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LOS INVERECUNDOS DE CHILE

EL INVERECUNDO INSULZA

EL INVERECUNDO INSULZA

OEA: en donde las dan… las toman
(Nota publicada en POLITIKA el 1º de abril de 2012)

Organization of American States: commonly called the OAS. An international organization consisting of all independent states in North and South America (though not all members are active). It was established in 1948 to oppose the spread of communism.The OAS promotes democracy (don’t laugh...), economic cooperation and free trade. It also provides a forum for addressing grievances among members. It is based in Washington, D.C.
 
Hay quien piensa que algunos organismos internacionales sólo sirven para comprar políticos venales, vehicular los intereses de los EEUU y someter a gobernantes pusilánimes. Es el caso de la OEA, organización que alguna vez fue calificada de “ministerio de colonias yanqui” por un Fidel Castro joven, en plena forma, y que aún no se transformaba en líder eterno.
 
La OEA fue constituida el 30 de abril de 1948 en Colombia. Los países participantes firmaron la llamada Carta de Bogotá, virulenta declaración de los intereses de los EEUU y violento brulote anticomunista. No se trataba de cooperación hemisférica sino de guerra fría. Hoy en día la Carta de Bogotá es ocultada celosamente. A la cabeza del organismo se sucedió una lista de políticos de cuestionable probidad, alguno de los cuales renunció en medio de escándalos de corrupción antes de ir a la cárcel.
 
Para remplazarle surgió la candidatura de José Miguel Insulza. Sus más fieros opositores fueron los republicanos yanquis, que no se enteran. El diario The Washington Post llegó a escribir: “Insulza ha servido descaradamente a los líderes de la izquierda de la región”. Insulza era considerado un “izquierdista”, probablemente en razón de que “Los seis primeros años de su expatriación los pasó en Roma, tiempo en el que cultivó los contactos con los gobiernos comunistas del bloque soviético (CIDOB - Centro de Estudios y Documentación Internacionales de Barcelona).” Era la época del Mapu красный флаг (Mapu bandera roja) que precedió la era de los Mapu cabilderos, empresarios, palos blancos y adoradores de Mercurio.
 
Los  conservadores yanquis pueden dormir tranquilos, pero no los taxpayersamericanos: los EEUU contribuyen más del 59% de los presupuestos de la OEA. La gestión de José Miguel Insulza a la cabeza de la OEA inquieta a sus funcionarios e incluso a los representantes de algunos Estados latinoamericanos. La Asociación del Personal de la OEA (APOEA) le dirigió una larga carta a John Beale, representante de Barbados y Presidente de la Comisión de Asuntos Administrativos y Presupuestarios, para señalarle su preocupación “visto que las medidas que propone la Secretaría General afectan las condiciones de trabajo de los funcionarios”, y pidiéndole que la diese a conocer “a todos los delegados antes de la sesión de referencia” (reunión del Consejo Permanente de la OEA que debía tratar el tema).
 
En sus  observaciones la Asociación:
reitera que la elaboración y ejecución de la política de personal debe atenerse a las normas vigentes; exhorta a la Secretaría a que respete los derechos adquiridos del personal y aplique las normas con transparencia y congruencia; afirma que el respeto de las normas se traducirá en considerables ahorros para la Organización, elevará la moral del personal y contribuirá a una planta estable, comprometida y motivada; solicita que las propuestas sobre gestión de recursos humanos que se presenten ante los órganos políticos sean claras y que se eviten distorsiones que conduzcan a interpretaciones erróneas o viciadas de las normas; llama a que en las políticas de personal se respete y considere la igualdad de género y la distribución geográfica de manera sistemática y congruente, especialmente en lo relacionado con la selección, la promoción, y el ascenso de funcionarios; exige la eliminación de toda práctica discriminatoria; insta a que se consulte al Comité del Personal en materia de recursos humanos y a que se consideren sus propuestas, comentarios y sugerencias; y advierte sobre las implicaciones legales que podría ocasionar la falta de atención a las normas.
 
En resumen, José Miguel Insulza es acusado de prácticas discriminatorias, de pasarse las normas por salva sea la parte, de  dilapidar las platas de la OEA, de no respetar los derechos de los trabajadores y de favorecer a sus amiguetes, antes de recibir una advertencia sobre “las implicaciones legales que podría ocasionar la falta de atención a las normas.
 
Por si no quedase claro, la APOEA precisa que “Las medidas que la Secretaría adopte para abordar el déficit presupuestario generado por los nombramientos de confianza que exceden el límite establecido en las Normas Generales deben ejecutarse con transparencia, generar ahorros tangibles y asegurar el trato igualitario del personal.
 
Insulza no se contenta con favorecer a sus preferidos abusando de los nombramientos de cargos de “confianza” sino que lo hace profundizando el déficit presupuestario y sin transparencia ninguna.
 
Una denuncia de Panamá “sobre la contratación irregular de asesores por parte del Secretario General José Miguel Insulza” llevó a efectuar una sesión del Consejo Permanente de la OEA (07/09/2011) para tratar ese tema. Panamá exigía “una auditoría a la Secretaría General de la organización”, medida extrema que se justifica cuando hay fundadas razones para suponer que alguien está metiendo las manos.
 
La acusación era seria, e Insulza evitó a duras penas la auditoría cediendo a todas las exigencias de Panamá. Guillermo Cochez, el representante panameño, las enumeró en su intervención en el citado Consejo:

5. Que se facilite la lista y salarios del personal de confianza a disposición del Secretario General y el Secretario General Adjunto.

6. Que se informe si los nombramientos actuales del personal de confianza están dentro del máximo de 8% del total de los funcionarios de la Organización como establecen los reglamentos.

7. Que se revisen todos los nombramientos permanentes hechos para verificar si han cumplido con el requisito del concurso.

 8. Que se explique los motivos de la contratación temporal en la OEA del cineasta chileno Germán Berger, sin recurrir a la vía del concurso.

9. Que en un término razonable la Secretaría General establezca en su página web un sitio donde todas las misiones puedan tener acceso directo a los nombramientos efectuados por la organización.

10. Que todas las Misiones reciban copia de la información que la SG le entregará a la Misión de Panamá.

11. Que la Secretaría General informe a las respectivas Misiones de los nombramientos que se haga de sus connacionales.” El embajador Cochez terminó sus palabras diciendo “Si no hacemos hoy algo urgente por la OEA, irremediablemente mañana seremos sus sepultureros.” 
 
Para Insulza fue lo que los brasileños llaman “abaixar as calcinhas”. El Secretario General de la OEA quedó desnudo, y sus lamentables explicaciones no convencieron a nadie. Insulza le dijo al Consejo Permanente de la OEA que la veintena de “expertos” que contrató por la libre son su círculo de asesores que le ayudan a reflexionar sobre los acontecimientos políticos de América Latina. Los asesores son un ramillete de claveles entre los que se cuenta Víctor Rico, ex funcionario diplomático boliviano que se pasea por los pasillos de la OEA diciéndole a quién quiera escucharle “que hay que matar a todos los indios de Bolivia y el primero es Evo.”
 
La lista incluye un par de gaffes, el chileno Pablo Gutierrez y el argentino Raúl Alconada que se hicieron célebres por una metida de pata que trajo consigo el golpe de Estado contra Zelaya en Honduras. Cuando el presidente hondureño quiso lanzar un referéndum constitucional, la Corte Suprema de ese país lo declaró ilegal. Sin embargo los dos asesores de José Miguel Insulza declararon en Tegucigalpa, en nombre del Secretario General de la OEA, que a sus ojos el referéndum era perfectamente legítimo. Apoyándose en esa declaración Zelaya le dio instrucciones al ejército para que distribuyese las urnas destinadas al referéndum, contrariando a la Corte Suprema y al Parlamento hondureños. Esta fue la señal y el pretexto para que la derecha y los militares decidieran dar el golpe de Estado…
 
La misión permanente de Panamá se preguntaba si merecía la pena pagarle tanto dinero a quienes tenían más cara de “compadres” que de expertos. En la lista de los bien pagados asesores de Insulza, de la que disponía el representante de Panamá, se cuentan Enrique Correa, Luis Maira, Nicolás Eyzaguirre y Heraldo Muñoz. Correa fue el que le sacó más partido a sus “reflexiones” recibiendo 111.919,00 dólares entre los años 2007 y 2011.
 
Nada de lo que precede ha privado a Insulza de algunos lujos pagados con dinero deltaxpayer yanqui, como un automóvil Cadillac negro, modelo 2012 de 60 mil dólares para su uso personal, viajes aéreos en primera clase (financiados con partidas de programas de desarrollo), cenas en Rio de Janeiro por 1.800 dólares, y otras menudencias. Fuera de su modesto salario superior a 22 mil dólares mensuales, cuando Insulza se desplaza recibe viáticos de 300 a 400 dólares diarios. Alojándose en casa de sus amigos se ahorra el hotel y se pone ese dinero en el bolsillo. A cambio, los hijos de sus amiguetes reciben un contrato en la DECO (departamento de observación electoral y cooperación).
 
Todo lo que precede no tiene cuenta de los cuantiosos gastos de representación. Puede que sea esta dispendiosa gestión la que explica el desaparecimiento de la reserva de 30 millones de dólares que tenía la OEA cuando José Miguel Insulza fue designado Secretario General y que ahora la OEA se vea obligada a alquilar algunos pisos del edificio de servicios generales para pagar los salarios de sus funcionarios.
 
Las malas lenguas cuentan que después de su viaje a Haití a una reunión con el gobierno de ese país, la Fundación Clinton y la ONU (fines de junio del 2010), Insulza  le dijo a sus funcionarios de la OEA que no tenía sentido hacer más esfuerzos para ayudar al país caribeño porque “ya me saqué la foto con Bill Clinton y no es necesario hacer mas seguimiento. Ya tengo la foto.” Como dice el proverbio: donde las dan… las toman.

 


 

LOS CIVILES RESPONSABLES DE LA MASACRE EN CHILE 1973

Por: CARLOS ALAMO ( ILE SAINTE MARGUERITE-FRANCIA) 


 

-Parte de millones de dólares enviados por la CIA a Chile- para desestabilizar al gobierno de Allende- eran recibidos en “El Mercurio”, cuando Hernán Cubillos era el máximo ejecutivo de la empresa.

Los dólares recibidos de la CIA y la ITT y de otras multinacionales, como así mismo de otros organismos girados desde USA y Europa, eran enviados por diversos conductos. Uno de los principales era la filial de la ITT en Bruselas, Bélgica; la Bell Telefone Manufactorind Company, la Standard Electric Lorenz, de la RFA y la ITT Standard, de Suiza. Estas empresas- a su vez- giraban el dinero a la empresa de papel “Lunely Star”, quien a su vez- lo giraba a “El Mercurio”. 

 

 

-El grupo de chilenos “nativos” estaba compuesto, entre otros- por Mario Carneiro originario de Valparaíso, director de “La Segunda”, satélite de “El Mercurio”. Algunos de sus inmediatos parientes serán- los que desde el pequeño pueblo de La Obra, en el Cajón del Maipo, sacan el busto-monumento del héroe naval Arturo Prat, lo cargan en una citroneta y lo lanzan a las aguas del río Maipo, provocando -como era el objetivo de la acción- una escandalosa campaña encabezada por “El Mercurio” y sus diarios satélites, de acuerdo a los planes desestabilizadores y de sembrar el odio entre la izquierda y las fueras armadas. “El Mercurio” culpa de inmediato a la izquierda del atentado y escribe que “elementos de la izquierda, amparados por el gobierno de Allende, quieren borrar la acción patriótica de nuestros héroes, para facilitar la entrega de Chile a la Unión Soviética”. Pasado el escandalo , el busto de Arturo Prat es "casualmente" encontrado y puesto en su lugar;
De acuerdo a las órdenes impartidas por el presidente norteamericano Richard Nixon, de derrocar el gobierno de la República de Chile encabezado por el Presidente Salvador Allende-varias agencias de agencias gubernamentales, especialmente la CIA se involucran para operativizar las órdenes de Nixon.

Del personal asignado a Chile, tres actuaron en Guatemala, dos de ellos preparando el complot de Castillo Armas, en 1954, dos intervinieron en la República Dominicana durante la invasión norteamericana de 1965, uno intrigó contra los partidarios de Lumumba en el Congo y otro actúo en el golpe contra Nkrumah en Ghana. 

La campaña del sabotaje económico contra el gobierno popular de Chile estaba a cargo de Deane Roesch Hinton, graduado en 1943 en la Universidad de Chicago. Miembro del USarmy entre 1943 y 1945. Ingresa al Departamento de Estado en 1946. Actúa en Siria, Kenya y París, hasta 1955. Año en el cual ingresa a la CIA. En 1956, es director de la Oficina de Investigaciones y Análisis para Europa Occidental. Entre 1961 y 1962, asiste a cursos de la Escuela Nacional de Guerra. Entre 1963 y 1967, es director de asuntos políticos-económicos del área del Atlántico.

Destinado a la Agencia de Desarrollo Internacional, en Guatemala, trabaja con Nathaniel Davis organizando la contrarrevolución contra el movimiento de liberación nacional. En 1971, trabaja en la Casa Blanca, en Washington, como subdirector del Consejo de Política Económica Internacional, subordinado al Consejo de Seguridad Nacional que dirigía Kissinger. Enseguida toma el control de los planes para sabotear la economía chilena en manos del gobierno de Salvador Allende.

Otros agentes actúan mas en terreno, uno de ellos es Harry W. Shlaudeman, sin indicios aparentes de ser agente de la CIA. Parecía solamente ser un intelectual del Departamento de Estado. Era el segundo jefe de misión en la Embajada norteamericana en Santiago, a donde llegó en junio de 1969. Shlaudeman estuvo en el Consulado en Bogotá en 1956. En 1959 en Bulgaria. A partir de 1962, trabajó como oficial jefe de la Sección Política de la Embajada en la República Dominicana recolectando información sobre la izquierda mientras se especializaba en marxismo.
En 1965, desempeñó una importante papel durante la invasión de los USmarines. Posteriormente es designado director adjunto del Departamento de Estado en Asuntos del Caribe.
Otro agente fue Daniel Arzac quien fue miembro del USarmy en la segunda guerra mundial. En 1950 se graduó en la Universidad de Berkeley. En 1953, ingresó a la CIA como investigador y analista de Inteligencia. Trabajó en Phnom-Penh, Montevideo, Bogotá y Asunción, hasta que, en septiembre de 1971, es asignado a la misión de la CIA en Santiago, como funcionario político. 

James E. Anderson miembro de la USairforce, entre 1953 y 1957. Se graduó en la Universidad de Oregón en 1960 y se reincorpora a la USairforce como analista. En 1962, ingresó en el Departamento de Estado y posiblemente en la CIA, y fue destinado a Monterrey, México. Comienza a trabajar en la República Dominicana, unas semanas después de la invasión de los USmarines. Hasta que en 1966 es destinado a Ciudad de México y fue trasladado a Chile en enero de 1971. 
John B. Tipton ingresó en el Departamento de Estado y en la CIA en 1958. Fue destinado a México, Bolivia y Guatemala. Es enviado a Chile en enero de 1972.

En los planes de sabotaje contra el Gobierno de la Unidad Popular y de su derrocamiento ocupa un lugar importante la campaña periodística y propagandística de desestabilización del gobierno de la Allende. 

Un rol central lo tiene en la ejecución de los planes del Gobierno norteamericano “El Mercurio”, sus diarios satélites y su cadena de diarios a lo largo del país. Y también, diarios y revistas creados directamente con dineros de la CIA, para servir exclusivamente a la campaña de desestabilización. Diarios y revistas que desaparecen inmediatamente producido el golpe de Estado, ya que han cumplido con el objetivo para el cual fueron creados. Como “Sepa”, “Tribuna”. También PEC. También con dineros de la CIA se crearon agencias de publicidad, para el mismo fin. 

También la CIA, entregó dinero directa e indirectamente- a otros diarios y revistas como a radioemisoras y canales de TV ayudando en la modernización de sus equipos. 

Periodistas chilenos al servicio de estos planes del gobierno norteamericano- implementados por la CIA, principalmente- actúan servil y febrilmente para lograr el objetivo de derrocar al Presidente de Chile Salvador Allende. 

En este caso en 1971 viaja a Estados Unidos, el periodista y abogado Álvaro Puga. 

Puga era funcionario de la Embajada norteamericana, en Santiago y periodista de “El Mercurio” y de la “Radio Sociedad Nacional de Agricultura”, la radio de los latifundistas y cabeza de la cadena de radioemisoras golpistas a contar del día del golpe. Puga tenía sus oficinas en Huérfanos 1117, en Santiago y se califica como “nacionalista de derechas” y de ser partidario del “partido de las fuerzas armadas”. 
-”Yo soy del partido de las Fuerzas armadas”, dijo a un periodista que lo entrevistó.

Utiliza el seudónimo de “Alexis”. Un periodista que le entrevista años después del golpe relata que Puga da la entrevista en el living de su casa ”…una casa inmensa, con mas de 500 metros construidos, alhajada con elegantes muebles, preciosas alfombras persas, finos jarrones de China, adornos de Tailandia y cuadros de famosos pintores chilenos del pasado: Pedro Lira, Valenzuela Llanos, Rebolledo”.(…)Sin que le pregunten dice sonriendo que nunca ha sido agente de la CIA. Tiene una pesquera con cinco barcos”. 

Su filosofía fascista Puga la resume así: 

-”Hay que partir del principio de que el hombre es esencialmente malo y que hay que enderezarlo. Quién crea lo contrario está más que nada contribuyendo a que el comunismo se fomente. Es mejor pensar que es malo y contenerlo. Y para eso, hay que tener una buena policía que proteja la tranquilidad de los ciudadanos y que lleve una buena arma al cinto para que infunda respeto y autoridad. Y esa arma es la que infunde la paz...” 

De regreso a Chile de su viaje a EE.UU. en 1971 regresa con un grupo de agentes de acuerdo a los planes de desestabilización y de golpe contra Allende, entre ellos Joseph Mac Manus, Raydmond Warren, James Anderson, John Criper, James Gibbs.
 
Puga coordina este grupo con otro de periodistas, políticos e industriales chilenos, calificados de “nativos” en la jerga de los agentes norteamericanos. El conjunto-entre agentes norteamericanos y periodista “nativos” (y otros) es el llamado ”Frente Invisible”. Generalmente se reúnen en el Club de la Unión. Club de la aristocracia ya muy utilizado, por complotadores contra el gobierno de Balmaceda. Al punto que en esa época se cerró el Club de la Unión para que los complotadores pudieran complotar con tranquilidad.

Se suman a este grupo los norteamericanos Harry Schaudelman, Fredic Latrach y Paul Weston, este último convertido correo del grupo entre Santiago y EE.UU. Realiza más de 30 viajes entre Chile y Estados Unidos en los seis meses anteriores al golpe de Estado, trayendo dinero e instrucciones para el sabotaje contra el Gobierno Popular.
Nombrado por Pinochet a partir del golpe como “Encargado de Asuntos Civiles” de la dictadura. 

