudio Thauby Pacheco (31 Diciembre 1974).
Desaparición de Juan Molina Mogollones (29 Enero 1975).
Desaparición de Jaime Vasquez Saenz (13 Febrero 1975).
Desaparición de Alan Bruce Catalan (13 Febrero 1975).
Desaparición de Manuel Edgardo Cortes Joo ( 14 Febrero 1975).
Desaparición de Alfredo Rojas Castañeda (4 Marzo 1975).
Desaparición de Jorge Fuentes Alarcón (17 Mayo 1975).
Desaparición de Ricardo Lagos Salinas (17 Junio 1975).
Desaparición de Carlos Lorca Tobar (25 Junio 1975).
Desaparición de Jose Manuel Ramirez Rosales (27 Julio 1974).
Desaparición de Sacerdote Antonio Llido Mengual (24 Septiembre 1974).
Desaparición de Martín Elgueta Pinto (15 Julio 1974).
Desaparición de Luis Palominos Rojas (7 Diciembre 1974).
Desaparicion de Rene Acuña Reyes (14 Febrero 1975).
Desaparición de Hugo Rios Videla (14 Febrero 1975).

José A Zapata Zapata . Agente CNI División Inteligencia Regional de Concepción - Chillán y Los Angeles.

José Zapata Zapata R. Agente CNI División Inteligencia Regional de Valparaíso - Viña del Mar y San Antonio - Los Andes.

03/05/2009 04:34 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

José Octavio Zara Holger  Ejército
Brigadier ®
Departamento Exterior de la Dina.
Procesado por participación en Operación Cóndor, víctimas acreditadas en la causa 2182-98:

Martín Almada,
José Campos Cifuentes,
Cristina Carreño Araya,
Ismael Chávez Lobos,
Ruiter Enrique Correa Arce,
José De La Maza Asquet,
Edgardo Enríquez Espinoza,
Jorge Isaac Fuentes Alarcón,
Juan Hernández Zaspe,
Alexei Jaccard Siegler,
Luis Muñoz Velásquez,
Celestina Pérez de Almada,
Matilde Pessa Mois,
Ricardo Ramírez Herrera,
Hernán Soto Gálvez,
Jacobo Stoulman Bortnik,
Manuel Jorge Tamayo Gómez,
Manuel Tamayo Martínez,
Julio del Tránsito Valladares Caroca y
Héctor Velásquez Mardones.

Ejecución de General (R) Carlos Prats Gonzalez y de su esposa Sofía Cuthbert, ocurrido en Buenos Aires, Argentina. (30 Septiembre 1974)
.


Jorge Arnold  Zavala Comandate Regimiento "Maipo" Valparaíso


Exequiel Zeledón Barrera  Procesado por ejecuciones y desapariciones en Quilaco


Jorge Zincke Quiroz Ejército
Vicecomandante en jefe. Procesado por Juez Solis. Se les acusa de participar como autores del secuestro y desaparición de seis presos en Linares y de otros tres en Constitución, entre septiembre de 1973 y octubre de 1974. A ese delito se agregan los cargos de exhumación ilegal, obstrucción a la justicia y asociación ilícita. Todos los procesados cumplían funciones en la Escuela de Artillería de Linares, donde, según versiones de testigos, se le perdió el rastro a decenas de presos políticos. Entre ellos, Rubén Bravo, agricultor de 55 años, socialista; Waldo Villalobos Moraga, de 48 años, sin militancia política; y los militantes del MIR María Isabel Beltrán Sánchez, estudiante de 21 años; Alejandro Mella Flores, estudiante de 19 años; Anselmo Cancino Aravena, obrero agrícola de 25 años, y Hernán Contreras Cabrera, de 21 años, funcionario de la CORA.


Hans Zippelins Weber
Mayor
Ejército
Para el golpe militar, el mayor Hans Zippelins era segundo comandante del Regimiento Blindado Nº 2.


Jorge Zuchino Oficial Regimiento "Chorrillos" de Talca


Francisco Daniel Zúñiga Acevedo
Jefe de la unidad especial UAT CNI
Alias: Félix Catalán Cueto. CNI. Unidad Antiterrotista (UAT), organismo altamente especializado que dependía sólo del entonces director de la Central Nacional de Inteligencia (CNI), Hugo Salas WenzelActiva participación en la llamada Operación Albania, que se registró entre el 15 y 16 de junio de 1987 durante el feriado de Corpus Christi, donde doce personas que pertenecían al Frente Patriótico Manuel Rodríguez fueron asesinadas en distintos lugares de Santiago.


Gustavo Zúñiga Duarte Comisario Curacautín


Gastón Zúñiga Paredes  Comandante Regimiento "Guías de Concepción"


Fernando Patricio Zuñiga Canales
FACH Empleado Civil C. Conjunto
Alias "Chirola". Suboficial (R) de la FACH. Como soldado de la Base Aérea de El Bosque, el 11 de septiembre de 1973, participa en la tortura de sus camaradas de armas. Luego es trasladado a la Academia de Guerra Aérea para cumplir las mismas funciones y de allí pasa a formar parte de la DIFA. En 1975 se incorpora al CC, en el que participa en el secuestro, tortura y desaparición de decenas de militantes de izquierda, entre ellos Víctor Cárdenas, Carlos Durán, Luis Maturana, Humberto Castro y Davíd Urrutia. También está presente en la ejecución de Bratti y Flores. Perteneció al Servicio de Inteligencia de la FACH (SIFA) al menos hasta principios de los ’90. Fue procesado por el ministro Cerda y hoy aparece en los casos de Alonso Gahona y Víctor Vega. Su última dirección conocida es Pasaje Simón Bolivar 1298, San Bernardo.Asesinato de José Bodaz Paz.

Desaparición de Alonso Fernando Gahona Chavez (8 Septiembre 1975).

Desaparición de David Edison Urrutia Galaz..

“Comando Conjunto”. (20 Diciembre 1975).Procesados por los delitos de tortura, secuestro y asociación ilícita, cometidos por este grupo predecesor del Comando Conjunto, se encuentran completamente acreditados en la investigación judicial llevada a cabo por la Magistrado Lermanda, constando en el proceso innumerables piezas probatorias entre las que destacan; Las pericias forenses realizadas por el Servicio Médico Legal, que concluyen de manera indubitada el daño causado como consecuencia directa e inmediata por la aplicación de tormentos. Además por testimonios, declaraciones indagatorias y careos, de manera que es inminente la petición de auto de procesamiento que demostrarán la continuidad delictiva desde el nefasto 1973 a la fecha, de este siniestro grupo represor.

Roberto Zuñiga Ureta  Agente CNI División de Seguridad

INVERECUNDO GENERAL ORTEGA, JEFE DEL DINE

Ricardo Ortega, jefe de inteligencia del Ejército, cuestionado en causa de DDHH

El secreto más oscuro del general

En pocos días más se determinará el alto mando del Ejército. El actual jefe del DINE, que es la quinta antigüedad, hoy se encuentra complicado en el caso por la desaparición de cinco militantes del FPMR en 1987, tras el secuestro del coronel Carlos Carreño. Él mismo admitió su participación en el secuestro de la frentista Karin Eitel, torturada en medio de la compleja operación que involucró a la CNI y a la Dirección de Inteligencia Nacional del Ejército.

 

Por Luis Narváez y Javier Rebolledo / La Nación.cl

Corría recién el primer día de septiembre de 1987 y unos cinco mil agentes de seguridad de la dictadura militar recorrían frenéticos las calles de Santiago y los principales pasos fronterizos. El Frente Patriótico Manuel Rodríguez parecía haber asestado un golpe de nocaut al corazón mismo del régimen con el secuestro del gerente comercial de FAMAE, el coronel Carlos Carreño Barrera, un personaje entonces desconocido para la opinión pública pero de alta importancia estratégica, pues conocía los antecedentes de la fabricación de armas secretas y de una serie de negocios que involucraban al mismísimo Augusto Pinochet.

Sólo un pequeño grupo, sin embargo, estaba al tanto de cuál era la acción más terrorista que los servicios de seguridad habían urdido para responder al desafío planteado por el grupo subversivo: secuestrar a cinco militantes del Frente, para tener una carta con la que extorsionar al grupo que mantenía cautivo al hombre de FAMAE. Entre los que conocían el plan estaba un pequeño y robusto mayor de Ejército.

Ricardo Ortega Prado tenía 34 años cuando era jefe del G4, un secretísimo comando del Batallón de Inteligencia del Ejército (BIE) encargado de vigilar la actividad subversiva en las poblaciones de todas las comunas de la Región Metropolitana. Por ello, cuando desde las direcciones conjuntas de la Dirección de Inteligencia Militar (DINE) y la CNI les ordenaron elaborar un listado con los cinco nombres, el trabajo fue hecho con la máxima rapidez. Según antecedentes de la causa que sigue el ministro Mario Carroza, y que busca esclarecer la suerte de los militantes del Frente Manuel Rodríguez, Ortega habría ayudado a elaborar el fatal listado de nombres de los cinco jóvenes, que hasta el día de hoy siguen desaparecidos.

Con la misma prestancia con que se pidió esta misión, Ortega y su G4 tampoco demoraron en dar con una mujer que se convertiría en rostro emblemático de la represión en el tramo final de la dictadura. Tras varias llamadas a la familia de Carreño, realizadas desde un teléfono público, el G4 pudo dar con la información necesaria para que la CNI detuviera, y posteriormente torturara salvajemente, a Karin Eitel, quien hacía de nexo entre los secuestradores y la familia del militar.

Hoy, el general Ortega es la quinta antigüedad de la institución castrense, y en los próximos días se jugará su continuidad como general de división. También ejerce como director de la DINE, la misma repartición que estuvo involucrada en los secuestros y desapariciones forzadas de los frentistas Manuel Sepúlveda Sánchez, Gonzalo Fuenzalida Navarrete, Julio Muñoz Otárola, Julián Peña Maltés y Alejandro Pinochet Arenas, todos detenidos entre el 9 y 11 de septiembre de 1987.

El hombre de los secretos

El general Ortega dirige la DINE desde una oficina discretamente ubicada en un edificio del Paseo Bulnes. Por sus manos pasa la información más sensible que los servicios de inteligencia puedan recoger acerca de las amenazas contra la integridad territorial del país. La defensa nacional se rige, en gran medida, por toda la información que esta unidad castrense recaba y analiza para mantener al día el estado de los potenciales enemigos y los riesgos de la seguridad nacional. Todos los datos son prolijamente registrados y transformado en material de análisis que puede ser utilizado en cualquier momento en caso de ser necesario.

La oficina de Ortega, en un séptimo piso, funciona día y noche con iluminación artificial. Las persianas están invariablemente cerradas. Además, tiene un vidrio doble, con unos minúsculos parlantes que emiten música entre ambos cristales durante las 24 horas del día. Es una forma de bloquear cualquier equipo de intercepción auditiva que pretenda escuchar los innumerables secretos que este hombre maneja.

Esa es la relevancia del cargo que Ortega tiene y que le fue encomendado en 2006, cuando fue ascendido a grado de general y se le designó como jefe de Inteligencia. Sin embargo, pese al poder que le da la información que maneja, el panorama se le avecina complejo. Tanto los superiores jerárquicos de Ortega en 1987 como uno de sus subalternos se encuentran sometidos a proceso como coautores de secuestro calificado. Y si el ex jefe del G4 aún no cae se debe en buena parte a dos factores: los cambios de versión de algunos de los procesados que lo involucraban y el hecho de que el juez Carroza aún no decide interrogarlo en calidad de inculpado (exhortado a decir la verdad), el paso previo para someterle a proceso.

Ortega se juega muchas cosas en los próximos meses, entre esas, su continuidad en la institución o su llamado a retiro. El 29 de octubre se llevará a cabo la junta de generales, desde donde saldrá la propuesta para el alto mando de 2009 que será luego sometida a la aprobación de la Presidenta Michelle Bachelet. Todo indica que el tranco firme con que avanza la investigación depara más sorpresas y que, por lo mismo, el actual director de Inteligencia del Ejército podría tener que dejar las filas de la institución para enfrentar, ya retirado, el escenario judicial.

Avances en el proceso

La investigación que ha desarrollado la justicia en el caso de los últimos desaparecidos de la dictadura es casi tan notable como la labor que llevó a cabo el ministro Sergio Muñoz cuando aclaró el crimen de Tucapel Jiménez. El dato más significativo es que, cuando se pensaba que todo era responsabilidad de la CNI, las pesquisas del juez lograron descubrir que en el múltiple crimen ocurrido en las postrimerías de 1987 también había cabido un papel fundamental a la DINE y a su brazo operativo, el Batallón de Inteligencia del Ejército (BIE).

Por ello es que primero fueron encarcelados los agentes de la CNI, encabezados por su director a la época, el general (R) Hugo Salas Wenzel, los mayores Álvaro Corbalán y

Krantz Bauer, y los ex agentes Víctor Ruiz Montoya, Arturo Sanhueza, Luis Santibáñez, Manuel Morales, César Acuña y René Valdovinos.

La sorpresa llegó cuando se procesó al entonces vicecomandante en jefe del Ejército y más tarde senador designado Santiago Sinclair, junto con quienes eran en ese momento los jefes de la DINE, el general (R) Hugo Prado, y del BIE, el coronel en servicio activo Marcos Bustos.

Es este último quien ha estado a punto de sellar la suerte de Ricardo Ortega y es en él en quien se concentran las indagaciones del juez. ¿Por que? Bustos mintió en sus declaraciones y eso Carroza no lo deja pasar.  

Más allá de la función que habría tenido el G4 en la identificación de los cinco jóvenes que más tarde serían detenidos por la CNI, las pesquisas indican que éstos fueron asesinados y posteriormente hechos desaparecer arrojando sus cuerpos al mar, hechos cuya autoría se están enrostrando mutuamente los agentes de ambos organismos.

Hasta ahora, la justicia ha sometido a todos los agentes que comprobadamente estuvieron en el Cuartel Borgoño de la CNI, lugar donde los frentistas permanecieron detenidos y posiblemente fueron asesinados. Y Ortega pasó por ese lugar.

