EN LA SOCIEDAD DE ESCRITORES DE CHILE HAY DIRECTIVOS INVERECUNDOS Y CONTUMACES
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17-08-2009
La claudicación ética de la Sociedad de Escritores, capaz de premiar a un ex agente de la DINA
El 30 de julio del presente año, el directorio de la Sociedad de Escritores de Chile (SECh) invitó al alcalde de Providencia, coronel (R) Cristian Labbé, a compartir un cóctel en la Casa del Escritor tras serle otorgada la Medalla “Oreste Plath”.
Allí se brindó y compartió gratamente con la visita. Los directores, encabezados por su presidente, mostraron sus mejores sonrisas y la conversación estuvo plagada de anécdotas.
Por ejemplo, el invitado les narró como había traído desde Londres el comedor de Pinochet, que hoy luce orgulloso en su municipalidad. Los contertulios rieron de buena gana con esta simpática anécdota.
Después de los whiskies (quisiera pensar que fue por eso) ningún director recordaba que el señor Labbé fue guardaespaldas de Pinochet y agente de la DINA , acusado de violaciones a los derechos humanos.
Cristian Labbé nunca se ha arrepentido de su participación junto a Pinochet y defiende su “obra” a brazo partido. Y todos sabemos que parte de la obra del capitán general fue dejar chilenos torturados, ejecutados, desaparecidos y exiliados.
Mayores antecedentes en: http://www.memoriaviva.com
Tras saberse de la amistosa tertulia hubo un repudio general, sobre todo porque desde el mismo 11 de septiembre de 1973 la Sociedad de Escritores de Chile fue un baluarte de resistencia y dignidad contra la tiranía militar, que también persiguió, torturó y asesinó escritores.
Durante los diecisiete años de dictadura jamás un alcalde de Pinochet pisó la SECh y menos Pinochet, que habría estado feliz de hacerlo. Los escritores resistieron con la frente en alto, a pesar de que la DINA , y luego la CNI , merodeaban permanentemente la Casa del Escritor.
Por estas razones resultan de una grosería absoluta los argumentos en defensa del directorio de SECh por parte de la escritora Virginia Vidal, que apela a que “No se puede cuestionar la decisión de la SECh , porque tales reglas del juego se impusieron desde el momento en que la Concertación estableció un acuerdo con Pinochet y se aceptó la democracia tutelada”. Si ella aceptó esta condición social, es su problema, pero que no pretenda endosárselo al resto de la sociedad.
Otro desaguisado es la declaración de la Academia Chilena de Literatura Infantil y Juvenil (Achli) fechada el 6 de agosto, cuyo vicepresidente es el actual presidente de SECh, señor Reynaldo Lacámara y uno de sus directores el señor Sergio Bueno, actual secretario general de SECh. La presidenta de ACHLI es la señora Estela Socías, directora de SECh. Dice el punto dos de la declaración (copio textual de la carta que circula en Internet):
“Cada año la Achli, prevía deliberación de su Directorio, otorga la Medalla “Oreste Plath” a escritores, autoridades o gestores culturales que se hayan destacado por su compromiso real con la cultura en todas sus aréas (creación, producción, edición, gestión, mecenazgo, etc.).
El criterio de selección y premiación está vinculado a estos criterios y no a visiones de carácter ideológico o seudo judiciales, que no forman parte de nuestro perfil como Academia”. Me parece que los comentarios sobran.
Pero lo más patético de todo es como el directorio de SECh (aunque ya no debería sorprendernos), en su reunión del lunes 10 de agosto, cerró filas para justificar su relación fraternal con el ex agente de la DINA, incluidos los directores comunistas que son amplia mayoría dentro del directorio.
El señor Fernando Quilodrán argumenta que se debe trabajar con amplitud y sin sectarismo. Se olvida el señor Quilodrán, director del diario El Siglo (el otrora “cañon de largo alcance”) de todas las denuncias que el periódico hizo acerca de los “trabajos” del señor Labbé cuando era un militar activo.
Se olvidan por ejemplo, con su silencio cómplice, los socios Rolando Carrasco y Santiago Cavieres de su paso por las prisiones de la dictadura, las cuales justifica el señor Labbé. Qué memoria tienen los señores Ángel Pizarro y Óscar Aguilera de cuando escribían poemas contra la dictadura.
Por su parte, el presidente de SECh, Reynaldo Lacámara, continúa dentro del comando del candidato presidencial Jorge Arrate, como si nada anormal hubiese ocurrido. El vicepresidente, Gregorio Angelcos, no lo hace mal tampoco, trepando por las palabras de la desmemoria.
Estamos viviendo momentos insólitos en la política chilena, aunque entre tanto travestismo y alianzas transversales quizá sea normal que esto ocurra.
He tratado de imaginarme al directorio de la SECh frente al señor Labbé, y lo único que se me viene a la mente, a modo de analogía, es la conversión de Clodoveo rey de los francos en el año 496, cuando arrodillado ante el Obispo de Reims éste le dice: “Inclina dulcemente la cabeza, sicambro, y adora lo que has quemado y quema lo que has adorado”.
También me vino a la mente una frase de Stella Díaz Varín, homenajeada en estos días en la Casa del Escritor: “A esta casa jamás entrarán los fascistas compañero”. Hoy se debe estar revolcando en su tumba..
CHILE: UNA POLÉMICA FRUCTÍFERA
http://maximokinast.blogia.com/2009/080702-chile-una-polemica-fructifera.php
UNA CONSULTA A LA SOCIEDAD DE ESCRITORES DE CHILE
Señores
Sociedad de Escritores de Chile
Siempre he admirado a esa prestigiosa entidad, aunque hay hechos en su historia y en su actuar diario que me suscitan dudas.
Deseo saber -con todo respeto lo escribo- quiénes deciden el otorgamiento del premio Oreste Plath y cuales son las bases bajo las cuales se otorga.
El otro punto de mi interés -y supongo que es interés de gran número de chilenas y chilenos- es saber los nombres de los escritores miembros del Jurado que otorgó ese galardon a Cristián Labbé.Alcalde de Providencia.
Porque, como es de publico y notorio conocimiento, el Alcalde Labbin no sólo fue Boina Negra del Ejército durante la Dictadura, sino que fue miembro de la tenebrosa y mafiosa institucion conocida como DINA, donde ademas de instructor de torturadores, fue ayudante del criminal -actualmente encarcelado- Manuel Contreras.
Es positivo, para el brillo y prestigio de la Institución, dar a conocer estos hechos y rectificar en la medida de lo posible lo ocurrido. Hay un importante precedente en la historia de la Sociedad de Escritores de Chile, cuando no otorgo el Premio Nacional de Literatura a Gabriela Mistral; pero tuvo el valor de rectificar y reconocer su error al otorgarle ese galardón al año siguiente... después de que ella recibiera el Nobel de Literatura.
Estoy publicando esta carta en mis blogs, a efectos de que otros chilenos y chilenas -si sienten las mismas dudas- les escriban solicitando aclarar esta oscura situacion.
Atentamente
Maximo Kinast Avilés
Corresponsal acreditado en Lima
http://MaximoKinast.blogia.com
http://ChileInsolito.blogia.com
http://Inverecundos.blogia.com
NOTA: He recibido esta auto respuesta auntomática:
Gracias por escribir a la Casa del Escritor
Responderemos a la brevedad.
SOCIEDAD DE ESCRITORES DE CHILE
Sede: Casa del Escritor
Almirante Simpson 7, Providencia, Santiago
Teléfono: (56-2) 6347834
Correo: sdeescritores@sech.cl
Visítenos en:
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Prensa y Gestión Cultural:
Ximena Troncoso
contactoconlacultura@yahoo.es
LA SOCIEDAD DE ESCRITORES DE CHILE RINDE HOMENAJE A UN EX AGENTE DE LA DINA

Por Martín Faunes Amigo
Hace un par de días, tras saber de la tertulia compartida por los directores de la Sociedad de Escritores de Chile con Cristián Labbé, alcalde de Providencia, realizada en la Casa del Escritor de Calle Simpson 7, donde a este alcalde le entregaron la orden al mérito "Oreste Plath", tomando en cuenta bizarras acciones de este ex agente de la DINA, como cuando reemplazó de una plaza de Providencia el busto del poeta Juan Guzmán Cruchaga (Premio Nacional 1962 y padre del ministro Juan Guzmán Tapia), por otro de la ex actriz y princesa de Mónaco Grace Kelly, o el rigor con que pretendió socavar la llamada “revolución pingüina” en los liceos de su comuna, me pareció pertinente dar a conocer lo que se dice de este ex coronel en páginas del web como www.memoriaviva.com, donde se citan párrafos del Informe Rettig y de la Comisión Valech, así como artículos de diversos diarios chilenos.