Puga tendrá gran amistad con el jefe de la policía secreta, la Dina el coronel Manuel ”mojón” Contreras. 
El grupo de chilenos “nativos” estaba compuesto, entre otros- por Mario Carneiro originario de Valparaíso, director de “La Segunda”, satélite de “El Mercurio”. Algunos de sus inmediatos parientes serán- los que desde el pequeño pueblo de La Obra, en el Cajón del Maipo, sacan el busto-monumento del héroe naval Arturo Prat, lo cargan en una citroneta y lo lanzan a las aguas del río Maipo, provocando -como era el objetivo de la acción- una escandalosa campaña encabezada por “El Mercurio” y sus diarios satélites, de acuerdo a los planes desestabilizadores y de sembrar el odio entre la izquierda y las fueras armadas. “El Mercurio” culpa de inmediato a la izquierda del atentado y escribe que “elementos de la izquierda, amparados por el gobierno de Allende, quieren borrar la acción patriótica de nuestros héroes, para facilitar la entrega de Chile a la Unión Soviética”. Pasado el escándalo el busto es encontrado "casualmente" y puesto en su lugar.
  • María Eugenia Oyarzún de Errázuriz, periodista de “La Tercera”, nombrada por Pinochet alcaldesa de Santiago, embajadora de la dictadura en la OEA y directora de la Escuela de Periodismo de una Universidad.
  • Silvia Pinto de Galleguillos. Pinto es columnista de “La Tercera”, “Radio Agricultura”, “Tribuna” y “Agencia Orbe”. Al golpe militar, diputado del Partido Nacional. Agregada de Prensa de la dictadura en Buenos Aires. En este cargo, a la fecha del doble asesinato -ordenado por Pinochet- contra el general Carlos Prats y su esposa. Directora del diario de la dictadura “El Cronista”. Silvia Pinto muere en un accidente aéreo en La Serena.
  • Rafael Otero Echeverría, Director de ”Sepa” creado y mantenido con dineros de la CIA. Otero es diputado de la Democracia Radical a la fecha del golpe. Agregado de Prensa, por la dictadura en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York. 
  • Raúl González Alfaro, Director de “Tribuna”, creado con dineros de la CIA, periodista de “Radio Agricultura”, comentarista en “Las Ultimas Noticias”, satélite de El Mercurio Agregado de Prensa de la dictadura en Venezuela.
  • Hernán González Valdebenito, periodista de “La Tercera” y “Radio Agricultura”. 
  • Jaime Valdés, periodista de “Tribuna”, de “Sepa” y “PEC”, apoyados financieramente por la CIA y “Radio Agricultura”. Era uno de los ejecutivos de la agencia “Orbe”, Agregado de Prensa de la dictadura en Miami y contacto con organizaciones anti castristas. Relacionador Público del Ministerio de Relaciones Exteriores y Agregado de Prensa de la dictadura en Madrid. 
  • Patricia Guzmán, De “Las Ultimas Noticias” a Agregada de Prensa de la dictadura. 
  • Carmen Puelma, jefa de Prensa de Radio Cooperativa , periodista de “El Mercurio”. Agregada de Prensa de la dictadura en Washington.
  • José María de Navasal, periodista de “El Mercurio”.
  • Saverio Sprovera, periodista italiano de “Sepa” y “Radio Agricultura”.
  • Werner Arias, periodista de “Sepa” y “Radio Agricultura”.
  • Marcelo Maturana Miranda, quien era director de la Revista nazi-fascista de “Patria y Libertad”.
  • Héctor Durán, comentarista en “Radio Agricultura”. Agregado de Prensa de la dictadura en México.
  • Luciano Vázquez Muruaga, comentarista de la radio de la Sociedad Nacional de Minería. Agregado de Prensa de la dictadura en Estocolmo, Suecia. Director del diario de la dictadura “La Nación”.
  • Alberto Guerrero, Director de “La Tercera”, miembro de Prensa y Difusión del Servicio Exterior de la dictadura.
  • Maximiano Errázuriz Eguiguren, abogado, diputado del Partido Nacional a la fecha del golpe, organizador de bandas armadas de la Juventud del Partido Nacional, en la zona agrícola de Colchagua, relacionado con “Patria y Libertad”. Director de “EL Colchagüino”. El día del golpe, viste uniforme de oficial de ejército y actúa como tal. Agregado de Prensa y Cultura de la dictadura en algunos países europeos y, en Ginebra ante los Organismos Internacionales de la ONU, a las órdenes del coronel Pedro Ewing Hodar, quien era jefe de la Dina en Europa y de los Agregados militares en ese continente. Errázuriz es profesor de Derecho Romano y profesor en la castrense Academia de Seguridad Nacional, rebautizada ANEPE. Sub Gerente de la Editorial Jurídica de Chile. Miembro de la comisión política de la UDI. En democracia, diputado por Renovación Nacional 2004.
  • Lucia Gaevert Parada, su abuelo fue el primer representante en Chile de “EG Faber”, el primer consorcio químico alemán en darle apoyo a Hitler para ascender al poder. Lucía Gaevert es una antigua funcionaria para América latina de la agencia alemana de informaciones “Deutche Welles”, periodista de “El Mercurio”,. Profesora de periodismo de la Pontificia Universidad Católica. Directora del Instituto Chileno-Alemán de Cultura. Agregada de Prensa de la dictadura en Alemania Federal, enseguida Consejera de la embajada. Posteriormente nombrada por Pinochet como su Embajadora en Alemania Federal. Directora fundadora del castrense Instituto de Geopolítica de Chile. 
  • Adolfo Yankelevich, periodista de la “Deutche Welles”. A la fecha del golpe con contrato por 5 años en la Deutche Welles, funcionario de empresas publicitarias norteamericanas, jefe de relaciones públicas en Chile del consorcio minero norteamericano “Braden Cooper Companny”. Nombrado por Pinochet como jefe del staff de prensa de la dictadura en las Naciones Unidas; Darío Aliaga, funcionario “nativo” del “Unites States Information Service”, en Santiago y del canal 13 de TV de la Pontificia Universidad Católica. 
  • Jorge Navarrete, Gerente de la Editorial Jurídica. Hijo del adicto militar chileno en Washington. Nombrado por la dictadura como su primer Agregado de Prensa en Londres, Presidente del Canal de TV nacional. 
  • María de la Luz Alemparte viuda de Prats, enviada a París como Agregada Cultural de la embajada de la dictadura. Viuda de Jorge Prats, líder de los nacionalistas chilenos. 
En un homenaje que el Ministerio de Relaciones Exteriores de la dictadura efectuara al cumplirse los diez años de sus nombramientos, en diciembre de 1983 -a estos periodistas convertidos a partir del golpe militar en Agregados de Cultura y Prensa, y a quienes se les entregaran medallas recordatorias por los “ servicios `prestados”, el canciller Raúl Rojas Galdames, un diplomado en el curso de “Alto Mando” de la castrense Academia Superior de Seguridad Nacional- al felicitarlos por su labor y a momentos de condecorarlos los calificó con orgullo como “... los boinas negras del servicio exterior”. Y al referirse al golpe militar dijo:”… todos comprendimos que la lucha por la libertad no iba a ser fácil y que se abrían ante nosotros dos frentes bien precisos e igualmente violentos: el interior entregado a la responsabilidad de nuestros hombres de armas y el exterior puesto en manos de la diplomacia chilena (…) se imponía la asesoria de gente especialmente preparada para este tipo de guerra atípica totalmente distinta de la pugna convencional entre estados hostiles”(…) surgió entonces este grupo que hoy nos rodea y al que el ministerio se complace en rendir homenaje de gratitud y justicia…”

Entre los presentes a condecorar se encontraban entre otros Raúl González Alfaro, Carmen Puelma, Marcelo Maturana, Rafael Otero Echeverria, Héctor Duran,, Luciano Vásquez Muruaga, Maximiano Errázuriz, Patricia Guzmán, También fueron premiados póstumamente Silvia Pinto y Carlos Aracena Aguayo, periodista de “La Segunda” y ex Agregado de Prensa de la dictadura en Bolivia.

Asistentes en la ceremonia se encontraba José Miguel Barros, instructor de los Agregados de Prensa de la dictadura y miembros del “Frente Invisible” contra el gobierno de Salvador Allende y el general Pedro Ewing Odar, ex jefe de los agregados militares de la dictadura en Europa y jefe de la Dina en ese continente.

Digamos que fueron una especie de adelantados de la Dina, en los respectivos países en los cuales estaban asignados, mientras la Dina organizaba su aparato exterior, manteniéndose un estrecho contacto. 

En las reuniones de los grupos del “Frente Invisible” participaban también-entre otros-por la parte “nativa”:
  • Orlando Sáez, Presidente de la Sociedad de Fomento Fabril “Sofofa”, que agrupa a los industriales y uno de los principales civiles golpistas, miembro de la Comisión Política de “Patria y Libertad” 
  • Pablo Rodríguez Grez, jefe de “Patria y Libertad” 
  • Rafael Cumsille, Presidente de los comerciantes minoristas 
  • Jorge Fontaine Aldunate, Presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio 
  • Arturo Fontaine Aldunate, hermano del anterior, miembro del “Opus Dei”, empleado de Agustín Edwards. Será Director de “El Mercurio” y embajador de Pinochet en Argentina. 
  • León Villarín Marín, Presidente de los camioneros.
  • Benjamín Matte, miembro de la Comisión Política de “Patria y Libertad”, Presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura-“SNA”, que agrupa a los dueños de fundos.
  • Sergio Torretti, connotado magnate de la construcción.
  • Raúl Bazán Álvarez Presidente de la Confederación Única de Profesionales de Chile y otros. 
También se sumaba otro grupo de norteamericanos funcionarios de la USIS. Integrado por Claude Villarreal, Paul Good y Demis Albred. Estos, entregaban material sedicioso de propaganda contra el gobierno de Allende a los periodistas “nativos”, que eran los encargados de publicarlos en los medios de difusión chilenos. También los norteamericanos hacían la entrega de los dólares. 

El principal instrumento para el efecto- fue el diario “EL Mercurio” y su cadena de diarios. El informe de las actividades de la CIA en Chile dice: 

“...La CIA apoyó-o incluso, fundó medios de comunicación amigos que no habrían existido, sin el apoyo de la Agencia(:...) Muy de lejos, el caso de apoyo más amplio y probablemente más significativo a una organización de comunicaciones, fue el dinero aportado a “El Mercurio”, el principal diario de Santiago...” 

AGUSTÍN EDWARDS EASTMAN Y EL MERCURIO

En el trasfondo de la conspiración contra el gobierno de Salvador Allende y desde antes- contra sus candidaturas a la Presidencia, y sobre todo- contra las fuerzas progresistas chilenas en general- casi siempre han estado los Edwards, con su poder económico. Y “El Mercurio” y sus diarios satélites, a lo largo del país- como principal instrumento político, ideológico, cultural y conspirativo.
La familia Edwards, desde finales del siglo 19, es propietaria de medios de comunicación y de un poderoso grupo económico.
Al triunfo de Salvador Allende, en las elecciones presidenciales del 4 de septiembre de 1970, es Agustín Edwards Eastman la cabeza del grupo empresarial Edwards y propietario de “El Mercurio” y sus diarios satélites.
Participan los Edwards activamente en la conspiración para derrocar al Presidente José Manuel Balmaceda, en 1891.
Compran armas en Inglaterra para entregarlas al bando de los aristócratas, que han formado una Junta cívico-militar golpista, instalada en Iquique, al mando del almirante Jorge Montt- para oponerse al gobierno constitucional chileno que buscaba un trato favorable para el país, con respecto a las empresas mineras del norte grande, la mayoría de ellas británicas. 
Los Edwards entregan dos millones de dólares a la Junta del almirante Jorge Montt, para comprar armas en Estados Unidos y apoderarse de la rica provincia minera de Antofagasta.
Tenían los Edwards, Agustín (antepasado del actual) a comienzos del 1900- dos palcos en la Opera, conocidos como “la cueva”. Eran asiduos allí, Jovino Novoa, (uno de sus descendientes Jovino Novoa Vásquez será empleado de Edwards, alto cargo de la dictadura de Pinochet, senador al 2011 y ex presidente de la UDI) Augusto Luco, Ladislao Errázuriz Echaurren, el general Urrutia y el hijo del general Cornelio Saavedra.

Agustín Edwards Eastman tiene al golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, 45 años de edad. Nació en París. 
Estudió Edwards en Londres, en el “Heatherdown Scholl”. En Chile en el “Grange Scholl” y periodismo en la Universidad de Princenton, en Estados Unidos. Recibido, viaja a Londres, allí hace la práctica en el “Herald Tribune” y en “The Times”.
Regresa a Chile a “El Mercurio”. A la sección Cables, después subdirector de los vespertinos satélites “La Segunda” y “Las Noticias de Ultima Hora”, de Santiago. A la muerte de su papá, asume como Presidente de la empresa.
Agustín Edwards es oficial naval de reserva, con el grado de “Comodoro”. Un estatus inventado por el golpista José Toribio Merino- para convertir en “oficiales navales” a amigos suyos. La mayoría empresarios golpistas-varios de ellos ya ancianos- y que al mismo tiempo son dueños de yates.
Ha sido Edwards vicepresidente de la “Sociedad Interamericana de Prensa”, que agrupa a los propietarios de medios de comunicación de América. Es uno de los hombres más ricos de Chile. Con estrechos contactos con multinacionales, especialmente norteamericanas, alemanas y británicas. 
Se le reconoce por ser el mejor contacto de los norteamericanos en Chile. Tiene fortunas en Argentina y Estados Unidos. Es un gran amigo de David Rockefeller, quien recientemente en el verano de 2011 lo visitara en Santiago y en el Lago Ranco.

A mediados de la década del 60, Edwards controlaba con sociedades anónimas el 20% de los capitales del país, en la producción y distribución de alimentos, combustibles, textiles, metalurgia y los medios de comunicación de masas.
Los Edwards con sus medios de comunicación encabezados por “El Mercurio” ha influido de manera gravitante en la formación de la opinión pública chilena por decenas de años. Alrededor de “El Mercurio”-giran, diarios regionales, vespertinos, radios, agencias de noticias, de publicidad, imprentas etc.
Los Edwards han actuado siempre al lado del golpismo, de los intereses del imperio británico y después del norteamericano. 
El conservador Agustín Edwards Eastman no milita formalmente en ningún partido político. Pertenece eso sí, a la secta fundamentalista católica “Legionarios de Cristo”. Como tal, es miembro del Consejo de la Universidad “Finis Terrae”, en los años del 2000. Universidad controlada por los miembros de la secta y enlazada con elementos ultraconservadores de la marina chilena.

Triunfador Salvador Allende en las elecciones del 4 de septiembre de 1970, Agustín Edwards Eastman, viajó a las pocas horas a Estados Unidos a conspirar. Deja a cargo de la empresa “El Mercurio” a Hernán Cubillos Sallato. Un ex oficial naval, hijo de un comandante en jefe de la marina,( primer embajador de Pinochet ante la dictadura brasileña), padre y nieto de oficiales navales. También Comodoro de la “Cofradía Náutica del Pacífico Austral”.
Edwards recién llegado a Washington-tuvo una reunión larga con el director de la CIA Richard Helms. Este declaró a una Comisión del Congreso norteamericano tiempo después, a propósito de Edwards:
-“El editor de “El Mercurio” había venido a Washington y me pidieron que fuera hablar con él, en un hotel. Lo que arregló Don Kendall, jefe de la Pepi Cola”.
Edwards es gran amigo de Kendall. Ocupará Edwards una de las vicepresidencias de la multinacional norteamericana por el tiempo que estuvo en EE.UU. conspirando contra el gobierno constitucional de Chile. Kendall, recibió de regalo-de parte de Edwards- un gran terreno en la isla que éste tiene en el Lago Ranco.
El 14 de septiembre, apenas a 10 días del triunfo de Salvador Allende, Edwards es recibido por el Presidente Nixon, en la Casa Blanca. Terminada la entrevista entre Edwards y Nixon, éste entrega instrucciones terminantes al jefe de la CIA, para impedir que Allende asuma la Presidencia el 3 de noviembre o en caso contrario, derrocarlo.

Al día siguiente, el 15 en la mañana- se efectúa otra reunión, entre Agustín Edwards, Kissinger, el Fiscal General John Mitchell y el Presidente de la Pepi Cola Don Kendall.
Don Kendall, será años más tarde-condecorado por Pinochet “por su amistosa actitud hacia nuestro país”.

En la tarde del mismo día 15, Nixon se reúne con Kissinger, su asesor de Seguridad Nacional, Richard Helms, Director de la CIA y John Mitchell, Fiscal General. A fin de trazar más concretamente las líneas de acción contra el sistema democrático chileno.

Richard Helms anotó las instrucciones de Nixon:

- Tal vez una oportunidad en diez. Pero ¡salvad a Chile!
- Vale la pena gastar. 10 millones, más si es necesario.
- No preocuparse por riesgos.
- No comprometer embajada.
- Sólo deben intervenir hombres competentes al máximo, trabajando jornadas completas.
- Se debe trazar un plan de acción, de ataque, si fuera necesario.
- Plan de juego. Hacer aullar la economía.
- No se dispone de más de 48 horas para conocer plan de acción.

El senador republicano Richard Scweikern ha dicho:

-“La facilidad con que Edwards ganó acceso a los círculos más exclusivos del gobierno (norteamericano) y la simultaneidad de sus visitas con las instrucciones de Nixon para derrocar a Allende, olían a un ”contrato”.

Entre el año 1970, año del triunfo de Salvador Allende y 1973 año del derrocamiento de su gobierno “El Mercurio” recibió a lo menos 1.665.000 dólares a través de la CIA, en la campaña contra Allende. Para impedirle ser investido como Presidente de la República el 3 de noviembre de 1970 o de derrocarle, como sucedió el 11 de septiembre de 1973. Este dinero era vendido en el mercado negro aumentando varias veces su valor.

Los dólares recibidos de la CIA y la ITT y de otras multinacionales, como así mismo de otros organismos girados desde USA y Europa, eran enviados por diversos conductos. Uno de los principales era la filial de la ITT en Bruselas, Bélgica; la Bell Telefone Manufactorind Company, la Standard Electric Lorenz, de la RFA y la ITT Standard, de Suiza. Estas empresas- a su vez- giraban el dinero a la empresa de papel “Lunely Star”, quien a su vez- lo giraba a “El Mercurio”. 
-“El Mercurio” recibe dólares de la CIA y también asesores.
Álvaro Puga, miembro fundador del “Frente Invisible” quien también había viajado a Estados Unidos coordinaba en Chile los temas de propaganda contra el gobierno de Allende, en conjunto con la CIA; Ewdo Hobbins, ex editor de “Life” obtenía financiamiento y Juraj Domic, un periodista originario de Punta Arenas, presentado como “sovietólogo-estaba a cargo del trabajo sucio de la propaganda contra el Gobierno Popular. Escriben editoriales, controlan la sección de los cables internacionales- entre otras áreas de influencia en “El Mercurio” y sus diarios y radios satélites.

Producto de la inyección de dineros enviados desde Estados unidos a través de la CIA “El Mercurio” ya abiertamente al servicio de la conspiración- aumenta sus páginas de 40 a 120. La primera página, cambia de la tradición mercurial con estilo de discreción a semi sensacionalista casi al estilo de los tabloides como un tabloide. “El Mercurio” presenta grandes titulares, fotos escandalosas, dando gran espacio a las acciones terroristas –por ejemplo- de los asociados al plan de la CIA de eliminar al comandante en jefe del ejército René Schneider, para hacer intervenir a los militares- interrumpiendo el proceso constitucional de pronunciamiento del Congreso Pleno para investir al nuevo Presidente de Chile, el día 24 de Octubre de 1970. 

Investido -a pesar de todo- Salvador Allende como Presidente de la República de Chile por el Congreso Pleno del 24 de Octubre de 1970, la conspiración con “El Mercurio” a la cabeza y sus diarios satélites plantean entonces en grandes titulares o indirectamente- la fórmula “izquierda versus fuerzas armadas”. A fin de ir preparando las condiciones para el golpe de Estado por los militares. Sembrando el odio entre la mayoría de los chilenos y las fuerzas armadas.

Los informes Church y Pike, del Congreso norteamericano, que investigaron a la CIA, señalan a “El Mercurio”, como uno de los principales receptores del dinero de la CIA para derrocar a Salvador Allende. También “El Mercurio”, recibió instrucciones de la CIA, para el manejo de la información desestabilizadora.
“...Además de financiar a los partidos políticos (opositores a Allende (n.del a.)-dicen los informes- el Comité 40 (organismo de los servicios secretos norteamericanos) aprobó grandes sumas para sostener a los medios de oposición y para mantener así una campaña oposicionista implacable. La CIA gastó un millón y medio de dólares para apoyar a “El Mercurio”, el principal periódico del país y el canal más importante de propaganda contra Allende. Según documentos de la CIA, estas gestiones significaron un papel significativo en la preparación del escenario para el golpe del 11 de septiembre de 1973...”

Se señala que la CIA en el proceso de desestabilización en Chile, desde antes del gobierno de Allende, para impedir que éste triunfara en las elecciones presidenciales del 4 de septiembre de 1970, como para impedir que asumiera como Presidente el 3 de noviembre de 1970 y después, para derrocarlo el 11 de septiembre de 1973, “usó técnicas en los medios de comunicación conocidas como “scare campaing” (campaña del terror), “desinformation”, (desinformación) y “black propaganda” (propaganda negra). Para contribuir a la “polarización política y pánico financiero”.

El informe del Congreso norteamericano continúa:

”...Tanto el gobierno de Estados Unidos, como la ITT chorrearon dinero (were funneling money) en manos de individuos asociados al diario (“El Mercurio”)....La campaña de propaganda fue también conducida internacionalmente y artículos extranjeros fueron “replayed” en Chile. Otros “assets” (individuos a los cuales se puede recurrir) financiados por este proyecto, pasaban editoriales inspirados por la CIA, casi cotidianamente en “El Mercurio”, el mayor diario chileno, y desde 1968, ejercieron control substancial sobre el contenido de la sección internacional de dicho periódico...otros “assets”, todos empleados de “El Mercurio”, permitieron que la CIA, generara más de un editorial al día, inspirado por ella. El acceso a “El Mercurio”, tuvo un efecto multiplicador, dado que sus editoriales eran leídos a través del país en varias redes nacionales de radio. Además, “El Mercurio”, era uno de los diarios latinoamericanos más influyentes, particularmente en los círculos financieros en el extranjero...El proyecto mayor de propaganda de la CIA, financió un amplísimo espectro de estas actividades. Produjo varias revistas de circulación nacional y un gran número de libros y estudios especiales. Desarrolló material para ser colocado en la cadena de “El Mercurio”... “El Mercurio”, fue el vehículo de mayor propaganda entre 1970 y 1973...”

A mediados de 1974, ya derrocado sangrientamente el gobierno chileno por lo militares encabezados por Pinochet-regresa Agustín Edwards a Chile desde Estados Unidos. De inmediato expulsó del cargo de Presidente de la empresa a Hernán Cubillos Sallato.
La expulsión de Cubillos, destruye la amistad de la época cuando el papá de Cubillos- era Agregado naval chileno en Londres- con el abuelo de Edwards-cuando éste era embajador plenipotenciario chileno en Gran Bretaña.
Edwards-dicen- se sintió traicionado por Cubillos, por unas acciones de la Compañía Cervecerías Unidas.
Edwards es vengativo y veleidoso.

Obtuvo el título de “Gran caballero de la industria gráfica” en 1994. Es presidente de la “Asociación de propietarios de caballos de fina sangre” y presidente de la “Asociación de la chilenidad”. Cuyas actividades publicita en grandes espacios en “El Mercurio”.

Agustín Edwards es miembro del directorio de la Universidad “Fines Terrae”.Universidad privada dirigida por la secta religiosa fundamentalista “Legionarios de Cristo”. Secta a la cual Edwards pertenece desde el año 2004.Y es oficial de reserva de la marina de guerra chilena. Uno de sus hijos es oficial de reserva de los marines de la USnavy. 

Edwards es presidente de “País Digital”. Un ente creado a partir de una idea de Fernando Flores Labra ministro de Allende, (ex PDC, ex MAPU, ex PPD, actual “ Chile Primero” y al 2011 miembro de la alianza de derecha y del gobierno de derecha. 
Edwards apoyó en el 2004 -con sus medios de comunicación-especialmente con “El Mercurio” -los esfuerzos de Flores para ser pre candidato a la Presidencia de la República por el PPD y la Concertación, para las elecciones presidenciales del 2006. Flores a su turno, es Director de “País Digital”.

Agustín Edwards es presidente de “Paz Ciudadana”. Un organismo creado por él mismo Edwards-poco después que apareciera con vida su hijo Cristián, secuestrado por varios meses. A comienzos de los 90. 
“Paz Ciudadana” reúne en general- a elementos que apoyaron a la dictadura- quienes preferentemente tienen una visión represiva- continuadora de la dictadura, pero más sofisticada. También participan algunos personeros que estuvieron contra la dictadura, quienes le dan “amplitud” representativa a “Paz Ciudadana”. Pero, que no tienen gravitación alguna en sus decisiones. 

Se define “Paz Ciudadana” contra la “delincuencia y la violencia”. 

Se ha convertido “Paz Ciudadana” en una especie de organismo oficial que diseña los parámetros para la acción policial en Chile y los entrega a las autoridades del gobierno de turno, judiciales y a los cuerpos policiales estatales. Conjuntamente- pretende privatizar la seguridad, promoviendo y ampliando el “mercado” para las empresas de vigilancia privadas, ( con la fórmula:”a mayor inseguridad mayor ganancia”). 