Versiones encontradas

Un agente que integraba uno de los grupos del G4, de apellido Zamorano, señaló que él y su grupo, integrado por Rafael Rojas (El Piscola), Héctor Llanquinao, Marcos Bustos y Abelardo Oviedo (El Manzana) estuvieron durante varios días en el mencionado cuartel. "Estuvimos hasta el final. Permanecimos todo el día en Borgoño. Nos instalamos en el subterráneo en el mismo sector de los calabozos", señala la declaración de Zamorano.

El ex jefe operativo de la CNI, Álvaro Corbalán, declaró que la investigación y los operativos posteriores al secuestro del coronel Carreño "estuvieron centrados en el DINE, precisamente en el BIE, comandado por Julio Cerda. La presencia del DINE era relevante por tratarse de un oficial superior en servicio activo. No es efectivo que la Inteligencia del Ejército haya tenido un rol secundario. La orden de las detenciones (de los cinco frentistas) tienen que haber estado en conocimiento de Cerda".

También el entonces director de la CNI, Hugo Salas Wenzel, asegura que respecto a Carreño y los secuestros, dicho organismo y el BIE "estuvimos coordinados en esta investigación. Yo me relacionaba con Cerda frecuentemente. Y esta orden debió venir del vicecomandante del Ejército. Debí mantener informado, por orden de la Presidencia, al subcomandante (sic) del Ejército (Sinclair)".

Marcos Bustos, el único de los procesados que está en servicio activo, declara en primera instancia que fue "notificado por mi jefe directo, el mayor Ortega, que debía desempeñarme por orden del mando como oficial de enlace en la CNI, conjuntamente con el capitán Rojas, quedando a cargo de éste".

El "Piscola", a su vez, señala que fue asignado al Cuartel Borgoño y que, estando ya en aquel lugar, se percató que existía una coordinación anterior entre la CNI y el G4, y que el capitán Marco Antonio Bustos "estaba al mando del mayor Ricardo Ortega".

Sin embargo, en otra declaración, Bustos comienza a olvidar cosas. "No me recuerdo quién me dio la orden. Hice de enlace con la CNI. Sin perjuicio de ello, si la orden verbal me la dio el señor Ortega, fue por orden de Cerda. La misión de Ortega eran las poblaciones, trabajando las fuentes de información".

El propio Ricardo Ortega se acercó al tribunal para confirmar que su jefe directo era Cerda y que la orden para que Bustos concurriera a Borgoño vino del jefe del BIE. "No sería lógico que Cerda diera directamente la orden a Bustos, sino que tiene que haber sido a través mío. La investigación la llevó la CNI porque ellos eran los expertos", afirmó.

Inteligencia telefónica

Otro episodio en que estuvo involucrado el G4 fue la identificación de la joven universitaria Karin Eitel, quien, tras ser detenida por la CNI, fue torturada y sometida a interrogatorios durante los 34 días que permaneció incomunicada por orden del fiscal Fernando Torres Silva, quien investigaba para la justicia militar el secuestro de Carreño. Aquella vez, una "exclusiva" de TVN mostró a la joven, maquillada y visiblemente dopada, asumiendo la responsabilidad por el plagio del militar.

Casi 20 años después, el general Ricardo Ortega reconoció en tribunales que "la única vez que se coordinaron (con la CNI) fue para el secuestro de Karin Eitel". El militar dijo en esa ocasión que, tras el plagio del gerente comercial de FAMAE, debió asistir a la familia de Carreño y acompañar al sacerdote Alfredo Soiza, quien actuaba como mediador. Según explicó, como el FPMR se contactó telefónicamente con la casa del secuestrado, "se concluyó que las llamadas provenían de un teléfono público y que era una mujer la que hacía el contacto verbal. Se redujo el número de teléfonos públicos dejándolos fuera de servicio y se apostó personal de BIE frente a las casetas, los que estuvieron en comunicación con la central de BIE para hacer saber que el teléfono del que se hacía la llamada estaba siendo ocupado por una mujer".

Según el relato de Ortega, "se siguió a la mujer y se entregaron los antecedentes a la CNI, al general Salas, para que esa repartición detuviera a la mujer que resultó ser Karin Eitel". Pero el director de la DINE niega que personal bajo sus órdenes haya participado en esa acción, así como en los posteriores interrogatorios a los que fue sometida.

"Yo no interrogué a Karin Eitel, yo la vi cuando acompañé al coronel Cerda hasta el Cuartel Borgoño", reconoció Ortega, admitiendo que estuvo en el mismo lugar donde estaban detenidos la mujer y los cinco frentistas. Sin embargo, niega haber concurrido al cuartel en otras oportunidades y niega que tanto el BIE como el G4 hayan tenido otra participación en los hechos.

Pero el agente del BIE Rafael Rojas Tapia señala que sí se le ordenó tomar contacto con un grupo de la CNI: "No obstante se me designó en esa función, ya existía una coordinación anterior y permanente entre el BIE, si mal no recuerdo el G4 dentro del BIE, que estaba al mando del mayor Ricardo Ortega, ignorando las coordinaciones que efectuaba. En mi caso trabajaba con los cabos Zamorano y Llanquinao".

Otro testimonio que relaciona a la sección del BIE dependiente de Ortega con las labores que se desarrollaron durante el período en que los cinco frentistas estuvieron detenidos junto a Karin Eitel es el de Gonzalo Asenjo Zegers, entonces jefe del Departamento de Análisis del Cuartel Borgoño y quien se suicidó en octubre de 2006 de un disparo en el pecho. "Hubo muchos detenidos que pasaron por el cuartel, los cuales eran interrogados a su vez por personal perteneciente al BIE; como prueba de ello, un hecho en que a mí personalmente me consta la participación directa y efectiva del BIE, fue el caso de la detención de Karin Eitel, la cual hacía las veces de vocera de los secuestradores de Carreño".

Hacia lo más alto

La última diligencia dictada por el ministro Carroza apunta a determinar de dónde provino la orden de eliminar a los cinco militantes del Frente. Hasta ahora, los mandos involucrados no han hecho más que tirarse la pelota entre ellos. Pero 15 altos oficiales de la época, entre brigadieres y generales (R) deberán acudir en los próximos días a tribunales para entregar su versión sobre una o varias reuniones que sostuvieron, donde no sólo se determinó destinar un equipo de la DINE para rastrear la pista de Carreño, sino que también se resolvió la muerte los subversivos.

Este dato fue aportado por el ex director de la CNI, Hugo Salas Wenzel, cuando se atribuían los asesinatos exclusivamente a la unidad que comandaba. En sucesivas declaraciones, Salas ha insistido en que todos los operativos que rodearon las pesquisas para dar con el paradero del ex gerente comercial de FAMAE fueron realizadas con recursos que no pertenecían a la Central, y que cada una de las acciones fueron producto de órdenes emanadas del mando institucional, las que se habrían concretado en varias reuniones ordenadas por el general Sinclair y en las que participó el consejo de generales de la Guarnición Militar de Santiago.

Respecto del destino de los cinco frentistas, la declaración de Salas es escalofriante: "La superioridad referida dispuso adoptar cualquier medida que no comprometiera en forma reglamentaria o legal de procedimiento con los detenidos, lo que se interpretó en este caso como que, como estaba siendo vulnerada la ley, por la prolongación de la privación de libertad en dependencias de la Central, esto es, en lugares que no fueran cárceles. Ello se entiende que la superioridad del Ejército disponía tácitamente que las personas que estaban detenidas debían ser ocultadas ( ). Posteriormente supe que el procedimiento empleado para poner término a las detenciones ya referidas fue la muerte de estos y la posterior disposición de los cuerpos".

El general Sinclair declaró primero que nunca tuvo información sobre los hechos de la causa, pero su versión cambió radicalmente en un careo con Salas Wenzel: "Debo señalar a su señoría que luego de ser preguntado por esta reunión de generales recordé que entre otras tantas de la misma clase, tuvo lugar la que se refiere el señor Salas". Esta declaración cargó los dados hacia el ex vicecomandante del Ejército. De ahí que haya sido la defensa del mismo Sinclair la que solicitó que se citara a declarar al resto de los integrantes del alto mando de la época.

Es un caso complejo, que ya cuenta con 27 encausados entre miembros de la CNI, la DINE y quienes permitieron y efectuaron la operación de lanzar al mar a los cinco frentistas, todos hechos acreditados en la causa. Hasta ahora Ortega no ha sido procesado, pero sí todos los que trabajaron con él. Habrá que esperar si el ministro Carroza considera que la evidencia que existe sobre su participación en los crímenes es suficiente para someterlo a proceso.

12/10/2008 16:55 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

UN VIDEO AL INVERECUNDO SAN BERNALES

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Un video a San Bernales

le hizo el grupo Sub-verso,

un Hip-Hop bastante inmerso

en las verdades reales.

De Bernal cuenta los males

de su rápida carrera,

desde el día en que era

sólo un simple teniente,

hasta represor ferviente

pues eso es, lo que era.

 

Saludos Beto

 

Pulse aqui para ver video:

10-06-2008 - VIDEO MUSICAL - DOCUMENTAL: San Bernales (SubVerso)

 

 

Libertad a todos los Presos Políticos Mapuche
¡¡ Abajo la Constitución pinochetista !!
¡¡ Por una Nueva Constitución, AHORA !!

HA MUERTO OTRO INVERECUNDO GENERAL GENOCIDA: EL GOBIERNO DE CHILE ESTA DE DUELO

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General Bernales:

No todos los muertos son buenos

Tito Tricot

Estalló en una letanía de jirones ámbar, dicen, en cielo ajeno, lloran. Y llevan días lamentando la muerte de un policía ejemplar, dicen. Pero, a pesar de la pompa y circunstancia y de los rostros desencajados  en medio del frío otoñal, la historia verdadera nos acribilla con las muertes del muerto general.

Porque, en las alturas de Panamá, en ese brutal instante de  fuego, se desató la mayor tormenta de estrellas fugaces que se recortaron cristalinas en la cordillera de Nahuelbuta tiñendo de añil la lluvia mapuche. Fue un estallido descomunal que estremeció la mirada de Alex Lemun y Matías Catrileo, jóvenes mapuche asesinados por los hombres del general Alejandro Bernales.

Ellos no supieron de la mesura y humanidad que, dicen, caracterizaba al general; tampoco de la ingente generosidad que, dicen, prodigaba el general, pues la vida se les escabulló ineluctablemente enceguecidos por una lluvia de estrellas azules, pero tan brillantes que, a pesar de los esfuerzos de la clase política, opacarán para siempre la impecable, dicen, hoja de vida del general.

Pero no son sólo los políticos, sino que también los medios de comunicación que, concertados en la apelación al  dolor, han ungido como héroe a un general de carabineros que sembró el terror en territorio mapuche cuando fue jefe de la IX zona de Carabineros de la Araucania. 

Fue el responsable operativo de la política de criminalización del movimiento mapuche impulsado desde el gobierno de Ricardo Lagos y, como tal, el gestor de la militarizacion de las comunidades consideradas conflictivas. La resultante de dicha política fueron los allanamientos masivos, las golpizas a los comuneros, las detenciones arbitrarias, todo en connivencia con la fiscalía pública que formulaba cargos increíbles  basados en la Ley anti-terrorista. 

El mapuche luchaba por sus derechos colectivos como pueblo, el gobierno ordenaba la represión y el general Bernales, obsecuentemente, reprimía a hombres, mujeres y niños por el simple hecho de ser indígenas. Como ha sido siempre. Entonces, cuesta entender que se diga sin vergüenza que "fue un Oficial de profundos valores humanistas y cristianos, que privilegió el trabajo en equipo, el profesionalismo, la integración con la comunidad y la preocupación por el bienestar de los carabineros y sus familias".

¿Dónde estaban los valores humanistas entre los helicópteros, las tanquetas y los gases lacrimógenos que aterraban a las comunidades?

¿Dónde estaba la integración con la comunidad mientras en Temucuicui se realizaban violentos allanamientos en las madrugadas? ¿Dónde estaba el cristiano general cuando a Alex, de apenas 17 años, le clavaron para siempre al viento con un balazo en la nuca? ¿Dónde cuándo a Matías, de meros 23 años, lo crucificaron sin apelación alguna a la oscuridad, y cobardemente por la espalda? La respuesta es clara, aunque les duela a los dolientes de uniforme y de civil que lo quieren transformar en santo: estaba dando las órdenes para reprimir a un pueblo digno.

El general del terror

Hoy nos hablan de un oficial cercano a sus hombres, cercano al pueblo llegando, incluso, a calificarlo como el "general del pueblo". Sin embargo, el utilizó el terror de manera sistemática en las comunidades, impuso el miedo y la incertidumbre, violó  los derechos humanos de millares de mapuche.

Eso, claro, parece que a pocos les importa, pues en el arrebol de la tragedia de Panamá, se cantan sus glorias, se hiperbolizan sus virtudes, se minimizan sus defectos y se esconden sus crímenes, porque la vida de un indígena vale menos que la vida de un carabinero. 

Y, sobre todo, porque persiste una subyacencia racista en la cultura dominante que obnubila los sentidos; pero también clasista, ya que este peculiar general del pueblo, no sólo se reprimió a los mapuche, sino que a todos los sectores sociales que osaron expresar su disconformidad con el gobierno.

De su violencia supieron y sufrieron los estudiantes secundarios y universitarios, los trabajadores subcontratistas del cobre, los pescadores artesanales, los trabajadores forestales y de la salud, entre otros.

No obstante, jamás hubo banderas a media asta ni se decretaron tres días de duelo nacional por el asesinato de Rodrigo Cisternas, obrero forestal acribillado por carabineros durante una huelga. Ni por Lemun ni por Catrileo. Nunca. Entonces nos asiste la sospecha de que detrás de la  urgente iconización y canonización del general Bernales se esconde el más profundo racismo chileno.

Además, por cierto, de la entronización de una política de la desmemoria que se acerca peligrosamente a la impunidad en un país donde, a pesar de lo que se nos quiere hacer creer, no todos los muertos son buenos.

