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LOS INVERECUNDOS DE CHILE

Ejecutores inverecundos

MURIÓ EL DOCTOR TORMENTO, OSVALDO PINCETTI

Solo, usando pañales y con demencia senil severa terminó sus tristes días Osvaldo Pincetti. El “doctor tormento” o “Mortis”, como le llamaban, murió ayer en la Posta Central, tras pasar un poco más de un mes internado grave. Desde que fue procesado y condenado, pasó la mayor parte de los días internado en el Hospital Penitenciario de Gendarmería, postrado.

Pincetti estaba involucrado en innumerables causas de violaciones de los derechos humanos ocurridas bajo el gobierno militar. El asesinato de la cúpula del Partido Comunista, caso conocido como Calle Conferenecia, y el homicidio del carpintero Juan Alegría, perpetrado por la CNI para ocultar el crimen del dirigente sindical Tucapel Jiménez.

Este personaje llegó a representar todo el horror que se pudo desatar en los centros de detención y tortura que la DINA y la CNI tuvieron. Osvaldo Pincetti fue reclutado por Marcelo Moren Brito, cuando en 1974 se creo la DINA. Meses antes había escuchado que en La Serena era conocido como un “adivinador”.

Trabajando ya en el organismo represivo, participó en las sesiones de torturas de Londres 38 y luego en Villa Grimaldi, donde decía hipnotizar a las víctimas y les inyectaba pentotal (la droga de la verdad). También inyectó veneno a prisioneros que luego fueron lanzados al mar.

Pincetti Gac, aseguran testigos, no recibía visitas en mucho tiempo. Otros presos internados en el hospital penitenciario lo agredieron en varias oportunidades al saber quién era. Su familia cobraba una pensión militar y no le llevaba nada. El último familiar que concurrió a verlo, sólo lo visitó para saber si estaba vivo.Fuente: La Nación

 

 

ROBERTO REVECO DÍAZ, CÓMPLICE DE TORTURAS, FUNADO

Este es un mensaje desde 'Funachile':

Un nuevo chancho fue ubicado por nuestra comisión, esta vez se trato de Roberto Alejandro Reveco Díaz este cumplió funciones como actuario de Fernando Torres Silva, el fiscal militar favorito de Pinochet que tuvo a su cargo decenas de procesos en contra de prisioneros políticos.

Como actuario, Reveco era el vínculo directo de Torres con la CNI, siendo quien interrogaba prisioneros aun en mal estado por efecto de las torturas a que eran sometidos en los cuarteles secretos de dicha organización ilícita terrorista. De hecho, muchos de ellos fueron llevados a interrogatorios en los que recuerdan que Reveco ponía su arma sobre el escritorio y continuaba la intimidación a que eran sometidos en el Cuartel Borgoño. En este mismo recinto, diversos prisioneros políticos aseguran que escucharon su voz en más de una oportunidad.

Para saber que tipo de situaciones es cómplice Roberto Reveco, basta con recordar el caso de Sergio Bushmann, quien además de ser torturado brutalmente sufrió la agresión de decenas de ratones que le fueron metidos entre sus ropas, las que fueron amarradas para que no se escaparan. El tratamiento “normal” en contra de los prisioneros políticos incluía corriente en zonas sensibles como vagina o testículos, ano, senos y pene.

Hoy, este cómplice de torturas, sigue siendo parte de la “Justicia Militar” como Fiscal, mientras trata de limpiar su imagen haciendo clases de Derecho Procesal en la sede de Criminalística Forense de la Universidad Tecnológica Metropolitana UTEM. Lugar en que se presenta como: “Abogado, Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales, Diplomado en Reforma Procesal y Litigación Oral. Fiscal Militar”

A los alumnos de este complice de torturas les decimos, no le crean nada, fúnenlo en su clase, exijan que lo remuevan de su cargo.

Pagina Web: http://www.utem.cl/criminalistica/academicos_6.html 

Como siempre agradecemos a todos los que nos acompañaron, a multiplicar las funas, los asesinos, torturadores y cómplices no pueden andar tranquilos por las calles deben estar en la carcel, donde pertenecen

Para los torturadores, asesinos y sus cómplices

¡Ni perdón ni olvido!

¡¡ SI NO HAY JUSTICIA, HAY FUNA !!