El negocio de la seguridad privada promovido por “Paz Ciudadana”, pone en peligro la soberanía nacional, al facilitar a empresas privadas de vigilancia extranjeras la recolección de información-incluso a los más altos niveles del aparato estatal chileno: sobre autoridades de gobierno, militares, políticas, policiales etc. Información que se envía a las sedes matrices de las empresas-ubicadas en lugares como Washington, Estocolmo, Madrid, Buenos Aires u otros. O a quien quiera que pague por ella.

Estas actividades de Agustín Edwards están “respaldadas” por el poder que “El Mercurio” y sus diarios satélites tienen a lo largo del país en la formación de la “opinión pública”. Y en la creación de imágenes. Algo tan sensible para personeros de la vida pública. Lo que lleva a muchos de éstos- a inhibirse ante cuestiones que puedan afectar a Edwards. Congraciándose con éste al mismo tiempo-incluso, fotografiándose aquellos en las páginas político-sociales de “El Mercurio” junto a quienes, en un pasado no lejano- fueron sus verdugos, amparados éstos en su momento-por el mismo Agustín Edwards

HERNÁN CUBILLOS SALLATO 

Cubillos es oficial de la marina en retiro con el grado de capitán de fragata y nieto, hijo y padre de oficiales navales. 
Estudió algunos años en Londres, al momento que su papá Hernán Cubillos Leiva era Agregado Naval en Gran Bretaña. Cubillos Leiva será comandante en jefe de la marina entre 1961 y 1964. Había estado embarcado en los buques británicos HMS “Exelient” y “Malaya”.

El abuelo de Cubillos Sallato fue el contralmirante Demetrio Cubillos, un tiempo estacionado en Gran Bretaña, encargado de vigilar la construcción de unidades navales para Chile. 
Pinochet nombrará al padre de Hernán Cubillos Sallato, Hernán Cubillos Leiva, como su embajador en Brasil. Morirá en el cargo.

La estadía en Londres de Hernán Cubillos Sallato le deja agradables recuerdos de Gran Bretaña.
Ingresa como cadete naval en Chile y como oficial se retira en 1961.

Desde casi su temprana juventud es amigo de Roberto Kelly Vásquez oficial naval que también se retira de la marina, en 1967. Kelly es descendiente de abuelos paternos irlandeses. 

Hernán Cubillos Sallato, Roberto Kelly y Agustín Edwards Eastman fundaron con otros civiles y marinos conservadores en 1968, la llamada “Cofradía Náutica del Pacífico Austral”. 
Kelly sirvió varios años en la marina a las órdenes del padre de Cubillos Sallato. Kelly, retirado de la marina ingresa a una empresa de Agustín Edwards,, de crianza de pollos. Kelly se mantendrá conectado a la marina, especialmente en tareas de inteligencia. Apoyado, por otro ex oficial naval en retiro José Radic. Sobre todo, en las cercanías del golpe militar. 
Pinochet nombró a Kelly, inmediatamente dado el golpe -como Ministro de Planificación.

Retirado de la marina, Hernán Cubillos, asume en 1962 como Secretario General de “Cemento Melón”, en la región de Valparaíso, una empresa con mayoría de capitales británicos. Posteriormente asume en Santiago, como Secretario de la Presidencia de “El Mercurio”, a las órdenes de Agustín Edwards Eastman, Presidente de la empresa. 

Cubillos, fue durante tres años Director de la SIP, la sociedad que agrupa a los dueños de medios de comunicación de América.

Al viajar Edwards en septiembre de 1970 Estados Unidos, para conspirar contra Salvador Allende- Cubillos lo remplaza en la Presidencia del Consejo de “El Mercurio”.

Parte de millones de dólares enviados por la CIA a Chile- para desestabilizar al gobierno de Allende- eran recibidos en “El Mercurio”, cuando Hernán Cubillos era el máximo ejecutivo de la empresa.

Viaja a Estados Unidos en la víspera del golpe con Fernando Léniz Cerda, gerente general de “El Mercurio” y el economista Emilio Sanfuentes, máximo representante de los economistas que redactaron para la marina inicialmente el Programa económico de la dictadura. No pueden regresar a Chile debido al golpe de Estado y esperan en Buenos Aires. Léniz viaja a Mendoza. Desde allí es traído en un avión de la Fach que se encuentra en Buenos Aires. Así regresa también Cubillos a Chile junto a Léniz, el economista demo-cristiano Sergio Molina y Emilio Sanfuentes.

Sacado Cubillos por Edwards en 1974 de Presidente del Consejo de “El Mercurio”, Cubillos participa en el semanario “Qué Pasa”, del “Opus Dei”, en la “Editorial Santillana del Pacífico” y “Editorial Portada”. Al tiempo que realiza negocios internacionales. 
Sus contactos a nivel empresarial en el extranjero y su vinculación a la marina le sirven de carta de presentación-respaldado por los “blandos” del fascismo criollo- para asumir como Ministro de Relaciones Exteriores de Pinochet, en 1978. Reemplazando en el cargo al vice almirante Patricio Carvajal Prado. La relaciones exteriores de la dictadura estuvieron práctica y permanentemente en manos de la marina de acuerdo a un cuoteo entre los miembros de la Junta militar. Cubillos es ministro de relaciones exteriores de la dictadura en la cuota de la marina.
Con Hernán Cubillos de Ministro de Relaciones Exteriores, propuesto por Jaime Guzmán Errazuriz- uno de los generales civiles del golpismo- la dictadura trataba de mostrar un rostro civil en las relaciones exteriores. Esperaba Pinochet romper el aislamiento internacional de la Junta, dado que ahora, las relaciones internacionales de la dictadura eran pragmáticas “adecuadas al modelo económico”, según Guzmán Errazuriz
En nada se modificaron las relaciones de la dictadura con la comunidad internacional, dado el carácter dictatorial del régimen de los militares chilenos. 
El vice almirante Carvajal- quien coordinó a los golpistas el 11 de septiembre de 1973, como Cubillos, son miembro de la “Cofradía Náutica del Pacífico Austral”. 
Pinochet sacó del cargo de Ministro de Relaciones Exteriores a Hernán Cubillos- apenas aterrizó el dictador de regreso a Santiago- después de su vergonzosa gira “geopolítica” al Pacífico. 
Purgado por el dictador, al llegar Santiago Cubillos asume como director del Banco de Crédito e Inversiones, del grupo Yarur-Banna y ocupa un importante cargo en la “Compañía Chilena de Tabacos”, con sede en Valparaíso, con mayoría de capitales británicos y en una compañía de inversiones.
Cubillos Sallato era parte del llamado sector “blando” del fascismo chileno, al igual que Agustín Edwards y Jaime Guzmán Errázuriz. Tendrá disputas con elementos del sector “duro”, encabezado por el jefe de “Patria y Libertad” Pablo Rodríguez Grez y el primer jefe de la policía secreta de Pinochet- la Dina, el general Manuel “mojón” Contreras.
Varias de las disputas entre “duros” y “blandos” terminan en asesinatos y secuestros, que siempre afectan a los “blandos”. 
Hernán Cubillos tiene su hobby favorito, las competencias en su yate “El Caleuche”- que comparte con Roberto Kelly. Con relativo éxito en competencias náuticas. Sin embargo, por órdenes terminantes de Agustín Edwards, está totalmente prohibido mencionar en “El Mercurio” y sus diarios satélites a Hernán Cubillos, así éste fuera campeón del mundo. Es que Edwards siempre ha sido vengativo.
Hernán Cubillos muere en abril del 2001, a los 65 años de edad. Y sus manuscritos y archivos los había enviado a Estados Unidos, a un Centro de Estudios ligado a una universidad. Cubillos tuvo excelentes relaciones con agentes de la CIA, especialmente durante el periodo en que ejerció como presidente de El Mercurio” en su campaña contra el gobierno de Salvador Allende. Así, habrá considerado tener a mejor recaudo sus archivos en los Estado Unidos.
Le sobreviven su hija Marcela Cubillos, quien ha ejercido como docente en la universidad de los Legionarios de Cristo, la Universidad Finnes Terrae. Marcela Cubillos ha sido diputada del partido del pinochetismo civil la UDI y actualmente es pareja de quien fuera senador hasta ser nombrado ministro de defensa del Presidente de derechas Sebastian Piñera el 2011- Andrés Allamnd Zavala.
Le sobrevive también a Hernán Cubillos, su hijo Felipe Cubillos, quien como su padre es un destacado hombre del Yatchting. Vinculado v a la marina, columnista del vespertino “La Segunda” satélite de El Mercurio, y al 2011 comentarista en la radio de la Sociedad Nacional de Agricultura.

RENE SILVA ESPEJO

Agustín Edwards mantuvo por años como director de “El Mercurio”, de Santiago- a René Silva Espejo, “el colorado Silva”, o “don René”. 

Silva Espejo llegó a “El Mercurio” desde el puerto de Valparaíso como Sub-Director en 1952. Abogado y profesor de castellano. Fue designado miembro de la Academia Chilena de la Lengua. Se casó dos veces. Su la segunda mujer es Elena Diesel. 
Activo nazista en su juventud, era jefe del Departamento Doctrinario del partido nazi y redactor de la publicación nacionalista El Estanquero”. Integrante de las tropas de asalto nazis en Valparaíso. Enemigo de Salvador Allende. Buscó ridiculizarlo, en artículos firmados “Jr”, “Volpiqué” u otros. Jamás Silva Espejo- en su artículo contra Allende dio la cara firmando con su propio nombre.
Fue Sub Secretario de Educación en el gobierno del general de ejército Carlos Ibañez del Campo, entre 1952 y 1958. A quien siempre apoyaron los nazis criollos. Silva Espejo es un tipo “frío, calculador y sin escrúpulos”, según periodistas y funcionarios del diario. El “colorado” Silva era temido. Incluso-por los empleados del diario que estaban junto a él.
Fue director de El Mercurio durante toda la campaña del terror contra el gobierno de la Unidad Popular- impulsando el golpe militar- y enseguida dando irrestricto apoyo a la dictadura.
Silva renuncia en 1978, a los 74 años de edad. Se despide para el aniversario de El Mercurio, el 1 de Junio.

ARTURO FONTAINE ALDUNATE

Reemplaza a René Silva, como Director de “El Mercurio”, el subdirector Arturo Fontaine Aldunate, abogado y economista, también de Valparaíso, como Silva Espejo. 
Fontaine tiene 55 años de edad al asumir de director.
Ingresó como periodista a “El Mercurio”, en 1961. Traído desde Valparaíso por Agustín Edwards. 
Estudió Fontaine en los sacerdotes Franceses de Valparaíso-como Pinochet y, Merino en Viña del Mar. Becado por los sacerdotes por sus escasos recursos económicos familiares, dada la temprana viudez de su madre. Casado con Valentina Talavera Balmaceda, tienen 7 hijos. Uno de ellos es ministro de economía en el gobierno de Sebastian Piñera entre marzo del 2010 y julio 2011.
En “El Mercurio” escribe en la “Semana Política” y gran parte de los editoriales...
Fontaine es miembro de la secta ”Opus Dei” y representa la versión empresarial de la Seguridad Nacional. Considerado, durante la dictadura- como “misterioso”, de estar “trás las bambalinas”. Ha tenido gran influencia sobre el dictador Pinochet.
Arturo Fontaine fue incorporado -durante la dictadura- como miembro de la Academia de Ciencias sociales, políticas y morales. Su trabajo de incorporación lo tituló “Más allá de Leviatán. Hacia un resurgimiento de la libertad individual”.
Fontaine en su trabajo recurre al político irlandés Edmund Burke (1729-1797), un histérico enemigo de la Revolución Francesa. Defensor de privilegios aristócratas, de prejuicios y de dogmatismos religiosos. Según Burke, la libertad del pueblo es como la de un “loco o de un salteador de caminos, a los cuales se les debe mantener constreñidos o encadenados”. Dice de Francia recién derrocada la nobleza por la revolución:
“¿Podría yo hoy felicitar a esta misma nación por su libertad? ¿ Iría yo seriamente a cumplimentar a un loco que se hubiese escapado de la protectora constricción y de la saludable oscuridad de su calabozo, por la recuperación de la luz y de su libertad? ¿Iría yo a cumplimentar a un salteador de caminos o a un asesino que hubiese roto sus cadenas por la recuperación de sus derechos naturales?

Arturo Fontaine también cita a Benjamín Constant (1767-1830). Buen representante de terratenientes y financistas franceses de las primeras décadas del siglo 19. Constant escribe contra la democracia: 

-“Aquellos que por su pobreza se ven condenados a una dependencia constante, o al trabajo a jornal no poseen más inteligencia que los niños, ni están más interesados que los extranjeros en el bienestar nacional”.
Fontaine tuvo gran amistad con el miembro del “Opus Dei”, ex miembro de la Comisión Política de “Patria y Libertad” y posteriormente jefe del sector “blando” del fascismo y de la UDI el ”gremialista” y senador Jaime Guzmán Errázuriz.
Fontaine, durante la dictadura-en su posición de representar la versión empresarial de la Seguridad Nacional -será partidario de mantener el régimen encabezado por Pinochet- independientemente de las acciones del gobierno.
El gobierno -según Fontaine- se podía cambiar. Pero manteniendo a Pinochet en el vértice del mando, como jefe del régimen y del gobierno. Cuando deja “El Mercurio” , en 1988 se convierte en profesor de periodismo en la Universidad Gabriela Mistral.

Arturo Fontaine tiene otros dos hermanos. Jorge Fontaine, miembro de “Patria y Libertad” y después “gremialista”. Presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio, a la fecha del golpe, y uno de los principales generales civiles del golpe. Jorge Fontaine viajará al exterior a contar la ”verdad de lo ocurrido en Chile”, buscar comprensión y apoyo para lo militares y enlodar al gobierno de Salvador Allende. 

La CIA, apoyó con miles de dólares viajes al exterior de dirigentes gremiales y políticos golpistas chilenos, para ayudar a “mejorar” la imagen del régimen de los militares. 

Jorge Fontaine Aldunate fue Presidente de la “Corporación de la Producción y el Comercio”, que actuó como ariete golpista, Director de Organizaciones Civiles de la dictadura y también Pinochet lo nombra jefe de “Pro Chile”. Su otro hermano, es un sacerdote católico progresista. 

Alineado en el sector “blando” del fascismo y como director de “El Mercurio”, Arturo Fontaine, en 1983 escribió editoriales acerca de “desaciertos” en la política económica. También criticó la falta de coordinación en los servicios policiales y de la policía secreta.

Pocas semanas después -en abril de 1983- el dictador saca a los ministros del área económica y crea el “Comité de coordinación policial”.

Enseguida Agustín Edwards saca de Director de “El Mercurio” a Arturo Fontaine. Para tomar Edwards el cargo evitar así cualquier filtración crítica a la dictadura desde sus diarios. Debida cuenta que Edwards estaba acosado por millonarias deudas, principalmente con el Banco del Estado, en manos a final de cuentas de Pinochet. Cualquier crítica a la dictadura, por tangencial que fuera ponía en peligro la existencia misma del imperio mercurial.

Fontaine entonces es nombrado por Pinochet como embajador de la dictadura en Argentina, para darle una “salida honorable” a la situación. La designación, es avalada por la estrecha amistad de Fontaine con el dictador y los militares en general y con la marina en particular.
 
Agustín Edwards apenas le dio una despedida a Fontaine. Participaron más notoriamente elementos del diario “La Tercera”.

De regreso de su cargo de embajador en Buenos Aires escribe “Los economistas y el Presidente Pinochet”. A la presentación del libro asiste el propio dictador.

COFRADÍA NÁUTICA DEL PACIFICO AUSTRAL

Un organismo poco conocido, que se mantiene con vida todavía el 2011 en la región de Valparaíso es la llamada “Cofradía Náutica del Pacifico Austral”. Organismo que fue parte del “Frente Invisible” contra el gobierno popular encabezado por Salvador Allende. 

La Cofradía es uno de los núcleos tempranos del golpismo que agrupó a altos oficiales navales y civiles conservadores y golpistas.

Se forma la “Cofradía Náutica del Pacífico Austral”, en agosto de 1968.
Formada por el comandante naval José Toribio Merino Castro, quien será miembro de la Junta Militar y los vice almirantes Patricio Carvajal Prado (coordinador del golpe) y Arturo Troncoso Daroch, (ministro de la dictadura) los ex oficiales navales Patricio Kelly Vázquez (ministro de la dictadura) y Hernán Cubillos Sallato Presidente de El Mercurio, Ministro de la dictadura) Agustín Edwards, dueño de El Mercurio. René Silva Espejo (director de El Mercurio), Arturo Fontaine Aldunate, (Director de EL Mercurio y Embajador de Pinochet) Sergio de Castro Spíkula (ministro de la Dictadura) y otros. Todos unidos aparentemente por el interés en los deportes náuticos.

En su reunión constitutiva nombran a Edwards como su primer “Comodoro” y segundo “Comodoro” a Toribio Merino Castro.
La “Cofradía” fue un núcleo importante en la conspiración para preparar el golpe de Estado. Todos sus miembros ocuparán cargos relevantes en la dictadura. Tanto dentro de ella o desde fuera.

Las reuniones comidas se efectúan de manera rotativa en casa de cada uno de los miembros.

Todos, civiles como militares tendrán activa participación en la sedición contra el gobierno de Salvador Allende, en desatar el golpe militar y durante la dictadura.

Se unirán a estos marinos y civiles ultra conservadores 10 economistas egresados de la Pontificia Universidad Católica encabezados por Sergio de Castro, quienes preparan el plan económico de la Junta Militar.
El 10 de octubre de 1973, a un mes del golpe de Estado, la “Cofradía Náutica del Pacífico Austral” tiene-en la noche- su reunión ordinaria, en casa de Hernán Cubillos Sallato el Presidente de “El Mercurio”, en la calle Candelaria Goyenechea, del barrio alto de la capital chilena.
La reunión la preside el Comodoro de la “Cofradía”, José Toribio Merino, flamante auto designado comandante en jefe de la marina y miembro de la Junta Militar. La reunión se realiza en medio de buena comida y tragos. Merino, informa que su proposición de nombrar como Ministro de Economía al gerente general de “El Mercurio” Fernando Léniz, se acababa de aprobar en la Junta Militar. Señala además Merino, que Léniz pidió a la Junta Militar que le levantaran la clausura al diario satélite de “El Mercurio”- “Las Ultimas Noticias”. Y que la Junta Militar accedió de inmediato al pedido de Léniz, todavía gerente de “El Mercurio”.
Los asistentes a la reunión de la “Cofradía”, se retiran de la casa de Cubillos, casi de madrugada, en la ciudad sumida en el terror y en el toque de queda. Pero todos ellos portan salvoconductos otorgados por la marina.

PLAN ECONÓMICO DE LA DICTADURA 

La cúpula golpista de la marina le pidió, en 1972 a Roberto Kelly que se contactara con economistas a fin de tener un plan económico partir del golpe.
Ya que “botar a Allende no cuesta nada. Lo importante es tener un plan económico”. 

Kelly se contacta con el empresario gremialista Emilio Sanfuentes Vergara, vinculado a Agustín Edwards y Hernán Cubillos Sallato. Sanfuentes ya había participado en la elaboración del plan económico de la candidatura presidencial del conservador Jorge Alessandri Rodríguez en 1964. Derrotado este candidato de la derecha por Salvador Allende.

Las primeras reuniones se realizan en la oficina de Sanfuentes, quien es asesor en la Sociedad de Fomento Fabril SOFOFA.. Sociólogo, miembro del Grupo Edwards y también asesor de Hernán Cubillos Sallato, en la Presidencia de la empresa de “El Mercurio”. Emilio Sanfuentes es post grado en la University of Chicago. Había sido colaborador en la campaña presidencial del conservador Jorge Alessandri en 1970. 

Sanfuentes había planteado en la época del gobierno de Allende crear un semanario de oposición “combativo”. Crean el semanario del “Opus Dei” “Qué Pasa”. Emilio Sanfuentes es uno de los fundadores junto a Cristian Zegers, un ex oficial naval y empleado de Edwards, Gonzalo Vial Correa, Joaquín Villarino y Jaime Martínez. 

Sanfuentes escribe en la “Página Económica” de “El Mercurio”. 
En la “Página Económica” de “El Mercurio” se presenta por primera vez públicamente en Chile la política económica de los “Chicago boys”. 

Ahora, directamente apoyando los planes golpistas Sanfuentes queda a la cabeza de la elaboración del plan económico de la dictadura que se instalara en Chile.

La primera reunión para elaborar el plan económico del golpismo se realiza con la mayoría de los economistas, en agosto de 1972 en el Círculo Español, en Santiago. Los acuerdos de esta reunión fueron resumidos en cinco páginas por el empresario Emilio Sanfuentes Vergara, entregado a Kelly para que éste los entregue a la cúpula de los marinos. El marino golpista Troncoso Daroch recibió el resumen. 
Con estas bases los economistas derechistas, demo-cristianos-freístas, banqueros, empresarios y marinos golpistas, echan las bases de la política económica de la dictadura. 

Los economistas que son demo-cristianos acuerdan incorporarse a la elaboración del plan económico pedido por los marinos y al mismo tiempo mantener informado a Eduardo Frei Montalva como lo hacen los otros economistas con el Partido Nacional. 