 

Tito Tricot, Sociólogo

Director, Centro de Estudios Interculturales ILWEN

Chile, Mayo 2008

 

02/06/2008 15:24 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

CARABINEROS DEL CHILE DE BACHELET VUELVE A ASESINAR

Carabineros asesina a joven mapuche en conmemoracion del joven combatiente.
Por Red Hiphopactivista

Ante la muerte de Jhonny Cariqueo Yánez, ocurrida el 31 de marzo de 2008, a causa de un infarto cardíaco ocasionado por la golpiza sufrida el día 29 de marzo mientras se encontraba detenido por carabineros, declaramos lo siguiente:

El recién pasado 29 de marzo, distintas organizaciones socio-políticas de la zona poniente (Pudahuel- Lo Prado) convocaron a una marcha en conmemoración del día del Joven Combatiente.. Esta marcha se inició cerca de las 20:20 horas en la intersección de las calles Errázuriz con San Pablo, y desde su inicio fue fuertemente cercada por un numeroso contingente de Fuerzas Especiales de Carabineros, acompañados de la Policía de Investigaciones. La marcha se realizó de manera pacífica, evitando todo tipo de confrontación, para resguardar la integridad de los participantes.

La marcha finalizó con la inauguración de la plaza "29 de marzo", en la intersección de las calles La Estrella con San Francisco, cerca de las 21:20 horas. Al llegar a dicho lugar, los asistentes fuimos fuertemente rodeados por un numeroso y excesivo aparataje de Fuerzas Especiales, y tras leer por última vez el comunicado a la población y hacer público el monumento a los luchadores sociales, caídos durante dictadura y en democracia, los participantes iniciaron tranquilamente su retirada del lugar. En aquel momento, el contingente policial inició una verdadera cacería contra los asistentes, logrando detener de manera extremadamente violenta a cerca de 30 manifestantes.

En ese momento, Jhonny en compañía de dos compañeros del colectivo "Puño en alto", al cual pertenecía, se retiran a salvo del foco de represión, y 10 minutos más tarde, mientras caminaban por la Plaza Víctor Jara, fueron intersectados por un furgón del GOPE, y tras recibir una golpiza son detenidos y derivados a la 26° Comisaría de Pudahuel, siendo constantemente agredidos física y verbalmente. Tras constatar lesiones, las agresiones físicas a todos los detenidos se hicieron cada vez más crueles.

Jhonny sufría de problemas cardíacos, y a consecuencia de las brutales golpizas y constantes azotes propinados por Carabineros durante su detención, comenzó a sentir un intenso dolor en el pecho y un brazo, dando un desesperado aviso de su situación al personal policial encargado de su vigilancia. El carabinero que lo vigilaba, le señaló que sólo le daría atención cuando lo viese "tirado en el suelo, tiritando y vomitando".

Por otra parte, el argumento formal de la institución era el no tener disponible un vehículo para su traslado a un Centro de Urgencias, sin embargo se constataba que en el lugar se disponia de dos camionetas. Pero, tras la insistencia del compañero, y al observar su preocupante estado de salud, fue trasladado más tarde al Servicio de Urgencias, en donde se le puso una inyección para calmar los dolores, y señalaron que el paciente debía realizarse los exámenes con urgencia, pese a lo cual Carabineros procedió a devolverlo a la celda donde se encontraba, sin tener consideración alguna con su crítico estado de salud, continuando con las brutales golpizas y las condiciones de hacinamiento característico de las celdas.

Alrededor de las 08:30 horas del día siguiente, todos los detenidos de la jornada fueron derivados a la 1° Comisaría de Santiago, donde las vejaciones y agresiones se intensificaron. Jhonny fue liberado cerca de las 16:00 horas de ese día, llegó a su hogar cerca de una hora más tarde, en donde se dispuso a descansar tras la interminable noche anterior.

El lunes 31 de marzo, cerca de las 14:00 horas Jhonny se recostó en su cama, y comenzó a mostrar claros síntomas de un infarto, el que pese a los intentos desesperados de asistencia de sus padres y amigos, en pocos minutos ocasionó su muerte.

Tras la llegada de personal paramédico del SAPU de Pudahuel, que constata la muerte de Jhonny, sus padres llaman a carabineros, para que realizara el procedimiento de rigor. El padre de Jhonny, al percatarse de que el carabinero que acude al lugar es el mismo que realizó el control de detención la noche del 29 de marzo a su hijo, lo increpa justificadamente, señalándole que su hijo probablemente murió a causa de los golpes recibidos aquella noche, ante lo cual el carabinero no respondió.

Más tarde, llega hasta el domicilio un policía de civil del departamento de Investigaciones, quien con una cámara procedió a grabar sin justificación alguna el domicilio y el cuerpo de Jhonny por varios minutos, sin ser en ese momento increpado por los consternados familiares de nuestro compañero. Cabe señalar también que dicho policía fue identificado por otros compañeros como el mismo que grabó la marcha del día 29 de marzo.



02/04/2008 16:31 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

SENTENCIA EJEMPLAR CONTRA GENOCIDA, EL INVERECUNDO ADRIÁN FERNÁNDEZ HERNÁNDEZ


Estimados compañeros:
                                           Nuestra querella por delito de torturas no fue en vano. El criminal Adrián Fernández Hernández, ha recibido la pena máxima en esta histórica sentencia dictada por la Ministra Ema Díaz Yevenes.
 
                                             Extractado del fallo condenatorio viene a continuación (el fallo íntegro se adjunta a este correo):
 
"XII - Delito de torturas en las personas de Carlos Hurtado Gallardo, Juan Bernabé Igor Sporman, Luis Orlando Oliveros Angulo, Luis Armando Vargas Coñoel, Juan Orlando Aguilar Angulo, René Orlando Llanquilef Llanquilef, Eliecer Rolando Reyes Gallardo, Ida Estar Torres Santana y Leandro Sanhueza Flores:
 