La pertinencia de esta nota me parece aún más sólida, conociendo que la citada tertulia se da en el contexto que el municipio de Providencia financiará varias obras en la Casa del Escritor, algo que resulta también bizarro para un alcalde que privilegia a una mala actriz ante un poeta de trayectoria.
Como socio de la SECH y participante habitual de muchas de las actividades que allí se realizan, sobre todo en aquellas ligadas a los derechos humanos (no participé en la tertulia para Labbé y no me enteré de ella), me interesa decir que la intención de mi nota es mostrar de la manera más objetiva que me ha sido posible lo que hay detrás de este alcalde-benefactor, para de este modo aportar a la polémica que la tertulia mencionada ha ido produciendo, sobre la cual, en forma directa e indirecta, he conocido opiniones de varios amigos míos que la justifican o denostan.
Agrego que de cualquier manera, sería importante conocer de manera más profunda la motivación y el contexto que llevó a los directivos de la SECH a invitar a este controvertido personaje y a, de alguna manera, llevarlo a un sitial parecido al de esos importantes escritores que han estado visitando la Casa del Escritor, hablo de personas de la talla de Alfonso Calderón o José Miguel Varas, y también de Stella Díaz Varín (homenaje póstumo a realizarse pronto).
Fraternalmente,
Martín Faunes Amigo,
Director Colectivo literario e histórico “Las historias que podemos contar”,
www.lashistoriasquepodemoscontar.cl
(*) Los subtítulos, así como los comentarios en cursiva, me pertenecen.
(**) Conozca al final de esta nota el poema de Guzmán Cruchaga, Premio Nacional 1962, “Doy por ganado”)
(***) En una de las fotos adjuntas aparecen Cristián Labbé alcalde de Providencia, junto a Poli Délano, destacado escritor, Victoria Peralte, Doctora en Educación y Marina Latorre, distinguida escritora, momentos después que recibieran la distinción Oreste Plath.
Cristián Labbé, ex boina negra del ejército, inmediatamente tras del golpe se puso a disposición de los aparatos represivos de la dictadura en Tejas Verdes y fue allí uno de los instructores de los nuevos agentes que estaban siendo reclutados para la DINA.
Posteriormente fue visto en los Centros de tortura conocidos como “La venda sexy”, Londres 38 (nótese que en Londres 38 estuvo detenido por ejemplo, Máximo Gedda Ortiz, poeta y periodista de Punto Final y Televisión Nacional de Chile, que permanece hasta hoy desaparecido), y Villa Grimaldi (desde Villa Grimaldi desaparecieron poetas, músicos y conocidos personajes vinculados a la cultura y el arte como Horacio Caravantes, y la recordada profesora Marta Ugarte), donde inspeccionaba con orgullo a sus ex alumnos y reforzaba a otros en algunas materias.
Cristián Labbé, pasó posteriormente a hacerse cargo de la seguridad de su superior, el ahora reo ex general Manuel Contreras. Durante 2003, en calidad de inculpado por los crímenes cometidos en contra de los prisioneros políticos en el campo de concentración de Tejas Verdes y en la localidad de Liquiñe, precordillera de Valdivia, el ministro Alejandro Solís interrogó a este ex boina negra, y por cosas no menores: Labbé fue instructor de la DINA cuando esta organización criminal, declarada así en varias resoluciones de los tribunales chilenos, se comenzó a formar con militares de elite y presos políticos que habían sido arrestados por carabineros de San Antonio y Melipilla.
Luego, desde 1974 hasta 1976, se concentraron aquí prisioneros venidos de otros puntos del país, especialmente de recintos de la DINA de Santiago. Desde este lugar desaparecieron decenas de detenidos. En ese entonces el jefe de zona en esa provincia era el coronel Manuel Contreras, quien se convirtió en el director de la DINA. El nombre de Labbé como instructor DINA en Tejas Verdes fue entregado a algunos jueces que instruyen causas de derechos humanos por algunos ex agentes, como fue el caso de Samuel Fuenzalida. Labbé fue instructor de los agentes que iban siendo seleccionados ya desde fines de 1973, en Tejas Verdes, allí se comenzaron a impartir las primeras instrucciones para violar los derechos humanos y la comisión de los múltiples delitos por parte de jefes y subordinados.
Por otra parte, Labbé fue también por aquel tiempo integrante de los boinas negras de la escuela de paracaidistas, destacamento que en los días posteriores al golpe, al mando del entonces teniente coronel Alejandro Medina Lois, participó en la represión contra los campesinos del Complejo Maderero Panguipulli en la precordillera de la X Región. Entre esos operativos, estas fuerzas, en conjunto con destacamentos de regimientos de Valdivia y civiles de la zona, detuvieron en octubre de 1973 a 15 campesinos de los fundos Trafún, Paimún y Carranco quienes fueron asesinados sobre el puente del río Toltén y sus cuerpos arrojados a las aguas. Hasta hoy estos campesinos se encuentran desaparecidos.
La pertenencia de Labbé a la DINA quedó al descubierto cuando en su edición del 15 de junio de 1999, el diario La Nación publicó documentos originales de la DINA de carácter “secreto”.
En uno de ellos, el oficio Nº 4380 del 2 de diciembre de 1974 firmado por Manuel Contreras, se pide pasaporte a la cancillería para “personal de DINA” que deberá salir del país en comisión de servicio, entre quienes se incluye a Labbé.
Reaccionando entonces a esta publicación, Labbé acusó a La Nación de “revanchista”, pero reconoció haber sido agente DINA. “Efectivamente, pertenecí a la DINA y fui el primer responsable de la seguridad del Presidente Augusto Pinochet”, dijo el actual alcalde y amenazó al intendente de la Región Metropolitana, Marcelo Trivelli, con una querella por injurias y calumnias porque la autoridad regional lo acusó de haber sido agente de la DINA y de haber sido parte de una dictadura que cometió crímenes de lesa humanidad; claro que en la práctica el escrito aún no arriba a los tribunales.
Cómo era el Tejas Verdes de Contreras y Labbé
Testimonios entregados por ex presos políticos señalan que en este recinto de detención se utilizó shocks eléctricos, vejaciones y violaciones como práctica diaria en los interrogatorios. Estas declaraciones también señalan que en muchas ocasiones se utilizó médicos y enfermeras para cuidar a los presos que quedaban en mal estado físico después de los interrogatorios, los cuales, tras recuperarse, eran trasladados a nuevas sesiones de torturas.
Hay testimonios entregados a la Comisión Valech que relatan que a este lugar, desde la cárcel, eran trasladados en camiones frigoríficos pertenecientes a una empresa pesquera. Iban siempre amarrados, con los ojos vendados o encapuchados y se los llevaba a una sala en la que permanecían desnudos, atados a una silla, o a un somier metálico.
Se les propinaban golpes, se les aplicaba electricidad, sufrían colgamientos, quemaduras, extracción de uñas, estiramiento del cuerpo con cuerdas, simulacros de fusilamiento, vejaciones y situaciones de violencia sexual. Como efecto inmediato sufrieron fracturas y pérdida de conciencia.
Consta en las denuncias que otra forma de humillación y castigo fue la reclusión en una pieza de madera de aproximadamente 5 metros cuadrados, sin ventanas, con fisuras en sus paredes, muy helada, donde permanecían hacinados con restricciones de alimentos, agua, abrigo, sueño y sin baños.
Adicionalmente se torturaba a los detenidos arrojándolos en unos contenedores, donde permanecían días incomunicados; otros eran llevados a los nichos, un pequeño espacio que inmovilizaba a la persona. Así consta en las declaraciones hechas ante la Comisión Valech.
Testimonios de ex prisioneros políticos del campo de concentración Tejas Verdes
"...estuve detenida en el campo de prisioneros de Tejas Verdes, venía con los ojos vendados desde Londres 38. No sabía qué lugar era, pero sentí que estaba cerca del mar y de eucaliptos... Me encerraron en una especie de mediagua, y al día siguiente comenzaron los interrogatorios... Nos trasladaban al casino de la escuela de suboficiales de Tejas Verdes en camiones frigoríficos, amarrados, vendados, con capuchas... me golpearon y aplicaron todas las formas de tormento: Golpes, corriente eléctrica, quemaduras con cera, cigarrillos; en un brazo aun tengo las marcas. Les dije que estaba embarazada, pero a ellos no les importó, al contrario. Me golpeaban con una fusta en el bajo vientre para que perdiera mi guagua. Al tercer o cuarto día, comenzaron a violarme... varias veces me violaron y aplicaron corriente en la parrilla eléctrica.”.