:Son de la partida, además de Sanfuentes y Kelly,
  • Sergio Undurraga Saavedra, ingeniero comercial de la Universidad Católica. Beca Eisenhower, empresario- gerente general de la CORFO en Nueva York, de la dictadura. Asesor del Ministro de Hacienda de la dictadura contralmirante Gotuzzo. Ejecutivo de Odeplan y 
  • Álvaro Bardón Muñoz, estudios en Colegio Hispano Americano de los sacerdotes Escolapios, economista de la Universidad de Chile. Post grado en la University of Chicago. Milita en la democracia-cristiana y es el contacto con economistas demo-cristianos. Asesor del Consejo Nacional del Partido Demócrata Cristiano, nombrado por Eduardo Frei-padre. Redactor en la “Página Económica” de “El Mercurio”. Presidente del Banco Central y Subsecretario de Economía de la dictadura y orejero del dictador. Bardón -al término de la dictadura-es asesor de Agustín Edwards. 
  • Juan Braun, ejecutivo del grupo económico de Manuel Cruzat Larraín; 
  • Pablo Barahona Urzúa, con estudios en los Sagrados Corazones de los sacerdotes franceses. Economía en la Universidad Católica, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica. Post grado en la University of Chicago. Presidente del Banco Central y Ministro de Economía de la dictadura. 
  • Manuel Cruzat Infante, jefe del grupo económico Cruzat-Larraín, junto a su cuñado Fernando Larraín. Con estudios en el Colegio San Ignacio de los sacerdotes jesuitas. Economía en la Universidad Católica, master en economía en la University of Chicago. Participa en la elaboración del programa de gobierno conservador de Jorge Alessandri para las elecciones 1970; 
  • Sergio de Castro Spíkula, con estudios en el colegio inglés y San Calixto de los sacerdotes jesuitas, en Bolivia. Grange Scholl, en Santiago, British Columbia University, en Vancouver, Canada. Escuela de Ingeniería de la Universidad Católica. Master y Doctor en economía en la University of Chicago. Fundación Rockefeller. Decano de Economía de la Universidad Católica de Santiago. Ministro de Economía y de Hacienda en la dictadura. Será asesor económico de Agustín Edwards. 
  • Andrés Sanfuentes Vergara, profesor universitario.
  • Juan Villarzú, demo-cristiano. Director del Presupuestos durante la dictadura y en los gobiernos demo-cristianos de Patricio Aylwin y Eduardo Frei-hijo. Vice presidente ejecutivo de Codelco en el 2004. 
  • José Luis Zavala Ponce, con estudios en el Colegio Hispano Americano de los sacerdotes Escolapios. Licenciado en Economía e Ingeniero Comercial de la Universidad de Chile. Post grado en la University of Chicago. Militante demo-cristiano, banquero y empresario. Gerente de Estudios del Banco Central durante la dictadura, empresario y banquero. 
  • José Luis Federici, Ernesto Silva, Julio Vildósola, Enrique Tassara, Juan Carlos Méndez, Rodrigo Mujica, Andrés Sanfuentes y también Jaime Guzmán Errazuriz

Este grupo aprueba las líneas generales del plan económico, que lo denominan “Programa de Desarrollo Económico” que usaran los militares golpistas. 

Aprobada las líneas generales por los marinos, los economistas desarrollan partes específicas del plan:
  • Pablo Barahona Urzúa se encarga del sector agrícola;
  • Andrés Sanfuentes Vergara en política de redistribución de ingresos; 
  • Sergio Undurraga, en mercado de capitales; 
  • Juan Villarzú, en el área de propiedad social (será Director del Presupuesto de la dictadura). 
  • Gerardo Zegers de Laud, Ramiro Urenda, Ascanio Molina, Jorge Cheyre etc.

Gran parte del trabajo de elaboración de esta parte económica del plan golpista lo realizan en una oficina ubicada frente al ministerio de defensa, en la avenida Nataniel Cox, al lado del ya desaparecido cine Continental a metros de la Alameda.
 
A medida que recibían los marinos las partes sectoriales del plan económico, Sergio De Castro y Sergio Undurraga, quienes trabajaban codo a codo con los marinos golpistas, revisaban las materias y las “pulían”. 

Hay retrasos. Los marinos deben coordinar los planes militares con los golpistas del ejército y la fuerza aérea y hacer coincidir el día del golpe con un plan económico totalmente terminado. Así, en Viña del Mar, Roberto Kelly por encargo expreso de los marinos reúne a los economistas en un hotel de Viña del Mar y los insta a “apurar el tranco”. 

Los economistas presentan a la marina el proyecto económico terminado en agosto de 1973. Los marinos lo revisa y lo alcanzan imprimir entre la noche del lunes y del martes-el día del golpe militar- en la imprenta “Almirante Lord Cochranne” propiedad de Agustín Edwards y cuyo presidente era Hernán Cubillos. 

El miércoles 12 de septiembre, al día siguiente del golpe militar, los miembros de la Junta Militar y los principales militares tendrán en sus escritorios el plan económico, diseñado por los economistas conservadores a pedido de los marinos. 

Como obvia continuación, producido el golpe militar- la marina, según el cuoteo del aparato estatal, efectuado por la Junta Militar- se queda con la parte económica- en manos de José Toribio Merino. Nombran de inmediato al contralmirante Lorenzo Gotuzzo como Ministro de Hacienda. 

Altos oficiales de la marina ocuparán cargos en el sector de Economía y Hacienda y en otros cargos importantes del sector. Así, sucederá también- con los elementos civiles que participaron en el diseño del plan económico. 

Los grupos empresariales proporcionaran al dictador Pinochet la mayoría de sus ministros, sub secretarios e importantes ejecutivos de servicios estatales -especialmente provenientes del grupo de Edwards, Cruzat-Larraín BHC y otros.

Empleados de Agustín Edwards serán funcionarios importantes de la dictadura y funcionarios de la dictadura serán empleados de Agustín Edwards. Entre otros:

  • Fernando Léniz Cerda, gerente general de “El Mercurio”, a un mes de darse el golpe de Estado es nombrado, a petición de José Toribio Merino Ministro de Economía de la dictadura. Ingeniero, será alto ejecutivo de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones”, CMPC, la “papelera”.
  • Avaro Bardón Muñoz, presidente del Banco Central, se incorpora a “El Mercurio” como editor de “Economía y Negocios. Enseguida presidente del Banco de Concepción y de la AFP Invierta- para volver al aparato de la dictadura como Sub-Secretario de Economía bajo el biministro Rolf Luders. Regresa donde Edwards como asesor económico. Escribe regularmente en el diario de Edwards.
  • Joaquín Lavín Infante, miembro de Odeplan de la dictadura a “Editor Económico de “El Mercurio”. Viene de Decano de Economía y Administración de la U. de Concepción. Militante de la UDI y del “Opus Dei”, candidato a la Presidencia de la República y alcalde de Santiago.
  • Sergio de Castro, Ministro de Hacienda de la dictadura a asesor económico de Edwards, Manteniéndose al mismo tiempo como asesor económico del Banco Central.
  • Jorge Eduardo Folch Verdugo, Sub Secretario del Interior de la dictadura a secretario privado de Edwards. Escribe en “El Mercurio” en la página editorial, la “Semana Política” y miembro del consejo de redacción del diario. Es el segundo después de Edwards en el sector periodístico del diario. Censura y controla las informaciones.
  • Jovino Novoa Vázquez, Sub Secretario de Gobierno de la dictadura, regresa a “El Mercurio” como encargado de Información. Escribe en “La Semana Política”. Censura y orienta la información del diario. Será senador y presidente de la UDI en dos períodos al 2004.
  • Enrique Montero Max, Sub Secretario de Interior, Vice Ministro de Interior y Ministro de Interior de la dictadura. General de la Fuerza Aérea. A Fiscal del grupo Edwards, también de “La Chilena Consolidada” y de algunas empresas mineras. Manteniendo paralelamente el cargo de Auditor general de la Fach.
  • Maurice Poisson Eastman, vice almirante y jefe del Estado Mayor de la marina, miembro de la Junta Militar en ausencia de Merino. El día del golpe comanda el buque insignia de la marina, el crucero “Prat”, que apunta sus cañones contra la ciudad de Valparaíso. Agregado Naval en Londres en 1977. Maurice Poisson Eastman, en retiro- pasa al grupo de Edwards. 
  • Miguel Alex Schweitzer Spesizki, Ministro de Justicia de la dictadura, entre 1975 y 1977, Presidente del llamado Consejo de Estado, un ente asesor del dictador a asesor legal de Agustín Edwards. 
  • El consejero de la redacción agrícola de “El Mercurio” Alfonso Márquez de la Plata y Presidente de la Sociedad Nacional de Agricultores- pasa a Sub Secretario de Gobierno, Ministro de Agricultura y Ministro del Trabajo de la dictadura. Post dictadura será Director de la “Fundación Pinochet”. 
El gobierno popular encabezado por el Presidente Salvador Allende debió enfrentarse a fuerzas que le combatían dirigidas desde la metrópoli del imperio, desde Washington y desde otros centros de poder internacionales y sus aliados “nativos” al interior del país.

Salvador Allende defendió la Constitución y el mandato popular con las armas en la mano desde al Palacio Presidencial de La Moneda, hasta ser asesinado por militares golpistas ese 11 de septiembre de 1973.

 

 

Hace 39 años: el asesinato del comandante Arturo Araya Peeters

Escribe Arturo Alejandro Muñoz 
especial para G80 

http://www.g80.cl/noticias/columna_completa.php?varid=15575


Se trató de un asesinato planificado para ir sentando al interior de la Marina de Guerra los principios que regirían el sanguinario golpe de Estado del 11 de septiembre. La derecha fascista perpetró el  crimen…Washington lo cobijó y financió. Nuestra memoria sigue viva.

EN LA MEDIANOCHE del día 26 de julio de 1973, el Edecán Naval del Presidente Salvador Allende, comandante Arturo Araya Peeters,  fue asesinado por un francotirador que le disparó a mansalva desde algún  lugar frente a su domicilio. 

Poco antes había llegado a su casa, tras asistir –acompañando al mandatario socialista- a una recepción en la embajada de Cuba. Uno de los delincuentes que participó en el delito, Guillermo Claverie Bartet,  fue condenado a tres años de prisión. Sin embargo, no permaneció ni un día en la cárcel purgando esa pena. Incluso, estando prófugo, fue indultado por la dictadura gracias a una decisión del almirante José Toribio Merino Castro.

Se trató de un asesinato planificado para ir sentando al interior de la Marina de Guerra los principios que regirían el sanguinario golpe de Estado del 11 de septiembre, y a la vez un recordatorio de que todo hombre de la Armada que no estuviese de acuerdo con los planes fascistoides del almirante Merino Castro sería considerado traidor y castigado con la muerte. Así ocurrió con Araya, un hombre limpio y leal a la Constitución.

La noche del 26 al 27 de julio de 1973, un francotirador abrió fuego contra el marino, mientras los mercenarios de Patria y Libertad armaban una algazara en la calle frente a su casa, luego de hacer algunos disparos al aire a objeto de lograr que el edecán presidencial saliese al balcón de su domicilio para investigar lo que sucedía. En ese momento, una bala impactó en el pecho del comandante Araya Peters. 

El crimen, que en su momento la derecha y los servicios de inteligencia navales intentaron achacar a fantasmales grupos armados de izquierda, fue en realidad la obra de una sórdida conspiración ultraderechista con apoyo de oficiales golpistas de la Marina. 

Un total de 32 miembros de Patria y Libertad, cuyo fundador era Pablo Rodríguez Grez, fueron detenidos y procesados por la Fiscalía Naval, pero todos quedaron libres tras algunos tirones de orejas. Sólo uno de ellos, Guillermo Claverie, luego de haber estado un tiempo prófugo, resultó condenado a tres años y un día de prisión como autor material del crimen, pena que tampoco cumplió ya que, al final, todos los conspiradores fueron indultados en 1981 por el asesino y ladrón apellidado Pinochet Ugarte, “por servicios prestados a la Patria".

En una entrevista publicada por el diario La Nación, Claverie juró que era inocente y aseguró que fue obligado a confesar tras sufrir múltiples torturas efectuadas por oficiales de la Marina y de la Fuerza Aérea, y que al parecer fue elegido como chivo expiatorio por sus jefes de Patria y Libertad, entre ellos Pablo Rodríguez. 

Aunque admitió haber estado en el lugar de los hechos, dijo que siempre permaneció en la calle y que la trayectoria de la bala que mató al edecán, que estaba en un balcón, era de arriba hacia abajo. Afirmó además haber disparado su pistola después que vio caer al hombre del balcón y que en ese momento ignoraba de quién se trataba. Las declaraciones de Claverie fueron parte en la Corte de Apelaciones del alegato de Arturo Araya, hijo de la víctima y abogado querellante en el juicio.

El planificado crimen cometido contra el Comandante de la Marina y edecán del Presidente Allende, ocurrido en la calle Fidel Oteíza -entre Marchant Pereira y Carlos Antúnez- de la comuna de Providencia, fue en definitiva y claramente una bien montada operación terrorista de inteligencia y desestabilización política, estructurada por la extrema derecha junto a grupos fascistas y ultra nacionalistas insertos en las fuerzas armadas, quienes contaban con apoyo y financiamiento de la Central de Inteligencia Americana (CIA), tal como reconoció muchos años después el gobierno norteamericano al desclasificar sus documentos confidenciales.  

Los golpistas del SIN (Servicio de Inteligencia Naval) ya venían ejecutando decenas de atentados y autoatentados con bombas, algunos previamente ‘negociados’,   como el realizado en la casa del Almirante golpista Ismael Huerta a mediados de julio de 1973 en Viña del Mar, con el objetivo de ir construyendo un ambiente favorable al próximo golpe de estado.

La ametralladora "Bataan" con la que el militante del Comando Rolando Matus y agente del SIN infiltrado en la empresa estatal ECON,  Guillermo Claverie Bartet,  disparó al comandante Araya después de hacer explotar una bomba señuelo y balear el frontis de la casa para hacerlo salir al balcón, fue suministrada por el SIN a través del Sr. Jorge  Ehlers Trostel, personaje que después –en plena dictadura-  ocuparía un alto cargo en el área de deportes (DIGEDER).

Claverie Bartet ya había sido detectado disparando contra tropas leales a la Constitución el día del tanquetazo (junio de 1973) desde una terraza de ECOM (el tipo creía que ese día la Marina iniciaba un golpe, eso fue publicado poco antes del golpe por el quincenario dirigido por Marta Harnecker, ‘Chile Hoy’). Fue echado de ECOM, pero no entregado a la Policía… ¡¡increíblemente!! 

LOS ASESINOS FRAGUAN COARTADA INDIGNANTE

Al entonces teniente del SIN, Daniel Guimpert Corvalán junto con el capitán de Inteligencia de Carabineros Germán Esquivel Caballero, quien más tarde participaría en múltiples ‘desapariciones’ cometidas por el Comando Conjunto y el SICAR, le cupo realizar uno de los aspectos más sucios y cobardes del complot desestabilizador.

Al otro día del asesinato del edecán naval del Presidente Allende -un sábado- Esquivel y Guimpert recorrieron diversas comisarías buscando un "chivo expiatorio" a quién cargarle el crimen. El elegido fue un preso por ebriedad que trabajaba en una empresa CORFO (SEAM) y portaba un carnet de militante de un partido de la Unidad Popular (el Partido Radical).

Como eso no era muy convincente ni bastaba para completar sus planes, fabricaron un carnet del Partido Socialista  e interrogaron "privadamente" al funcionario que, sometido a salvajes torturas, se auto inculpó de haber participado en el asesinato "junto con un comando del PS-Elenos" y algunos cubanos. El mecánico de SEAM CORFO terminó encargado reo y procesado por la Justicia Naval bajo la dirección del Fiscal Aldo Montagna.

El nombre del mecánico eléctrico de Seam Corfo torturado por Guimpert y Esquivel era José Luis Riquelme Bascuñán y fue interrogado y encargado reo por  el ministro conspirador de la Corte de Apelaciones (Abraham Meerson) y por el Fiscal Militar Joaquín Erlbaum. El desgraciado mecánico tipo fue tan bien torturado que se echaba la culpa de haber participado en el crimen con un grupo de GAP’s y cubanos dirigidos por Bruno (Domingo Blanco) uno de los jefes del GAP. 

Al día siguiente, los medios opositores y diversos políticos -entre los que destacaron los senadores derechistas Víctor García Garzena y Fernando Ochagavía, junto al diputado Demócrata Cristiano Claudio Orrego Vicuña  y al director del diario democristiano ‘La Prensa’, Jorge Navarrete- iniciaron una campaña de injurias y acusaciones contra el gobierno de la UP y la representación cubana en Chile.

El problema para los conspiradores de diversos pelajes y militancias que se concertaron en torno al falso hallazgo de los asesinos del comandante Araya fue que, a los pocos días, la Policía de Investigaciones detuvo a casi todos los miembros de la banda conformada por elementos del Comando Rolando Matus (CRM), Partido Nacional (PN), Democracia Radical (DR)  y Patria y Libertad, que habían participado directamente en el asesinato del edecán.

Entre ellos,   destacaban:  el presunto autor de los disparos (Guillermo Claverie), una dirigente de la Juventud del Partido Nacional y del CRM -Uca Eileen Lozano-, el hijo "Patria y Libertad" del conocido empresario panadero Castaño, Odilio Castaño Jiménez; el militante de Patria y Libertad, Luis "Fifo" Palma Ramírez, que dos años después tendría una destacada participación en el SIFA y en las desapariciones del Comando Conjunto, un sobrino CRM del psiquiatra de la DINA, Laihlacar, de apellidos Potin Laihlacar , el dirigente de la DR, Guillermo Schilling, y un militante del CRM, Miguel Sepúlveda Campos, hijo de un conocido almirante retirado. (**)

Los que no fueron detenidos se escondieron en un fundo de la Región de Valparaíso y se entregaron a un comando de la Marina al otro día del golpe. Los que estaban detenidos y procesados en las cárceles de Valparaíso y Santiago fueron sacados de prisión el 12 de septiembre por comandos del SIN e integrados a las actividades represivas. El crimen del comandante Araya quedó impune y con expediente desaparecido.

Cambia, todo cambia.

El teniente Guimpert Corvalán salió de la Marina a fines de los 70´s y se dedicó a regentar un negocio de venta de armas en las cercanías del Edificio de las FFAA en la Plaza Bulnes. Gozaba de libertad bajo fianza hasta que fue nuevamente detenido, inculpado en más de una decena de casos de detenidos desaparecidos, en algunos de los cuales fue incluso indultado a principios de los años 90´s.

Su cómplice en el intento de falsificación del asesinato del comandante Araya  -Guillermo Esquivel- llegó al grado de   coronel de carabineros en la DICOMCAR y fue detenido -por cheques protestados- en 1991. Falleció en extrañas y nunca aclaradas circunstancias en 1993, mientras estaba denunciado en diversos procesos por desapariciones y asesinatos.

Luego de 35 años del asesinato del valeroso edecán del Presidente Allende, la versión oficial que entregó la dictadura comienza a desmoronarse en los tribunales y emerge la verdad: Se trató de un crimen planificado por la derecha en contra del comandante Araya.  La medida, que la familia del oficial había solicitado por primera vez en agosto del año 2003, se aprobó ante la aparición de nuevos antecedentes aportados por Guillermo Claverie. 

El 28 de Abril de 2008, la Corte de Apelaciones de Santiago ordenó reabrir la investigación del asesinato. Por unanimidad, la Octava Sala del tribunal de alzada determinó que el juzgado a cargo del caso proceda a la reapertura de la investigación, tome testimonio a Guillermo Claverie Bartet (hoy tiene 63 años de edad) y realice otras diligencias que de ello se deriven. 

El relato que Claverie entregó a los periodistas de ‘La Nación Domingo’, hace pocos años, mueve a la duda. Aseguró que todavía sentía miedo de lo que pueden hacerle los viejos (y nuevos) miembros de las cofradías golpistas.

Nunca pude leer mis declaraciones que me hicieron firmar en la Fiscalía Naval. Y un día que me puse a leer una de ellas, después de un interrogatorio, el secretario del fiscal naval Aldo Montagna, el oficial Jorge Garretón Iturra, se metió la mano a la chaqueta del uniforme y sacó una pistola. Y me dijo: ‘¡Oye, huevón, que leís tanto, agradece que todavía estai vivo y firma ahí!’. Y por supuesto que así siempre firmé todo".

Sus confesiones confirman lo que los hijos del edecán han ido descubriendo en estos últimos años, hurgando en el expediente del juicio iniciado por la justicia naval y que culminó en 1980 con una condena de tres años para Claverie, como único autor material, y con penas inferiores por delitos menores para otros miembros del grupo que actuó esa noche: "Es que esa investigación está plagada de vicios", sostiene Arturo, el hijo mayor del edecán, que es abogado.

Con estas confesiones de Claverie, los hijos del edecán lograron que la Corte de Apelaciones de Santiago ordenara reabrir el nuevo proceso iniciado a partir de la querella que interpusieron en 2003, pero que en su momento fue sobreseído y archivado por el 18º Juzgado del Crimen de Santiago.

Las preguntas quemantes.

Para hacer salir al comandante Araya al balcón, Juan Zacconi y Guillermo Necochea (miembros de ‘Patria y Libertad’) lanzaron una bomba frente a su casa. La llegada del edecán a su domicilio fue anunciada a éstos por otra bomba que explotó en las cercanías, lanzada por otro grupo. El segundo bombazo, el de Zacconi y Necochea, fue la señal para que el tercer grupo, que debía entrar por la calle Fidel Oteíza, cometiera el asesinato. 

Los peritajes balísticos detectaron cinco impactos en los muros de la casa del capitán de navío. Pero las vainillas halladas frente a la casa sólo fueron cuatro. Con el proyectil que hirió de muerte al edecán, y que entró directo sin antes rebotar en parte alguna, los disparos suman seis. Pero nunca se hallaron las otras dos vainillas. Y las pericias balísticas establecieron que las vainillas encontradas en la calle, correspondientes a los disparos hechos por Claverie, no pertenecían al proyectil que perforó el cuerpo del edecán.

Eso significaría que al comandante lo asesinaron con un arma distinta, y le dispararon desde otro lugar -presumiblemente desde el frente de su casa-, ligeramente desde arriba hacia abajo. A pesar de todas estas evidencias, la investigación naval concluyó que el edecán de Allende murió por uno de los disparos de Claverie. Pero este insiste en explicitar muchas preguntas, todas ellas sin respuestas oficiales. 

¿Quién hizo los dos disparos que varios testigos, según declararon en el proceso del Juzgado Naval, escucharon inmediatamente antes de que el edecán lanzara su ráfaga hacia el frente y minutos antes de que Claverie hiciera sus cuatro disparos?

Contrató el ex cadete naval Jorge Ehlers Trostel a un francotirador para que asesinara al   comandante Araya Peeters, aprovechando el caos que el mismo Ehlers ordenó crear al grupo de ultraderecha  esa noche en las cercanías de la casa del edecán?

¿Por qué Ehlers literalmente huyó a Alemania días después de que los hijos del edecán interpusieron la querella en septiembre de 2003, refugiándose en ese país hasta hoy?

¿Por qué nadie tomó en cuenta la declaración de dos prostitutas que figura en el expediente de la justicia naval,   quienes afirmaban que, paradas esa noche en la esquina de Pedro de Valdivia con Providencia y segundos después de escuchar disparos, vieron salir de un lugar a dos hombres corriendo, uno de ellos con un fusil en la mano, y que se subieron a una camioneta que tenía un disco que les pareció de vehículo fiscal?