         CENTÉSIMO TERCERO: Que, a fin de acreditar la existencia de los delitos señalados en el epígrafe, materia del fundamento 1° de la acusación de oficio de fs. 8.685 y de las adhesiones a ella de lo principal de fs 8731 Y 8734, se han reunido en el proceso los siguientes antecedentes:
  1. Nomina del personal de Carabineros de la Tercera Comisaría de fs. 116, 1.473, 1.568, 2.665 y 3.856;
  2. Trascripción de la entrevista video grabada a Odlanier Mena de fs. 154, quién a dijo que en el año 1.978 era Director de la CNI y que para esa época los Comandantes en Jefe resolvieron que las unidades, no la CNI,  hicieran un catastro de los posibles cementerios ilegales que hubiera en cada zona, con el objeto de poder saber que personas podían estar sepultadas y como poder resolver a futuro el problema de la entrega de estos cuerpos, agregó que le sorprendió la extrema sevicia con que se produjo, se procedió en determinado momento, la descripción de crímenes increíbles o pseudo-suicidio;
  3. Declaración por informe de Odlanier Mena Salinas de fs. 195;
  4. Testimonio de Juan Bernabé Igor Sporman de fs. 253, 1.031 y 2.012, quién señaló que el día 27 de septiembre de 1.973, alrededor de las 9:00 a 10:00 horas de la noche llegó un furgón del SAG de color verde a la casa donde vivía con sus padres, tocaron fuerte la puerta y como su dormitorio estaba al lado, abrió y pudo ver al Capitán Fernández con unos 7 u 8 Carabineros todos portando Carabinas cortas, revisaron toda la casa en busca de armas y al no encontrar nada lo sacaron a él y a su hermano Gustavo hacia el exterior, a él lo llevaron al furgón y pudo ver que más atrás traían a su hermano Gustavo los Carabineros, incluido el Capitán Fernández  lo agredían permanentemente con las armas que portaban, la golpiza fue brutal y duro algo de 30 minutos; una vez en el furgón le volvieron a golpear por unos 15 minutos, en esos momentos su hermano ya estaba muy mal herido, razón por la cual los Carabineros tuvieron que subirlo al furgón, donde habían otros detenidos, iban todos apretados como animales, siendo trasladados a la Tercera Comisaría de Carabineros de Rahue, donde primeramente sacaron a su hermano el que no fue ingresado en ningún libro y enseguida bajaron al resto de los detenidos incluido él y los dejaron en un calabozo. Todos los detenidos que estaban con él fueron agredidos mientras le consultaban acerca de supuestas armas y escondites; recuerda que cuando le tocaba su turno, el Capitán Fernández  levantó una mano diciendo a los Carabineros que no lo golpearan. Acto seguido fue mantenido en un calabozo con unos 20 personas que  no conocía, el lugar estaba lleno de orina y excremento. Luego de esto sucedió lo peor y que lo ha tenido afectado todo este tiempo, entendiendo ahí la razón por que no lo habían golpeado, pues le tenían preparado algo peor y que consistió que durante los tres días que estuvo detenido, a diferentes horas y en diferentes momentos, era llevado a la sala donde había quedado su hermano para que viera como lo torturaban. Recuerda que lo dejaban apoyado en la pared  y los Carabineros le apuntaban con sus armas para que no se moviera; mientras esto sucedía a su hermano lo agredían salvajemente  y lo interrogaban. La última golpiza que presencio de su hermano fue antes que le dejaran en libertad, se quejaba por lo que presume eran sus últimos momentos. Hace presente que antes que esto sucediera fue sacado con otros  detenidos a un simulacro de fusilamiento. Luego de quedar en libertad se inició una larga búsqueda de su hermano, encontrándolo recién el 14 de enero de 1.974 en la morgue de esta ciudad, su cuerpo fue encontrado en el Río Pilmaiquén. Estos hechos lo afectaron muchísimo y hasta el día de hoy no puede dejar de olvidar todos  los hechos que presenció;
  5. Listado de responsables detenciones según la Agrupación de Familiares de    Detenidos Desaparecidos de fs. 254;
  6. Declaración de José Delis Rocha Hormazabal de fs. 596, 1.095, 1.322 vta, y 2.037, quién para el 11 de septiembre de 1.973 era Cabo de la Tenencia de Entre Lagos, nunca fue destinado a la Tercera Comisaría de Osorno, pero si dependía de esta Unidad. El día 13 de septiembre de 1.973 el Jefe de la tenencia de Entre Lagos el Suboficial Germán García, lo llevó a la Tercera Comisaría de Carabineros de Osorno donde se le quitó el terciado y se le hizo pasar a la oficina del Comisario Adrián Fernández, quién lo acusó de ser simpatizante de la Unidad Popular por el hecho de ser amigo del subdelegado de San Pablo, quién era del Partido Socialista; él no tenía ninguna actividad política, pero por el solo hecho de ser amigo de él se le tildo como un elemento peligroso. Agrega que en la Tenencia de Entre Lagos se detuvo a varias autoridades locales y según le comentaron sus compañeros, estas personas fueron sacadas de la Unidad en un furgón del SAG por personal de la Tercera Comisaría de Osorno. El Capitán Fernández tenía un grupo para ver lo de los detenidos políticos y siempre eran los mismos que iban a todos lados; estaban el Sargento Aguila, Rafael Pérez Torres, Francisco Inostroza y Bécker que era chofer;
  7. Declaración de Carlos Hurtado Gallardo de fs. 613, 1.036 y 2.027, quién ratificó la querella por torturas de fojas 914 y su declaración prestada a fojas 613 y en cuanto al objeto especifico de la querella dice haber permanecido detenido en la Tercera Comisaría de Rahue entre los días 18, 19 y 20 de septiembre de 1.973 y entre los días 21 y 22 del mismo mes y año. La segunda vez fue objeto de diversos apremios tendientes a averiguar la supuesta existencia de metralletas que habrían estado en su poder,  además de la imputación normal de aquellos que es ser de izquierda pues efectivamente hasta el día de hoy pertenece al Partido Radical. Los apremios psicológicos provenían generalmente del cabo Canales quien señalaba en forma prepotente que era muy poco probable que salieron con vida de ese lugar. También hubo apremios físicos que consistieron en golpes de puño en su abdomen y quemaduras de cigarros en su mano izquierda. Estos apremios se imagina que se realizaron en la planta baja pues a pesar de estar vendados tenía la sensación de bajar un declive y una muy baja temperatura.  Recuerda muy bien la voz del Capitán Fernández cuando instaba a los carabineros a que siguieran preguntando; esta seguro que era Fernández ya que lo conocía e incluso mas de alguna oportunidad salieron juntos. Permaneció detenido en diversos lugares siendo absuelto finalmente;
  8. informe Psicológico perteneciente a Juan Aguilar Angulo de fs. 729;
  9. Declaración de María Eugenia González de fs. 736, quien señaló que su marido Juan Orlando Aguilar Angulo, era simpatizante del partido Demócrata Cristiano, pero en la época del Gobierno de Salvador Allende le dieron el voto aunque nunca estuvieron inscrito en ningún Partido; para ese entonces tenían una Fuente de Soda donde frecuentemente pasaban a consumir licor los carabineros Juan Canales, Francisco Inostroza, Eliseo Aguila y uno de apellido Rosas. El problema se produjo por que estos no pagaban y al decírselos comenzó una persecución de parte de ellos. A fines de septiembre de 1.973 llegaron a la Fuente de Oda en un furgón blanco y negro los carabineros antes mencionados y el Capitán Fernández quienes desde el primer momento comenzaron a golpear a Juan Orlando. La Tercera Comisaría estaba a una cuadra y media de la Fuente de Oda por lo que fue a pedir explicaciones respecto de la detención de su marido, siendo acompañada por su amigo Bruno Villalobos, Cabo de Ejercito actualmente fallecido. En el lugar vio como golpeaban su marido en la Sala de Guardia el carabinero Francisco Inostroza y también el Capitán que estaba con una chaqueta verde como de huaso. Transcurrieron casi dos meses hasta que pudo ver a su marido en la Enfermería de la cárcel de Osorno, él cual estaba tendido con su rostro irreconocible por los golpes y las heridas; su rostro era como de una "prieta" azul; tenía heridas en los brazos y en su cuerpo producida por los fusiles ametralladoras. Él le comentó que esa heridas se las habían hecho los Carabineros en la Tercera Comisaría de Osorno y que cuando lo torturaban lo vendaban así no vio quienes eran; en una oportunidad se le corrió la venda unos segundo y diviso a Canales y a otros cuyos nombres ella no los recuerda. Le dijo que le aplicaron corriente en los oídos, testículos, lengua y ano; razón por la cual su marido quedo estéril y nunca más pudo tener hijos por esos días él tenía 40 años y ella 32 años. Su marido nunca fue condenado por político y quedo libre a mediados del año 1.974 pero quedo con graves secuelas al punto que nunca mas pudo trabajar, debiendo ser ella el sostén de la casa. Hace presente que cuando su marido estaba detenido los carabineros de la Tercera Comisaría fueron a allanar su casa, a ella la golpearon y Canales con el fusil dio vuelta en la que estaba su hijo de 8 meses de nombre Orlando el que hasta el día de hoy tiene fuertes dolores de cabeza lo que ella atribuye a esa caída;
  10. Certificado de Nacimiento de Elizabeth Sanhueza Torres de fs. 889;
  11. Certificado de Defunción de Leandro Sanhueza Flores de fs. 890 y 939;
  12. Certificado de Nacimiento de Orlando Alexander Aguilar González de fs. 891;
  13. Certificado de Defunción de Juan Orlando Aguilar Angulo de fs. 892 y 2.940;
  14. Querellas de fs. 893  y  914;
  15. Croquis y Acta de Inspección Ocular practicada a la Tercera Comisaría de fs. 958;
  16. Ficha de Registro en AEPP perteneciente a Ida Ester Torres Santana de fs. 1.000;
  17. Publicación Titulada "Ayudar a Extremistas" de fs. 1.002;
  18. Declaración de Ida Ester Torres Sanhueza de fs. 1.028 y 3.515 quien para el 11 de septiembre de 1.973 era militante del Partido Comunista, y casada con Leandro Sanhueza Torres con quién vivía en el mismo lugar actual. En Marzo de 1.974 su hija Waly, militante del Partido Comunista le dio la dirección a un joven militante del partido Comunista que había estado detenido y que era estudiante de Medicina, por eso éste llegó a su local y se identificó  "Lalo", le dieron alojamiento unos días ya que luego seguía viaje a Puerto Montt. El día lunes 2 de Abril de 1.974 ella salió a efectuar unos pagos, estando en el Seguro una amiga la llamó contándole que los carabineros se llevaban detenido a su esposo Leandro; decidió entonces pasar primero a su casa a dejar el dinero que andaba trayendo que era bastante y al llegar a la esquina vio una camioneta verde con carrocería baja frente a su casa y su esposo estaba atado y al verla levantó la cabeza y les dijo a los carabineros que ella era su esposa. Se bajo el Capitán, está segura era el Capitán Fernández a quien ella le pidió autorización para pasar al baño pero la verdad con la intención de guardar el dinero pero no la autorizó. La llevaron a la Tercera Comisaría donde el carabinero de guardia de apellido Monsalve la allanó, le sacó la plata, el portaligas y su abrigo y luego la dejó en una caballeriza que deslindaba con un sitio, de piso de tierra que diariamente mojaban con baldes en la mañana y en la tarde, la cual se encontraba con restos de paja y excrementos y orina de animales no se veía para el lado vecino no le dieron   comida y estuvo en el lugar algo de tres meses, la sacaron en algunas oportunidades para ser careada con un campesino; siempre estuvo sola. Su marido también estuvo en la Tercera Comisaría y lo vio y escucho en una sola ocasión que los llevaron a una sala de conferencia donde los carearon; ahí también la llevaron para que vea como flagelaban al campesino; esto lo hacía el mismo Capitán Fernández quien era un hombre inmensamente alto, le tomaba los brazos y se los torcía. En el careo con su marido, éste llorando le pidió que dijera la verdad porque sino la iban a matar y entonces señaló que efectivamente en su casa había estado el joven antes referido quien nunca le dio su nombre y que era amigo de su hija Waly. Estuvo dos años presa quedando en libertad por haber sido absuelta. En cuanto a su marido nunca le comentó con quien estuvo detenido y tampoco se recuperó de lo ocurrido y que hace dos años que falleció;
  19. Documento Titulado "La Guerra Privada del Capitán Fernández" de fs. 1.434;
  20. Certificado médico perteneciente a Juan Bernabé Igor Sporman de fs.1.035;
  21. Declaración de René Orlando Llanquilef Llanquilef de fs. 1.038, quién señaló que el 7 de octubre de 1.973, a la edad de 17 años estudiaba en el Liceo Comercial de esta ciudad, fecha en que la Inspectora General doña Teresa Salgado recibió un llamado telefónico de parte de Carabineros de la Tercera Comisaría  en que le decían que él debía presentarse ante ellos. Fue  a su casa y junto a su madre y hermanas menores se presentó a Carabineros donde le tomaron una declaración y lo dejaron detenido, no lo ingresaron a un calabozo sino que lo dejaron en una sala donde permaneció alrededor de 5 horas. Más tarde, calcula él que a las 22:00 horas, llegó un Carabinero  el que lo vendó y llevó al subterráneo, ya que abrieron unas rejas y bajó unos peldaños, en ese lugar se le hizo sentar en una especie de silla empotrada en el suelo, le sacaron  la chaqueta y le hicieron bajar los pantalones, enseguida le colocaron una especie de trapo en la boca y le aplicaron corriente en la frente y en los testículos, mientras era interrogado respecto de unas personas que buscaban en ese tiempo. El nunca negó ser seguidor del Gobierno legalmente constituido y haber participado en actos públicos. Ignora la identidad de sus torturadores ya que estaba vendado y lo único que supo es que estaba a cargo de la Comisaría don Adrián Fernández. Después de esto fue subido al furgón del SAG y lo llevaron a una población ya que andaban buscando a otras personas. Una vez de vuelta en la Comisaría a él lo dejaron apoyado en la pared para que mirara como golpeaban brutalmente a unos muchachos, en esa oportunidad un Carabinero lo golpeó con la culata de su fusil, a causa de ello se le trizó un diente que  ha la fecha lo mantiene en tales condiciones;      
  22. Testimonio de  Luis Orlando Oliveros Angulo de fs. 1.040, el que señaló que el día 29 de septiembre de 1.973 a la edad de 17 años y mientras cursaba segundo año medio en el Liceo Industrial de Osorno, fue detenido en horas de la noche por personal de Carabineros de la Tenencia de Rahue Alto. Una vez en la Unidad policial fue objeto de diversas golpizas pues se le acusaba de ser lugarteniente de un grupo armado que había planificado un asalto a ese Cuartel. Acusaciones falsas ya que si bien era simpatizante del partido Socialista y candidato al Centro de Alumnos del Liceo, nunca tuvo ninguna participación en otra cosa que no fuera la mencionada. Recuerda que fue encerrado en un calabozo desnudo y cuyo piso tenía alrededor de 15 cms, de agua. Al día siguiente fue trasladado a la Tercera Comisaría de Carabineros de Osorno y encerrado en un calabozo donde en un momento determinado solicitó agua a un Carabinero conocido de nombre Ademar, quién le pasó en una lata, siendo sorprendido por el Carabinero Canales, quién lo sacó del calabozo y fue nuevamente objeto de golpiza, la que consistió básicamente en la aplicación de corriente eléctrica en sus testículos  y golpes con objeto contundente en su abdomen y espalda, a causa de lo cual presenta a la fecha problemas a los riñones; en ese lugar le colocaron una especie de faja con sacos mojados, cree para que no le quedaran señas de los golpes. Permaneció tres meses privado de libertad, para luego ser declarado absuelto sin cargos en su contra. Estuvo dos días en la Tercera Comisaría de Osorno, ubicando al Capitán Adrián Fernández ya que en una oportunidad formaron a todos los detenidos y el trato hacia él fue el más agresivo, e incluso lo señaló con el dedo acusándolo de ser  el más peligroso, pese que a esa fecha tenía 17 años;
  23. Versión de Eliecer Rolando Reyes Gallardo de fs. 1.042, quién señaló que el día 7 de noviembre de 1.973 fue allanado por personal Militar el departamento que ocupaba junto a su mujer y como no encontraron nada se retiraron. Posteriormente el 24 de diciembre de ese mismo año llegó personal de Carabineros manifestando que era requerido por el Capitán Adrián Fernández de la Tercera Comisaría de esta ciudad; fue trasladado en un furgón Fíat a la Tercera Comisaría donde se le negó hablar con Fernández y fue encerrado en un calabozo  sólo y donde en la tarde comenzó a llegar otros detenidos a los que ubicó como simpatizantes de izquierda. En la noche llegaron unos Carabineros quienes le colocaron una capucha y en tono burlesco le dijeron que ahora el Capitán Fernández hablaría con él. Enseguida lo bajaron a una especie de bodega donde había un frío enorme, lo sentaron e interrogaron acerca de su posible vinculación con la Pascua Negra y básicamente sobre un supuesto plan para asesinas a hijos de Oficiales de las Fuerzas Armadas, lo que era absurdo y sin ninguna base real, a causa de ello fue golpeado brutalmente con objetos contundentes en su pecho y espalda hasta perder el conocimiento, despertando al día siguiente en el calabozo de donde fue apartado y dejado en otro sólo, lugar donde llegó un Carabinero y le dijo que podría desplazarse donde quisiera, las puertas estaban abiertas y fue al baño; no escapó ya que recordó que le podían aplicar la Ley de fuga. Fue puesto a disposición de la Fiscalía de carabineros, donde lo interrogaron sobre lo mismo de la Tercera Comisaría, finalmente el día 31 de diciembre de ese año luego de haberlo obligado a firmar una declaración jurada ente Notario, lo dejaron en libertad; en esta declaración afirmaba no haber sido objeto de ningún tipo de apremio, esto era falso pero fue el requisito para quedar en libertad;
  24. Declaración de Elisabet Sanhueza Torres de fs. 1.046, la que manifestó que el día 2 de abril de 1.974, en circunstancias que se encontraba en el Liceo, sus padres fueron detenidos por personal de Carabineros de la Tercera Comisaría de Rahue. Ella no presenció la detención pero sus padres le dijeron haber reconocido a algunos de sus aprehensores como Adrián Fernández y los Carabineros Rojas y Vargas. Sus padres fueron trasladados a la Tercera Comisaría donde fueron objeto de diversos malos tratos de orden psicológicos y físicos. Después de 3 meses de detención vieron a su padre quién estaba sucio y presentaba moretones en su cuerpo, su padre no estaba metido en política y piensa que fue detenido por que su madre era militante del Partido Comunista y antes que ocurran sus detenciones había recibido en su casa a una persona que era requerida por la justicia militar. Su madre permaneció detenida en la Tercera Comisaría algo de 4 meses, y en una sola oportunidad la vieron. Después de 2 años su madre salió en libertad y les relató las diferentes agresiones de que fue objeto en la Comisaría, que consistían básicamente en golpes en todo el cuerpo y torturas psicológicas consistentes en llevarla a ver cuando otras personas, incluido su padre, eran torturados por los Carabineros; no recuerda el nombre de esos Carabineros pero siempre se refirieron a Adrián Fernández como la persona que daba las órdenes y que en muchas oportunidades participó en forma directa en esas torturas. Su padre a causa de estas agresiones padeció y falleció de artrosis severa en su cadera y su madre debió ser operada de una hernia discal a causa de los golpes que recibió;
  25. Testimonio de Orlando Alexander Aguilar González de fs. 1.049, quién señaló que su padre Juan Orlando Aguilar Angulo fue detenido en el año 1.973 cuando él tenía unos meses de haber nacido. Según le contó fue detenido en dos oportunidades por personal de Carabineros de la Tercera Comisaría de Rahue, donde fue objeto de diversos malos tratos; siempre recordaba la aplicación de corriente eléctrica en sus genitales, golpes de pies y puños en su cuerpo, culatazos, amenazas con pistolas puestas en su boca o cabeza. Su padre quedó con secuelas a causas de las agresiones, presentaba un carácter irascible, era nervioso y antes de morir fue perdiendo lentamente la memoria. En una oportunidad se le tomó un escáner, detectándosele una serie de sombras atribuibles a los diferentes golpes que recibió en su cabeza;
  26. Versión de Luis Armando Vargas Coñuel de fs. 1.051, quién dijo que para el 11 de septiembre de 1.973 era militante del Partido Comunista, además tenía un programa en la radio Ramírez, por lo tanto era una persona bastante conocida en la ciudad. Alrededor del 30 de septiembre de 1.973 fue detenido por personal de Carabineros a cargo del Capitán Adrián Fernández, persona a quién conocía perfectamente por el tiempo que trabajó en la Intendencia. Una vez en la Tercera Comisaría fue interrogado permanentemente acerca de su militancia política y la existencia de presunta armas que tenía. Permaneció alrededor de una semana en esta Comisaría, tiempo que no recibió alimentos y donde fue objeto de permanentes golpizas que le realizaban en las mañanas y en las noches, y que consistían en hacerlo arrodillar, procediendo luego los Carabineros a golpearlo con sus puños y con sus armas en el abdomen y espalda, o lo tiraban al suelo de espaldas y saltaban sobre él. Como lo vendaban no vio los rostros de las personas que lo golpeaban, pero siempre eran dos o tres; debido a que se llamaban entre sí, recuerda los nombres de Capitán Fernández, un tal Aguila, Bécker y Muñoz. Después fue enviado a la Cárcel Pública de esta ciudad permaneciendo detenido en diferentes lugares, para quedar en libertad después de 90 días. A causa de las brutales golpizas que recibió mientras permaneció detenido en la Tercera Comisaría, padece hasta el día de hoy diferentes dolores en su espalda, dificultad para dormir y un daño irrecuperable en sus oídos;                           
  27. Libro Titulado "Consejo de Guerra" de fs. 1.672.
      CENTESIMO CUARTO: . Que los elementos probatorios referidos en el motivo anterior, son constitutivos de  presunciones judiciales  que por reunir los requisitos establecidos en el artículo 488 del Código de Procedimiento Penal, son suficientes para dar por establecido en autos que en Osorno en distintas fechas del mes de septiembre de 1973, 7 de octubre , 24 de diciembre de 1.973 y  2 de abril de 1974, un grupo de Carabineros de la Tercera Comisaría, abocados a la detención , encierro y apremio de  personas sindicadas como  dirigentes, militantes o simpatizantes de la Unidad Popular o agitadores políticos, procedieron a la detención  de Carlos Hurtado Gallardo,, Juan Bernabé Igor Sporman,  Luis Orlando Olivares Angulo, Luis Armando Vargas Cuñuel, Juan Orlando Aguilar Angulo, Rene Orlando Llanquilef Llanquilef, Eliécer Rolando Reyes Gallardo, Ida Ester Torres Santana y Leandro Sanhueza Flores, a quienes trasladaron a la Tercera Comisaría de Rahue, Osorno,  donde fueron interrogados  y posteriormente trasladados a un calabozo o subterráneo donde  los agredieron en diferentes partes del cuerpo, con lumas o palos de goma, aplicaron corriente en sus oídos, testículos, lengua y ano, los quemaron con cigarrillos, les hicieron presenciar torturas inferidas a otras personas  a consecuencias de lo cual  resultaron con secuelas físicas y psicológicas  hasta la fecha no superadas., reconociendo la mayoría de las víctimas a un oficial como uno de sus torturadores.
 