WWW.FUNACHILE.CL

Mas fotos Aqui 

MINISTRO PROCESA A EX JEFE DEL BIE POR DESAPARICIÓN DE FRENTISTAS EN 1987

4 de Mayo de 2007


Juez Haroldo Brito estableció que hubo una completa coordinación entre el Batallón de Inteligencia del Ejército y la disuelta CNI para aclarar el plagio del coronel Carlos Carreño, lo que finalmente derivó en el secuestro y posteriormente de cinco opositores a la dictadura.

El ministro en visita Haroldo Brito procesó este viernes a cinco uniformados por su responsabilidad en la desaparición de cinco miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) en 1987, la última operación de esta naturaleza registrada durante la dictadura militar.

La resolución afecta al general retirado Julio Cerda Carrasco, ex titular del Batallón de Inteligencia del Ejército (BIE), y al oficial retirado Fernando Rafael Rojas Tapia, también integrante de la mencionada instancia castrense, que colaboró con la disuelta Central Nacional de Informaciones (CNI).

Ambos fueron encausados como coautores del de los delitos de secuestros calificados de los frentistas Alejandro Pinochet Arenas, Julián Peña Maltés, Manuel Sepúlveda Sánchez, Gonzalo Fuenzalida Navarrete y Julio Muñoz Otárola, perpetrados en represalia al secuestro del coronel de Ejército Carlos Carreño en septiembre de 1987.

Como encubridores de las desapariciones, en tanto, fueron encausados Aquiles Navarrete Izarnotegui, Víctor Campos Valladares y Hugo Barría Rogers; el primero por haber sido jefe de la unidad militar desde donde salieron los helicópteros que trasladaron los cuerpos de las víctimas para que fueran arrojados al mar, mientras que los restantes por haber piloteado las naves.

Según el dictamen del magistrado, los antecedentes revelan que efectivamente el BIE, bajo el mando de Cerda Carrasco, estuvo involucrado en el esclarecimiento del rapto del coronel Carreño, para lo cual esta unidad se coordinó oficialmente con la CNE.

"A ésta entidad, precisamente al Cuartel Borgoño hasta donde fueron conducidos los detenidos y desde donde se retiró los cinco cadáveres, fueron asignados dos equipos operativos comandados por oficiales. También, inusualmente, diversos efectivos de inteligencia militar frecuentaron dicho cuartel, y algunos de estos agentes permanecieron varios días en dependencias inmediatas a los calabozos en que fueron recluidas diversas personas", señala el fallo.

Agrega que "tales hechos, por haber tenido lugar en los días en que se practicó las detenciones, constituyen presunciones fundadas en cuanto a que los referidos imputados, Comandante del Batallón de Inteligencia de Ejército y Jefe de Equipo BIE asignado a la Central Nacional de Informaciones, participaron en la decisión de detener y o mantener privados de libertad en dependencias de esta entidad de inteligencia a las cinco personas de que se trata con el resultado de muerte que ha sido declarado en el motivo segundo de esta resolución, porque el primero dirigía la pesquisa del secuestro coordinadamente con los directivos de la Central Nacional de Informaciones que ya se encuentran procesados, y porque el segundo desempeñó funciones operativas junto a los Oficiales que dispusieron y practicaron las detenciones”, añade.

La decisión adoptada por Brito fue la última antes de traspasar el caso al magistrado Mario Carroza, recientemente ascendido a la Corte de Apelaciones de Santiago, reemplazante oficial del ministro Hugo Dolmestch, hoy miembro de la Corte Suprema.

Otros procesados

Ya en septiembre del año pasado el ministro Brito había procesado a un total de doce ex agente de la CNI, entre los que se encuentran el general (R) Hugo Salas Wenzel, y sus subalternos el brigadier (R) Álvaro Corbalán Castilla y Krantz Bauer Donoso, como coautores del secuestro de Sepúlveda Sánchez, Fuenzalida Navarrete y Muñoz Otárola.

El magistrado, además, procesó como coautores de los secuestros de Peña Maltés, Sepúlveda Sánchez, Fuenzalida Navarrete y Muñoz Otárola a los ex agentes Manuel Ángel Morales Acevedo, César Acuña Luengo y René Valdovinos Morales.

En tanto, los ex miembros de la CNI Víctor Ruiz Godoy, Manuel Ramírez Montoya, Luis Sanhueza Ross, Luis Santibáñez Aguilera fueron encausados como coautores de los secuestros de Pinochet Arenas, Sepúlveda Sánchez, Fuenzalida Navarrete, y Muñoz Otárola.