”Me hacían estar de pie toda la noche. Me tiraban agua. No podía dormir. No nos daban comida. Fueron meses espantosos, horribles... Cuando volví a la caseta, llegó Rebeca Espinoza [hoy detenida-desparecida]. Yo estaba en tan malas condiciones que pusieron una enfermera -también prisionera-, y le permitían que me atendiera. Me venían convulsiones musculares, producto de las sesiones de tortura... A los veinte días de ser torturada diariamente -me sacaban al sol para que las heridas cicatrizaran-, Rebeca Espinoza desapareció... la llevaron a la tortura y no volvió nunca más. Sé que desapareció porque los torturadores burlándose, cuando me venían convulsiones, me pasaron su chaleco para que me tapara...”
”En Tejas Verdes escuché las torturas de otras personas, gritos de hombres... Quien comandaba el campo de prisioneros era el general Manuel Contreras... recuerdo algunas caras de los soldados y torturadores... Fueron tres meses terribles. Las torturas, las primeras semanas, eran todos los días. Esto se fue después espaciando, pero no dejaron de ser... En el casino había pequeñas celdas... allí dejaban a los prisioneros”. De vuelta del campo de tortura, me llevaban en una frazada. La tomaban cuatro militares por las puntas. Íbamos en calidad de ovillos, en el medio de las frazadas... uno no era capaz de caminar”...
“Tengo la impresión que había unas 15 mujeres, pero por ahí pasaron muchas más... en el campo hubo unos 1.500 prisioneros. Recuerdo algunas caras y cómo estaban vestidos. Nos daban té en unas pailas y un pan. Cuando uno venía de la tortura no había comida ni agua... Los mismos milicos y torturadores nos decían que ’no tomáramos agua porque nos podía dar un paro cardíaco’... Recuerdo que se hablaba de que desde allí desaparecieron unos Tupamaros”.
“Normalmente nos interrogaban cuatro o cinco torturadores. Nos violaban, hacían simulacros de fusilamiento, aplicaban corriente. Después uno de ellos nos decía ’habla lo que te preguntan, no seai... yo te voy a ayudar’. Había una tortura física y otra psicológica. Yo no sé cuál es la que hace más daño. Pienso la peor es la tortura psicológica, porque todo lo físico se recupera. El daño psicológico es irreparable. Por eso nuestra sociedad está enferma y dañada...”
“Recuerdo que había también torturadores de civil. Uno de ellos me tomó y me puso en la parrilla. Tenía un acento extranjero, uruguayo o brasileño, puede ser. Sé que había extranjeros ahí, que estaban ’formando’ al resto de los torturadores, les explicaban cosas. A uno le parecía increíble. Aplicaban corriente y si te convulsionabas o te desmayabas, ellos decían: ’esto es lo que hay que hacer’, eran ’los instructores’... (¿Sería uno de esos instructores el coronel Labbé?)”
”Al final me hicieron firmar un papel que decía que no teníamos daños ni quejas. Yo tenía más de cinco meses de embarazo. Estaba en muy malas condiciones, mi bebé también, producto de la tortura física y psicológica. Me trasladaron a la correccional, donde perdí a mi guagua... Cuando llegué a Tejas Verdes tenía dos meses de embarazo".
[Presa politica, menor de edad, detenida en septiembre de 1973]: “...Me condujeron a una sala, sentí mucho olor a sangre [...] escuchaba individuos que hablaban bajo, uno de ellos me desató las manos y me ordenó que me desnudara, les dije que por favor no lo hicieran, pero luego en forma violenta me desvistieron dejándome sólo la capucha puesta, me pusieron en una especie de camilla amarrada de manos y pies con las piernas abiertas, sentí una luz muy potente que me quemaba la piel”
“Escuché que estos individuos se reían, luego un hombre comenzó a darme pequeños golpes con su pene sobre mi cuerpo, me preguntó de qué porte me gustaba, otro hombre escribía cosas sobre mi cuerpo con un lápiz de pasta. Luego vino el interrogatorio [...] en seguida ordenó que me pusieran corriente en los senos, vagina y rodillas [...]. Luego de las descargas pararon y cuando retomaron el interrogatorio, me dijeron que me habían conectado a la máquina de la verdad [...] por cada respuesta que daba sonaba un pito de esta máquina, por cuanto me decían que yo estaba mintiendo [...] el pito de ese aparato se transformó en un infierno [...] vinieron nuevamente los golpes y las descargas eléctricas.”
“Cuando casi estaba inconsciente me levantaron la capucha hasta la nariz, me pusieron un vaso en la boca haciéndome ingerir un líquido, no supe qué pasó conmigo hasta el día siguiente que me devolvieron al campo de prisioneros. En el campo fui recibida por un suboficial [...] que al verme comentó que si se diera vuelta la tortilla no querría que esto le pasara a su hija. Llamó a las enfermeras militares [...] yo sentía dolor en la vagina y en todo mi cuerpo [...] estaba muy deteriorada sin poder defecar...”
[Prisionera política, embarazada, detenida en 1974] “...Al momento de la detención me vendan los ojos [...] y me trasladada a [un recinto de la DINA]. Uno de los hombres pidió trato especial para mí porque estaba destinada a otro lugar. Ese trato fue golpes en los oídos, y aplicación de electricidad. Me llevaron a Tejas Verdes siempre encapuchada e incomunicada en una barraca [...] Para los interrogatorios éramos trasladados en un camión frigorífico, amarrados, encapuchados. Nos desnudaban y nos introducían en unas celdas a la espera. Las sesiones de tortura duraban alrededor de doce horas. Este procedimiento era a diario”
“Yo tenía tres meses de embarazo. Recibí golpes bajo el vientre, golpes con sacos mojados sobre las piernas, baldazos de agua estando amarrada a un poste, amarrada por horas con cuerdas que pasaban bajo mis piernas. Me hicieron simulacro de fusilamiento. Me arrancaron las uñas de los dedos chicos de los pies y quemaduras en el cuerpo. Escuchaba torturas de otros presos y me hacían escuchar un casete con la grabación de quejidos de niños y me decían que eran mis hijos. Me hacían comer excrementos. Producto de las torturas se me produjo un aborto espontáneo. Nunca recibí atención médica...”
(**) DOY POR GANADO
(Juan Guzmán Cruchaga)
Doy por ganado lo perdido
Y ya por recibido lo esperado
Y por vivido todo lo soñado
Y por soñado todo lo vivido
La más viva congoja eché al olvido
Del sueño más feliz no he despertado
Y agradezco la pena que me han dado
Que en flor de suavidad se ha convertido
La tristeza quemante del pasado
Tiene un color del sueño parecido
Al de la fuga del amor logrado.
Es porque el ansia y la inquietud se han ido
Al recordar que el cielo prometido
Comienza por la herida del costado.
P.D. No hay duda que el busto de Juan Guzmán Cruchaga merecía por pateadura estar en un lugar destacado de Providencia y mucho más, por cierto, que el de aquella princesa que era por lo demás pésima actriz.
EL INVERECUNDO PIRAÑA PIÑERA CAPTURADO POR LA JUSTICIA
EL INVERECUNDO PIRAÑA PIÑERA DEFRAUDA AL BANCO DE TALCA
LOS AMIGOS INVERECUNDOS DEL INVERECUNDO PIRAÑA PIÑERA
1- Carlos Alberto Delano.
2- Rodrigo Hinzpeter.
3- Ignacio Guerrero.
4- Jorge Errázuriz.
5- Pablo Piñera.
7- Jorge Cox.
8- Ignacio Cueto.
9- Gonzalo Mardones.
SR. PIÑERA, MI FAMILIA PUSO UN AMPARO POR MI PADRE DESAPARECIDO. NUNCA LO ACOGIERON. ¿PORQUÉ A USTED SÍ?
Por Manuel Guerrero Antequera
En junio 1976 secuestraron por primera vez a mi padre en plena vía pública. Un escuadrón de militares y civiles hoy conocido como el Comando Conjunto. Yo tenía seis años de edad. Lo balearon en el pecho y se lo llevaron en un auto, como a miles de chilenos más. Mi madre, embarazada, fue golpeada y arrojada al pavimento, gritando por ayuda. Apenas pudo, se incorporó y se dirigió directo a los Tribunales de Justicia, y se instaló frente a la oficina del Presidente de la Corte Suprema, corriendo el peligro que a ella misma la detuvieran. Demandó atención inmediata:
"Al Sr. Presidente de la Excma. Corte Suprema, Dr. José María Eyzaguirre. Verónica Antequera Vergara, egresada de Educación Básica, casada, con domicilio en Calle Nueva Nª10803, depto. 203, Paradero 24 de La Florida, carnet de identidad Nª5.897.429, al Sr. Presidente con todo respeto digo:
Que vengo en solicitar audiencia con el Sr. Presidente, a fin de exponerle la situación de mi esposo Manuel Leonidas Guerrero Ceballos, profesor de Educación Básica, 27 años, de mi mismo domicilio y que fuera detenido en la forma que paso a detallar.