       CENTESIMO QUINTO: Que los  antecedentes sumariales referidos en el motivo anterior, son constitutivos del los delitos reiterados de  tortura, previsto  y sancionado en el artículo 150 del Código Penal, con la pena de presidio o reclusión menor en cualquiera de sus grados
 
       DECLARACIÓN INDAGATORIA DEL PROCESADO Y SU PARTICIPACIÓN:
 
       CENTESIMO SEXTO: Que el acusado Adrián José Fernández Hernández en sus declaraciones indagatorias de fs. 23, 276, 384, 717, 718, 1.053, 1.252 vta, 1.918, 1.926, 2.298, 3.216, 3.773 vta, 4.311, 4.837, 4.908, 5.854, 5.985, 6.016, 6.042 y 8.294, respecto de la querella de fs. 893 y  914, que  dice relación a las  presuntas  detenciones de un señor Leandro Sanhueza Flores, Juan Aguilar Angulo, Carlos Hurtado Gallardo, Juan Bernabé Igor Sporman, René Orlando Llanquilef Llanquilef, Luis Orlando Oliveros Angulo, Eliecer Rolando Reyes Gallardo, Ida Ester Torres Santana y Luis Armando Vargas Coñoel, dice ser totalmente falsas, por que él presto funciones en la Prefectura Osorno a cargo de la Tercera Comisaría de Carabineros en calidad de Comisario hasta el día 31 diciembre de 1.973. A partir del 1 de enero de 1.974 fue destinado a la Escuela de Carabineros Carlos Ibáñez del Campo en Santiago, no regresando más esta ciudad a cargo de alguna Unidad policial, como dijo antes pues las personas que permanecieron  detenidas en la Comisaría en ese tiempo fueron puestas directamente a disposición de la Fiscalía Militar, ignorando por lo mismo sus destinos posteriores pues solo hasta allí llegaba su participación. Insiste que le parece muy extraño que se sugiera la comisión de una serie de apremios que jamás pudieron ocurrir. Por ejemplo es absurdo hablar de una instalación eléctrica para la aplicación de tormentos ya que la Tercera Comisaría estaba construida sobre la base de una cota de napas subterráneas por esa razón permanentemente se encontraba inundada, permaneciendo seca a lo sumo en los dos mes de verano.
 
        CENTESIMO SEPTIMO: Que no obstante que el acusado por este delito ha negado toda participación en los hechos señalando que jamás hubo torturas o detenciones ilegales o que estaban en lugares diferentes al de los hechos a la época en que estos ocurrieron, existen en su contra los antecedentes referidos en el motivo centésimo segundo de esta sentencia, en particular los dichos de Juan Bernabé Igor Spormann, Carlos Hurtado Gallardo, María Eugenia González, e Ida Ester Torres Sanhueza, todos ellos víctimas del delito de torturas a que se refieren estos considerando.
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CENTESIMO SEPTUAGESIMO SEXTO: Que el encartado  ADRIÁN JOSÉ FERNÁNDEZ HERNÁNDEZ aparece responsable como autor de ocho delitos de secuestro calificado, de 17 personas, como autor de tres delitos de homicidio calificado de un total de cinco personas, y como autor de torturas a siete personas y beneficiándole sólo una circunstancia atenuante, de irreprochable conducta anterior, y resultándole mas favorable la determinación de la pena  de conformidad al artículo 509 del Código de Procedimiento Penal, le corresponde la pena  del delito de homicidio calificado , que es de presidio mayor en su grado medio a perpetuo, como le beneficia una atenuante, debe aplicársele en su mínimo, esto es presidio mayor en su grado medio, y por tratarse de reiteración de delitos de la misma especie,  este sentenciador,atendido el número de delitos y la naturaleza de los mismos, aumentara la pena en dos grados , esto es, presidio perpetuo."
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                      Nuestra organización ha hecho un buen aporte a la lucha contra la impunidad, al interponer las dos querellas por un total de nueve víctimas de tortura.
 
                       Es sólo el fallo de primera instancia...... pero esperamos que la Justicia chilena confirme las condenas y el criminal termine sus días en presidio.
 
                       Fraternales saludos
                                                            


Víctor Rosas Vergara 
Abogado 
Presidente de la UNExPP de Chile
 
25/03/2008 05:30 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

INVERECUNDO NELSON EDGARDO HAASE MAZZEI, ¡FUNADO!

Nelson Edgardo Haase Mazzei


Jefe Grupo Operativo DINA



C.I. 5.068.426-1



Gerente General De Envases Exportables Haase S.A.


Las Dalias 2689


Comuna De Macul – Santiago


Fonos: 253 0015 - 253 0036


Celular : 09 862 8134



Domicilio Particular


La Parva 777 Dpto. 12


Auto: Mercedes Benz Sf 4307



Oficial de ejercito desde 1967, ingeniero militar, agente de la DINA, jefe de
una de sus brigadas operativas y agente del departamento de electrónica.


Pertenece al circulo mas estrecho de Manuel Contreras.
El 11 de septiembre de 1973 participa en la represión en la zona de Osorno,
como parte del Regimiento Arauco. Tras el fin de la DINA continuó ligado a Contreras
en empresas del rubro turístico.


 


Fue miembro de la sociedad Pedro Diet Lobos, pantalla
comercial de la DINA para encubrir actividades económicas tanto en chile como
en el exterior del pais. A ella, entre varios, también pertenecieron Augusto Pinochet
Hriart, Vanel Vldivieso, Grardo Huber, Pedro Espinoza Bravo, Juan Morales
Salgado, Guillermo Salinas Torres y Julio Cerda Carrasco.



Arrogante, prepotente y despiadado es la forma en que prisioneros
sobrevivientes lo recuerdan, se jactaba porque siempre portaba una picota en su
automovil para usarla en los allanamientos.



Por estos días mantiene la misma actitud como dueño y gerente general de la empresa
envases exportables Haase S. A., maltratando a sus trabajadores y aprovechándose
de las mujeres que ingresan a la empresa, su personalidad prepotente se agudiza
con el consumo excesivo de alcohol, presentándose reiteradamente a sus oficinas
en estado de ebriedad. En la empresa no se permite la organización sindical y
se explota al máximo a los trabajadores.



PARA LOS TORTURADORES, ASESINOS Y SUS COMPLICES


¡NI PERDON NI OLVIDO!


SI NO HAY JUSTICIA, HAY FUNA !





COMISION FUNA


WWW.FUNACHILE.CL
CONSULTAS: WWW.MEMORIAVIVA.COM


REVISTA ANALISIS No. 282 DEL 5 AL 11 DE JUNIO DE 1989.

MINISTRO BILLARD CONDENA A TRES EX POLICIAS POR MUERTE DE SACERDOTE SALESIANO

Fuente:www.cronicadigital.cl/modules.php?name=News&file=article&sid=9721

El ministro de fuero de la Corte de Apelaciones de Santiago condenó a tres ex integrantes de Carabineros por el homicidio calificado del sacerdote salesiano Gerardo Poblete Fernández. El religioso murió producto de las torturas y tormentos que los efectivos policiales le propinaron el 21 de octubre de 1973 en la ciudad nortina de Iquique.

El magistrado Joaquín Billard sentenció a los ex carabineros Blas Barraza Quintero y Froilán Mondaca Sáez a 10 años y un día de presidio como autores del homicidio del sacerdote, mientras que el tercer inculpado identificado como Enzo Meniconi Lorca fue sentenciado a tres años y un día de presidio como encubridor del crimen.

Según se establece en el fallo el religioso salesiano fue detenido ese día junto al seminarista Ricardo Francisco Salgado Torres, alrededor de las 15 horas al interior del Colegio Don Bosco por efectivos de la policía uniformada.

Los Carabineros que realizaron la captura no contaban con ordenes competentes para ingresar ni mucho menos detener a los religiosos. Según se logró establecer, al sacerdote lo habrían culpado de “espiar” las instalaciones y los movimientos de tropas del Regimiento Carampangue de Iquique.

Tras ser detenido fue brutalmente golpeado por el personal de carabineros lo que a la postre causaron la muerte del presbítero salesiano. En esos días, un bando militar informó que el deceso del sacerdote no se debió a apremios ilegítimos sino a un accidente de tránsito donde el padre Poblete habría caído de un furgón policial.

Posteriormente, fue golpeado en el interrogatorio con tal violencia que le causaron la muerte, la que luego pretendió ser justificada con un accidente del tránsito en que el sacerdote se habría caído del furgón policial, hecho que habría sido informada por los diarios de la época.

Santiago de Chile, 5 de noviembre 2007.
Crónica Digital

06/11/2007 14:41 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

A TRIBUNALES MALECHORES DE LA MARINA DE TALCAHUANO

 

C O M U N I C A D O    D E    P R E N S A.

 

Ante el Ministro en Visita Extraordiaria de la Corte de Apelaciones de Concepción don Carlos Aldana Fuentes, para el Miercoles 10 de Octubre a las 09.00 horas declararán los implicados en el asesinato el día 9 de Octubre de 1973 de los militantes del MIR de Tomé Miguel Ángel Catalán Febrero, Tránsito Cabrera Ortíz y Héctor Lepe Moraga en Quebrada Honda,  camino de Tomé a Concepción:

Fernando Jiménez Larraín, Fiscal Naval en la época del homicidio y ex Rector de la Santísima Universidad Católica de Concepción;

 

Carlos Benítez, suboficial de dotación del DIM Nº 3 Aldea del Fuerte Borgoño;

 

Oscar Bull, capitán de la Armada, Gobernador de Tomé al momento del homicidio;

 

Arnoldo Schmidlin, Comandante de Gendarmería a la misma época,

 

y los carabineros de Tomé Segundo Rodríguez Ceballos

 

y Héctor Maldonado Castillo aprehensores y torturadores de las víctimas nombradas y de Ricardo Barra Martínez asesinado en la tortura en el Fuerte Borgoño el 28 de septiembre de 1973.

                                   

            Comité de ex Presos Políticos MIR Concepción. 

 

El cobarde le huye a la verdad porque la mentira es como él.

Héctor Sandoval Torres
sandovalt2000@yahoo.com.ar

 

OTRO INVERECUNDO QUE SE SUICIDA DESPUES DE ESCONDERSE EN UN HOSPITAL

NOTA DE MAXIMO KINAST: La cobardía de las Fuerzas Armadas de Chile es pública y notoria. Al ocultamiento de prueba y a las redes de protección de genocidas y torturadores se une la práctica habitual, inaugurada por el Innombrable, de esconderse en un hospital (de preferencia el Hospital MIlitar) y declararse enfermo para huir de la Justicia. La última muestra de cobardía es acudir al suicidio para no enfrentar la realidad que los señala como crueles homicidas, secuestradores, torturadores y genocidas. Carabineros, además ostenta el vergonzante distintivo de haberse especializado en degollar a sus prisioneros. El artículo que sigue relata como otro inverecundo se sustrae a la acción de la Justicia.

 

Se suicida coronel (R) de carabineros procesado por violación de DDHH

Por Jorge Escalante / La Nación
 
Se suicidó coronel (R) de Carabineros procesado por DDHH

De un disparó se quitó la vida el alto oficial (R), quien había sido procesado por la desaparición de un dirigente campesino en octubre de 1973.

En el Hospital Dipreca y de un disparo se suicidó el coronel (R) de Carabineros Luis Alejandrino Hidalgo López, quien había sido procesado como autor del secuestro y desaparición (octubre de 1973) del militante del MAPU y presidente del asentamiento campesino San Pedro de la IX Región, Juan Bautista Bastías Riquelme.

El procesamiento fue dictado por el ministro de la Corte de Apelaciones de Temuco Fernando Carreño.

El protocolo de autopsia practicado en el Servicio Médico Legal reveló que la causa de muerte fue "traumatismo encefálico por disparo".

Junto al coronel (R) Hidalgo, por la misma víctima están encausados los suboficiales (R) de Carabineros Ramón Arias, Hugo Avendaño, Camilo Cumilaf, Luis Henríquez, Erasmo Henríquez Palma, Juan Hernández Ponce y Juan Pasmiño Sepúlveda.

El Hospital Dipreca negó la efectividad de la información, sin embargo el cuerpo del coronel (R) Hidalgo López ingresó al SML proveniente de ese centro hospitalario y la fiscalía de Carabineros abrió una investigación para conocer las circunstancias del suicidio.

El oficial (R) se internó en ese hospital tras ser notificado de su procesamiento y la respectiva orden de arresto dictada por el magistrado Carreño.

Una fuente de la policía uniformada dijo a La Nación que "él se encontraba muy abatido por el procesamiento que le afectaba".

El suicidio del coronel (R) Hidalgo López se agrega a anteriores hechos similares como los de los agentes Germán Barriga Muñoz (DINA), Gonzalo Asenjo Zegers (CNI) y Carlos Marcos Muñoz (DINA-Brigada Lautaro). Al momento de quitarse la vida todos ellos estaban procesados por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar.

En ciudades y localidades rurales del sur muchos desaparecidos y ejecutados cayeron víctimas de la represión de Carabineros que actuaron concertados con terratenientes que denunciaron a campesinos beneficiados por la Reforma Agraria, impulsada por el Presidente Eduardo Frei Montalva y profundizado por el gobierno de la Unidad Popular.


Principal autor

El dirigente campesino Juan Bautista Bastías Riquelme tenía 25 años y fue detenido por Carabineros ante varios testigos en la zona de Allipén, en la IX Región. En octubre de 1973 se perdió su rastro. Su familia realizó por años esfuerzos para conocer su paradero, recibiendo en sus gestiones la negativa tanto de esta policía como de los tribunales de justicia a los que acudieron en Temuco. Pero el ministro Fernando Carreño logró reconstituir los hechos y concluyó que el principal autor del crimen, por su rango entonces de capitán, fue el coronel (R) Luis Hidalgo López.F

 

03/10/2007 15:45 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

EL INVERECUNDO FISCAL TORRES Y OTRO, UN TAL CORONEL (R) IBARRA


El ex auditor del Ejército, Fernando Torres Silva

(Uno de los más asquerosos violadores y torturadores del Ejército de Chile. Nota del Editor) 

 

Operación “Control de Bajas”

La participación del ex auditor y fiscal del Ejército, general (R) Fernando Torres Silva, en el caso Berríos, al igual que la del coronel (R) Enrique Ibarra, tiene que ver con la operación llamada “Control de Bajas”.

