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EL MEJOR AMIGO DE LA CNI

 

Domingo 4 de noviembre de 2007

Por Luis Narváez y Javier Rebolledo /

La Nación Domingo

 

Los desconocidos vínculos


de Edgardo Bathich con la dictadura

 

Con el traficante de armas Monzer Al Kassar al borde de ser extraditado desde España a EEUU, vuelven las sospechas de sus relaciones con Chile. Nuevos antecedentes ligan a Bathich, estrecho colaborador del traficante sirio, con la CNI durante la dictadura. Amigo de los Pinochet, de Álvaro Corbalán y de la cúpula del organismo represivo, habría colaborado en algunos operativos.

 

E 26 de octubre pasado, la justicia española aprobó la extradición a Estados Unidos del megatraficante de armas y drogas sirio Monzer Al Kassar, detenido el 9 de junio pasado en su mansión (el Palacio de Mifadil) de Marbella. El operativo se llevó a cabo en respuesta a una orden de captura internacional emitida por las autoridades norteamericanas luego de que la DEA, agencia estadounidense de lucha contra el narcotráfico, lo hiciera caer en una trampa: agentes encubiertos de la repartición antidrogas fingieron ser intermediarios para una venta de armamento a las FARC, la guerrilla colombiana. El precio estipulado para las armas despertó el apetito del sirio, quien no sólo aceptó el trato, sino que además habría ofrecido mil hombres para combatir a los norteamericanos en Colombia. Al Kassar delegó amplias atribuciones para la operación a su secretario personal, el chileno Luis Felipe Moreno Godoy. Por este caso, Moreno fue detenido el mismo día que el árabe, junto al palestino Tarek Mousa Al Ghazi, en Rumania. El 17 de octubre, ambos fueron extraditados a EEUU luego de que el país centroeuropeo accediera a la petición de la Fiscalía de Nueva York.

 

¿Cómo llegó un chileno a ser el segundo hombre de un traficante de la talla de Al Kassar? Según información a la que accedió LND, fue Edgardo Bathich el otrora empresario de la chatarra y rey de la noche bohemia santiaguina , de ascendencia siria, quien los presentó: Moreno, según un ex oficial de la Central Nacional de Informaciones (CNI) que conversó con LND, fue uno de sus hombres de confianza que trabajó con él en Chile en los años ochenta.

 

Actualmente, con un perfil más bien bajo, Bathich vive de la rentas de sus propiedades, en Santiago y regiones, y de algunos negocios como una agencia de modelos, que hace poco traspasó a uno de sus colaboradores.

 

Si hay algo que siempre ha caracterizado a este hombre es su fastuoso estilo de vida. Las tranquilas aguas del lago Rapel, en la VI Región, bañan los casi 400 metros de costa donde se encuentra la mansión que Edgardo Bathich mantiene en ese balneario lacustre: en la ladera de una pequeña loma se ve una enorme construcción moderna, rodeada de palmas, árboles exóticos y verdes jardines. Una antena de telecomunicaciones se levanta sobre la cima de la colina, con una luz roja destellante que alerta de la altura de la torre.

 

Abajo, al borde de un largo muelle, se divisan un helipuerto, una gran antena parabólica, cámaras de seguridad y perros rottweiler. Pero eso no es todo.

 

Guardias privados, parapetados en distintos lugares de la construcción, intentan con un intimidador haz de luz, similar al de una mira láser ahuyentar a los curiosos que fotografían la mansión.

 

La propiedad comenzó a ser construida a principios de 1990, cuando el lugar era sólo un pedazo de tierra árida.

 

Por esos mismos meses, terrenos aledaños a los de Bathich fueron, según vecinos del sector, adquiridos por el hijo menor del dictador Augusto Pinochet, Marco Antonio, y otro por el colombiano Jesús Ochoa Galvís.