Hoy 14 de junio, a las 10 de la mañana habíamos salido de nuestro hogar y caminábamos por una calle del sector que se llama María Elena. Al llegar a la intersección de dicha calle con Unión, nos alcanzó una Renoleta de color celeste, de la cual bajaron dos individuos jóvenes, que intentaron detener a mi esposo. Como él preguntara el motivo de la detención, comenzaron a golpearlo. Después hicieron un disparo.Ví que mi esposo se encogía y que lo empujaban al vehículo, el cual partió velozmente.
Abrigo la certeza moral de que esta detención sólo pudo provenir de los efectivos de Seguridad que obran bajo la sigla DINA (Dirección de Inteligencia Nacional). Evidentemente que no se ha respetado ninguna norma legal de ninguna especie.
Por muy reprobable que sea todo esto, lo que más me aflige en estos momentos es el paradero de mi esposo y la condición en que puede estar. Es por esto que deseo solicitar del Sr. Presidente que me escuche, a fin de poder proporcionar todos los antecedentes que fueran del caso, ya que como testigo presencial del hecho estoy en situación de hacerlo. Deseo además que el Sr. Presidente haga uso de las atribuciones que le confiere el art. 7 del Decreto Supremo 187 y se traslade al Campamento Cuatro Álamos y vea el modo de entrevistar al detenido y verificar que, a su respecto, se cumplen todas las garantías que establece la reglamentación vigente."
El Presidente de la Corte Suprema vio durante horas cómo esta mujer embarazada seguía sentada ante su oficina dispuesta a que se la llevaran a la fuerza si no la atendía. Y ya agotado de esta imagen la escuchó. Debe haberse impactado por el relato de la mujer pues decidió comunicarse en su presencia con el coronel Manuel Contreras para investigar si la DINA lo había detenido. Mi madre escuchó anhelante la conversación. El coronel Contreras respondió que su servicio no había detenido a nadie de las características de Manuel Guerrero.
Mi madre dejó estampado el recurso de amparo ante la Corte de Apelaciones de Santiago (rol Nª523-76), del 14 de junio de 1976. Éste, como era la costumbre de la época, fue rechazado. ¿Porqué a Usted, Sr. Piñera, se lo acogieron cuando fue acusado por fraude al Banco de Talca, y luego lo absolvieron?
El 18 del mismo mes -esto es, mientras mi padre era torturado en lo que hoy sabemos era el cuartel "La Firma" en Calle Dieciocho-, por oficio confidencial Nª2871, el Ministro del Interior, General Raúl Benavides Escobar, informó al tribunal: "En respuesta al oficio de la referencia, cumplo con informar a Vs. I. que la persona que a continuación se indica, no se encuentra detenida por orden de este Ministerio: Guerrero Ceballos, Manuel Leonidas".
Mientras nosotros continuábamos buscando frenéticamente a mi padre, en hospitales, centros de detención y la morgue, la Corte Suprema simplemente no se pronunciaba, pero mi madre no cejaba, a pesar que continuba cayendo gente detenida:
"I. Corte. Verónica Antequera Vergara, ya individualizada, en los autos de amparo a favor de mi esposo Manuel Leonidas Guerrero Ceballos, a USI. con todo respeto digo:Que en el escrito en que interpuse el recurso pedí se solicitara informe al Ministro del Interior, al Servicio Nacional de Detenidos SENDET, y al Ministro de Justicia. Han transcurrido ya prácticamente 10 días, sin que se haya hasta la fecha recibido respuesta alguna. Por tanto, ruego a USIA ordenar se reiteren los oficios mencionados. Otrosí:Ruego a USI tener presente que la placa del vehículo en que se movilizaban los aprehensores de mi esposo es JK 63."
¿Qué esparaba la Corte, si ya tenía respuesta? ¿Que pasara el tiempo suficiente para lograr quebrar a mi padre bajo tortura? ¿Sabía usted Sr. Piñera que estas cosas sucedían a diario en Chile? ¿Porqué recibió usted un trato distinto?
Mi padre fue torturado en el Hospital de Carabineros de Chile y luego trasladado al campo de prisioneros Cuatro Álamos -a cargo de la DINA, es decir, del Ministerio del Interior-, y luego a Tres Álamos. Recién el 25 de junio de 1976 la Sexta Sala de la Corte de Apelaciones, conformada por los Ministros Efrén Araya, MARCOS LIBEDINSKY -sí, el que no hasta hace mucho fuera Presidente de la Corte Suprema-, y el abogado integrante Alberto Novoa, dictó la siguiente sentencia: "Atendido el mérito de los antecedentes, y en especial lo informado por el Sr. Ministro del Interior, a fs.5, y visto además lo dispuesto en el artículo 306 del Código de Procedimiento Penal, se rechaza el recurso de amparo deducido a fs.1 de Manuel Leonidas Guerrero Ceballos".
De acuerdo a esta resolución, mi padre jamás había sido detenido, ni menos torturado, ¡pero resulta que el mismo 25 de junio ya fue reconocido como prisionero en Tres Álamos! ¿No le parece ofensivo Sr. Piñera que usted reinvidique que le acogieron su recurso de amparo, cuando a miles de nosotros nos lo rechazaban en el mismo período, y eso significaba la muerte para nuestros familiares?
Visitamos a mi padre el domingo 27 de junio e inmediatamente el lunes 28 mi madre volvió al Tribunal: "Excma. Corte. Verónica Antequera Vergara, ya individualizada, en los autos de amparo en favor de mi esposo Manuel Leonidas Guerrero Ceballos, a USE. con todo respeto digo: Que la I. Corte de Apelaciones de Santiago, con fecha 25 del presente mes de junio, rechazó el recurso de amparo interpuesto. Se basó para ello la I. Corte en un informe del Ministro del Interior, de fecha 18 de este mismo mes, donde se declaraba que el amparado no se encontraba detenido por orden de dicho Ministerio.
El fallo apelado y su antecedente -el informe del Ministerio- desconocen absolutamente la verdad de los hechos y constituyen una incalificable denegacion de justicia. La realidad es la siguiente: mi esposo fue detenido, como ya se dijo, el dia 14 del presente mes de junio, a las 10 de la mañana, en la interseccion de las calles Maria Elena y La Unión, que pertenecen al sector Paradero 24 de La Florida. En dicho lugar, fue baleado por los efectivos que tuvieron a su cargo la detencion.
La bala entro por el costado derecho, atravesó la zona de los pulmones y del corazon, en direccion a la axila izquierda, sin salida. Para mas detalles, la bala es de calibre 38. Posteriormente, la bala ha comenzado a descender hacia la tetilla izquierda.
Todo esto sucedia el dia lunes 14 de junio, en los precisos momentos en que la Organizaciones de Estados Americanos discutia en nuestra capital, el tema de los Derechos Humanos. Lo que al dia siguiente habria de provocar el entusiasta titular de las Ultimas Noticias: 'Y se hizo justicia'.
El hecho es que mi esposo, herido en la forma y circunstancias que ya he descrito, fue introducido a golpes en la Renoleta de los efectivos de seguridad y vendado con "scotch" en los ojos y en la boca. Fue colocado -dentro del coche- debajo de un asiento. Fue ademas golpeado y esposado.
Asi llevado, fue conducido a un lugar desconocido, donde comenzaron a desnudarlo y tenderlo en un catre de fierro, llamado "parrilla", donde se le aplico electricidad en todo el cuerpo. Al parecer, lo drogaron con "pentotal". Al mismo tiempo, menudeaban las amenazas, diciendole que "algo podria ocurrirle", y que "un accidente es siempre posible". Tampoco faltaban las amenazas para su esposa -embarazada de 5 meses- y para su pequeño hijo de 6 años.
Este tratamiento se prolongó toda la tarde del día lunes 14 de junio. No se le prodigó ninguna atencion medica durante estas largas horas; al contrario, continuaban los golpes y mi esposo seguia desagrandose.
En la noche de ese mismo dia lunes 14 fue llevado a un recinto hospitalario, que el desconoce. Se interno con otro nombre y a el se le dio orden de no hablar. En dicho recinto recibio atencion medica. Los facultativos llegaron a la conclusion de que no se podia extirpar la bala en aquellos momentos, sino que habia que esperar que el proyectil aflorara, para poder actuar en las debidas condiciones.
Se le tomaron además innumerables radiografías. Todo esto no significaba que el trato fuera el adecuado. En realidad, los malos tratamientos continuaron, aun en estas circunstancias. Le arrancaban la sonda que estaba conectada con el suero y cada vez que se le trasladaba de pieza, le cubrian la cara. Posiblemente, con objeto que no lo reconocieran ni se dieran cuenta del estado en que se encontraba. Ademas, seguian recordandole la posibilidad de un "accidente".