Esta consistió en sacar del país en forma clandestina para sustrarlos de los tribunales, a los agentes que, a comienzos de la década de los años 90, habían entrado en serio conflicto con la justicia, o sabían mucho como el caso de Berríos.

De esa forma sacaron al ex químico, al ex agente Arturo Sanhueza Ros involucrado en la Operación Albania, y a Carlos Herrera Jiménez, uno de los autores del crimen de Tucapel Jiménez.

A través del seguimiento detallado de todas las causas por violaciones a los derechos humanos, la Auditoría de Torres Silva e Ibarra, aportaban toda la información a la Dirección de Inteligencia del Ejército, DINE, para que ésta dirección diseñara “los cursos ilícitos de acción a seguir respecto de quienes eran requeridos por la justicia”.

De esta manera, en la investigación se estableció que entre la Auditoría de Torres Silva y la DINE que entonces dirigía el general Hernán Ramírez Rurange y después el general Eugenio Covarrubias, se bloqueó la acción de los jueces que indagaban las causas.

Igualmente, entre ambas instancias militares se preocuparon de aportar información falsa o distractiva a los jueces

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Ex auditor del Ejército y coronel (R) Ibarra procesado por asociación ilícita


Juez acredita uso de gas sarín y procesa a ex fiscal Torres Silva

Dos resoluciones que marcan hitos en los juicios por violación de los derechos humanos tomó ayer el ministro Alejandro Madrid. Afirmó que el asesinato del ex cabo de Ejército Manuel Leyton se ejecutó utilizando gas sarín y procesó por este delito a trece ex agentes de la DINA. Paralelamente, sometió a proceso por asociación ilícita al ex auditor del Ejército, Fernando Torres Silva, justamente en el caso del asesinato del químico que produjo el elemento venenoso en los servicios de seguridad, Eugenio Berríos.



Jorge Escalante
La Nación

Por primera vez en un proceso por violaciones a los derechos humanos de aquellos que se instruyen en Chile, un juez dio por acreditado que la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional) utilizó el gas sarín para eliminar personas. El magistrado Alejandro Madrid estableció que el ex agente de ese organismo, cabo de Ejército Manuel Leyton Robles, fue muerto por los propios agentes en marzo de 1977 utilizando “el denominado gas sarín”, pero la información oficial entregada por el Ejército a su familia fue que la muerte se produjo “por causas naturales”.

Por este caso el juez Madrid procesó ayer y decretó el arresto de 13 ex agentes, entre ellos cuatro médicos, tres enfermeras, y ex integrantes de las brigadas Mulchén y Lautaro y la Agrupación Aguila.

Todos ellos fueron encausados, algunos en calidad de autores y otros como cómplices y encubridores, por los delitos de asociación ilícita criminal, secuestro, homicidio calificado y falsificación de instrumento público.

En una segunda resolución y esta vez por el secuestro y homicidio del ex químico de la DINA Eugenio Berríos, el magistrado encausó y decretó la detención del ex auditor del Ejército, general (R) Fernando Torres Silva, y del coronel (R) y abogado Enrique Ibarra Chamorro. Este último fue el segundo de esa auditoría bajo Torres Silva durante el primer período de la década de los años 90. Ambos fueron procesados como autores del delito de asociación ilícita criminal.

Además, en esta misma resolución el juez también encausó y decretó el arresto de los suboficiales en servicio activo del Ejército, Marcelo Sandoval Durán y Nelson Román Vargas, como autores de los delitos de secuestro y asociación ilícita criminal. Ambos suboficiales fueron los custodios que el ex químico Berríos tuvo en Uruguay mientras permaneció secuestrado, y a éstos Berríos confesó su deseo de volver a Chile a entregar a la justicia antecedentes acerca de los crímenes del ex canciller Orlando Letelier y diplomático chileno-español Carmelo Soria.

Berríos fue sacado clandestinamente de Chile en octubre de 1991, mediante una compleja operación planificada entre la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE) y la Auditoría que comandaba el general Torres Silva

Luego de ser ejecutado, presumiblemente en 1993, el cuerpo de Berríos apareció el 13 de abril de 1995 en una playa cercana a Montevideo.

Por el crimen de Berríos permanecían hasta ahora procesados 17 oficiales y suboficiales (R), varios de ellos agentes de la Dirección de Inteligencia del Ejército. Entre los procesados figuran los oficiales uruguayos extraditados a Chile, coronel (R) Tomás Cassella Santos, el coronel en servicio activo Eduardo Radaelli Coppola, y el coronel activo Wellington Sarli Pose.

Conexión Lautaro.

Coronel (R) Enrique Ibarra.

En su resolución acerca del crimen del cabo Leyton, el juez Madrid estableció una conexión entre la Brigada Lautaro que comandó el entonces mayor de Ejército Juan Morales Salgado, y el cuartel en que operó esta brigada ubicado en la Avenida Simón Bolívar 8630, donde fueron exterminadas dos direcciones clandestinas completas del Partido Comunista.

La indagatoria logró acreditar que el cabo Leyton, quien junto a otros agentes se había dedicado a robar vehículos de personas que iban siendo detenidas, fue llevado por agentes de la DINA a ese cuartel, luego de que Carabineros ubicara en su casa un vehículo que estaba siendo buscado, por lo que lo detuvo y le entregó a la DINA.

El juez no logró establecer si al cabo Leyton se le aplicó el gas Sarín en el mismo cuartel de Simón Bolívar -como sí se hizo con otros detenidos según la investigación del ministro Víctor Montiglio en el proceso por Calle Conferencia- o si el gas se le lanzó al interior de la clínica London de la DINA, que operó en calle Almirante Barroso en Santiago Centro.

Según el auto de procesamiento, “el cabo Leyton fue llevado por agentes de la DINA al cuartel de calle Simón Bolívar, siendo después trasladado a la denominada “Clínica London”, donde estuvo privado de libertad y posteriormente falleció”.

El juez Madrid dijo que “se presume con fundamento, que su deceso se produjo a consecuencia de la aplicación del denominado Gas Sarín”. LN

 

El asesinato del ex agente de la DINA Manuel Leyton

En el caso de la muerte del cabo Manuel Leyton, el juez Madrid estableció en su fallo de procesamiento que cuando al interior del Ejército se conoció que la real causa de muerte del agente se produjo a causa del gas Sarín, y luego de que su cuerpo ya había sido entregado a su familia, “se suspendió el velatorio y su cadáver fue trasladado al Servicio Médico Legal (SML) para una autopsia, pero portando documentos falsos”.

Agrega la resolución que “luego de ser presionados los directivos superiores del SML, se obtuvo un protocolo de autopsia, así como informes de exámenes químico-toxicológicos y de anatomía patológica, que no fueron fidedignos. Como tampoco lo fueron la historia clínica de atención médica y hoja de enfermería del cabo Leyton, las que aparecen confeccionadas en la Clínica London y firmadas por facultativos pertenecientes a la DINA”.

El motivo por el cual la DINA decidió asesinar a Leyton, habría sido que éste habría entregado información a Carabineros, que él y otros agentes robaban vehículos de personas que detenían, para aumentar la dotación móvil de los grupos operativos de la DINA.

Por el secuestro y homicidio del cabo Manuel Leyton, fueron procesados:

Los médicos de la DINA Hernán Taricco Lavín, Pedro Valdivia Soto, Osvaldo Leyton

 

24/07/2007 22:01 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

CAPTURADO OTRO MILIKO FUGADO

Difundido por Pedro Alejandro Matta y Política Cono Sur 

Ayer fue detenido mayor (R) de carabineros Lautaro Castro quien llevaba seis meses prófugo de la justicia


Capturado en Valparaíso responsable de la matanza de hornos de Lonquén

La fuga del general (R) Raúl Iturriaga no es la única a la que se han enfrentado la justicia y la policía, ante la postura rebelde adoptada por ex miembros de las Fuerzas Armadas y Carabineros, que se niegan a aceptar las condenas por violaciones de los derechos humanos.


La Nación

L. Narváez / J. Rebolledo

La Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos (BAE) de la Policía de Investigaciones capturó ayer, en Valparaíso, al mayor (R) de Carabineros Lautaro Castro (61), quien fuera jefe de la tenencia de la policía en Isla de Maipo, al sur de la Región Metropolitana, cuando pocos días después del 11 de septiembre de 1973 ordenó la detención y fusilamiento de 17 campesinos.

Del total de prisioneros 15 fueron asesinados sin ningún tipo de procedimiento legal e inhumados ilegalmente en los hornos de Lonquén. Los otros dos, fueron ejecutados en el puente Naltahua.

REAPERTURA

Antes de asumir como ministra de la Corte Suprema, Margarita Herreros integraba la Corte de Apelaciones de San Miguel. En ese tribunal estaba a cargo de los crímenes cometidos en la localidad rural. Hasta el año pasado, el proceso por las muertes de Lonquén estaba cerrado, por aplicación de la Ley de Amnistía. Sin embargo, la causa por la muerte de los dos campesinos en el puente Naltahua había sido reabierta.

Las víctimas son Juan de Dios Salinas Salinas y Guillermo del Carmen Bustamante Sotelo. Ambos de 29 y 39 años, respectivamente, eran obreros agrícolas y fueron detenidos el 14 de septiembre de 1973 por una patrulla de Carabineros, acompañada por el dueño de los terrenos colindantes que había actuado como delator.

Desde esa fecha en adelante nunca más se supo de su suerte. Sólo se sospecha que fueron enviados al campo de prisioneros del Estadio Nacional o el Estadio Chile y que pueden haber sido enterrados en el Patio 29 del Cementerio General.

Todos los policías que participaron de las detenciones fueron sometidos a proceso el año pasado.

En tanto, pese a que Lautaro Castro -que hace unos años se cambió el nombre a “Marcelo”- declaró en una oportunidad, cuando nuevamente fue requerido para el interrogatorio, el que daría paso a su procesamiento, desapareció sin dejar rastro.

Actualmente, el caso estaba en manos de la ministra de la Corte de San Miguel, Marta Hanke, la que entregó una orden de captura a la BAE.

Tras meses de investigación, en las últimas dos semanas se pudo establecer que estaba oculto en Valparaíso.

Tras pesquisar un total de ocho domicilios, los detectives centraron su atención en uno ubicado en el Cerro Las Mercedes. En ese sector varios vecinos identificaron la fotografía del mayor retirado.

SIN RESISTENCIA

Durante la mañana, un equipo de cuatro detectives solicitó una orden a la jueza para allanar el lugar. En su interior estaba Lautaro Castro, quien no opuso resistencia al arresto. Al momento de su captura estaba acompañado por su esposa, Ana Dipsi, y pese a que sus familiares más cercanos decían desconocer su paradero, inmediatamente comenzaron a llegar al lugar y hacer llamadas telefónicas al lugar.

Al cierre de esta edición, Castro era sometido a un chequeo médico para hoy ser puesto a disposición del tribunal.

El abogado del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, Joseph Bereaud, indicó que la captura de Castro era fundamental para cerrar el sumario e iniciar la etapa de condenas. LN

 


Ricardo González

El mayor (R) Lautaro Castro (61 años) fue trasladado desde Valparaíso al Cuartel Independencia de Investigaciones, en Santiago, pasadas las 16 horas, donde fue interrogado.




El caso Lonquén

El descubrimiento de los cuerpos enterrados en Lonquén, en 1978, se transformó en un emblema de la defensa de los derechos humanos y dejó al descubierto la política de Estado impulsada por la dictadura de ocultar los cuerpos de las víctimas.

Pinochet y el resto de los cerebros del régimen militar sabían que el macabro hallazgo de los hornos de Lonquén generaría problemas. De allí que se originara una nueva y siniestra estrategia para ocultar los crímenes cometidos a lo largo del país: la operación “retiro de televisores”. Mediante esta clave, todas las unidades militares se encargaron de ubicar y remover las fosas clandestinas donde habían arrojado los cuerpos de cientos de personas asesinadas. Posteriormente, los restos fueron quemados o lanzados al mar.

Tras la desaparición de los dos campesinos en el puente Naltahua, entre el 7 y 8 de octubre de 1973, los mismos carabineros de Isla de Maipo detuvieron a decenas de campesinos. Quince de ellos sufrieron la represión de los policías, a cargo del entonces teniente Lautaro Castro.

Tras un ir y venir de familiares que nunca encontraron respuesta por la suerte de sus seres queridos, el 1 de diciembre de 1978, la Vicaría de la Solidaridad, presentó ante la Corte Suprema una denuncia por el hallazgo de restos humanos al interior de dos minas de tratamiento de minerales ubicadas en los faldeos de cerros de Lonquén. Los antecedentes pasaron al Juzgado del Letras de Talagante que, mediante un sumario, comprobó la existencia de restos humanos al interior de los hornos. El caso pasó a la justicia militar y el 16 de agosto de 1979, se dictó la sentencia que sobreseyó total y definitivamente a los carabineros procesados en virtud de la Ley de Amnistía. El año pasado el abogado Nelson Caucoto pidió la reapertura del caso y se espera que con la detención de Castro, se sanciones a los también a los demás responsables.

01/07/2007 23:51 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

EL TROGLO VA A LA CÁRCEL

Difundido por Pedro Alejandro Matta y Política Cono Sur 

 

29 de Junio de 2007

Cumple condena por caso desaparecido
Ex agente DINA Basclay ''El Troglo'' Zapata ingresó al penal de Punta Peuco

por Héctor Cruzatt

Suboficial en retiro del Ejército, considerado uno de los torturadores más crueles de la dictadura militar, ingresó a cumplir una condena de 10 años y un día de presidio por el caso de cuatro detenidos desaparecidos. La sentencia había sido dictada el 10 de mayo por la Corte Suprema, pero el ex uniformado no había podido ser ubicado por la policía.