 

DE YABRUD A LA CISTERNA

 

Bathich conoce muy bien a Monzer Al Kassar, tan bien como para haberle recomendado a Luis Felipe Moreno. Aunque Edgardo dice que conoció a Monzer a principios de los noventa, ambas familias provienen de la misma localidad siria, Yabrud, ubicada a unos 50 kilómetros al norte de Damasco. Es probable que el primer contacto entre los Bathich y los Al Kassar date de principios de los años ochenta, cuando el chileno y su padre, que emigró a nuestro país en los años treinta y se asentó en San Vicente de Tagua Tagua, viajaron a esa ciudad del Medio Oriente para estrechar vínculos con sus familiares. Un primo hermano de Bathich es casado con una hermana de Monzer Al Kassar. Según las últimas declaraciones de Bathich a la justicia (en el marco de una querella que interpuso en contra del ex director de la DINA Manuel Contreras), ambos están unidos sólo por una gran amistad. En una pura ocasión habrían realizado un negocio juntos: la administración de un puerto en el Libano.

 

Sin embargo, los nexos parecieran ser mucho más profundos. En 1992, los dos fueron detenidos en el aeropuerto madrileño de Barajas por orden del juez español Baltasar Garzón. Habían recién aterrizado en el jet privado de Al Kassar, después de haber realizado juntos un viaje a Polonia y al Medio Oriente. Tres días más tarde, Bathich quedó en libertad por falta de méritos. Al Kassar fue, en cambio, procesado por financiar actos terroristas (el secuestro del barco "Achille Lauro" en 1985), caso que se sobreseyó años más tarde.

 

Tras fugarse de Chile a fines de 1992, Bathich se instaló a vivir en el Palacio Mifadil, propiedad de Al Kassar, en Marbella. Durante todo ese período viajó en el jet privado del sirio por Europa, realizando negocios y compartiendo la vida de lujo del poderosísimo traficante, aun cuando éste permanecía todavía encarcelado.

 

EL BLITZ DEL SII

 

Bathich salió de Chile cuando estalló el caso de Focus Chile Motores, una empresa ubicada en Américo Vespucio 01313, en La Cisterna dedicada a la importación de motores diésel usados para camiones y micros. La investigación del SII (en ese tiempo no existía en Chile una ley que penalizara el lavado de dinero), que terminó descubriendo un fraude al fisco por más de 600 millones de pesos, se inició en 1991 porque la policía chilena sospechaba que una buena parte de la droga de los carteles de Medellín y Juárez ingresaba al territorio nacional a través de esa empresa. De este modo, nuestro país era supuestamente utilizado como puerto de tránsito para el mercado europeo. En ese tiempo, las sospechas recaían sobre Al Kassar, quien figuraba como el más probable financista de la empresa importadora de motores usados que tuvo su origen en Panamá en 1986 y que fue constituida y más tarde presidida por el abogado del estudio Eluchans & Cía. Héctor Novoa Vásquez, hermano del senador UDI Jovino Novoa y amigo de Marco Antonio Pinochet y Bathich.

 

El botón de alarma saltó con la llegada a Chile de Jesús Ochoa, quien se instaló a partir de 1990 en las oficinas de Focus Motores, como uno de sus directores, junto a Bathich, Novoa y otros. Ochoa, según información que manejaba la Policía de Investigaciones, estaba presuntamente ligado al cartel de Medellín.

 

Propietarios vecinos del lago Rapel fueron testigos de las reuniones sociales que este grupo organizaba en un resort ubicado en el sector Punta Verde, donde actualmente hay un club y hotel militar.

 

Los hijos de Pinochet concurrieron asiduamente a la empresa de Bathich en los ochenta. Marco Antonio era dueño de una empresa que importaba lanchas que se vendían en el local de Américo Vespucio 01313 de La Cisterna. Augusto Pinochet Hiriart, en tanto, poseía una fábrica de repuestos que colindaba con la empresa de Bathich.

 

Si bien el hijo mayor del fallecido general ha declarado que sólo compró en algunas oportunidades repuestos, Bathich mantiene lo contrario: "Solamente tuve relaciones comerciales con Augusto Pinochet Hiriart, a quien le compré unas cajas o carcasas para motores marinos". Por otra parte, el propio Augusto reconoció a la agencia española Europa Press, en 2000, que su hermano Marco Antonio mantuvo negocios con Bathich.

 

El ex agente de la CNI corroboró a LND que la empresa de Bathich era asiduamente visitada por los hermanos Pinochet, junto a los principales cabecillas del organismo represivo.