En este lugar hospitalario continuo hasta el viernes 18 del presente mes de junio. Ese dia -en la tarde- fue trasladado al Campamento "Cuatro Alamos". Era el mismo dia en que el Ministerio del Interior, informaba a la I. Corte de Apelaciones de que no se encontraba detenido y que el I. Tribunal habria de considerar como el argumento decisivo para denegar el recurso.
En el Campamento Cuatro Alamos permanecio incomunicado durante 7 dias. En esos dias fue el unico detenido, pero pudo recibir atencion medica.
El viernes 25 de junio, el mismo dia en que la I. Corte de Apelaciones denegaba el recurso de amparo, fue obligado a levantarse y se le condujo a Tres Alamos. En dicho campamento he podido visitarlo, como asimismo ha recibido la visita de sus padres y suegros. Lo extraordinario del caso, es que se le obliga despues de todo lo pasado, a hacer la vida normal de un detenido normal, como si nada hubiera acontencido.
Yo recibí aviso de que estaba detenido en Tres Alamos el día sábado 26 de junio a mediodia.
De los antecedentes expuestos, se deduce que no se ha cumplido ni con el menor asomo de legalidad.
El Decreto Ley 1009 es muy claro. En su artículo 1 declara que las fuerzas de seguridad estaran obligadas a comunicar la dentencion "dentro del plazo de 48 horas". No se necesita repetir los antecedentes ya dados, para reconocer que esta exigencia no ha sido cumplida. Igualmente, el ya mencionado art. 1 del mismo DL 1009 declara que la incomunicacion "no podra durar mas de 5 dias". Tambien se ha infringido esta disposicion.
El Decreto Supremo 187, de 28 d enero del presente año, dispone en su art. 3 todas las especificaciones que debe contener la orden de detencion. A nada de esto se ha dado cumplimiento en el caso de mi esposo.
Por tanto, ruego a USE. revocar el fallo de la I. Corte de Apelaciones y disponer la inmediata libertad de mi esposo Manuel Leonidas Guerrero Ceballos, ya segun informacion del propio Ministro del Interior, no existe orden de detencion en su contra. Procede tambien que el Excmo Tribunal disponga la visita de uno de sus miembros al ya mencionado campamento Tres Alamos, para verificar la exactitud de lo que aqui se afirma y comprobar el delicado estado de salud del amparado.
Ruego a USE, disponer se envien antecendentes del caso, a la Justicia del Crimen, para hacer efectivas las responsabilidades del art.1 del DL 1009, en orden a los apremios ilegitimos."
Mi padre continuaba prisionero en Tres Alamos, con la bala aun en su cuerpo, y recien el 30 de junio de 1976, la Corte Suprema solicitó a través del Oficio No. 20.082, "Para entrar a conocer del recurso oficiese al Sr. Ministro del Interior a fin de que informe si Manuel Leonidas Guerrero Ceballos se encuentra detenido en el Campamento de Tres Alamos, como se informa en el escrito de p.9 y 10, que en copia fostática se le remitirá. ".
Esta autoridad, RAUL BENAVIDES ESCOBAR, a la sazón Ministro del Interior, el mismo que antes habia oficiado que mi padre no estaba detenido, informo por oficio confidencial No. 3120, del 5 de julio de 1976, "En respuesta al oficio en referencia, cumplese informar a VS. ILTMA que por Decreto Exento de este Ministerio que se señala, dictado en uso de la facultad que me confiere el DL No. 228, en relacion con el articulo 72, No.17, de la Constitucion Politica del Estado, se dispuso la dentecion de la persona que a continuacion se indica, recluyendosele en el lugar que se menciona: Guerrero Ceballos, Manuel Leonidas; Se dispuso su arresto en el Campamento de Detenidos Cuatro Alamos, segun D.E. No. 2120, de 18 de junio de 1976. Actualmente se encuentra en el Campamento de Detenidos Tres Alamos, donde fue trasladado segun D.E. No. 2124, de fecha 23 de junio 1976".
Es decir, se reconocia lo que antes se negaba, sin embargo se informa de la detencion de mi padre el 18 de junio, en condiciones que ello habia ocurrido 4 dias antes. A raiz de tal informe nuevo del Ministro del Interior, el 12 de julio de 1976, la Corte Suprema pronunciandose sobre la apelacion, dicto la siguiente sentencia: "Con el merito del informe del Ministerio del Interior de fs.12, se confirma la resolucion apelada", por los ministros señores M. Eduardo Ortiz, Octavio Ramirez M., Marcos Aburto O., Estanislao Zuñiga C., y abogado integrante Julio Fabres.
En términos concretos Sr. Piñera, esta resolución implicó que los tribunales chilenos rechazaron el recurso de amparo interpuesto, a pesar de todos los antecedentes de ilegalidad y tortura dados a conocer. Por ello, mi madre insistió con un recurso de Reposición que presentó el 16 de julio de 1976:
"Vengo en interponer recurso de reposición en contra de la resolución de este Excmo. Tribunal, que declara sin lugar el Recurso de Amparo, confirmando así la resolución de la Iltma. Corte de Apelaciones. Lo grave de esta resolución es que confirma una resolución pronunciada considerando el informe del Sr. Ministro del Interior, de fs.5, que exponía que el amparado no se encontraba detenido por orden de ese Ministerio.
Sin embargo, en los autos del recurso se había expresado por esta Recurrente, la relación de hechos que dejaba claramente establecido que cónyuge había sido detenido ilegalmente en la calle, donde además fue baleado.
Muy curiosa resultaba entonces la información del Sr. Ministro del Interior, pero más que eso, sumamente grave, pues nos hizo temer en unos momentos que el detenido pudiera no aparecer quizás por cuanto tiempo.
Comprenderá cuán grave me parece entonces, el que el Excmo. Tribunal rechace el recurso de amparo, fundándose para ello en este informe, que además de no ser verídico como se pudo comprobar posteriormente, por un informe posterior del mismo Ministro, entraba el constatar una flagrante ilegalidad cual es la de detención sin orden alguna, como asi mismo, incomunicación más allá de los 5 días, establecidos por el DL 1009, y por último, las lesiones inferidas a causa de la herida de bala.
Lo expuesto, dado a conocer en detalle por esta recurrente, tanto a la Iltma. Corte, como a este Excmo. Tribunal, constituyen delitos tipificados y sancionados por nuestra legislacion, por lo que deberian ser investigados acusiosamente, mas aun si de por medio estuvo la vida d euna persona, la cual afortunadamente pudo salir airosa despues de ser sometida a un trato barbaro, cuestion tambien sancionada por nuestra legislacion.
No puede menos que dejarme perpleja, entonces, la resolucion de la Excma. Corte, si considera que ha tomado el minimo conocimiento de los hechos que motivaron el recurso de amparo, y su apelacion y, por otro lado, la respuesta del Sr. Ministro del Interior, de que no estaba detenido.
Si bien, en los momentos en que se vio esta causa, la Excma. Corte, puedo conocer el informe posterio del Sr. Ministro del Interior que da cuenta de 2 D.E. en contra del amparado, uno que establece su detencion de fecha 18 de junio de 1976, y otro que establece su traslado a Tres Alamos de fecha 23 de junio de 1976, tales informes solo dejan establecido dos hechos:
a) Ilegalidad de la detencion, pues los hechos se produjeron el 14 y no 18, y el que no haya habido D.E. en su contra significa ni mas ni menos, que fue detenido sin orden, y mantenido en otro lugar que no es oficial. Vuelve entonces a reiterarse una muy grave situacion, que esta Excma. Corte deberia considerar en su real y tragico significado, el que una persona pueda incluso perder la vida y no ser reconocida su detencion.
b) La falta de veracidad del segundo informe, también lo que se refiere al 2 D.E., pues si algun ministro de esta Excma. Corte, en su preocupacion por velar a favor de la legalidad vigente hubiera hablado con el detenido o se hubiera constituido en el Campamento de Tres Alamos, el dia 23, hubiera podido comprobar que no se encontraba alli tal como lo aseveraba el Sr. Ministro del Interior, en esa fecha.
Tomando en consideracion todo el conjunto de los antecedentes, y dejando de lado en principio todas las graves ilegalidades cometidas en contra del amparado por los servicios de seguridad del Ejecutivo, es posible determinar que si la Excma. Corte, hubiera decidido rechazar el Recurso de Amparo, no podia entrar a confirmar integramente la resolucion de la Iltma. Corte de Apelaciones, pues se habia basado ésta, en un informe incorrecto.
Por tanto, en consideracion a lo expuesto, solicito a esta Excma. Corte, tener por deducido el recurso de reposicion en contra de la resolucion de este Excmo. Tribunal del 12 de julio de 1976, que confirmaba integramente la resolucion de la Iltma. Corte de Apelaciones.