El suboficial en retiro del Ejército Basclay Zapata Reyes ingresó el jueves al Penal Militar de Punta Peuco para comenzar a cumplir la condena de 10 años y un día por el secuestro permanente de cuatro detenidos desaparecidos en agosto de 1974, condena que había sido ratificada por la Corte Suprema el 10 de mayo pasado.

Desde esa fecha, Zapata Reyes, alias “El Troglo”, no había sido ubicado por los policías para que empezara a cumplir con su prisión por los secuestros de los hermanos Hernán Galo y María Elena González Inostroza y de Elsa Leuthner Muñoz y Ricardo Troncoso Muñoz, detenidos por un comando de la DINA en un departamento de calle Bueras 172, de la comuna de Santiago.

La condena es la primera que empieza a cumplir efectivamente Zapata Reyes, que es sindicado como uno de los torturadores más crueles de la DINA.

Además de esta sentencia, "El Troglo" debe cumplir una pena de 3 años de presidio remitido por el secuestro del detenido desaparecido Manuel Cortez Joo, que fue confirmada este miércoles por la Corte Suprema. Y, adicionalmente, enfrenta otras tres penas que suman 20 años de reclusión por otros casos de desaparecidos.

El ex agente formaba parte de la Brigada Águila de la DINA y compartía labores con Osvaldo Romo Mena en la tortura de opositores del régimen militar y se mantuvo en el Ejército hasta comienzos de los años 90’, en labores de instrucción de la Escuela de Suboficiales.

Ricardo Aurelio Troncoso Muñoz, Hernán Galo González Inostroza, María Elena González Inostroza y Elsa Victoria Leuthner Muñoz, Reyes fueron detenidos el 15 de agosto de 1974 en un allanamiento realizado por agentes de la DINA en el departamento ubicado en calle Bueras 172, Departamento D de Santiago y conducidos a los recintos de reclusión de Londre 38 y Tres y Cuatro Álamos desde donde se les perdió el rastro.

El caso de Troncoso Muñoz es particular. Antes de su detención, había permanecido asilado en la Embajada de México en Santiago, desde el 10 de octubre de 1973, hasta el 1 de marzo de 1974, fecha en que abandonó el asilo, desesperado por la tardanza en otorgársele salvoconducto. Quince días después fue detenido por agentes de la DINA.

01/07/2007 23:48 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

CORTE (DE APELACIONES) OTORGA LIBERTAD CONDICIONAL A ASESINOS DE JÉCAR NEGHME

Corte otorga libertad condicional

a condenados por el caso Neghme


La decisión de la Corte de Apelaciones capitalina, que puede ser apelada al máximo tribunal, beneficia a seis militares en retiro que participaron en su calidad de agentes de la CNI en el asesinato del dirigente del MIR ocurrido el año 1989.

Por unanimidad, la Corte de Apelaciones de Santiago otorgó este jueves el beneficio de la libertad condicional a seis ex militares condenados como coautores del asesinato del dirigente del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), Jécar Neghme, que corresponde al último crimen atribuido a los organismos represivos del régimen militar.

Fuentes judiciales afirmaron que la resolución cambia la decisión del minsitro Hugo Dolmestch, quien había castigado a estos seis oficiales que se desempeñaban como agentes de la disuelta Central Nacional de Informaciones (CNI).

La resolución del tribunal de alzada capitalino, que puede ser apelada en la Corte Suprema, desestimó además la indemnización de 250 millones de pesos fijada para los familiares del ex dirigente del MIR, de los cuales el 50 por ciento sería para el hijo de la víctima y el monto restante para sus dos hermanas.

El fallo favorece al ex brigadier de Ejército Enrique Leddy Araneda, jefe Metropolitano de la CNI, el único imputado que no confesó su participación en el asesinato de Neghme.

Los otros favorecidos son el coronel (r) Pedro Guzmán Olivares, el capitán (r) Luis Sanhueza Ross, el coronel (r) Jaime Norambuena Aguilar, el capitán (r) Silvio Corsini y el mayor (r) Manuel Allende Tello.

Todos ellos fueron condenados a penas que oscilan entre los cinco años y 541 días de cárcel por el crimen ocurrido la noche del 4 de septiembre de 1989.

Neghme, portavoz del MIR, fue asesinado durante la campaña electoral que culminó con la victoria presidencial de Patricio Aylwin en las elecciones del 14 de diciembre de 1989, que marcaron el retorno de Chile a la democracia.

El dirigente mirista murió acribillado en la calle Bulnes de Santiago a manos de la denominada "Brigada Azul" de la CNI.

EFE

COMENTARIO DE MÁXIMO KINAST: La organización mafiosa denominada Ejército de Chile declaró y difundió en esa época que Jécar se había suicidado. No pudo ocultar que es imposible suicidarse con más de doce balazos, varios de ellos en la cabeza. Ahora, los jueces de la Corte de Apelaciones, cómplices y encubridores, les condenan a unas penas de risa y les otorgan la libertad bajo fianza para que puedan escapar y esconderse con el cobarde general (retirado), Raúl Eduardo Iturriaga Neumann, prófugo de la Justicia. ¿Qué otra cosa se puede esperar de los mafiosos y de sus cómplices y encubridores?

22/06/2007 22:54 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

UN GENERAL TERRORISTA PRÓFUGO

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por Lucia Sepulveda Ruiz - www.elclarin - 14/VI/2007

http://periodismosanador.blogspot.com/

 

Raul Iturriaga Neumann, general ® de ejercito, no se fugo porque la Corte Suprema le dio cinco años y un dia como condena a firme por el secuestro del estudiante de medicina veterinaria de la Universidad de Chile, ex alumno del Liceo de Aplicacion y miembro del MIR Dagoberto San Martin (21 años al momento de su detencion por los agentes a cargo del terrorista con uniforme del ejercito chileno). El ex general de la republica es en realidad un criminal empedernido que esta desafiando a todas las instituciones democraticas chilenas.

 

La impunidad es su meta. Por su experiencia en inteligencia y como ex encargado de las empresas DINA, lo hace contando con alguna red de apoyo y recursos a traves de la cual no seria extraño que ya haya salido del pais. Hay dos paises que no puede haber elegido para refugio: Argentina e Italia. En ambos se le busca como terrorista. En el pais europeo fue condenado en ausencia a 18 años de presidio por el atentado a Bernardo Leighton.

 

Palermo y Operacion Colombo

 

 

Iturriaga Neumann, uno de los hombres claves de la DINA, no es responsable de un solo secuestro –que ya es gravisimo- sino de muchisimos otros crimenes de lesa humanidad. La sentencia de cinco años y un dia la habria cumplido sin mayor pena en las comodas cabañas del Penal Cordillera, una carcel cinco estrellas que ya aloja al resto de la plana mayor de la DINA. Pero el profugo tiene pendiente la dictacion de sentencias en causas cuyas condenas deberian ser muy superiores. El ministro en visita Alejandro Solis lo ha procesado "en calidad de autor como miembro de una asociacion ilicita" por el asesinato (con una bomba) del General Carlos Prats, ex comandante en jefe del Ejercito y su esposa Sofia Cuthbert (1974)en Palermo, Buenos Aires. Se sabe que las sentencias, luego de la larga investigacion, se conoceran pronto

 

La investigacion judicial de la jueza argentina Maria Servini de Cubria -a quien la Corte Suprema le nego el pedido de extradicion del hoy fugado, argumentando que Iturriaga seria juzgado en Chile-permitio establecer que el entonces mayor Iturriaga Neumann viajo a Buenos Aires para preparar en terreno el crimen de Prats, y coordino la Operacion Colombo. El oficial fue el primer responsable del Departamento Exterior de la DINA, cuando la central de ese organismo se hallaba en calle Belgrado 1, en las actuales instalaciones de la FECH. En la capital trasandina se comprobo que conto con el apoyo del agente civil chileno Enrique Arancibia Clavel, hoy condenado por la justicia de ese pais a presidio perpetuo como "participe necesario" en el doble homicidio del general Carlos Prats y su esposa.

 

 

Al general terrorista lo esperan condenas por los casos de detenidos desaparecidos en la Operacion Colombo, especificamente en los casos de los hermanos Jorge y Juan Andronico Antequera, Francisco Bravo, Mario Carrasco, Felix de la Jara, Eduardo Duran, Juan Chacon, Maria Cristina Lopez, Jorge Olivares, Vicente Palominos, Stalin Aguilera,Teobaldo Tello, Victor Villarroel, Washington Cid, Zacarias Machuca, Hector Zuñiga, Francisco Aedo, Jaime Buzio, Mario Calderon, Cecilia Castro, Rodolfo Espejo, Albano Fiorazzo, Gregorio Gaete, Mauricio Jorquera, Isidro Pizarro, Marcos Quiñones, Sergio Reyes, Gilberto Urbina, Hector Garay, Ruben Arroyo, Eduardo Miranda, Arturo Barria, Asrael Retamales, Antonio Cabezas, Ariel Salinas y Bernardo de Castro(desaparecidos en 1974), los cuales figuran en la Lista de los 119.

 

Estos procesos estan ahora en manos del ministro Victor Montiglio y otros jueces, pero la mayoria de las encargatorias de reo fueron hechas por el juez Juan Guzman en los años 2004 y 2005. La Operacion Colombo fue una maniobra mediatica de la DINA, apoyada por sus pares de Argentina y otras dictaduras del Cono Sur, que pretendia encubrirla desaparicion de 119 chilenos y chilenas, la mayoria militantes del MIR, haciendolos aparecer como muertos en Argentina por rencillas internas.

 

Jefe de la Brigada Puren

 

 

El año 74 fue de gran actividad para este sujeto. En ese periodo fue miembro de la plana mayor de Villa Grimaldi y jefe de la Brigada Puren que se encargaba de la represion al Partido Socialista y al Partido Comunista. En el proceso que concluyo con la sentencia de la sala penal de la Corte Suprema –que rebajo de diez a cinco años y un dia la sentencia original del Ministro de fuero Alejandro Solis - eso quedo acreditado por decenas de testimonios no solo de sobrevivientes a la tortura y prision, sino tambien por declaraciones de sus ex subordinados en Grimaldi.

 

 

En otros procesos en curso, esta encargado reo por la desaparicion de Victor Olea, uno de los desaparecidos en un intenso operativo desarrollado por la Brigada Puren en septiembre de ese año contra el Partido Socialista de la seccional "Decima comuna", en el que tambien cayeron Bernardo de Castro y Mario Carrasco, incluidos posteriormente en la Lista de los 119. Asimismo ha sido encargado reo por el secuestro y desaparicion de los miristas Luis Mahuida Esquivel y Luis Gonzalez Mella, hechos ocurridos en noviembre de 1974.

 

 

Iturriaga Neumann paso a retiro en 1991 y como tal, tiene una generosa pension con "perseguidora", gracias a la prevision excepcional que rige en Chile para los miembros de las Fuerzas Armadas. ¿Se habran embargado sus cuentas bancarias? En la carta que utiliza para convocar al resto de los criminales a la rebelion contra las decisiones de tribunales, uno de los sufrimientos que describe es el de enfrentar a lo que el llama "falsos testigos" en los careos. Se vio obligado a estar de pie frente a quienes sobrevivieron a la experiencia de la tortura y el horror y fueron capaces de sostener la mirada y relatar las violaciones y vejamenes vividos, asi como el estado deplorable en que quedo Luis Dagoberto San Martin a su paso por el centro de torturas conocido como La Venda Sexy. Una ex detenida declaro en el proceso abierto por el secuestro de Luis, que lo recordaba porque su cara era muy hermosa. Estaban en la Venda Sexy, un antro de tortura de la DINA. El secuestro se pudo acreditar porque -al contrario de lo que dice Iturriaga- muchos sobrevivientes tuvieron el coraje de ir al tribunal y contar como vieron a Luis, que le hicieron y que vivieron ellos mismos. Beatriz Bataszew fue un testigo clave, porque era su polola y tambien estaba detenida.

 

 

Los desaparecidos, los sobrevivientes y la democracia chilena necesitamos que el terrorista Iturriaga sea encontrado sin demora, buscandolo dentro del pais y solicitando en los niveles internacionales que se adopten iguales medidas de resguardo.

17/06/2007 20:16 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

CARTA ABIERTA AL PRÓFUGO RAÚL ITURRIAGA NEUMANN

AL COBARDE MILITAR QUE SIGUE FIELMENTE LAS TRADICIONES DEL EJERCITO DE CHILE DE HUIR MIENTRAS SE PUEDA

CARTA ABIERTA AL PRÓFUGO RAÚL ITURRIAGA NEUMANN

GENERAL (Retirado) del Ejército de Chile

Raúl Iturriaga Neumann

 

Oiga usted, Iturriaga:

Me preocupa su salud. Por eso le escribo. Mire usted, general, no se olvide de las costumbres de esa organización mafiosa a la que ha estado vinculado por tantos años. Me refiero al Ejército de Chile.

Es de público y notorio conocimiento que los uniformados de Chile, o sea, sus Fuerzas Aramadas y Carabineros son organizaciones mafiosas que encubren a sus delincuentes y se protegen unos a otros, exactamente igual que la mafia que se ve en las películas, tipo 'El padrino'.

Usted sabe mejor que yo que si se declara enfermo, lo ayudaran a esconderse en el Hospital Militar. Si le echa la culpa a sus subalternos, está muy bien visto por los Altos Mandos, porque esa es la Doctrina Pinochet ... pero usted, hombre, no haga tonterías. No se ponga nervioso, no se esconda... ¿Que no se ha dado cuenta que los que no cuadran en la línea son suicidados? Bueno, son suicidados los que no son abiertamente asesinados, como el general Prats, el General Ludtz, el coronel Cantuarias, el general Bachelet... y tantos otros.

Ahora, en estos últimos años se ha instaurado la costumbre de que se suiciden accidental o involuntariamente los testigos clave, los que son condenados por los Tribunales y los cobardes que se ponen nerviosos, como usted.

Por eso me preocupo. Como defensor de los Derechos Humanos me preocupa la posibilidad de que lo suiciden, General, posiblemente en contra de su voluntad. Asi es que mejor, vaya preso y no haga olitas, que sus compañeros de armas (usted lo sabe muy bien) tienen la mano muy pesada.

Con mi mayor desprecio

Máximo Kinast Avilés

CI 2274418-6 de Iquique

P. D. Publico este email de Búsqueda y captura que circula por las redes, para que quien lo encuentre tenga a bien entregarle mi carta.