Torturas, presiones y amenazas. 

Detenido preventivamente en la Cárcel Pública de Santiago, una mañana –aún en plena dictadura- los gendarmes sacaron a Claverie y le condujeron a la oficina de la Fiscalía Naval. En ese lugar, contó el mismo Claverie al diario La Nación, lo recibió el oficial naval Germán Arestizábal, quien oficiaba como actuario. "Me hizo subir a un Austin Mini, donde reconocí al oficial de la Fuerza Aérea de apellido Schindler, compañero de colegio". Le vendaron la vista y lo llevaron a la Academia de Guerra Aérea, en Las Condes.

Ahí me amarraron a un catre y empezaron a golpearme en la planta de los pies con un palo o un fierro. Después me inyectaron en la vena lo que yo creo que fue pentotal, porque todavía no me sacaban mi propia confesión del crimen del edecán, como ellos querían. Nunca supe lo que respondí, pero no puedo haber dicho algo que era falso", expresa.

Días después, al salir de una oficina donde había comenzado a trabajar, se le acercó un auto desde el cual descendió un  individuo que él conocía, el que le obligó a subir al vehículo.

Era el ‘Fifo’ Palma (Luis Palma Ramírez, que después integró el Comando Conjunto) y en el auto vi como cinco metralletas. El Fifo me dijo. ‘¿Sabís que ahora te podemos matar por andar hablando, huevón? Vos sabís que en esto está metida gente que ahora es muy importante. Que no se te olvide’". 

Esa última frase del tal ‘Fifo’ Palma –suponiendo que Claverie dice la verdad- es la que deberá dilucidar el juzgado a cargo de la reapertura del caso, pues resulta vital establecer la identidad de aquella “gente que ahora es muy importante”.  ¿Qué tan ‘importante’ es hoy esa gente? ¿Parlamentarios? ¿Empresarios? ¿Diplomáticos chilenos en el extranjero?  ¿Oficiales retirados de las Fuerzas Armadas? ¿Oficiales aún activos? ¿Dirigentes políticos? ¿Dirigentes de gremios patronales?  Tarde o temprano el país conocerá sus nombres, los que serán agregados al de Guillermo Claverie, quien sí estuvo en uno de los grupos sediciosos y criminales aquella infausta noche. 

(**) LA LISTA DE INTEGRANTES DEL COMANDO ASESINO (publicado por Revista ‘CAUCE’  Nº 15, del 09/07/1984).

René Guillermo Claverie Bartet
Mario Eduardo Rojas Zegers 
Guillermo Francisco Necochea Aspillaga 
Miguel Víctor Sepúlveda Campos (hijo de un Almirante (r)) 
Uca Eileen Lozano Jeffs (CRM-JN) 
Guillermo Adolfo Schilling Rojas (primo del ‘Mamo’ Schilling, dirigente del Partido Socialista) 
José Eduardo Iturriaga Aránguiz 
Luis Guillermo Perry González 
Luis César "Fifo" Palma Jiménez (posteriormente, fue miembro del Comando Conjunto) 
Ricardo Vélez Gómez 
Rafael Mardones Saint Jean (primo hermano de José Luis Mardones Santander, Presidente del BancoEstado) 
Adolfo Palma Ramírez (hermano del Fifo Palma) 
Enrique Quiroz Ruiz
Wilfredo Humberto Perry González 
Odilio Castaño Jiménez (actual co-dueño de la cadena de panaderías ‘Castaño’) 
Carlos Fernando Farías Corrales 
Juan Zacconi Quiroz  
Andrés Pablo Potin Lailhacar 
Tito Alejandro Figari Verdugo


Hace 39 años: el asesinato del comandante Arturo Araya Peeters

Escribe Arturo Alejandro Muñoz 
especial para G80 

http://www.g80.cl/noticias/columna_completa.php?varid=15575


Se trató de un asesinato planificado para ir sentando al interior de la Marina de Guerra los principios que regirían el sanguinario golpe de Estado del 11 de septiembre. La derecha fascista perpetró el  crimen…Washington lo cobijó y financió. Nuestra memoria sigue viva.

EN LA MEDIANOCHE del día 26 de julio de 1973, el Edecán Naval del Presidente Salvador Allende, comandante Arturo Araya Peeters,  fue asesinado por un francotirador que le disparó a mansalva desde algún  lugar frente a su domicilio. 

Poco antes había llegado a su casa, tras asistir –acompañando al mandatario socialista- a una recepción en la embajada de Cuba. Uno de los delincuentes que participó en el delito, Guillermo Claverie Bartet,  fue condenado a tres años de prisión. Sin embargo, no permaneció ni un día en la cárcel purgando esa pena. Incluso, estando prófugo, fue indultado por la dictadura gracias a una decisión del almirante José Toribio Merino Castro.

Se trató de un asesinato planificado para ir sentando al interior de la Marina de Guerra los principios que regirían el sanguinario golpe de Estado del 11 de septiembre, y a la vez un recordatorio de que todo hombre de la Armada que no estuviese de acuerdo con los planes fascistoides del almirante Merino Castro sería considerado traidor y castigado con la muerte. Así ocurrió con Araya, un hombre limpio y leal a la Constitución.

La noche del 26 al 27 de julio de 1973, un francotirador abrió fuego contra el marino, mientras los mercenarios de Patria y Libertad armaban una algazara en la calle frente a su casa, luego de hacer algunos disparos al aire a objeto de lograr que el edecán presidencial saliese al balcón de su domicilio para investigar lo que sucedía. En ese momento, una bala impactó en el pecho del comandante Araya Peters. 

El crimen, que en su momento la derecha y los servicios de inteligencia navales intentaron achacar a fantasmales grupos armados de izquierda, fue en realidad la obra de una sórdida conspiración ultraderechista con apoyo de oficiales golpistas de la Marina. 

Un total de 32 miembros de Patria y Libertad, cuyo fundador era Pablo Rodríguez Grez, fueron detenidos y procesados por la Fiscalía Naval, pero todos quedaron libres tras algunos tirones de orejas. Sólo uno de ellos, Guillermo Claverie, luego de haber estado un tiempo prófugo, resultó condenado a tres años y un día de prisión como autor material del crimen, pena que tampoco cumplió ya que, al final, todos los conspiradores fueron indultados en 1981 por el asesino y ladrón apellidado Pinochet Ugarte, “por servicios prestados a la Patria".

En una entrevista publicada por el diario La Nación, Claverie juró que era inocente y aseguró que fue obligado a confesar tras sufrir múltiples torturas efectuadas por oficiales de la Marina y de la Fuerza Aérea, y que al parecer fue elegido como chivo expiatorio por sus jefes de Patria y Libertad, entre ellos Pablo Rodríguez. 

Aunque admitió haber estado en el lugar de los hechos, dijo que siempre permaneció en la calle y que la trayectoria de la bala que mató al edecán, que estaba en un balcón, era de arriba hacia abajo. Afirmó además haber disparado su pistola después que vio caer al hombre del balcón y que en ese momento ignoraba de quién se trataba. Las declaraciones de Claverie fueron parte en la Corte de Apelaciones del alegato de Arturo Araya, hijo de la víctima y abogado querellante en el juicio.

El planificado crimen cometido contra el Comandante de la Marina y edecán del Presidente Allende, ocurrido en la calle Fidel Oteíza -entre Marchant Pereira y Carlos Antúnez- de la comuna de Providencia, fue en definitiva y claramente una bien montada operación terrorista de inteligencia y desestabilización política, estructurada por la extrema derecha junto a grupos fascistas y ultra nacionalistas insertos en las fuerzas armadas, quienes contaban con apoyo y financiamiento de la Central de Inteligencia Americana (CIA), tal como reconoció muchos años después el gobierno norteamericano al desclasificar sus documentos confidenciales.  

Los golpistas del SIN (Servicio de Inteligencia Naval) ya venían ejecutando decenas de atentados y autoatentados con bombas, algunos previamente ‘negociados’,   como el realizado en la casa del Almirante golpista Ismael Huerta a mediados de julio de 1973 en Viña del Mar, con el objetivo de ir construyendo un ambiente favorable al próximo golpe de estado.

La ametralladora "Bataan" con la que el militante del Comando Rolando Matus y agente del SIN infiltrado en la empresa estatal ECON,  Guillermo Claverie Bartet,  disparó al comandante Araya después de hacer explotar una bomba señuelo y balear el frontis de la casa para hacerlo salir al balcón, fue suministrada por el SIN a través del Sr. Jorge  Ehlers Trostel, personaje que después –en plena dictadura-  ocuparía un alto cargo en el área de deportes (DIGEDER).

Claverie Bartet ya había sido detectado disparando contra tropas leales a la Constitución el día del tanquetazo (junio de 1973) desde una terraza de ECOM (el tipo creía que ese día la Marina iniciaba un golpe, eso fue publicado poco antes del golpe por el quincenario dirigido por Marta Harnecker, ‘Chile Hoy’). Fue echado de ECOM, pero no entregado a la Policía… ¡¡increíblemente!! 

LOS ASESINOS FRAGUAN COARTADA INDIGNANTE

Al entonces teniente del SIN, Daniel Guimpert Corvalán junto con el capitán de Inteligencia de Carabineros Germán Esquivel Caballero, quien más tarde participaría en múltiples ‘desapariciones’ cometidas por el Comando Conjunto y el SICAR, le cupo realizar uno de los aspectos más sucios y cobardes del complot desestabilizador.

Al otro día del asesinato del edecán naval del Presidente Allende -un sábado- Esquivel y Guimpert recorrieron diversas comisarías buscando un "chivo expiatorio" a quién cargarle el crimen. El elegido fue un preso por ebriedad que trabajaba en una empresa CORFO (SEAM) y portaba un carnet de militante de un partido de la Unidad Popular (el Partido Radical).

Como eso no era muy convincente ni bastaba para completar sus planes, fabricaron un carnet del Partido Socialista  e interrogaron "privadamente" al funcionario que, sometido a salvajes torturas, se auto inculpó de haber participado en el asesinato "junto con un comando del PS-Elenos" y algunos cubanos. El mecánico de SEAM CORFO terminó encargado reo y procesado por la Justicia Naval bajo la dirección del Fiscal Aldo Montagna.

El nombre del mecánico eléctrico de Seam Corfo torturado por Guimpert y Esquivel era José Luis Riquelme Bascuñán y fue interrogado y encargado reo por  el ministro conspirador de la Corte de Apelaciones (Abraham Meerson) y por el Fiscal Militar Joaquín Erlbaum. El desgraciado mecánico tipo fue tan bien torturado que se echaba la culpa de haber participado en el crimen con un grupo de GAP’s y cubanos dirigidos por Bruno (Domingo Blanco) uno de los jefes del GAP. 

Al día siguiente, los medios opositores y diversos políticos -entre los que destacaron los senadores derechistas Víctor García Garzena y Fernando Ochagavía, junto al diputado Demócrata Cristiano Claudio Orrego Vicuña  y al director del diario democristiano ‘La Prensa’, Jorge Navarrete- iniciaron una campaña de injurias y acusaciones contra el gobierno de la UP y la representación cubana en Chile.

El problema para los conspiradores de diversos pelajes y militancias que se concertaron en torno al falso hallazgo de los asesinos del comandante Araya fue que, a los pocos días, la Policía de Investigaciones detuvo a casi todos los miembros de la banda conformada por elementos del Comando Rolando Matus (CRM), Partido Nacional (PN), Democracia Radical (DR)  y Patria y Libertad, que habían participado directamente en el asesinato del edecán.

Entre ellos,   destacaban:  el presunto autor de los disparos (Guillermo Claverie), una dirigente de la Juventud del Partido Nacional y del CRM -Uca Eileen Lozano-, el hijo "Patria y Libertad" del conocido empresario panadero Castaño, Odilio Castaño Jiménez; el militante de Patria y Libertad, Luis "Fifo" Palma Ramírez, que dos años después tendría una destacada participación en el SIFA y en las desapariciones del Comando Conjunto, un sobrino CRM del psiquiatra de la DINA, Laihlacar, de apellidos Potin Laihlacar , el dirigente de la DR, Guillermo Schilling, y un militante del CRM, Miguel Sepúlveda Campos, hijo de un conocido almirante retirado. (**)

Los que no fueron detenidos se escondieron en un fundo de la Región de Valparaíso y se entregaron a un comando de la Marina al otro día del golpe. Los que estaban detenidos y procesados en las cárceles de Valparaíso y Santiago fueron sacados de prisión el 12 de septiembre por comandos del SIN e integrados a las actividades represivas. El crimen del comandante Araya quedó impune y con expediente desaparecido.

Cambia, todo cambia.

El teniente Guimpert Corvalán salió de la Marina a fines de los 70´s y se dedicó a regentar un negocio de venta de armas en las cercanías del Edificio de las FFAA en la Plaza Bulnes. Gozaba de libertad bajo fianza hasta que fue nuevamente detenido, inculpado en más de una decena de casos de detenidos desaparecidos, en algunos de los cuales fue incluso indultado a principios de los años 90´s.

Su cómplice en el intento de falsificación del asesinato del comandante Araya  -Guillermo Esquivel- llegó al grado de   coronel de carabineros en la DICOMCAR y fue detenido -por cheques protestados- en 1991. Falleció en extrañas y nunca aclaradas circunstancias en 1993, mientras estaba denunciado en diversos procesos por desapariciones y asesinatos.

Luego de 35 años del asesinato del valeroso edecán del Presidente Allende, la versión oficial que entregó la dictadura comienza a desmoronarse en los tribunales y emerge la verdad: Se trató de un crimen planificado por la derecha en contra del comandante Araya.  La medida, que la familia del oficial había solicitado por primera vez en agosto del año 2003, se aprobó ante la aparición de nuevos antecedentes aportados por Guillermo Claverie. 

El 28 de Abril de 2008, la Corte de Apelaciones de Santiago ordenó reabrir la investigación del asesinato. Por unanimidad, la Octava Sala del tribunal de alzada determinó que el juzgado a cargo del caso proceda a la reapertura de la investigación, tome testimonio a Guillermo Claverie Bartet (hoy tiene 63 años de edad) y realice otras diligencias que de ello se deriven. 

El relato que Claverie entregó a los periodistas de ‘La Nación Domingo’, hace pocos años, mueve a la duda. Aseguró que todavía sentía miedo de lo que pueden hacerle los viejos (y nuevos) miembros de las cofradías golpistas.

Nunca pude leer mis declaraciones que me hicieron firmar en la Fiscalía Naval. Y un día que me puse a leer una de ellas, después de un interrogatorio, el secretario del fiscal naval Aldo Montagna, el oficial Jorge Garretón Iturra, se metió la mano a la chaqueta del uniforme y sacó una pistola. Y me dijo: ‘¡Oye, huevón, que leís tanto, agradece que todavía estai vivo y firma ahí!’. Y por supuesto que así siempre firmé todo".

Sus confesiones confirman lo que los hijos del edecán han ido descubriendo en estos últimos años, hurgando en el expediente del juicio iniciado por la justicia naval y que culminó en 1980 con una condena de tres años para Claverie, como único autor material, y con penas inferiores por delitos menores para otros miembros del grupo que actuó esa noche: "Es que esa investigación está plagada de vicios", sostiene Arturo, el hijo mayor del edecán, que es abogado.

Con estas confesiones de Claverie, los hijos del edecán lograron que la Corte de Apelaciones de Santiago ordenara reabrir el nuevo proceso iniciado a partir de la querella que interpusieron en 2003, pero que en su momento fue sobreseído y archivado por el 18º Juzgado del Crimen de Santiago.

Las preguntas quemantes.

Para hacer salir al comandante Araya al balcón, Juan Zacconi y Guillermo Necochea (miembros de ‘Patria y Libertad’) lanzaron una bomba frente a su casa. La llegada del edecán a su domicilio fue anunciada a éstos por otra bomba que explotó en las cercanías, lanzada por otro grupo. El segundo bombazo, el de Zacconi y Necochea, fue la señal para que el tercer grupo, que debía entrar por la calle Fidel Oteíza, cometiera el asesinato. 

Los peritajes balísticos detectaron cinco impactos en los muros de la casa del capitán de navío. Pero las vainillas halladas frente a la casa sólo fueron cuatro. Con el proyectil que hirió de muerte al edecán, y que entró directo sin antes rebotar en parte alguna, los disparos suman seis. Pero nunca se hallaron las otras dos vainillas. Y las pericias balísticas establecieron que las vainillas encontradas en la calle, correspondientes a los disparos hechos por Claverie, no pertenecían al proyectil que perforó el cuerpo del edecán.

Eso significaría que al comandante lo asesinaron con un arma distinta, y le dispararon desde otro lugar -presumiblemente desde el frente de su casa-, ligeramente desde arriba hacia abajo. A pesar de todas estas evidencias, la investigación naval concluyó que el edecán de Allende murió por uno de los disparos de Claverie. Pero este insiste en explicitar muchas preguntas, todas ellas sin respuestas oficiales. 

¿Quién hizo los dos disparos que varios testigos, según declararon en el proceso del Juzgado Naval, escucharon inmediatamente antes de que el edecán lanzara su ráfaga hacia el frente y minutos antes de que Claverie hiciera sus cuatro disparos?

Contrató el ex cadete naval Jorge Ehlers Trostel a un francotirador para que asesinara al   comandante Araya Peeters, aprovechando el caos que el mismo Ehlers ordenó crear al grupo de ultraderecha  esa noche en las cercanías de la casa del edecán?

¿Por qué Ehlers literalmente huyó a Alemania días después de que los hijos del edecán interpusieron la querella en septiembre de 2003, refugiándose en ese país hasta hoy?

¿Por qué nadie tomó en cuenta la declaración de dos prostitutas que figura en el expediente de la justicia naval,   quienes afirmaban que, paradas esa noche en la esquina de Pedro de Valdivia con Providencia y segundos después de escuchar disparos, vieron salir de un lugar a dos hombres corriendo, uno de ellos con un fusil en la mano, y que se subieron a una camioneta que tenía un disco que les pareció de vehículo fiscal?

Torturas, presiones y amenazas. 

Detenido preventivamente en la Cárcel Pública de Santiago, una mañana –aún en plena dictadura- los gendarmes sacaron a Claverie y le condujeron a la oficina de la Fiscalía Naval. En ese lugar, contó el mismo Claverie al diario La Nación, lo recibió el oficial naval Germán Arestizábal, quien oficiaba como actuario. "Me hizo subir a un Austin Mini, donde reconocí al oficial de la Fuerza Aérea de apellido Schindler, compañero de colegio". Le vendaron la vista y lo llevaron a la Academia de Guerra Aérea, en Las Condes.

Ahí me amarraron a un catre y empezaron a golpearme en la planta de los pies con un palo o un fierro. Después me inyectaron en la vena lo que yo creo que fue pentotal, porque todavía no me sacaban mi propia confesión del crimen del edecán, como ellos querían. Nunca supe lo que respondí, pero no puedo haber dicho algo que era falso", expresa.

Días después, al salir de una oficina donde había comenzado a trabajar, se le acercó un auto desde el cual descendió un  individuo que él conocía, el que le obligó a subir al vehículo.

Era el ‘Fifo’ Palma (Luis Palma Ramírez, que después integró el Comando Conjunto) y en el auto vi como cinco metralletas. El Fifo me dijo. ‘¿Sabís que ahora te podemos matar por andar hablando, huevón? Vos sabís que en esto está metida gente que ahora es muy importante. Que no se te olvide’". 

Esa última frase del tal ‘Fifo’ Palma –suponiendo que Claverie dice la verdad- es la que deberá dilucidar el juzgado a cargo de la reapertura del caso, pues resulta vital establecer la identidad de aquella “gente que ahora es muy importante”.  ¿Qué tan ‘importante’ es hoy esa gente? ¿Parlamentarios? ¿Empresarios? ¿Diplomáticos chilenos en el extranjero?  ¿Oficiales retirados de las Fuerzas Armadas? ¿Oficiales aún activos? ¿Dirigentes políticos? ¿Dirigentes de gremios patronales?  Tarde o temprano el país conocerá sus nombres, los que serán agregados al de Guillermo Claverie, quien sí estuvo en uno de los grupos sediciosos y criminales aquella infausta noche. 

(**) LA LISTA DE INTEGRANTES DEL COMANDO ASESINO (publicado por Revista ‘CAUCE’  Nº 15, del 09/07/1984).

René Guillermo Claverie Bartet
Mario Eduardo Rojas Zegers 
Guillermo Francisco Necochea Aspillaga 
Miguel Víctor Sepúlveda Campos (hijo de un Almirante (r)) 
Uca Eileen Lozano Jeffs (CRM-JN) 
Guillermo Adolfo Schilling Rojas (primo del ‘Mamo’ Schilling, dirigente del Partido Socialista) 
José Eduardo Iturriaga Aránguiz 
Luis Guillermo Perry González 
Luis César "Fifo" Palma Jiménez (posteriormente, fue miembro del Comando Conjunto) 
Ricardo Vélez Gómez 
Rafael Mardones Saint Jean (primo hermano de José Luis Mardones Santander, Presidente del BancoEstado) 
Adolfo Palma Ramírez (hermano del Fifo Palma) 
Enrique Quiroz Ruiz
Wilfredo Humberto Perry González 
Odilio Castaño Jiménez (actual co-dueño de la cadena de panaderías ‘Castaño’) 
Carlos Fernando Farías Corrales 
Juan Zacconi Quiroz  
Andrés Pablo Potin Lailhacar 
Tito Alejandro Figari Verdugo


Los pasajes más duros de la oscura historia de la DINA

La danza de los cuervos, libro de editorial Ceibo, se lanza el próximo lunes

A la venta a partir de hoy en librerías de Santiago, el libro del periodista Javier Rebolledo narra la vida de Jorgelino Vergara, El Mocito de la DINA, y con ello el episodio más crudo de la historia chilena: los crímenes de la Brigada Lautaro en el cuartel Simón Bolívar, el único centro de exterminio conocido hasta ahora. Esta vez las divulgaciones vienen de boca de los propios ex agentes de la dictadura. En exclusiva, episodios textuales del relato.

por El Mostrador

Jorgelino Vergara Bravo, conocido por su participación en el documental El Mocito, se mantuvo en silencio durante treinta años. En 2007 reveló a la justicia su participación en el cuartel Simón Bolívar donde funcionó la Brigada Lautaro, el grupo operativo de mayor confianza de Manuel Contreras.  En este libro, construido en base a treinta horas de entrevistas, el periodista Javier Rebolledo devela a través de los ojos de Vergara, su juventud en la casa del director de la DINA como asistente de mozo, su ascenso dentro de la estructura hasta llegar a la Brigada Lautaro y su caída, para pasar a ser un descolgado.