LOS INVERECUNDOS DE LA 'BRIGADA LAUTARO'

La lista del Juez Montiglio

La siguiente es la nómina de los procesados por los crímenes de Simón Bolívar, todos en situación de retiro:

Del Ejército: El ex ministro de Interior y miembro de la Junta Militar general César Benavides,

los brigadieres Miguel Krassnoff Marchenko, Carlos López Tapia y Antonio Palomo Contreras,

los coroneles Juan Morales Salgado y Carlos Mardones Díaz,

el teniente coronel Federico Chaigneau Sepúlveda,

el mayor Luis Felipe Polanco,

la teniente Gladys Calderón Carreño

y los suboficiales Pedro Bitterlich Jaramillo, Manuel Obreque Henríquez, Eduardo Oyarce Riquelme, Orlando Torrejón Gatica, Elisa Magna Astudillo, Guillermo Ferrán Martínez, Jorge Escobar Fuentes, René Riveros Valderrama, Carlos Marcos Muñoz y Jorge Pichunmán Curiqueo, además del agente civil Eduardo Garea Guzmán.

De la Armada: Los suboficiales (Infantería de Marina) Sergio Escalona Acuña y Bernardo Daza Navarro

los suboficiales Orlando Altamirano Sanhueza y Jorge Manríquez Manterota y

las ex agentes Celinda Aspé Rojas, Teresa Navarro Navarro, Berta Jiménez Escobar y Adriana Rivas González.

De la Fuerza Aérea: Los suboficiales Eduardo Cabezas Mardones, Jorge Díaz Radulovich, Eduardo Díaz Ramírez y Jorge Arraigada Mora,

y la ex agente Ana Vilches Muñoz.

De Carabineros: El teniente coronel Ricardo Lawrence Mires y

los suboficiales Heriberto Acevedo Acevedo, Gustavo Guerrero Aguilera, Claudio Pacheco Fernández, Jorge Sagardía Monje, José Sarmiento Sotelo, Emilio Troncoso Vivallos, Italia Vacarella Giglio, Héctor Valdevenito Araya y Orfa Saavedra Vásquez.

Algunos de ellos también están encausados por el asesinato de la militante comunista Marta Ugarte, la única de las víctimas que el mar devolvió y que apareció varada en la playa La Ballena, en Los Molles, debido a que el trozo de riel se soltó de la amarra.

OTRO INVERECUNDO QUE SE ESCAPA DE LA JUSTICIA

El Mercurio de hoy dia Miercoles 27 de diciembre de 2006, aparece la noticia del fallecimiento de Andres Rigoberto Pacheco Cardenas.
 
Andres Pacheco Cardenas (hermano del tristemente celebre Coronel de Carabineros Conrado Pacheco Cardenas, comandante del Campo de Detenidos Politicos de Tres Alamos, quien acostumbraba a golpear a los prisioneros previo a enviarlos "al chucho"), fue Coronel de Aviacion y Comandante de la Base Aerea de Maquehua, en Temuco, al momento del golpe de estado de 1973.  Como tal, responsable de los desaparecidos, ejecutados, y torturados en ese recinto militar, en los dias posteriores al golpe. Ademas, co responsable de la represion politica en el area de Temuco y en la totalidad de la Provincia de Cautin, (entre ellos, las comunidades mapuches del area), como representante de la Junta Militar de Gobierno en la Provincia de Cautin, en compañia del Intendente designado, Coronel de Ejercito Hernan Ramirez Ramirez (ya fallecido); del Coronel de Ejercito y Comandante del Regimiento Tucapel Pablo Iturriaga Marchese (ya fallecido); y del Coronel de Carabineros Jose San Martin (ya fallecido).   
 
Andres Pacheco Cardenas ha muerto en libertad e impune (tal como los anteriores), como es la norma y la costumbre para la inmensa mayoria de los violadores de derechos humanos en Chile.  Su unica molestia judicial fue haber sido objeto de una orden de arresto internacional, emitida por los Tribunales de Justicia de Francia, para responder sobre su responsabilidad en el desaparecimiento del sacerdote catolico de nacionalidad francesa Etienne Pesle de Menil, detenido por efectivos de la Fuerza Aerea de Chile el 19 de septiembre de 1973 y llevado detenido a la Base Aerea de Maquehua, en Temuco, desde donde desaparecio.  Esa orden de arresto internacional, emitida por la Justicia de Francia, le significo a Andres Pacheco no poder salir de Chile y viajar al exterior en los ultimos cinco años de su vida..., y fue el unico castigo que recibio por su accionar en Temuco y Cautin despues del golpe de estado.
 
Texto de Pedro Alejandro Matta.