Primer otrosi, tal como se ha dado ha conocer, el detenido permanecio varios dias detenido e incomunicado sin orden de detencion. Ademas se cometio en contra de su persona el delito de lesiones. Todos estos hechos, constituyen delitos que se encuentran tipificados y sancionados por la legislacion vigente.
Habiendo de por medio valores tan importantes como la vida del detenido, estimo que tales hechos deben ser investigados, procediendose a sancionar a los responsables. Solicito en consecuencia a esta Excma. Corte, que remita los antecedentes al juzgado del crimen competente, a fin de que se instruya sumario por la comision de los delitos que se denuncian."
No obstante todo lo anterior, el 19 de julio de 1976, la Corte resolvió "A lo principal: no ha lugar a la reposición. Al otrosí: formalícese a quien corresponda la denuncia del caso".
En mi familia, siempre hemos creido en la justicia, jamás hemos cometido nada ilegal y somos los primeros defensores del Estado de Derecho. ¿Pero, porqué nos castigan de esta manera? No pueden decir que no sabían. Mi madre y padre arriesgaron sus vidas para que se hiciera justicia, para que los Tribunales actuaran. Por ello me causa perplejidad e indignación Sr. Piñera, que usted se ufane que la justicia funcionaba, y como prueba de su supuesta inocencia por fraude presente el hecho que los Tribunales le acogieron su recurso de amparo. ¡A la primera! Ha de ser usted muy especial.
El lunes 28 de junio 1976, mi padre fue examinado por los doctores Alfredo Montiglio Espinger, asesor sanitario del Servicio Nacional de Detenidos y el doctor Cesáreo Roa Muñoz, del Hospital de Carabineros. Ambos determinaron que debía ser trasladado al hospital de la FACH para extirpar el proyectil. A su regreso, se le notificó en Tres Alamos que estaba detenido en calidad de "activista comunista".
El 28 de julio de 1976, el presidente de la Corte Suprema, José María Eyzaguirre realizó su tradicional visita anual a las cárceles. Visitó también el campo de prisioneros políticos de Tres Alamos. Allí conoció personalmente al hombre por el cual había intervenido aparentemente sin resultado. Mi padre le relató en detalle la tortura, las referencias a José Weibel y Luis Maturana, el centro secreto de detención. Todo. Pidió incluso una investigación por el posible delito de homicidio frustrado y apremios ilegítimos.
Al día siguiente, el presidente de la Corte Suprema oficializó el inicio de la investigación con un relato detallado de mi padre. En él decía: "Por mi propia experiencia sé que hay lugares de tortura que no han sido declarados y que los desaparecidos de que se habla se encuentran en algunos de ellos."
El escrito con la firma de José María Eyzaguirre pasó a la Fiscalía Militar donde se dio inicio a la investigación. La Dirección de Inteligencia de Carabineros fue la primera en ser requerida para que informara de los hechos. Así respondieron:
"El 13 de junio, alrededor de las 11 horas, Manuel Guerrero Ceballos fue detenido por personal del Servicio de Inteligencia Naval. Se encontraba presente su cónyuge. Debido a un intento de resistencia del detenido, a uno de los aprehensores se le escapó un tiro de pistola que lo hirió en el costado derecho, rebotando una bala en las costillas y siguiendo una trayectoria se alojo finalmente en el costado izquierdo intercostal. El detenido fue internado de inmediato en el Hospital de Carabineros donde se le diagnosticaron lesiones leves, siendo dado de alta el 15 de junio y entregado de inmediato a la DINA."
El fiscal militar se constituyó en el Hospital de Carabineros para verificar la veracidad del relato de mi padre. Al revisar los libros de ingreso, encontró: "Pedro González Rocha, 27 años, herida a bala en el hemitórax derecho. Médico: Osvaldo Ureta Latorre".
El doctor Osvaldo Ureta Latorre, mayor de Carabineros, quien recibió a mi padre de manos del Comando Conjunto, declaró:
"Me encontraba de turno en el servicio de urgencia cuando aproximadamente a las 14 horas recibí una información telefónica desde la dirección del Hospital, mediante la cual se me informó que llegaría un herido a bala por sus propios medios. Se me ordenó además, tratar el caso en la forma más reservada posible, que no hiciera preguntas. Ignoro quién fue la persona que me dio la orden, pero pienso que fue personalmente el director del Hospital. No pregunté por tratarse de una orden. El hombre llegó acompañado de cinco civiles. Uno de ellos, que hacía de jefe, se me acercó y me informó que traía al paciente del cual había dado cuenta. Vi que un auxiliar le preguntaba al paciente su domicilio y como éste se mostrara reticente a darlo, le ordené al auxiliar no hacer más preguntas. El enfermo estaba pálido y quejumbroso. Le informé de todo esto al doctor Pazols, director del Hospital, a su domicilio, quien me pidió que lo tuviera informado. Mi decisión, en función de los exámenes que se le tomaron, fue dejarlo hospitalizado, lo que conversé después con el doctor Pazols en su oficina. Por orden del director fui a buscar a uno de los civiles que lo acompañaban y lo llevé a la oficina del director. Yo me retiré. Una vez que el director dio su autorización para que lo dejáramos hospitalizado, me manifestó que lo ubicáramos en una pieza lo más aislada posible."
Los recuerdos del doctor Osvaldo Pazols no fueron los mismos que los del doctor Ureta. El coronel Pazols negó haber dado instrucción alguna al doctor Ureta antes del ingreso de mi padre al hospital. Dijo que la primera información del asunto le fue comunicada por el doctor de turno, cuyo nombre no recordó, a su domicilio, aproximadamente a las 15:30 horas. Pazols declaró:
"El médico de turno me informó que el herido a bala era un detenido y que sus aprehensores lo habían llevado al hospital. Además, me manifestó que éstos le habían hecho saber que debía guardar reserva respecto del herido cuyo nombre nunca supe. El herido siguió en el hospital en observación por algunos días siendo custodiado por los propios aprehensores, los cuales se turnaban para tal efecto. El médico de turno condujo hasta mi oficina a uno de los aprehensores, el cual me manifestó que era de un servicio de inteligencia, identificándose con una tarjeta la cual lo acreditaba como tal. No me dijo de cuál servicio era.”
"Supe que el paciente era un detenido debido a que el médico de turno, creo que el doctor Ureta, así me lo informó. Pero yo no di orden alguna para que se lo recibiera. No se le hizo al paciente ficha médica por orden mía, debido al carácter reservado que me solicitó uno de sus aprehensores. Todos sus antecedentes clínicos fueron retirados por 'ellos'".
El fiscal decidió visitar la sección Traumatología, en el tercer piso, allí donde mi padre declaró haber sido atendido. El hecho fue ratificado por dos enfermeras, un practicante y un auxiliar del servicio, a pesar de que en los libros de la sección no existía constancia del ingreso ni del alta del paciente "González Rocha". Sin embargo, a pesar de que mi padre estaba engrillado, custodiado y en grave estado de salud, fue atendido por cinco facultativos, entre los que figuraba Winston Chinchón, quien sería más tarde ministro de Salud, quien reconoció haberlo visto.
Con todos esos antecedentes el fiscal militar volvió a solicitar información al jefe de la Dirección de Inteligencia de Carabineros, general Rubén Romero Gormaz, el que declaró por oficio:
"Esta Dirección de Inteligencia tiene información que el ciudadano Manuel Guerrero Ceballos fue detenido por el Servicio de Inteligencia Naval y que a consecuencia de su detención y por resistencia a sus aprehensores, resultó lesionado a bala, motivo por el cual se solicitó a este servicio la cooperación del Hospital de Carabineros, la que se prestó oportunamente. Posteriormente, y dentro del tercer día, es decir el 17 de junio de 1976, a petición del mismo SIN, el detenido fue puesto a disposición de la DINA, de conformidad con la Orden Secreta No. 35-F-330, del 22 de noviembre de 1975, de los Ministerios del Interior y de Defensa Nacional."
Aquí está la clave. El general Romero dio la verdadera razón por la cual entregó a mi padre: la existencia de una Orden Secreta No 35-F-330, de fecha 22 de noviembre de 1976 emanada de los Ministerios del Interior y Defensa, que dejó a la DINA como único servicio con facultades para detener, incomunicar y mantener recintos secretos de detención. Fue esa orden la que invocó el coronel Manuel Contreras para obtener la entrega de mi padre. Fue esa orden secreta la que provocó la evacuación del campo de prisioneros en la Base Aérea de Colina.
El oficio también señaló los cargos que se le hicieron a mi padre para ordenar su detención: "Extremista perteneciente al PC. Secretario general de las Juventudes Cornunistas. Registra viajes a Rusia y a la República Democrática Alemana, a cursos de adoctrinamiento político. Es responsable de la acción panfletaria del PC, la que dirigía desde la clandestinidad."