Junto a las confesiones de sus ex compañeros en el caso Calle Conferencia (aún en sumario investigativo), Jorgelino revela el episodio más violento que registra la historia de Chile: el exterminio de un número indeterminado de seres humanos, muchos de ellos militantes del partido Comunista, pero también muchos ciudadanos sin participación política.

Además, el relato da cuenta detallada del día a día al interior del único centro de exterminio conocido hasta ahora, al más puro estilo de los nazis. Acá, a diferencia de otras narraciones, es la visión de los victimarios, la confesión de sus crímenes, lo que construye la historia.

A pesar de que hoy se encuentra a la venta en librerías de Santiago, el lanzamiento oficial será próximo lunes 25 de junio a las 19:30 horas en la sala Master de la Radio Universidad de Chile

A continuación, citas escogidas de La Danza de los Cuervos:

Los huesos de las canillas

“Luego de Jorgelino, Eduardo Oyarce describió el crimen de Fernando Ortiz cerca del gimnasio. Se entretuvieron golpeándolo durante toda la noche el suboficial de Ejército Hiro Álvarez Vega y uno más. Solo le conocía la “chapa”: el “Pato Lucas”. “Fue golpeado brutalmente con palos en las canillas, al punto que se podían ver los huesos, y lo dejaron moribundo. Eso fue aprovechado por los torturadores para pisarle el pecho a la altura del corazón, supuestamente para revivirlo”.

Héctor Valdebenito, el “Viejo Valde”, reconoció haberlo visto morir mientras lo interrogaba. Según él, ahí le dijo su nombre y que lo habían detenido en la calle Pedro de Valdivia. “Yo me acerqué, me puse frente a él, le hice una pregunta y me percaté de que el hombre hablaba entrecortado, bajito y a consecuencia de los golpes que había recibido de el ‘Elefante’ [Juvenal Piña] y ‘Mario Primero’ [Eduardo Reyes Lagos]. De ahí comenzó a perder la voz, se inclinó hacia el lado derecho y al verlo que estaba desmayado, llamo a Morales, Barriga y Lawrence y ahí constataron que estaba muerto”.

Quedó tirado a un costado del gimnasio junto a otros detenidos, amarrados y sentados en el piso, aún vivos.

Ese mismo día, el cocinero Carlos Marcos Muñoz vio en el gimnasio, en malas condiciones físicas, al grupo de detenidos aún vivos. Uno, al que luego identificó como Horacio Cepeda Marinkovic, miembro de la dirección clandestina de Fernando Ortiz, le pidió un vaso de agua. Se lo llevó y al instante el hombre comenzó a vomitar sangre. Cayó al suelo, aparentemente muerto. “Ese mismo día, mientras estaba en la cocina, observé que el funcionario de Carabineros de apellido Pichunman le quemó las huellas digitales y la cara con un soplete”.

Recordó también que ese detenido fue ensacado por el “Chancho” Daza y lo cargó hasta la camioneta Chevrolet C-10 del cuartel.

Eduardo Oyarce declaró haber visto el momento de la muerte de Horacio Cepeda Marinkovic. “Estuvo detenido por cerca de cinco días para posteriormente ser eliminado con golpes de palos en la cabeza dados por el ‘Elefante’ [Juvenal Piña, asesino de Víctor Díaz], quien también le apretaba la tráquea. Yo lo vi y podía escuchar los gritos que daba el viejito”.

Varios agentes coinciden en que durante ese día y el siguiente hubo un grupo más o menos numeroso de detenidos en el cuartel Simón Bolívar. Las versiones van de seis a quince.

Probablemente eran los cuerpos de los once miembros de la dirección clandestina del Partido Comunista encabezada por Fernando Ortiz: Armando Portilla, Fernando Navarro, Lincoyán Berríos, Horacio Cepeda, Waldo Pizarro, Reinalda Pereira, Luis Lazo, Héctor Véliz, Lisandro Cruz y Edras Pinto, junto a los militantes del MIR Edmundo Araya y Carlos Durán que, por ese tiempo, estaban coordinados con el Partido Comunista. (Capítulo 27, Pidiendo huevadas).

Desnucado

“Echamos a la rastra al automóvil al detenido y partimos junto a Daza, Escalona y al parecer Meza, hacia la cuesta Barriga. Al llegar a la cueva nos metimos a la entrada y dije a los demás que cumpliéramos la orden. En ese momento, Daza tomó por atrás al detenido, pasándole el brazo por el cuello, y el detenido, a pesar de lo mal que estaba, reaccionó y comenzó a patalear, hasta que le tomé los pies mientras otros lo aseguraban por arriba, y en ese momento fue que Daza le dio giro al cuello del detenido muy brusco hacia un lado y lo desnucó. El detenido quedó inmóvil, muerto. El cuerpo fue cargado por otros dos, yo alumbré con linterna, lo llevaron al fondo y fue lanzado al pozo. Nunca antes conté esto, ni a mi familia”. (Capítulo 24, La limpieza mecanica. Declaración policial del agente Héctor Valdebenito referente al crimen del militante del MIR, Ángel Guerrero Carrillo).

El buen sirviente

“Dentro del ambiente también él tenía que encajar, estar a la altura. Si pasaba por el lado miraba al detenido con desprecio, eso estaba bien visto. O una patada, también. Así, dentro de ese sistema, nadie podía fallar. Tampoco él. Todos perros. Todos locos. No mostrar ni un sentimiento de compasión. Por dentro, obvio, sentía algo, pero quería estar dentro de ese grupo para ascender y hacer su carrera de militar. Si lo veían débil, aunque no le dijeran nada, se iban a dar cuenta. “El cabro no sirve, no es un duro, no es perro como nosotros”. Eso no, no quería quedar fuera.

¿Tenía la libertad para irse y abandonar todo eso? Lo pensó muchas veces, pero nada. Inaceptable. Era volver a la calle, dejar el mundo en el que estaba aprendiendo, donde recibía el alimento diario y las enseñanzas. O quizás podía ser peor, bastaba con un “elimínenlo”.

Entonces, cuando se mostraba así, como ellos, malo, frío, cuando daba patadas, cuando miraba con odio a un detenido, con una palabra, un grito, de vuelta recibía un gesto de aprobación. “Vas bien, vas por el buen camino”.” (Capítulo 26, La presa mayor)

Sartenazos en la cabeza

“Germán Barriga Muñoz, el jefe máximo de Delfín y capitán de Ejército, nunca se enojaba, siempre andaba con una sonrisa, de hablar pausado, tranquilo y nervioso a la vez. “¿Cómo llamarlo?… Poco confiable, eso”. Un cínico.

A ella, a Reinalda, le estaban dando entre Barriga y Lawrence. También estaban presentes Gladys Calderón y Teresa Navarro.

No conocía su nombre en ese momento. Ella estaba sobre la parrilla con los ojos cubiertos por una venda. Giraba la “gigí”, dale que dale; Barriga y Lawrence observando, haciendo preguntas, golpeándola con todo lo que tenían a mano.

Por favor, que la mataran, gritaba ella. Estaba hecha pedazos. Así no podría tener a su hijo, no iba a poder nacer con el daño que ella tenía en todo su cuerpo. Estaba segura. Así que, “por favor, mátenme”. Mientras tanto, él estaba ordenando unos libros en la oficina. Y Barriga y Lawrence comenzaron a reír fuerte. “Estaba pidiendo huevadas”. Lawrence fue hasta una cocinita al lado de la oficina. Y volvió con una sartén grande. Comenzó a golpearla en la cabeza, con violencia, una y otra vez. La estaban haciendo papilla.

Barriga tenía una pistola en la mano apuntando a la sien de la mujer ensangrentada, ya medio ida. Pasaba un segundo, otro más, le prometía que la iba a matar… percutaba el arma. Y nada, era una falsa ejecución. Se reían. (Capítulo 27, Pidiendo Huevadas)

Con una bolsa plástica

“Partió a los calabozos. Entró a la habitación de Víctor Díaz y lo miró. Estaba en buen estado de salud y con sus vestimentas. Amarrado de pies y manos. “En ese mismo momento le manifiesto a Díaz que me perdonara por la acción que iba a llevar a cabo, es decir su posterior muerte. En ese instante un agente, no recuerdo quién, me entregó una bolsa de nylon de supermercado, la que utilicé para introducir la cabeza de Díaz, momento en el que presioné esta bolsa a su cuello con el fin de impedir el paso de oxígeno a su cuerpo. Al cabo de unos tres minutos observé que ya no tenía signos vitales, instante en que terminé de presionar la bolsa, para salir del dormitorio inmediatamente, por cuanto me encontraba choqueado por la acción que había ejecutado”.(Capítulo 26, La presa mayor. Declaración policial del agente Juvenal Piña referente al crimen del subsecretario comunista, Víctor Díaz).

Conejillos de indias

“Esa vez llegó el coronel Contreras al cuartel. No iba casi nunca, pero era una ocasión especial. Venía acompañado del “Gringo” Michael Townley y de Chiminelli. Los esperaban Juan Morales, Fernández Larios, Barriga, Lawrence y varios suboficiales.

Él estaba en el casino, casi en la puerta de salida que conectaba con la cocina. Todos llegaron hasta ahí juntos. Y los peruanos también, torso desnudo, vista vendada, manos atrás esposadas. Comenzó a calentar el agua por si acaso, preparó la bandeja con las tazas y el café. Listo, dispuesto.

Dos agentes pusieron a los peruanos contra uno de los muros del lugar. Townley, el coronel y el resto se ubicaron frontalmente en relación con los extranjeros, a una distancia de unos diez metros más o menos.

El “Gringo” Townley sacó entonces un aparatito. Era como un control remoto con unas antenitas pequeñas y le comenzó a mostrar al coronel la forma de utilizarlo. El coronel lo agarró entre sus manos y apuntó. En un instante salió volando el dardo. Antes de siquiera verlo ya estaba pegado sobre la boca del estómago de uno de los detenidos.

El coronel movió la palanquita del control remoto y el peruano cayó de inmediato al piso, fulminado, contorsionándose en un millón de contracciones musculares, de un lado para otro durante un rato. Los presentes observaban el nuevo invento y los efectos de la prueba. El coronel movió la palanca de vuelta y las convulsiones se detuvieron.  (…) (Capítulo 20, Oscuro plumaje)

HERMANA DE INVERECUNDO ORGANIZADOR DE HOMENAJE Al DICTADOR PINOCHET FUE TORTURADA POR SUS COMPAÑEROS DE ARMAS

http://www.chileinforma.com/noticias/8875.shtml

 

INSOLITO! Hermana de organizador de homenaje a Pinochet fue torturada durante la dictadura.

 

Increíble pero cierto. Luego de las cruentas declaraciones del Tte. (r) Juan González en un canal de televisión, donde niega que en Chile haya existido violaciones a los DD.HH durante la dictadura de Augusto Pinochet, concurrió a CNN Chile la hermana de González. La señora Francisca que vive en una pieza sola como ella cuenta, declara haber quedado en gran shock al ver las declaraciones de su familiar: "Fue tan tremendo para mi ver a mi hermano decir las cosas que dijo que me sacudió, llegue ...

 

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http://www.dawson2000.com/kika.htm

 

TESTIMONIO DE KIKA GONZALEZ DE ZANZI

 

HOMBRES Y RATAS

 

Francisca González Fernández, más conocida por Kika de Zanzi, es una ex prisionera política socialista. Durante el gobierno de la Unidad Popular fue la directora de la Corporación de Centros de Madres (COCEMA) en Magallanes. Estuvo detenida por nueve meses en la Cárcel Publica, Regimiento Blindado Rene Schneider y en el Hospital Naval en Punta Arenas. Fue torturada en el Palacio de la Risa y en las frías aguas del estrecho. Salió del Hospital Naval en silla de ruedas y fue puesta bajo arresto domiciliario en Julio de 1974. En Septiembre de 1974 viajó con su esposo, Carlos Zanzi a su relegación en Ovalle, posteriormente salieron al exilio a España. Regresaron a Punta Arenas en 1984, donde residen.

 

A continuación reproducimos en su totalidad el artículo testimonio de Kika de Zanzi que fue publicado una década atrás por Aristóteles España en El Sur de la Memoria (1992) Divina Ediciones, RCT, Dinamarca.

 

 

Las notas, fotos y subtítulos son de la editorial de Dawson 2000.

 

Marzo 2002

 

Trabajo y aporte durante la Unidad Popular (UP).

 

Cuando asumimos la tarea de coordinar el trabajo de COCEMA en la región, lo primero que se hizo fue cambiarle el rostro, que no sea una institución que entregue dádivas, que regalara las cosas en forma maternalista, lo que hicimos fue educar a las pobladoras para integrarlas al conjunto de la sociedad, a través de charlas sobre el tema de la salud, para que sepan aprovechar sus capacidades. Por ejemplo, hacer uso del famoso medio litro de leche que en ese tiempo fue tan criticado y que, sin embargo, tanto ayudo a la gente.

Trabajamos con las mujeres capacitándolas en diversos cursos que realizamos.

Recuerdo que integramos a la mujer campesina que estaba completamente abandonada, en resumen, nuestra labor social estuvo muy ligada a la educación y el grado de participación era bueno. Además, teníamos un negocio para vender las cosas a precio de costo a las mujeres y el grupo familiar. Se notaba un afán de saber, de cada día descubrir cosas nuevas.

 

Una vez, llegué a un asentamiento campesino y los hombres no querían que yo hablara con las mujeres. Ante mi insistencia logré conversar con un grupo de ellas y pude percatarme, porque ellas se fueron soltando, que vivían sometidas al hombre. Entonces, vislumbraban un despertar con nuestras iniciativas y estaban contentas de poder hacer algo. En el campo se da mucho esa forma de relación, la mujer en la cocina, el hombre, afuera; pero también es un fenómeno que ocurre en todos nuestros países. Nosotros formamos varios Centros en el campo y las mujeres se integraron. No fue tarea fácil, de por si la mujer campesina es muy callada y costaba que se integrara en forma rápida, era un proceso lento.

 

Recuerdo la época de la UP porque el pueblo vivió esperanzado y pudo concretar esas esperanzas. Afirmo que nuestro pueblo nunca vivió mejor que en esa época. Había salarios dignos. Allende siempre venia a la región a pelear por los intereses de los trabajadores y decía con cariño que él quería a Magallanes porque aquí había empezado su carrera política. Durante
muchos años mi marido y yo fuimos sus leales colaboradores. Hacia un culto de la amistad y nosotros siempre le respondimos.

 

 

Militares durante la Unidad Popular en Magallanes: General Torres de la Cruz (1) y Allende

 

Durante su gobierno tuvimos una excelente relación con los miitares, especialmente con el Intendente, General Manuel Torres de la Cruz,(1) ya que mi marido era Vicepresidente de CORMAG y trabajaba directamente con él. Nosotros creímos que era leal al gobierno porque siempre hablaba muy bien de Allende. Recuerdo que asistimos juntos a las bodas de nuestros hijos, con frecuencia comíamos con nuestras familias. Existía un vinculo estrecho que nos hacia confiar en él como persona.

 

Es más, cuando llego de visita Fidel Castro, me pidió que atendiera a la delegación cubana y que habilitara la residencia que para estos fines protocolares tenía el gobierno regional. Todos esos días el general estuvo al lado de Fidel, en las cenas que di en mi casa, en la Intendencia, se mostró como una persona muy leal al gobierno.

 

Lo mismo cuando íbamos a Santiago. Almorzábamos en La Moneda, ahí le decía a Salvador Allende, Presidente estamos con usted, y eran fechas en que ya se hablaba de un golpe. Allendista no era, creo, dicen que era de tendencia demócrata cristiana.

 

Con Fidel hablamos de todo, recorrió los asentamientos, gran parte de la provincia, Fidel es una persona muy inquieta, tiene una gran personalidad, converso con los campesinos, con la CUT, con todos los sectores. Fidel sabía perfectamente que llegaba al fin del mundo y quedo encantado con Punta Arenas.

Converse mucho con él porque ambos somos descendientes de gallegos e hicimos comentarios sobre la tierra de nuestros antepasados. Una noche en mi casa con un grupo de dirigentes nos quedamos hasta las cuatro de la madrugada y después de charlar sobre los más diversos temas a Fidel se le ocurrió ir a Fuerte Bulnes. No pudo ir a Puerto Natales pero prometió que para una próxima visita no dejaría de ir a Ultima Esperanza.

 

Cuando el tema de un posible golpe comenzó a comentarse con bastante insistencia nosotros no creímos posible una acción así pues los mismos generales Berdichevski (2) o Torres de la Cruz, (1) nos decían que no podía ser, que ellos eran constitucionalistas, además, el general de la Fuerza Aérea habla sido piloto del Presidente cuando era un joven oficial y lo unían lazos de cierta amistad y consideración.

 

Ahora pienso que fuimos muy ingenuos.

 

 

Golpe de Estado y Arresto de Esposo Carlos Zanzi (3)

 

El día 10 tuvimos una conversación con el Presidente por teléfono y nos dijo que estemos tranquilos, que si bien es cierto las cosas no estaban bien, y había rumores de un posible golpe, él confiaba en poder mantener tranquila la situación. Dormí con cierta tranquilidad y al día siguiente tenía varias cosas pendientes en mi trabajo. Al levantarme me llevé el susto de ml vida pues al mirar por la ventana de mi departamento en calle Roca veo que estaba rodeado de uniformados con cascos y armas.

 

Eran como las nueve de la mañana. Yo miraba con cierta incredulidad, era algo inesperado, entonces ml marido me retiró de ahí porque empezaron a apuntar hacia nosotros. Prendimos la radio y escuchamos las últimas palabras de Salvador Allende. Vi llorar a mi esposo. Ambos lloramos. Pensamos en Tencha, en sus hijas, en nuestro país. De todas formas empezamos a alistarnos para ir a trabajar cuando llegó un amigo a decirnos que habían detenido a Alberto Marangunic. (4)

 

Esa noche salieron los bandos y en uno de ellos salía Carlos. No dormimos.

Se había comunicado con nosotros gente del Partido para ver la posibilidad de que saliéramos hacia Argentina pues temían represalias por las responsabilidades que teníamos en el gobierno y por nuestra amistad con el Presidente.

 

Carlos me dijo que no tuviéramos miedo. Que él tenía las cuentas claras en su gestión, y que yo por ser mujer difícilmente iba a ser detenida. Hemos actuado con honradez, dijo, no hay que temer. Finalmente, él se presenta a Carabineros acompañado del abogado René Bobadilla, lo llevan a un regimiento y después lo devuelven a casa. El 15 de ese mes lo llevan definitivamente con un gran operativo militar (Septiembre 1973).

 

Yo seguí trabajando en mi negocio y la gran preocupación era saber algo de nuestros hijos que estaban en Santiago. Por lo menos sabia que Carlos estaba detenido aquí. Hasta llegó el rumor que mis hijos estaban muertos. A las horas me dicen que no, creo que fue mi hermana quien me llamó para decirme que les había vistos y que estaban escondidos.

 

 

Detención e Incomunicación en la Cárcel Publica (5)

 

Una tarde, había ido a dejarle comida a mi esposo a su lugar de detención cuando veo que el edificio estaba rodeado por efectivos militares. Le pregunto a un reservista y éste dice que andan buscando a un tipo del MIR. Tuve el presentimiento que era para mí, ya que en ese lugar la única familia de izquierda éramos nosotros. Instruyo a mi empleada para que abran el negocio al otro día, que mantengan la casa, etc. cuando tocan el timbre. Era un coronel a quien yo conocía, y éste me dice, doña Kika, me tiene que acompañar para un interrogatorio. Puse mi abrigo. No, me dice, lleve una maleta. Ahí me di cuenta que no era un simple interrogatorio, sino que me llevaban por un tiempo.

 

-¿Qué van a hacer conmigo? ?pregunto.

 

¡Silencio! -grita el coronel.

 

Llegamos a la cárcel. Dice que siente mucho tener que hacer ésto, pero son órdenes. Yo lo conocía a través de reuniones sociales y por amistades en común.

 

-¿Cómo viene esta señora? -pregunta el Alcaide.

 

-Incomunicada.

 

Fui llevada a un calabozo. Esa noche pasé frío porque estaba sin frazadas ni cama. Recuerdo que pasaban los ratones a mi lado. Estaba aterrada. Al otro día me llevan comida, era un preso cubierto con un pasamontañas, se le veía nada más que los ojos. Cada hora pasaba un gendarme, levantaba la mirilla y alumbraba con una linterna. Perdí la noción del tiempo y no sé cuántos días estuve en esa celda.

 

Después supe que al séptimo día me desmayé. Yo sufría del corazón. Llamaron al medico de prisiones y éste dijo que él no se hacía responsable. Que tenían que convocar a mí medico. Este llegó. Era el Dr. Araneda (6). De inmediato dio orden de trasladarme a la enfermería. Tres gendarmes me llevaron. El doctor indicó medicamentos y se inició mi tratamiento. Estaba totalmente alejada del resto de la población penal. Estuve ocho días hasta que ordenaron que me vistiera porque tenían que trasladarme. A la salida me encontré con dos compañeras que estaban en las mismas que yo: Ema Osorio (7) y Gladys Pozo (8).

Nos abrazamos, pero un guardia dio la orden de no conversar. Abrieron las puertas y nos hacen subir a una tanqueta.

 

- ¿Qué te sucede? -dijo Ema.

 

- ¡Silencio, o disparamos! -contestó un soldado.

 

Estábamos sujetas a lo que ellos determinen. Anduvimos harto rato hasta que la máquina se detuvo y bajamos.

 

 

Regimiento Blindado Rene Schneider en Ojo Bueno: (9) Reclusión y Recibimiento.

 

Es Ojo Bueno -dijo Ema al oído. Yo lo conocía como el regimiento René Schneider. (10) Paradojalmente lo había entregado el Presidente unos meses atrás.

 

Llegamos a un espacio amplio. Como 30 camas para tres personas. Por primera vez comí una sopa que ayudó a recomponerme. Estuvimos cuatro días a la espera.