 

¡¡SE BUSCA!!
POR EVADIR LA JUSTICIA
QUE LO CONDENÓ POR CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD




Raúl Eduardo Iturriaga Neumann

GENOCIDA
BUSCADO POR LA JUSTICIA
PRÓFUGO


Ex miembro de la plana mayor de la DINA, general (R).

Ex jefe del Departamento Exterior de la DINA y ex jefe de la Brigada Purén que hizo desaparecer a decenas de prisioneros
desde su centro clandestino de calle Irán 3937 en la comuna de Macul.

Co autor del asesinato del general Carlos Prats y su esposa Sofía Cuthbert en septiembre de 1974 en Buenos Aires.
¡¡COBARDE EX MILITAR, QUE CORRE A ESCONDERSE COMO NIÑITA ASUSTADA!!
¡ NI OLVIDO NI PERDÓN !
¡ JUICIO Y CASTIGO A LOS CRIMINALES !

Por el derecho a la justicia, DIFUNDE esta información!
(Usa la opción Copiar y Pegar)
GRACIAS POR TU AYUDA

 

 

15/06/2007 15:14 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

MURIÓ EL DOCTOR TORMENTO, OSVALDO PINCETTI

Solo, usando pañales y con demencia senil severa terminó sus tristes días Osvaldo Pincetti. El “doctor tormento” o “Mortis”, como le llamaban, murió ayer en la Posta Central, tras pasar un poco más de un mes internado grave. Desde que fue procesado y condenado, pasó la mayor parte de los días internado en el Hospital Penitenciario de Gendarmería, postrado.

Pincetti estaba involucrado en innumerables causas de violaciones de los derechos humanos ocurridas bajo el gobierno militar. El asesinato de la cúpula del Partido Comunista, caso conocido como Calle Conferenecia, y el homicidio del carpintero Juan Alegría, perpetrado por la CNI para ocultar el crimen del dirigente sindical Tucapel Jiménez.

Este personaje llegó a representar todo el horror que se pudo desatar en los centros de detención y tortura que la DINA y la CNI tuvieron. Osvaldo Pincetti fue reclutado por Marcelo Moren Brito, cuando en 1974 se creo la DINA. Meses antes había escuchado que en La Serena era conocido como un “adivinador”.

Trabajando ya en el organismo represivo, participó en las sesiones de torturas de Londres 38 y luego en Villa Grimaldi, donde decía hipnotizar a las víctimas y les inyectaba pentotal (la droga de la verdad). También inyectó veneno a prisioneros que luego fueron lanzados al mar.

Pincetti Gac, aseguran testigos, no recibía visitas en mucho tiempo. Otros presos internados en el hospital penitenciario lo agredieron en varias oportunidades al saber quién era. Su familia cobraba una pensión militar y no le llevaba nada. El último familiar que concurrió a verlo, sólo lo visitó para saber si estaba vivo.Fuente: La Nación

 

 

ROBERTO REVECO DÍAZ, CÓMPLICE DE TORTURAS, FUNADO

Este es un mensaje desde 'Funachile':

Un nuevo chancho fue ubicado por nuestra comisión, esta vez se trato de Roberto Alejandro Reveco Díaz este cumplió funciones como actuario de Fernando Torres Silva, el fiscal militar favorito de Pinochet que tuvo a su cargo decenas de procesos en contra de prisioneros políticos.

Como actuario, Reveco era el vínculo directo de Torres con la CNI, siendo quien interrogaba prisioneros aun en mal estado por efecto de las torturas a que eran sometidos en los cuarteles secretos de dicha organización ilícita terrorista. De hecho, muchos de ellos fueron llevados a interrogatorios en los que recuerdan que Reveco ponía su arma sobre el escritorio y continuaba la intimidación a que eran sometidos en el Cuartel Borgoño. En este mismo recinto, diversos prisioneros políticos aseguran que escucharon su voz en más de una oportunidad.

Para saber que tipo de situaciones es cómplice Roberto Reveco, basta con recordar el caso de Sergio Bushmann, quien además de ser torturado brutalmente sufrió la agresión de decenas de ratones que le fueron metidos entre sus ropas, las que fueron amarradas para que no se escaparan. El tratamiento “normal” en contra de los prisioneros políticos incluía corriente en zonas sensibles como vagina o testículos, ano, senos y pene.

Hoy, este cómplice de torturas, sigue siendo parte de la “Justicia Militar” como Fiscal, mientras trata de limpiar su imagen haciendo clases de Derecho Procesal en la sede de Criminalística Forense de la Universidad Tecnológica Metropolitana UTEM. Lugar en que se presenta como: “Abogado, Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales, Diplomado en Reforma Procesal y Litigación Oral. Fiscal Militar”

A los alumnos de este complice de torturas les decimos, no le crean nada, fúnenlo en su clase, exijan que lo remuevan de su cargo.

Pagina Web: http://www.utem.cl/criminalistica/academicos_6.html 

Como siempre agradecemos a todos los que nos acompañaron, a multiplicar las funas, los asesinos, torturadores y cómplices no pueden andar tranquilos por las calles deben estar en la carcel, donde pertenecen

Para los torturadores, asesinos y sus cómplices

¡Ni perdón ni olvido!

¡¡ SI NO HAY JUSTICIA, HAY FUNA !!

WWW.FUNACHILE.CL

Mas fotos Aqui 

04/06/2007 22:59 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

MINISTRO PROCESA A EX JEFE DEL BIE POR DESAPARICIÓN DE FRENTISTAS EN 1987

4 de Mayo de 2007


Juez Haroldo Brito estableció que hubo una completa coordinación entre el Batallón de Inteligencia del Ejército y la disuelta CNI para aclarar el plagio del coronel Carlos Carreño, lo que finalmente derivó en el secuestro y posteriormente de cinco opositores a la dictadura.

El ministro en visita Haroldo Brito procesó este viernes a cinco uniformados por su responsabilidad en la desaparición de cinco miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) en 1987, la última operación de esta naturaleza registrada durante la dictadura militar.

La resolución afecta al general retirado Julio Cerda Carrasco, ex titular del Batallón de Inteligencia del Ejército (BIE), y al oficial retirado Fernando Rafael Rojas Tapia, también integrante de la mencionada instancia castrense, que colaboró con la disuelta Central Nacional de Informaciones (CNI).

Ambos fueron encausados como coautores del de los delitos de secuestros calificados de los frentistas Alejandro Pinochet Arenas, Julián Peña Maltés, Manuel Sepúlveda Sánchez, Gonzalo Fuenzalida Navarrete y Julio Muñoz Otárola, perpetrados en represalia al secuestro del coronel de Ejército Carlos Carreño en septiembre de 1987.

Como encubridores de las desapariciones, en tanto, fueron encausados Aquiles Navarrete Izarnotegui, Víctor Campos Valladares y Hugo Barría Rogers; el primero por haber sido jefe de la unidad militar desde donde salieron los helicópteros que trasladaron los cuerpos de las víctimas para que fueran arrojados al mar, mientras que los restantes por haber piloteado las naves.

Según el dictamen del magistrado, los antecedentes revelan que efectivamente el BIE, bajo el mando de Cerda Carrasco, estuvo involucrado en el esclarecimiento del rapto del coronel Carreño, para lo cual esta unidad se coordinó oficialmente con la CNE.

"A ésta entidad, precisamente al Cuartel Borgoño hasta donde fueron conducidos los detenidos y desde donde se retiró los cinco cadáveres, fueron asignados dos equipos operativos comandados por oficiales. También, inusualmente, diversos efectivos de inteligencia militar frecuentaron dicho cuartel, y algunos de estos agentes permanecieron varios días en dependencias inmediatas a los calabozos en que fueron recluidas diversas personas", señala el fallo.

Agrega que "tales hechos, por haber tenido lugar en los días en que se practicó las detenciones, constituyen presunciones fundadas en cuanto a que los referidos imputados, Comandante del Batallón de Inteligencia de Ejército y Jefe de Equipo BIE asignado a la Central Nacional de Informaciones, participaron en la decisión de detener y o mantener privados de libertad en dependencias de esta entidad de inteligencia a las cinco personas de que se trata con el resultado de muerte que ha sido declarado en el motivo segundo de esta resolución, porque el primero dirigía la pesquisa del secuestro coordinadamente con los directivos de la Central Nacional de Informaciones que ya se encuentran procesados, y porque el segundo desempeñó funciones operativas junto a los Oficiales que dispusieron y practicaron las detenciones”, añade.

La decisión adoptada por Brito fue la última antes de traspasar el caso al magistrado Mario Carroza, recientemente ascendido a la Corte de Apelaciones de Santiago, reemplazante oficial del ministro Hugo Dolmestch, hoy miembro de la Corte Suprema.

Otros procesados

Ya en septiembre del año pasado el ministro Brito había procesado a un total de doce ex agente de la CNI, entre los que se encuentran el general (R) Hugo Salas Wenzel, y sus subalternos el brigadier (R) Álvaro Corbalán Castilla y Krantz Bauer Donoso, como coautores del secuestro de Sepúlveda Sánchez, Fuenzalida Navarrete y Muñoz Otárola.

El magistrado, además, procesó como coautores de los secuestros de Peña Maltés, Sepúlveda Sánchez, Fuenzalida Navarrete y Muñoz Otárola a los ex agentes Manuel Ángel Morales Acevedo, César Acuña Luengo y René Valdovinos Morales.

En tanto, los ex miembros de la CNI Víctor Ruiz Godoy, Manuel Ramírez Montoya, Luis Sanhueza Ross, Luis Santibáñez Aguilera fueron encausados como coautores de los secuestros de Pinochet Arenas, Sepúlveda Sánchez, Fuenzalida Navarrete, y Muñoz Otárola.
06/05/2007 06:22 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.

LOS INVERECUNDOS DE LA 'BRIGADA LAUTARO'

La lista del Juez Montiglio

La siguiente es la nómina de los procesados por los crímenes de Simón Bolívar, todos en situación de retiro:

Del Ejército: El ex ministro de Interior y miembro de la Junta Militar general César Benavides,

los brigadieres Miguel Krassnoff Marchenko, Carlos López Tapia y Antonio Palomo Contreras,

los coroneles Juan Morales Salgado y Carlos Mardones Díaz,

el teniente coronel Federico Chaigneau Sepúlveda,

el mayor Luis Felipe Polanco,

la teniente Gladys Calderón Carreño

y los suboficiales Pedro Bitterlich Jaramillo, Manuel Obreque Henríquez, Eduardo Oyarce Riquelme, Orlando Torrejón Gatica, Elisa Magna Astudillo, Guillermo Ferrán Martínez, Jorge Escobar Fuentes, René Riveros Valderrama, Carlos Marcos Muñoz y Jorge Pichunmán Curiqueo, además del agente civil Eduardo Garea Guzmán.

De la Armada: Los suboficiales (Infantería de Marina) Sergio Escalona Acuña y Bernardo Daza Navarro

los suboficiales Orlando Altamirano Sanhueza y Jorge Manríquez Manterota y

las ex agentes Celinda Aspé Rojas, Teresa Navarro Navarro, Berta Jiménez Escobar y Adriana Rivas González.

De la Fuerza Aérea: Los suboficiales Eduardo Cabezas Mardones, Jorge Díaz Radulovich, Eduardo Díaz Ramírez y Jorge Arraigada Mora,

y la ex agente Ana Vilches Muñoz.

De Carabineros: El teniente coronel Ricardo Lawrence Mires y

los suboficiales Heriberto Acevedo Acevedo, Gustavo Guerrero Aguilera, Claudio Pacheco Fernández, Jorge Sagardía Monje, José Sarmiento Sotelo, Emilio Troncoso Vivallos, Italia Vacarella Giglio, Héctor Valdevenito Araya y Orfa Saavedra Vásquez.

Algunos de ellos también están encausados por el asesinato de la militante comunista Marta Ugarte, la única de las víctimas que el mar devolvió y que apareció varada en la playa La Ballena, en Los Molles, debido a que el trozo de riel se soltó de la amarra.

OTRO INVERECUNDO QUE SE ESCAPA DE LA JUSTICIA

El Mercurio de hoy dia Miercoles 27 de diciembre de 2006, aparece la noticia del fallecimiento de Andres Rigoberto Pacheco Cardenas.
 
Andres Pacheco Cardenas (hermano del tristemente celebre Coronel de Carabineros Conrado Pacheco Cardenas, comandante del Campo de Detenidos Politicos de Tres Alamos, quien acostumbraba a golpear a los prisioneros previo a enviarlos "al chucho"), fue Coronel de Aviacion y Comandante de la Base Aerea de Maquehua, en Temuco, al momento del golpe de estado de 1973.  Como tal, responsable de los desaparecidos, ejecutados, y torturados en ese recinto militar, en los dias posteriores al golpe. Ademas, co responsable de la represion politica en el area de Temuco y en la totalidad de la Provincia de Cautin, (entre ellos, las comunidades mapuches del area), como representante de la Junta Militar de Gobierno en la Provincia de Cautin, en compañia del Intendente designado, Coronel de Ejercito Hernan Ramirez Ramirez (ya fallecido); del Coronel de Ejercito y Comandante del Regimiento Tucapel Pablo Iturriaga Marchese (ya fallecido); y del Coronel de Carabineros Jose San Martin (ya fallecido).   
 
Andres Pacheco Cardenas ha muerto en libertad e impune (tal como los anteriores), como es la norma y la costumbre para la inmensa mayoria de los violadores de derechos humanos en Chile.  Su unica molestia judicial fue haber sido objeto de una orden de arresto internacional, emitida por los Tribunales de Justicia de Francia, para responder sobre su responsabilidad en el desaparecimiento del sacerdote catolico de nacionalidad francesa Etienne Pesle de Menil, detenido por efectivos de la Fuerza Aerea de Chile el 19 de septiembre de 1973 y llevado detenido a la Base Aerea de Maquehua, en Temuco, desde donde desaparecio.  Esa orden de arresto internacional, emitida por la Justicia de Francia, le significo a Andres Pacheco no poder salir de Chile y viajar al exterior en los ultimos cinco años de su vida..., y fue el unico castigo que recibio por su accionar en Temuco y Cautin despues del golpe de estado.
 
Texto de Pedro Alejandro Matta.
28/12/2006 00:35 inverecundos Enlace permanente. Ejecutores inverecundos No hay comentarios. Comentar.


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