No hay ni una sola mención a la existencia de armas. Mi padre nunca las tuvo.
La investigación llevada a cabo por la Fiscalía Militar logró la identificación de uno de los hombres que participó en el traslado de mi padre: era un oficial de Carabineros cuya Tipcar tenía el número 1644. Esa Tipcar pertenecía al teniente Manuel Agustín Muñoz Gamboa, el mismo que participaría en el asesinato de mi padre en 1985, el "Lolo Muñoz".
En ese momento la Fiscalía Naval de Valparaíso pidió el traslado de la investigación por ser su Servicio de Inteligencia el responsable de la detención de mi padre. La petición fue acogida.
Por ello, el 7 de noviembre de 1976 mi padre fue trasladado del Campamento Tres Álamos a un lugar desconocido. Vivió nuevamente la detención desaparición forzada. Ese mismo día el Ministerio del Interior le había concedido la libertad a papá junto a otros 129 prisioneros. Teníamos la lista deliberados, lo fuimos a buscar a Tres Álamos pero ya no estaba, nadie sabía donde se lo habían llevado. Ésta fue su segunda detención desaparición, esta vez por haber contado la verdad de lo que le habían hecho.
Nuevamente lo buscamos por todas partes. Ahora ya éramos tres, pues el primero de octubre de 1976, mientras papá continuaba prisionero, había nacido mi hermana América, quien hasta el día de hoy no soporta los fuegos artificiales, pues desde el vientre de mi madre oyó el balazo cuando detuvieron a mi padre el 14 de junio de 1976. Ese 1 de octubre de 1976, un militar de guardia le avisó a mi padre: "Eres padre de nuevo huevón, fue niña".
Tras exasperantes días de búsqueda, una llamada anónima nos alertò que mi padre podía estar en el Campo de Prisioneros de Puchuncaví, cerca de Valparaíso.
Viajamos para allá mientras veíamos venir los autobuses atiborreados de ex presos politicos que habían sido liberados. Cuando llegamos, en el Campo de Prisioneros no quedaba nadie, solo los guardias. Nos paramos frente al portón y vimos salir raudamente a un jeep con oficiales de la marina. En la desesperación mi madre, con América de un mes en brazos, y conmigo de seis años de la mano, junto a mi abuela materna, nos paró en medio del camino que debía hacer el jeep. "No nos iremos sin tu padre, sino mejor nos morimos todos", dijo. El jeep frenó a gran velocidad frente a esta familia desesperanzada; corrimos a la parte trasera del vehículo, y como milagro, ahí estaba mi padre, demacrado, custodiado por marinos armados.
Nos subieron a todos al vehículo, y nos llevaron detenidos al Fuerte Silva Palma en Valparaiso. Lo habíamos encontrado, estábamos juntos otra vez, pero no sabíamos qué ocurriría con todos nosotros.
Mientras, el dueño de la Tipcar No 1644, fue llamado a declarar ante el juez naval que siguió con la investigación que se había originado a raíz de las denuncias que le hiciera mi padre al Presidente de la Corte Suprema. El "Lolo Muñoz" dió como domicilio la calle Dieciocho No. 229, que es el lugar de "LaFirma" donde tuvieron a papá el 76 y luego el 85, y expresó:
"Un día que no recuerdo, en cumplimiento de instrucciones de mi general Rubén Romero, recibí de parte de funcionarios de Inteligencia Naval, al detenido Manuel Guerrero Ceballos, con el fin de trasladarlo al Hospital de Carabineros, en atención a que se encontraba lesionado. Allí se le mantuvo como tres días, con la respectiva vigilancia, hasta que recibí una orden de mi general, en el sentido de que debía trasladarlo al campamento de detenidos "Tres Alamos", y entregarlo al personal de la DINA."
Allí terminó la investigación. El informe final firmado por el vicealmirante Jorge Paredes Wetzer, juez naval, y el capitán de fragata Enrique Campusano Palacios, auditor naval, dice: "Se sobresee temporalmente la presente causa por no haber indicios suficientes para acusar a determinada persona como autor, cómplice o encubridor de los hechos investigados". Es decir, ni los tribunales civiles ni la justicia militar consideraron que la detención y tortura que vivió mi padre tenía responsables. Hasta el día de hoy nadie cumple condena por lo que le sucedió.
En el despacho del presidente de la Corte Suprema José María Eyzaguirre quedó, sin embargo, la declaración jurada de papá en la que dice: "Mis aprehensores, durante el interrogatorio con torturas, señalaron haber detenido y tener en su poder a Luis Emilio Maturana González, joven profesor, detenido y desaparecido desde el 8 de junio de 1976, en Santiago". El esfuerzo que hizo papá para intentar rescatar con vida a Luis Maturana fue inútil. En el cuartel "La Firma", Maturana, junto a René Orellana, fueron torturados sin límite, hasta la muerte, sin que nadie de los informados intentara impedirlo. Tampoco lo impidieron los Tribunales de Justicia, a pesar de los recuersos de amparo que habían presentado sus familiares.
A nosotros, mi madre, abuela materna y mi hermana América, luego de pasar dos días y una noche en un calabozo del Fuerte Silva Palma, siendo víctimas de prisión política y tortura, nos dejaron en libertad. Con mi hermana somos 2 de los ciento y tantos niños que aparecen como víctimas de prisión política y tortura en el Informe Valech. Yo tenía seis años y mi hermana un mes. ¿Qué le parece esto Sr. Piñera? ¿Porqué para usted los tribunales sí actuaban en dictadura y para nosotros no?
A mi padre lo "soltaron" recién el día 19 de noviembre, en condiciones que él era el acusador de vejámenes e ilegalidades. Días más tarde, luego que mi padre, ya libre, presentó su denuncia en todas las instancias que pudo, salimos al exilio rumbo a Suecia y Hungría.
Estuvimos allá hasta el año 1982, que es cuando regresamos, con la esperanza de mi padre que podría aportar a la lucha del pueblo chileno para recuperar la democracia. En el exilio mis padres se separaron, sin embargo siempre nos mantuvimos muy apegados. En Budapest, mi padre conoció a su nueva compeñera, Owana Madera, con quien haría frente como pareja a la nueva realidad que se avecinaba a su regreso a Chile. Nuevamente de persecuación y muerte por pensar distinto.
A pesar de todo lo vivido, me siento orgulloso de tener una familia a partir de cuya entrega y sacrificio se pudo recuperar la democracia. Por muy imperfecta que sea, la recuperamos. Y hay que profundizarla, reconquistarla para las mayorías. Pero el precio que pagamos fue alto, muy alto. En nuestro caso el degollamiento de mi padre en 1985.
También presentamos recursos de protección y de amparo en el secuestro del que fue nuevamente víctima en la vía pública en marzo de aquel fatídico año. Ninguno de tales recursos fueron acogidos. ¿Porqué a usted sí, Sr. Piñera?
La absolución de usted por parte de la Corte Suprema no demuestra que los Tribunales de Justicia hayan funcionado. Más bien todo lo contrario. Sólo demuestran que usted era un hombre de confianza del régimen de terror de la dictadura, en ningún caso comprueba su inocencia.
A otro perro con ese hueso Sr. Piñera. Usted no califica éticamente para ser Presidente de nuestro país. Ni siquiera como candidato de la derecha que bien haría en mirar la verdad del pasado reciente, reconocerla y cambiar. Usted está sucio Sr. Piñera. No nos venda más eufemismos que nos ofenden en nuestra dignidad.
Sin otro particular, le saluda
Manuel Guerrero Antequera
Hijo de un Ejecutado Político
Concejal por Ñuñoa
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"Por una comuna que nos integre a todos,
por una cultura que irradie sus tesoros".
Manuel Guerrero Antequera
Sociólogo / Concejal x Ñuñoa
http://manuelguerrero.blogspot.com
celu: 8-2092837
EL INVERECUNDO PIRAÑA PIÑERA PRÓFUGO DE LA JUSTICIA
PIÑERA PRÓFUGO DE LA JUSTICIA
Los documentos, cuyos facsímiles reproduce El Siglo, reseñan una reunión del ministro consejero para asuntos latinoamericanos de la embajada estadounidense en Chile, George Jones, con el padre de Piñera y su primo hermano, Herman Chadwick Piñera, para sacarlo del país.
Otro documento señala que, a petición del entonces embajador estadounidense, James Theberge, la CIA se hizo cargo de una operación de 'neutralización' que se tradujo en la salida protegida del país de Piñera, vía aérea por Buenos Aires, con destino a México, en donde permaneció bajo la protección de Fernando Quijano.
El semanario sostiene que Quijano, de nacionalidad mexicana, aparece vinculado no sólo a organizaciones de ultraderecha, sino también a redes neofascistas, tales como la Junta Internacional de Comités Laborales, el Movimiento de Solidaridad Iberoamericana (MSIA) y la Unión Nacional Sinarquista".