Unos conscriptos nos daban cigarros a escondidas. Una mañana dicen que tenemos que prepararnos porque nos van a interrogar. La primera en salir engrillada fue Gladys. Después me tocó a mí. Llegamos a una sala donde había mucha gente y olor a cigarro. Tenia una venda, así que no veía.

 

- Te vai a sacar las esposas y los grilletes y te vai a desnudar? dijeron.

 

Por pudor, por decencia, me negué. A tirones sacaron mi ropa. Hicieron preguntas relacionadas con mi cargo, con mi familia. Fue algo tan vejatorio que difícilmente podré olvidar. Tiritaba, tenia frío, miedo. Era mucha gente.

 

- Aquí está el Mayor Hernández -dijo alguien.

 

-Que bueno, dije yo. Mayor Hernández no permita que sigan vejándome. Ud. tiene familia, mujer, madre.

 

Yo lo conocía en las reuniones sociales de la región.

 

-Tú no eres ni mujer, ni madre, ni esposa. Eres una puta allendista –respondió un oficial.

 

Ese fue el recibimiento que tuve.

 

 

Ex Hospital Naval, Palacio de la Sonrisa: (11) Interrogatorios y Torturas con presencia de General Torres de la Cruz

 

Por noviembre empezaron de nuevo. En una oportunidad me llevaron al ex-hospital naval de la calle Colon. Después de la antesala típica hicieron que beba un líquido muy amargo, espeso. Le he preguntado a muchos médicos estos años pero nadie tiene idea qué pudo ser.

 

Me amarraron en una cama, desnuda y perdí el conocimiento. Cuando regresé a Ojo Bueno las chicas dijeron que estuve fuera tres días. Recuerdo que antes de hacerme efecto él liquido en forma total pedía permiso para ir al baño.

Como no me dejaban y era tanta mi desesperación hice mis necesidades ahí mismo. Cuando llegaron los tipos decían, mira la puta allendista lo que se hizo. Apenas lleva unos días y mira lo que pasó. Con una manguera de agua fría me pusieron contra la pared y así me limpiaron. Era difícil determinar el tiempo. Estaba muy confundida.

 

- ¿Qué sabis del Plan Z? (12)

 

-No tengo idea

 

Seguía desnuda y mojada. Pude percatarme que estaba presente el general Torres de La Cruz, mi viejo amigo.

 

- ¿Por qué todo esto, general?

 

-Si habla no le va a pasar nada -respondió.

 

- ¿Pero de qué voy a hablar?

 

-Encontraron la correspondencia suya con Allende, en Santiago? dijo un agente.

 

-¿ Qué tiene de malo? -respondí.

 

Yo me escribo con el Presidente desde hace muchos años. Es amigo de mi familia. Carlos y él me ayudaron a entrar a los centros femeninos de la masonería. Como mi marido es malo para escribir hasta los días de hoy, siempre me dictaba su correspondencia con Salvador Allende. Además, uno de mis hijos vivía en su casa. También nos escribíamos con Tencha.

 

-Cuando lleguen las cartas las vamos a publicar porque son muy comprometedoras, -amenazaron.

 

-Por mí, pueden publicarlas, -dije.

 

Golpeaban mis piernas con una manopla. Colocaban ratas en mi cuerpo, hasta me quisieron hipnotizar. Había un hipnotizador que utilizaban para sacar información. Cuente hasta tres me decía el hombre, pero le dije que no sabía nada, que todo lo había dicho y que no tenía idea de armas. Mientras tanto, a mis compañeras les dijeron que me habían matado, así que cuando llegué se alegraron.

 

Cuando se deshincharon mis piernas de nuevo me llevan a interrogatorio. Como esos días había llegado a vernos el capellán yo iba con un rosario en la mano. En la patrulla que me llego a buscar iba el Mayor Bisquert, que era masón. Fue muy cariñoso, me trato de hermana. Fuimos conversando en la camioneta.

 

-Mire hermana -me dijo? aquí los interrogatorios son muy fuertes, pero si Ud. habla no le va a pasar nada. Yo quisiera que hable, así la voy a defender como hermano, no se preocupe. Antes de llegar me vendó y todo fue igual.

El mismo Mayor Bisquert se transformó en un torturador tremendo.

 

Uno de los agentes dice, tengo ganas de fumar, convidémosle a esta puta también.
El cigarro me mareo y yo escuchaba sus voces y risas.

 

-Así que ahora vienes católica?.

 

-A lo mejor me ha vuelto la fe que me enseñó mi madre desde niña, por eso ando con el rosario -dije.

 

Pescaron el rosario, lo pusieron en el suelo y lo pisaron.

 

?No creas que un rosario te va a salvar, hoy vas a hablar o si no veremos qué hacemos contigo.

 

Uno de los tipos dijo sigamos fumando, pero no hay ceniceros, dijo otro, pero si tenemos cenicero aquí, y empezaron a apagar los puchos en mi cuerpo. Hasta hoy tengo las marcas. En los pechos, en los brazos. Es terrible sentir el dolor cuando varias personas apagan objetos encendidos en tu piel.
No sab{ia que hacer. Yo atinaba a gritar nada más, bien fuerte, pero no hacia ningún efecto en ellos. Estaban como inmunizados al sufrimiento.

 

-Ahora te vamos a conectar con el detector de mentiras, para ver si sabes o no del Plan Z.

 

Me conectaron con unos alambres y los agentes decían que el detector indicaba lo contrario de mis afirmaciones. Estuve toda la noche sometida a sus arbitrariedades. Dormía desnuda en una cama y por la noche entraban a tirarme agua con baldes. Al otro día era domingo y traen a Gladys Pozo.

Querían seguir divirtiéndose.

 

-No pudimos ir al cine por culpa de ustedes, pero las dos van a protagonizar algunas escenas como de película. Una de amor.

 

Ellos querían que Gladys hiciera el rol de hombre y yo de mujer y que hagamos el amor ahí. Parecía divertirlos mucho y reían a carcajadas.

 

-Como toda las upelientas son lesbianas, esto no es ninguna novedad para ustedes.

 

Las dos nos resistimos. Gladys los trató muy mal, ella tenía un carácter muy fuerte. Así que nos dieron una paliza del porte de un buque. Conmigo se les ocurrió jugar a la pelota y pateaban todo mi cuerpo obligándome a subir y bajar una escala. Arriba y abajo había jóvenes esperando. ¡Imagínate cómo quedaron nuestros cuerpos!.

 

 

Amarrada y vendada a las aguas del Estrecho13 por ordenes del Capitán Zamora.

 

Esa noche nos llevan con Gladys a Ojo Bueno. Faltaba poco para llegar cuando detienen el jeep y el Capitán Zamora (14) me hizo bajar.

 

-Vamos a hacer un jueguito muy entretenido -dijo. Esto es una pistola y como no has confesado, tu vida ya no vale mucho. Vamos a jugar a la ruleta rusa.

 

Yo tenia que colocar la pistola en la sien y dispararme. Así lo hice, pero no estaba cargada el arma. Yo pensé que lo estaba y era consciente de que podía morir. Pero en esos momentos uno piensa solo en terminar de una vez con tanto sufrimiento. No pensaba en otra cosa. El Capitán Zamora estaba serio y muy altanero.

 

-Ahora te vamos a dar un baño en el Estrecho -dijo.

 

La Gladys gritó desde el jeep para defenderme y decirles que estaba enferma.

Nunca me olvido de eso.

 

-No sean sinvergüenzas, son unos maricones, dejen a esa mujer que está delicada de salud, ya tiene sus años.

 

Después me contó que la tiraron contra el jeep a culatazos, mientras me internaban en el Estrecho de Magallanes con una soga amarrada al cuello. Ahí supe en carne propia lo que es el agua fría en esta parte del mundo.

 

Iba amarrada por las axilas y el cuello y me hicieron entrar unas ocho veces al mar. No pude ver los rostros de los agentes que hicieron esto porque iba vendada. Yo solo reconocía la voz del Capitán Zamora. Cuando ellos veían que el agua estaba a punto de cubrirme entera tiraban la soga para que saliera a la playa y así sucesivamente.

 

En Ojo Bueno me tuvieron que hacer masajes varios días para recuperarme y bebía agüita caliente. Una vez que me recuperaba, otra vez al ruedo.

 

Mas Torturas en el Palacio de la Sonrisa:

 

Llegaron las cartas de Santiago -dijeron.

 

Otra vez lo mismo. Leyeron todas las cartas de Salvador Allende, las mías, de mi familia. Fueron sesiones larguísimas. De a poco fueron entendiendo que en las cartas no había nada de malo.

 

Pero aquí solo habla de sus hijos -dijeron. Del negocio, de la CORMAG. No hay nada para publicar. No hay nada sensacionalista como nosotros queríamos.

 

Igual leímos todas las cartas. De nuevo soy devuelta, hasta otro día, en que siguieron con sus métodos. Era algo de nunca acabar. A veces empezaban despacio y crecía el ritmo de la tortura vertiginosamente, en los genitales, en los tobillos, yo sentía que saltaba, que llegaba no sé dónde, porque la corriente te hace perder los sentidos.

 

-Esta puta se nos muere, está en las ultimas -dijo alguien.

 

Llegó un médico, tengo la impresión que era un falso médico, por sus modales; empezó a hacerme respiración boca a boca y estaba hediondo a pisco. Enseguida, colocan ratas en mis órganos genitales, las introducían y ellos gozaban haciéndolo, eran verdaderos degenerados sexuales.

 

Ahora pienso que esa gente no eran seres normales y siento angustia al pensar que andan sueltos por nuestras calles.

 

Yo estaba a punto de enloquecer, escuché que pensaban llevarme al hospital psiquiátrico. Cuando llegué a Ojo Bueno, la misma carcelera que antes había sido mala con nosotros se conmovió y les dijo a los militares que ella me iba a cuidar. Licha se llamaba la carcelera. Fue un gesto noble. Yo tenía la boca reventada y no me dejaba beber agua por indicaciones del enfermero de Ojo Bueno.

 

-Puede tener un schock -dijo. Le han colocado mucha corriente.

 

Pasaron muchos días. Cuando mostraba síntomas de recuperación de nuevo me llevaban a las sesiones acostumbradas. Una tarde de nuevo soy desnudada y me tienden en una cama. Me golpean con fuerza en las piernas, cuando veo a dos soldados en posición de violarme. Perdí el conocimiento de nuevo y siempre he quedado con la duda. Hasta los días de hoy tengo pesadillas con esa escena brutal. A esas alturas ya no requerían información, lo hacían por maldad, para saciar sus instintos bestiales.

 

Como, consecuencia de esto sufrí un ataque al corazón en el regimiento. Llegó el Dr. Araneda y dijo que tenían que llevarme a Punta Arenas, a un hospital, porque de lo contrario él no respondía por mi vida.

 

Estaba en muy mal estado, además me faltaban dos uñas de la mano izquierda que la noche anterior me habían sacado los agentes, con un palito hacían palanca para forzar la extracción.

 

-Cuéntanos qué opinaba Allende del general Torres, qué sabes de la masonería.

 

Tenían una verdadera obsesión por descubrir algo grande a través de mis declaraciones. No sabía de armas, las famosas cartas no tenían nada de interés, ¿qué querían ahora?. En la ciudad todo el mundo sabe que Carlos es masón, que éramos amigos de la familia Allende, todo era de dominio publico. Si querían desacreditarnos como personas difícilmente lo iban a lograr porque toda nuestra vida había sido intachable y ahora este absurdo interrogatorio con golpes, doblemente cobardes por abusar de una mujer atada y vendada y más encima enferma del
corazón, ¿qué clase de hombres eran? , ¿por qué tanta saña?.

 

Un día llegan con una grabación qué Fidel Castro hizo en nuestro hogar y con un disco o algo así de Carlos Altamirano. Debes imaginar como me pegaron por ambas cosas. De más está decir que saquearon mi casa, se llevaron objetos de valor. ¿Quién responderá por eso? Mi pelo estaba blanco. El encierro y la tortura estaban dejando sus huellas.

 

 

Inmovilizada durante Explosión del regimiento Blindado en Ojo Bueno:

Enero 1974. (15)

 

La explosión del regimiento me pilló totalmente inmovilizada. Quise salir, arrastrarme, pero no podía. Fueron dos conscriptos los que me sacaron.

 

-Abuelita, abuelita, apúrese, que nosotros la vamos a sacar - dijeron los muchachos.

 

Y me salvaron la vida. Yo había bajado como quince kilos y ellos me alejan del lugar hasta que, posteriormente, me reúno de con mis compañeras.

 

Nos llevan a la cárcel. El Capitán Figueroa, de la marina, nos llevó en un camión y me da una patada, a pesar de las condiciones en que me encontraba.

En la cárcel recibimos la solidaridad de las presas comunes, quienes, a pesar de las amenazas del SIM (16) de no acercase, nos regalaban faldas, hicieron una cazuela, lo que fue toda una fiesta pues estábamos cansadas de tanto comer porotos.

 

En tanqueta nos devuelven a Ojo Bueno. Habíamos perdido todas nuestras cosas. Estábamos en un lugar más reducido y sin comodidades. El Capitán Quiros (17) tuvo gestos amables. Se preocupo de conseguirnos ducha, recuerdo que ese oficial se destaco del resto y es bueno consignarlo en este relato.

 

 

Hospital Naval: (18) Prisioneros Políticos en mal estado.

 

Cuando llegué al hospital naval el Dr. Alejandro Babaic, director del establecimiento se portó muy bien, me dejaron aislada del resto y tuve una buena atención. El único problema que tenia era el aislamiento ya que no podía hablar con nadie. Todo el santo día estaba sola. A través de los biombos veía que era un sector destinado a prisioneros. Así supe que estuvo Ramón Lastra, (19) Abel Paillaman (20), el ex canciller Orlando Letelier (21) Este ultimo iba a mi pieza a conversar unos momentos. No le importaba la guardia y los cosacos le tenían respeto. No te preocupes, me decía, esto va a pasar, vamos a salir todos. Bueno, nosotros salimos y él fue asesinado en Washington. También estuvo Jaime Tohá (22) quien me fue a abrazar. Estaba muy triste por la muerte de su hermano José. Otra noche llegó al hospital el ex senador Aniceto Rodríguez, (23) iba de paso a Santiago. Después supimos que fue desterrado a Venezuela.

 

El daño psíquico fue tremendo. Yo me empecé a dar cuenta porque de repente me encontraba hablando a solas puras tonteras. Come no podía leer ni escuchar radio porque estaba prohibido, me entretenía contando las tablas del techo. De allá para acá y vice-versa. Y nada más. Además, como mi pieza daba a una cancha de tenis cercana sentía el pin-pon de la pelota como un sonido medio enloquecedor. Por esos meses tuve un problema ginecológico y en el sistema de interconsulta llegó a verme el Dr. Jorge Amárales. Como me vio en muy mal estado recomendó al Dr. Babaic que me liberaran.

 

-Estás a un paso de la locura -me dijo, voy a recomendar que te liberen.

 

-Ya me quisieron llevar al psiquiátrico -dije.

 

-No, yo voy a hablar a ver si conseguimos que te lleven aunque sea con arresto domiciliario.

 

A los quince días apareció el Director del Hospital Naval.

 

- Tengo una buena noticia para usted, se para su casa.

 

Me puse a llorar sobre el hombro del doctor. Tuve que irme en silla de ruedas, ya que no podía sostenerme en pie. Escondí en mi cuerpo unos escritos que tenia sobre mi experiencia ahí me subieron a una ambulancia. Era el mes de julio de 1974.

 

Váyase calladita -dijo Babaic.

 

Dos jeeps me fueron custodiando. Pensaba en Carlos, en mis hijos. De mi esposo, sabía que permanecía en Dawson, porque nos autorizaban a mantener comunicación escrita. ¿Qué iba a pasar? ¿Cómo estaban mis cosas, mi familia?

 

En el sector hubo una gran expectación cuando llegué al edificio. Estaban mis padres que eran muy viejitos. Entro Un pelotón y a mi padre le dicen que yo venia con arresto domiciliario, que no podía salir.

 

-A esta mujer no la pueden ver en Punta Arenas. La gente no la quiere, así que para evitar problemas va a estar aquí encerrada.

 

Así estuve esos meses. Hasta septiembre, cuando salió mi marido. Recibí la visita del psiquiatra José Valenzuela y del Padre Goic (25) Este me explicaba la mentalidad de esta gente, una mentalidad bárbara, decía. Pero yo escuchaba poco. Una amiga, Lily Descourvieres, dice que yo pasaba horas y horas sentada en una silla mirando un punto fijo. Ella había conseguido un permiso especial de los militares para irme a visitar.

 

Una mañana, la empleada estaba haciendo el aseo del departamento cuando grita:

 

-¡ Don Carlos baja de un camión!-

 

En ese momento todo cambió para mí. Fue una gran alegría. Cuando entró en el departamento pensé que había pasado un año sin vernos. El venia con mucho ánimo y más delgado, y con la orden de ser relegado a Ovalle. Ni siquiera alcanzó a ordenar sus asuntos comerciales en nuestra tienda, que estaba a cargo de unos primos y de mis padres.

 

Como yo estaba con arresto domiciliario le escribí a las autoridades para solicitarles autorización para acompañar a mi marido. La respuesta fue positiva.

 

Hicimos nuestras cosas y partimos. Había que empezar de nuevo, pensábamos en nuestros amigos, en la gente que seguía en los campos de concentración, pero había que sacar fuerzas porque no sabíamos lo que venía. Todo era incertidumbre. Y el temor a lo desconocido es siempre duro.

 

- Por lo menos, estamos juntos, -pensé.

 

 

Notas del Editor

 

1. General de Ejercito Manuel Torres de la Cruz. Fue intendente durante el gobierno de la Unidad Popular, y era considerado un militar constitucionalista. Formó y fue el jefe de la Junta Provincial de Gobierno. Durante su mando de la región dirigió el periodo m{as violento de la represión en Magallanes (Septiembre 1973 - Febrero 1974). Murió el 2001.

 

2. General de Brigada Aérea José Berdichevsky. Comandante en Jefe de la IV Brigada Aérea con asiento en Punta Arenas. Integró la Junta Provincial de Gobierno en Magallanes en 1973. Bajo su mandato la Fuerza Aérea se convirtió en una temida institución de represión en Magallanes.

 

3. Carlos Zanzi Cucuni. Fue dirigente socialista y vice-presidente de la Corporación de Magallanes durante el gobierno del UP. Estuvo prisionero en el Regimiento Pudeto e Isla Dawson. Posteriormente fue relegado a Ovalle y estuvo exiliado en España. Fue gobernador de la provincia de Magallanes durante el gobierno concertacionista del presidente Alwyn.

 

4. Alberto Marangunic. En 1973, Jefe de Corporación de Fomento (CORFO) en Magallanes. Estuvo prisionero en el campamento Río Chico, Barraca Charlie, en Isla Dawson. Falleció en 1981.

 

5. Cárcel Publica de Punta Arenas. Ubicada en Waldo Seguel entre Bories y Chiloe. En los primeros meses fue recinto de aislamiento temporal y de interrogación de prisioneros políticos. Desde 1974 se empezó a utilizar como recinto carcelario para prisioneros políticos condenados por consejos de guerra.

 

6. Dr. Guillermo Araneda. En 1973 era medico del Ejército con grado de Capitán. Araneda fue  identificado entre Septiembre y Diciembre 1973 dando apoyo médico a los torturadores en el Palacio de la Risa, y otros lugares donde hubo prisioneros torturados. Deja el Ejercito Diciembre de 1973 para seguir estudios en el extranjero. Reside en Punta Arenas.

 

7. Ema Osorio. Una de las primeras mujeres arrestadas en Magallanes. Estuvo prisionera en la cárcel pública y en el Regimiento Blindado.

 

8. Gladys Pozo Marchant era dirigente de la Federación de Mujeres Socialistas en Magallanes en 1973. Estuvo prisionera en la Cárcel Publica y en el Regimiento Blindado Rene Schneider. Condenada en el primer consejo del partido socialista en Magallanes (Noviembre 1973). Exiliada
a Francia, donde reside actualmente.

 

9. El Regimiento Blindado Rene Schneider está localizado en el área de Ojo Bueno de Punta Arenas. Este regimiento se utilizo para recluir a seleccionados grupos de prisioneros políticos. Fue el principal centro de detención de prisioneras políticas en Magallanes. Actualmente se llama Regimiento de Caballería Blindada No 6 Dragones.

 

10. René Schneider era Comandante en Jefe del Ejército. Fue asesinado en 1970 como parte de una conspiración destinada a impedir la asunción de Allende como presidente.

 

11. El Palacio de la Sonrisa o Palacio de la Risa fue el principal centro de interrogación y torturas en Magallanes. Era dirigido por el Servicio de Inteligencia Militar (SIM). Este centro funcionaba en el edificio de ex Hospital Naval, en Avenida Colon entre Bories  y Chiloe, en Punta Arenas. Ver sección  Centros de Torturas y Detenciones y El Palacio de la Sonrisa nos Recuerda el Delito de Tortura en Magallanes.

 

11. El Plan Z fue inventado y presentado por los propagandistas del gobierno militar como la justificación para el golpe militar y derrocar el gobierno democráticamente electo. Era según los militares un plan preparado por los partidos de la unidad popular para tomarse en forma violenta el poder.

 

12. El Estrecho de Magallanes tiene aguas muy frías durante todo el año.

 

13. Capitán de Ejército Mario Zamora Flores, Regimiento Blindado René Schneider. El capitán Zamora, además de torturador, fue Comandante del Campo de Concentración Río Chico en Isla Dawson. Estuvo a cargo del funcionamiento y la represión del campo por dos periodos de varias semanas en Enero y Abril de 1974.

 

14. La explosión del regimiento Blindado René Schneider en Ojo Bueno fue el 3 de Enero de 1974. Este regimiento explotó por negligencia militar. Una fogata de trabajadores cerca de un polvorín que estaba en el medio del recinto hizo explotar el regimiento. En esa fecha se encontraban encarcelados en el regimiento los condenados del primer consejo de guerra del partido socialista (PS) y las prisioneras políticas mujeres de Punta Arenas.

 

15. Servicio de Inteligencia Militar (SIM).

 

16. El capitán de ejército Carlos Quiroz ha sido reconocido por su trato decente a las prisioneras políticas en Regimiento Blindado.