 

Hasta el escándalo de Focus Chile Motores, ampliamente difundido por los medios nacionales a inicios de 1993, Bathich no había tenido problemas con la justicia. Por el contrario, sus pasados vínculos con los círculos de poder militar del país lo transformaron en un intocable. Durante la década de los ochenta fue un personaje archiconocido en los ambientes nocturnos y del pequeño jet set farandulero que se formó bajo el alero de la dictadura y de la familia Pinochet. El hijo menor del dictador, Marco Antonio, reconoció en una declaración ante el Ministerio Público que en esos años fue amigo de Bathich.

 

Pero pese a varias investigaciones por tráfico de drogas y armas realizadas en los últimos 15 años, Edgardo nunca ha sido procesado.

 

Donde sí han aflorado algunos antecedentes es respecto a su presunta participación en la represión política durante la dictadura.

 

AGENTE EN LA SOMBRAS

 

Entre septiembre y noviembre de 1987, la CNI desplegaba todos sus esfuerzos por encontrar al gerente de Famae, el coronel Carlos Carreño Barrera. El oficial había sido secuestrado por un comando del Frente Patriótico Manuel Rodríguez.

 

Los allanamientos abundaron en todo Santiago y se extendieron a varias otras ciudades. El jefe operativo del organismo, Álvaro Corbalán, dirigía personalmente las acciones, ya que el asunto se había transformado en prioridad máxima: el propio Ejército, a través de Famae, estaba involucrado en una operación de tráfico de armas a Irán.

 

La fuente de la disuelta CNI contó a LND que varios de los desplazamientos de Corbalán fueron realizados por aire, en un helicóptero propiedad de Edgardo Bathich, pilotado por él mismo.

 

El jefe de la CNI y el empresario mantenían una antigua amistad. Ésta se hizo pública en los emblemáticos lugares de diversión santiaguinos de la dictadura, como el restaurante Rodizzio (propiedad de Aurelio Sichel), el bar Oliver, la discoteque Gente (de Luis Undurraga Finley, socio de Marco Antonio Pinochet) y el pub Confetti (de la cantante y ahora opinóloga Patricia Maldonado).

 

La fuente consultada de la desaparecida CNI relató que ambos fueron presentados por Aquiles González Cortés, en ese entonces capitán de Ejército y jefe de la Brigada Azul, a cargo de reprimir al MIR.

 

"Bathich estaba atento a todas las actividades de la central [CNI], especialmente a las del cuartel Borgoño, al mando de Corbalán. Era amigo de él y de Aquiles González y de casi todos los funcionarios que servían en Borgoño. Se ganó la confianza de Corbalán y de Marco Antonio Pinochet", relató el ex agente.

 

Uno de los episodios en que habría puesto uno de sus helicópteros a disposición de Corbalán fue durante un operativo en que se realizaron algunas detenciones en Concepción, en el sector denominado Vega Monumental.

 

Según relata el informante, el empresario "era fanático de las armas y muchas veces hubo allanamientos donde éstas fueron decomisadas. En algunas ocasiones, él se quedó con estos materiales".

 

Bathich y Marco Antonio Pinochet habrían realizado juntos un curso de pilotaje de helicópteros en EEUU. "La relación entre ambos era más que estrecha. Los dos compartían el gusto por los helicópteros. Tengo entendido que Marco Antonio hizo un curso de piloto en EEUU junto a Edgardo. De hecho, se les veía llegando en helicóptero a cerro Castillo, al palacio presidencial".

 

Hace más de un año que Héctor Barros, jefe de la Fiscalía Especial Antinarcóticos y Crimen Organizado de la Zona Sur de la capital, indaga la querella por injurias que Marco Antonio Pinochet y Bathich presentaron contra el general (r) Manuel Contreras. En las declaraciones del ex jefe de la DINA en el caso Huber, éste acusó a ambos de haberse enriquecido con el tráfico de cocaína. Hasta la fecha, el fiscal no ha logrado recopilar material suficiente para corroborar los dichos del general en retiro. Salvo un testimonio. El mayor (r) Carlos Herrera Jiménez, asesino del dirigente sindical Tucapel Jiménez, dijo al fiscal que en Uruguay, el químico de la DINA Eugenio Berríos le comentó que "las personas que estaban asociadas a esto de fabricar cocaína y de esconder su olor con esto de la boldina [a base de extracto de boldo], para evitar que los perros la detectaran, eran Marco Antonio Pinochet, un sujeto de apellido Bathich y un primo de Marco Antonio Pinochet que vivía en caleta Abarca. Estos sujetos eran los que financiaban este tema de la droga".

 

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