Adjunto nota de Marcela Elizabeth.
http://www.facebook.com/home.php#/note.php?note_id=107312404173&id=1256946298&ref=mf
Complementando la nota de Marcela, adjunto gracias a la colaboración de mi amiga Flavia las siguientes imágenes que revelan cómo se pilla la cola Piñera, con lás imágenes escaneadas de los detectives.
Den clic a las imágenes para ampliarlas.
Ministro en Visita. Luis Correa Bulo
Orden de Aprehensión a Sebastián Piñera Echenique con fecha 27 de agosto de 1982.
2º Juzgado del Crimen de Santiago.
Ministro en Visita. Luis Correa Bulo
Orden de Aprehensión a Sebastián Piñera Echenique con fecha 27 de agosto de 1982.
Fuente: http://www.facebook.com/s.php?q=ivan+seisdedos&n=-1&k=400000000010&sf=r&init=srp#/note.php?note_id=111741406265&id=1076838448&ref=nf
ENTRE INVERECUNDOS NO HAY CORNADAS
AMIGOS PARA SIEMPRE
EL ASESINO DE SU PAPÁ
Y EL HIJO TONTO DE
EDUARDO FREI MONTALVA
CON UN MOMIO DESCONOCIDO
LOS CANDIDATOS PRESIDENCIALES SON INVERECUNDOS
CANDIDATOS RINDEN PLEITESÍA AL GOLPISTA AGUSTÍN EDWARDS EASTMAN
Manuel Cabieses Donoso
Editorial de”Punto Final”
Edición Nº 689, 10 De Julio, 2009
Los candidatos presidenciales dieron examen ante el consejo consultivo de la Fundación Paz Ciudadana que preside Agustín Edwards Eastman.
Nada les obligaba a entregar en ese lugar sus propuestas en materia de seguridad pública. Pero lo hicieron -y a juzgar por sus sonrisas- con muchísimo agrado. Tal como hacen los empleados de Edwards en los aniversarios de El Mercurio, a los que suele asistir el presidente de la República de turno y/o sus ministros.
Este 1º de julio, en el exquisito local de CasaPiedra, ante 200 invitados que degustaron croissants, frutas y café, un lamentable espectáculo tuvo protagonistas de alto calado político. Eran los candidatos presidenciales Eduardo Frei Ruiz-Tagle, Adolfo Zaldívar, Jorge Arrate, Marco Enríquez-Ominami y Alejandro Navarro.
Sebastián Piñera envió desde Europa sus proyectos, coincidentes -¡era que no!- con los de Paz Ciudadana. Todo fue manejado patriarcalmente por Agustín Edwards, gestor del golpe de Estado de 1973, y cuyos oscuros antecedentes en materia de ética, moralidad comercial y conocimientos sobre delincuencia, son vergonzantes.
Los candidatos se comportaron como dóciles carneros en el ara de sacrificios de El Mercurio. La mesa del rastrerismo político la presidía el orejero de Nixon y Kissinger, el malnacido que vendió a su patria en Washington, el progenitor del golpe militar de 1973, o sea Edwards, que se abanicó con unos candidatos presidenciales de pacotilla.
¿Por qué los candidatos acudieron sumisos al llamado de Edwards y su Fundación Paz Ciudadana?
¿Por qué ninguno de los candidatos de Izquierda -Jorge Arrate y Alejandro Navarro- ni tampoco Marco Enríquez-Ominami, tan díscolo cuando no desafía al verdadero poder, se atrevieron a denunciar la farsa, ni pusieron en evidencia el papel que juega Paz Ciudadana en proporcionar fundamento ideológico a la derecha y los poderes fácticos en materia de seguridad y delincuencia?
Esta Fundación fue creada por Agustín Edwards en 1992, poco después del comienzo de la “transición a la democracia”. En Paz Ciudadana convergen malandrines de toda calaña, corsarios de los negocios, parlamentarios amamantados desde su más tierna infancia por millonarias cajas electorales, lobbystas sin fronteras, rábulas de las transnacionales, publicistas y magos del marketing, arrenquines prostibularios de los servicios de seguridad y otros especimenes parecidos.
En su directorio cohabitan Agustín Edwards con Sergio Bitar, ministro de Obras Públicas y alto dirigente -y mecenas- del PPD; Bernardo Matte, cabeza de uno de los grupos económicos más poderosos de Chile, con la senadora Soledad Alvear, ex presidenta de la DC, y cuyo marido -Gutenberg Martínez- se especializa en “vacunar” donantes para las campañas del PDC; Paola Luksic, del grupo económico que manejan Andrónico, Guillermo (miembro del consejo consultivo de Paz Ciudadana) y Jean Paúl Luksic, padrinos de todos los partidos de la Concertación y de la Alianza, sostenedores de parlamentarios que reciben dádivas en efectivo y en maletines a prueba de investigaciones bancarias; el senador UDI, Jaime Orpis; Edmundo Pérez Yoma, empresario y ministro del Interior; Eugenio Tironi, lobbysta de las peores causas, hasta hace poco escudero de una de las cadenas de farmacias que se coludieron para apuñalar la salud de cientos de miles de chilenos.
En Paz Ciudadana se hermanan la ministra de Educación, Mónica Jiménez, consejera de confianza de la Iglesia Católica, el ex pobretón Enrique Correa, hoy millonario lobbysta y remero de piraguas de derecha, centro e izquierda; y el no menos afortunado empresario Oscar Guillermo Garretón, socialista hoy, mapucista ayer, caradura siempre.
Paz Ciudadana es hoy otro negocio de Edwards, como los caballos, los botes a vela o la cadena de periódicos que le permiten modelar corrientes de opinión... y acumular influencia que abre las puertas a nuevos negocios.
Su Fundación recibe financiamiento de Farmacias Ahumada, Enersis, Lan, de las principales cadenas de retail, D&S y Cencosud, etc.
Paz Ciudadana, desde sus comienzos, ha agitado la bandera del miedo, del temor a la delincuencia, de la inseguridad de las personas. Son fenómenos reales pero que amplifica y manipula. Convirtió la seguridad en un factor ligado a la mano dura, añoranza soterrada del pinochetismo. Y, luego, en una pesadilla que esconde los reales problemas que originan la delincuencia: la miseria, la explotación y la discriminación. Si el enemigo interno para la dictadura militar y El Mercurio eran el comunismo y la Izquierda, desde hace diecisiete años es el muchacho(a) que no encuentra trabajo ni puede estudiar, el poblador, la gente pobre.
El remedio es el mismo: la represión, nuevas cárceles concesionadas, la seguridad privada (que mueve cientos de millones de dólares), el aumento interminable de las dotaciones policiales, en fin, todo aquello que contribuye a fortalecer la plataforma instrumental del fascismo.
Los gobiernos de la Concertación no se han atrevido -quizás ni siquiera lo han pensado- a quitarle legitimidad a Paz Ciudadana, porque esa Fundación es El Mercurio y sus 24 periódicos.
El temor reverencial que inspira ha hecho de Edwards un monstruo de la impunidad. En esto le ha sido útil Paz Ciudadana, que ampara con su silencio los delitos de cuello y corbata, las estafas bursátiles por miles de millones de pesos, las maniobras empresariales que destruyen el medioambiente o que causan la muerte al modificar las fórmulas de medicamentos para rebajar costos, y otros delitos millonarios que son el pan de cada día de los muchísimos Edwards que ha prohijado el neoliberalismo en nuestro país.
Nada de esto era novedad para los candidatos presidenciales de Izquierda, Jorge Arrate y Alejandro Navarro, cuando aceptaron manosearse con Edwards, el asesino intelectual de Allende y de miles de chilenos.
Prefirieron callar para ganar indulgencias con El Mercurio. Con mayor razón procedió así Enríquez-Ominami, que encuentra amplia y cotidiana cobertura en la cadena mercurial. No obstante que él se declara transversal y pragmático, no tiene impedimentos ideológicos ni políticos para compartir desayuno y sobajeos con Edwards, el golpista.
Los otros candidatos -Frei, Zaldívar y Piñera- siempre han seguido las aguas de Paz Ciudadana y pertenecen a la tropilla corralera de El Mercurio en la política nacional.
Arrate y Navarro, en cambio, pudieron negarse a asistir a CasaPiedra. O mejor, pudieron desenmascarar allí la turbia naturaleza de Paz Ciudadana y la catadura de Agustín Edwards. Sin embargo, aceptaron el besamanos… a cambio de una pizca de publicidad mercurial. En este caso, el oportunismo indigna.
La sumisión es cobardía; el acomodo es una vergüenza.
Y hay que decirlo.
XENTILEZA DO COSAL A CORUÑA