 

17. El Hospital Naval Cirujano Guzmán de Punta Arenas está ubicado en Avenida Bulnes. Este hospital tenía un pabellón especial de aislamiento para prisioneros políticos (1973-1974). Fue utilizado para tratar a un reducido numero de prisioneros políticos en mal estado debido a las torturas. El director del hospital en esa época era el Dr. Alejandro Babaic. Ver articulo de Aristóteles España Hospital Naval.

 

18. Ramón Lastra. Como prisionero político también estuvo en el Hospital Naval. Era director regional de Impuestos Internos durante la Unidad Popular.

 

19. Abel Paillaman Tenorio era dirigente del PS en Puerto Natales y miembro del comité regional en 1973. Estuvo prisionero en el Regimiento Pudeto, Dawson y la Cárcel Publica. Condenado en el segundo consejo del PS en 1974. Exiliado en Holanda. Reside en Puerto Natales.

 

20. Orlando Letelier estuvo prisionero en Isla Dawson. Destacado socialista, fue ministro de exterior y defensa durante la UP. Fue asesinado en Washington, D.C. por la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA) el 21 de Septiembre de 1976.

 

21. Jaime Tohá fue Ministro de Agricultura de la Unidad Popular en 1973. Estuvo prisionero en Isla Dawson.

 

22. Aniceto Rodríguez fue senador y ex secretario general del PS. Estuvo prisionero en Isla Dawson. Fue exiliado a Venezuela en Enero de 1974.

 

23. Alejandro Goic Karmelic era sacerdote católico y párroco de la Iglesia Nuestra Señora de Fá­tima en Punta Arenas en 1973. Es el actual Obispo de la Diócesis de Osorno.

 

 

Lugares y personas mencionadas en el Testimonio de Kika de Zanzi

 

Centros de Detención:

 

  • Cárcel Publica de Punta Arenas,
  • Regimiento Blindado ‘Rene Schneider’ en Ojo Bueno.
  • Hospital Naval

 

Centros y Lugares de Tortura:

 

  • Regimiento Blindado ‘Rene Schneider’ en Ojo Bueno.
  • Aguas del Estrecho de Magallanes, costanera norte, antes de llegar a Ojo
    Bueno.
  • Ex Hospital Naval en Avenida Colon

 

Torturadores y Participantes en Tortura:

 

  • Mayor de Ejercito Bisquert - Palacio del Sonrisa
  • Capitán Figueroa, de la Marina.
  • Mayor de Ejercito Hernández, Regimiento Blindado Rene Schneider.
  • Hipnotizador en el Palacio de la Sonrisa.
  • General de Ejercito Manuel Torres de la Cruz. (Presente en torturas en el
    Palacio de la Risa).
  • Capitán de Ejercito Mario Zamora, Regimiento Blindado Rene Schneider

 

Otros Militares y Agentes de Seguridad:

  • General de Brigada Aérea José Berdichevsky
  • Dr. Guillermo Araneda, Capitán de Ejercito.
  • Licha: nombre de carcelera en el Regimiento Blindado en Ojo Bueno.
  • Capitán Carlos Quiroz del Ejercito. Regimiento Blindado
  • Dr. Alejandro Babaic, Director del Hospital Naval Cirujano Guzmán

 

Otros prisioneros políticos:

 

  • Alberto Marangunic (Dawson)
  • Ema Osorio (Cárcel y Regimiento blindado)
  • Gladis Pozo ( Cárcel y Regimiento blindado)
  • Abel Paillaman ( Dawson, Hospital naval)
  • Ramón Lastra (Hospital naval)
  • Orlando Letelier (Dawson, Hospital naval)
  • Jaime Toha (Dawson, Hospital naval)
  • Aniceto Rodríguez (Dawson, Hospital naval)
  • Carlos Zanzi (Pudeto y Dawson)

 

Otros:

 

  • Dr. Jorge Amárales (ginecólogo).
  • Dr. José Valenzuela (psiquiatra).

 

 

Marzo 2002

http://www.dawson2000.com/ana1.htm

Mi memoria es mi verdad: testimonio de la represión

 

Largos años han pasado desde que ocurrieron los hechos... Generaciones de generaciones han vivenciado el dolor in situ de la represión o han recibido como herencia, una historia que no nos enorgullece como chilenos.

 

Hoy, a finales de octubre es la voz de una mujer la que rompe con su silencio para entregar el testimonio vivo de su propia historia: la represión hecha presidio, castigo sin razón, vejamen a la orden del día, muestra alienada de la bestialidad que imperó en tiempos de dictadura y que según sus propias palabras sometió a tantas mujeres como ella a ‘las torturas inhumanas de
estos seres sin compasión’, para después mostrarnos algunos ribetes de la relegación y su posterior exilio.

 

Es Quica de Zanzi (2) quien más allá de todo temor nos muestra su recuerdo en el libro ‘Mi memoria es mi verdad’ de la Editorial Atelí, terminado de imprimir justamente en septiembre de 2002, en la ciudad de Punta Arenas, tras 29 años de los sucesos atroces.

 

Sólo en 142 páginas ‘Mi memoria es mi verdad’ nos entrega nuevas pistas en la reconstrucción de esa historia que a muchos les gustaría sepultar en el olvido. Prologado por Sergio Bitar (2), quien expresa su admiración a la autora por el coraje de publicar sus vivencias, el libro es más allá de todo análisis literario, un mensaje dirigido a la conciencia de los chilenos y que como bien dice la propia Quica de Zanzi narra lo sucedido para que ‘nunca más en Chile se vivan los horrores de pasado’

 

Carlos Vega Delgado (3) nos dice en la reseña de contratapa del libro: ‘Hija de inmigrantes españoles, Francisca González Fernández, más conocida como Quica de Zanzi, vivió una niñez y juventud plena de satisfacciones en esa verdadera Torre de Babel que fue la Patagonia en los comienzos del siglo pasado’, haciendo referencia a parte de la historia familiar de la autora, a la cual nos introduce de inmediato en sus primeras páginas.

 

Un relato lineal y atrayente nos sumerge en sus andanzas de la niñez, la descripción física y psicológica de los personajes que pueblan esta historia familiar, los sentimientos de la adolescencia, el amor que va a llenar la vida de la autora hasta los días de hoy, de la mano de su eterno compañero, Carlos Zanzi. Todo un mundo en equilibrio que se verá truncado por el imperativo del miedo y la represión que vivió la familia Zanzi-González.

 

Comenzar a leerlo nos obliga a devorar cada letra, porque no deja otra alternativa. Sin embargo hay que decir, llegando al capítulo más crudo de la historia necesitaremos fuerza para continuar el viaje. Un sentimiento de impotencia y las ganas de cambiar la historia intervendrán nuestros sentidos.

Pero de eso se trata todo esto y nadie ha dicho que sea fácil recordarlo.

 

Nos quedamos con las palabras de Quica rondando en la cabeza: ‘Se valora a una persona por la fidelidad a sus ideas, por la entereza y valor de soportar lo insoportable. La tranquilidad de la conciencia llega al ser consecuente con los ideales’

 

Este 31 de octubre tendremos oportunidad de compartir con ella la Presentación Pública de ‘Mi memoria es mi verdad’, en el Salón Pacífico de la Corporación Municipal de Punta Arenas.

 

Para Quica no es fácil este momento, pues ha confesado ¿por qué yo he publicado habiendo tantas personas más que podrían hacerlo? Es cierto que son muchas, pero quizás esta sea una señal para que otras voces decidan concluir con su anonimato. La obra ya está hecha y es parte del patrimonio de la humanidad cuyo derecho es conocer la verdad y cuyo deber es entregarla
a sus hijos, para que nunca más se violen los derechos de las personas.

 

Ana M. Guerra

 

Punta Arenas, Octubre 2002.

 

 

Notas editoriales

 

1. Ana Marlen Guerra Encina es poeta, escritora y relacionadora publica. Es corresponsal de Dawson 2000 Derechos Humanos y miembro de la directiva de la Agrupación Cultural y de Derechos  Humanos Orlando Letelier en Magallanes. Es nieta del ex preso político magallánico Atilio Encina.

 

2. Quica de Zanzi recientemente presentó su libro ‘Mi memoria es mi Verdad’ en Punta Arenas. Quica es una ex prisionera política socialista. Fue cruelmente torturada durante sus nueve meses de detención. Fue liberada en Julio 1974 y después acompaño a su esposo a su relegación en Ovalle, posteriormente salieron al exilio a  España. Regresaron a Punta Arenas en 1986. Ver Testimonio Kika de Zanzi.

 

3. Sergio Bitar fue prisionero político en los campos de concentración de Compimgim (Sierra 22) y Río Chico (Isla 10) en Isla Dawson. Era ministro de minería en gobierno de la Unidad Popular en 1973, por el partido izquierda cristiana. Hasta hace poco (2002) era senador por el partido por la democracia.

 

4. Carlos Vega Delgado es un ex prisionero político magallánico. Estuvo preso en el Regimiento Pudeto, Estadio Fiscal e Isla Dawson (barraca Bravo). Es periodista y director de la Revista Impactos, dedicada al rescate el patrimonio antropológico y cultural de Magallanes.

 

 

Ver otros artículos relacionados:

 

  • La Mesa de honor.
  • Saludo a doña Quica.

Alejandro Ferrer y Hernán Biott.

 

 

Editorial Noviembre 2002.

 

Un momento solemne donde el espíritu se pone de fiesta

 

Presentación libro ‘Mi memoria es mi verdad’.

 

Rosa María Lizama.

31 Octubre 2002.

 

 

Quica de Zanzi: Todavia me cuesta perdonar.

Prensa Austral. 1 Noviembre 2002.

 

 

Quica de Zanzi lanza sus memorias.

Prensa Austral. 14 Octubre 2002.

 

Para que Nunca Más torturen a magallánicas.

Elie Valencia, Marzo 2002.

 

Testimonio Kika Gonzáles de Zanzi.

 

Reproducido Marzo 2002.

Kika de Zanzi: Mujer magallánica del año 2001

 

Febrero 2002.

 

Hospital naval.

Aristóteles España, Diciembre 2001.
Nuestras Historias

 

http://www.dawson2000.com/rosamaria1.htm

Fiscalía española pide procesar a siete ex jefes de la DINA por asesinato de Carmelo Soria

24 de Mayo de 2012

https://mail.google.com/mail/ca/?shva=1#inbox/1378021f16745b7a

El fiscal Carlos Bautista solicita también al juez Pablo Ruz que se dicten contra ellos órdenes de detención internacional, además de pedir a Chile la extradición de seis de los imputados y a Estados Unidos la del séptimo.

por EFE

La Fiscalía de la Audiencia Nacional española pidió este jueves el procesamiento de siete ex responsables de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) por su presunta participación en el secuestro y asesinato del diplomático español Carmelo Soria, ocurrido en 1976.

El fiscal Carlos Bautista solicita también al juez Pablo Ruz que se dicten contra ellos órdenes de detención internacional, además de pedir a Chile la extradición de seis de los imputados y a Estados Unidos la del séptimo.

Según el fiscal, que califica los hechos como constitutivos de un delito de genocidio, asesinato y otro de detención ilegal, la jurisdicción española es competente para investigar estos delitos porque su persecución en Chile “no ha sido efectiva”.

Bautista pide el procesamiento del exdirector delegado de la DINA, Juan Guillermo Manuel Contreras Sepúlveda, al considerar que fue quien ordenó “de forma directa” al jefe de la brigada Mulchen, el capitán Guillermo Humberto Salinas Torres, el secuestro y asesinato de Soria.

El resto de peticiones se refieren a los capitanes Jaime Lepe Orellana y Pablo Belmar Labbe, al teniente René Patricio Quiloth Palma y al sargento José Remigio Ríos Sanmartín, todos ellos miembros de esa brigada.

El jefe de la agrupación Quetropillán de la DINA, Michael Vernon Townley Welch, es el séptimo reclamado, ya que, según el fiscal, cedió la casa en la que fue torturado y asesinado el diplomático español porque funcionaba como centro clandestino de interrogatorios.

La Fiscalía sostiene que los hechos ocurrieron el 14 de julio de 1976, cuando Soria, que trabajaba para la Comisión Económica de la ONU para América Latina y el Caribe (CEPAL) en Santiago, regresaba a su casa en su coche y Ríos Sanmartín y Lepe Orellana -vestidos de carabineros- “pretextaron una infracción de tráfico”, lo detuvieron y se lo llevaron a la vivienda ocupada por Townley.

“Soria fue torturado -maniatado y con la cara vendada- durante varias horas, en las cuales le fracturaron todas las costillas (…) a fin de que les dijera si tenía relación con el Partido Comunista de Chile y cuál era su misión en el país, y ya con la idea de asesinarle y hacer pasar su muerte como un accidente de tráfico, le inyectaron (…) media botella de pisco”, detalla el escrito.

El interrogatorio fue dirigido por el capitán Lepe Orellana y en el participaron el capitán Juan Delmas (ya fallecido), Belmar, Quiloth, Ríos y Salinas, que fue el autor del “estrangulamiento manual” del diplomático español.

Para encubrir el asesinato, llevaron el vehículo de Soria y su cadáver hasta el Canal del Carmen y allí hicieron que se precipitara al vacío y tiraron el cuerpo al canal, que fue encontrado el día 16 con una nota -”simulada por sus captores”- en la que un supuesto amigo le contaba presuntas infidelidades de su esposa.

El relato del fiscal sostiene que este asesinato se produjo dentro del “proceso de represión sistemática y eliminación de opositores al régimen militar emprendido por la dictadura chilena”, en la que la DINA sólo obedecía y respondía ante la Junta Militar de Gobierno y más tarde, exclusivamente, ante el dictador fallecido Augusto Pinochet.

Bautista recuerda que este procedimiento fue archivado en Chile en 1996 por aplicación de la ley de amnistía, que, a su juicio, es un “acto material de autoamnistía” de la dictadura militar que “se camufló bajo la apariencia de norma jurídica, no obedeciendo a decisión alguna de un parlamento democrático en el ejercicio de la soberanía del país”.

“No fue una reivindicación considerada necesaria e indispensable para desmontar el entramado del régimen militar, sino una garantía de futuro autoconcedida por el régimen. No tuvo un sentido de reconciliación, sino de imposición”, señala el escrito.

El fiscal sostiene asimismo que el proceso fue cerrado en Chile por una amnistía que “no resulta aplicable en nuestro ordenamiento, a diferencia de lo que sucede con la Ley (de Amnistía) española”, y recalca que supone un “obstáculo que hace imposible la persecución eficaz del delito en el lugar de los hechos”.

Este procedimiento surge a raíz de una querella presentada por la Fundación Española Presidente Allende contra quince exmilitares a los que relaciona con la muerte de Soria y que el juez Baltasar Garzón admitió a trámite en 2001.

EL ÚLTIMO CUARTEL DE LOS QUE UN DÍA FUERON DUEÑOS DE LA MUERTE (3)

Punta Peuco III: El otro muro que divide a militares y carabineros

http://ciperchile.cl/2012/04/24/punta-peuco-iii-el-otro-muro-que-divide-a-militares-y-carabineros/

Por : Verónica Torres en Reportajes de investigación

Punta Peuco es, como toda cárcel, un botadero en que la sociedad esconde sus problemas y sus desechos. Pero aún en esos lugares olvidados el clasismo chileno se las arregla para establecer sus distinciones y un militar que ha matado se siente muy superior a un carabinero criminal. Y ambos se consideran algo muy distinto al gendarme que debe custodiarlos. Mañana se abrirá el testamento de Augusto Pinochet y tal vez haya claridad sobre el tamaño de su fortuna. En Punta Peuco está el otro legado del dictador.

Vea también: Punta Peuco II: Los cachureos del Guatón Romo

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Con su metro ochenta a cuestas, José Florentino Fuentes Castro se pasea por la cocina del módulo que habita en Punta Peuco con un paño en el hombro. Viste buzo y zapatillas. Cuando era joven, por su contextura gruesa le decían “El Buey”. Aunque usa audífonos, apenas escucha. Su esposa nos pide que le hablemos fuerte y “bien modulado para que él pueda leer los labios”.

Es el domingo 18 de diciembre. En la puerta de su celda Fuentes Castro colgó una imagen del Viejo Pascuero. Luego de estar más de 15 años encerrado, su celda es su verdadera casa. Está condenado a cadena perpetua y probablemente, como Osvaldo Guatón Romo, también muera en la cárcel. En 1985, cuando él tenía 35 años y era un suboficial de Carabineros, degolló a Santiago Nattino, militante comunista, publicista y pintor. Nattino tenía entonces 61 años, uno menos de los que Fuentes Castro tiene hoy.

“Recuerdo que Nattino no dijo nada, iba muy débil; se lo puso en el suelo de espalda. Sáez (el carabinero Alejandro Sáez) lo tomó de la cabeza y el Pegazo (el carabinero Claudio Salazar) le tomó los pies, estaba también el Fanta (el civil y ex dirigente comunista Miguel Estay). Yo le hago un corte”, confesó Fuentes finalmente ante un juez después de transcurridos nueve años del crimen.

En esa misma terrible jornada del 29 de marzo de 1985 fueron asesinados también los militantes comunistas José Manuel Parada, entonces jefe de documentación de la Vicaría de la Solidaridad; y Manuel Guerrero, dirigente gremial de los profesores. El triple crimen se conoció como el Caso de los Degollados. Su brutalidad heló la sangre de los opositores a Pinochet, precisamente lo que sus autores intelectuales buscaban.

“José Fuentes fue castigado a cuatro días de internación en celda solitaria por amenazar a otro carabinero, el coronel (r) Iván Quiroz, ex alto mando de la CNI y brazo derecho de Álvaro Corbalán”.

La crisis económica a partir de 1983 había provocado masivas protestas en Santiago y otras ciudades del país. Al comenzar el segundo semestre de 1984, la gente estaba ganando la calle y perdiendo el miedo. Era necesario hacérselos encontrar de nuevo. Paralizarlos de terror. A Fuentes sus superiores le dijeron que Nattino, Parada y Guerrero “eran responsables ideológicos de las muertes de varios carabineros y que, debido a que los tribunales eran inoperantes, había que buscar justicia propia”, contó Fuentes a Ciper.

La esposa de Fuentes agregó que a su marido lo picanearon con otro motivo más: “Le dijeron que tenía que mojarse el potito y demostrar que no era como su papá”. El padre de Fuentes era un comerciante aparentemente ligado al Partido Comunista.

Tras azuzar a los demonios, otros más arriba en la escala del poder pudieron usufructuar del pavor generado, sin mancharse las manos. Fuentes dice que sólo conoció a los oficiales que tenía inmediatamente sobre él. Son también carabineros y están presos en Punta Peuco. Al igual que un grupo de militares a los que tanto detesta.

-Ninguno de estos huevones son héroes. No merecen privilegios. Son todos asesinos. Se creen que son O’Higgins, pero son todos delincuentes –dice José Fuentes Castro respecto de los militares.

Las palabras de Fuentes no hacen más que evidenciar uno de los hechos de los que jamás se habla cuando se menciona a Punta Peuco: el profundo quiebre entre militares y carabineros y entre oficiales y suboficiales. Un muro invisible los separa y el transcurso del tiempo y la continuidad de ciertos privilegios no ha hecho más que reforzarlo.

APUNTEN AL MODULO 1

José Fuentes vive en el Modulo 4 de la cárcel especial. A los oficiales de Ejército de más alto grado los ubican en el Modulo 1. Están separados sólo por unos centenares de metros. Y aunque Punta Peuco es, como toda cárcel, un botadero en que la sociedad deja sus problemas y sus desechos, en su interior son otras las normas que rigen. Otros códigos que hacen que un militar que ha matado se sienta superior a un carabinero también criminal. Y ambos se sienten algo muy distinto al gendarme que debe custodiarlos.

El Módulo 4 tiene una reja como puerta de entrada y una caseta de vidrio desde la cual un gendarme armado los vigila. Pegada en el vidrio está la lista de libros del penal: “Quijote de la Mancha”, “Dulces Chilenos”, “Barrabas”, “Tarde he llegado a amarte”, “Adagio Confidencial”, “Historia de las Elecciones: Tomo I”, “La Quinta Montaña” de Paulo Coelho, “Mala Onda” y “Sobredosis” de Alberto Fuguet. También hay una hoja firmada por el alcaide que pide “que se eviten los garabatos y los gritos” durante los horarios de visita. Pero este domingo al menos casi no hay ruido, salvo por una radio que suena desde una de las celdas.

La celda de José Fuentes es una pieza individual. Pero debe compartir la ducha, la cocina y un hall, que los internos acondicionaron como living-comedor. Allí hay un gran ventanal que da a un patio donde se distinguen un par de árboles, una hilera de rosales rojos y amarillos, cultivos de ají y acelga y una gruta donde instalaron una figura de la Virgen del Carmen.

Estar allí en ese ambiente apacible, con José Fuentes Castro, uno de los criminales más conocidos de la dictadura, es como estar acompañando a un jubilado que pasa sus últimos días en una casa de reposo. Pero la percepción es un error, por supuesto, porque por esas habitaciones se pasean libremente César Palma, civil, ex miembro del Comando Conjunto; Rubén Barría, carabinero, condenado por el homicidio de un grupo de menores en Puente Alto; Maximiliano Ferrer Lima, ex alto mando de la DINA y ex jefe del grupo más secreto de la Brigada de Inteligencia del Ejército, BIE, entre otros.

De pronto, se abre la reja exterior del módulo y un gendarme ingresa a la carrera trayendo una encomienda. Tras él se asoma Basclay Zapata, El Troglo. Es flaco y de ojos pequeños y su tez morena hacen más notorias sus canas. Viste polera de fútbol y se inclina para decirle al gendarme: “mi cabo, ¿lo ayudo?”.

Por su físico a Zapata le resultaría difícil amedrentar a un curso de niños de octavo básico. Pero en el libro “119 de nosotros” Viviana Tamblay cuenta cómo en los ’70, Zapata sí provocaba terror cuando era uno de los más activos agentes operativos de la DINA. Viviana dice que su hermana Bárbara y el marido de ésta, Edwin van Yurik, fueron detenidos por la DINA y llevados a Londres 38. Viviana no supo más de sus parientes (ambos militantes del MIR) hasta que logró hablar con Cristián -hermano de Edwin- quien sobrevivió luego de ser detenido y torturado:

-Me dijo que jamás olvidará el dolor e impotencia que sintió en esos momentos de ingreso al infierno. Lo llevaron a una pieza a mirar primero la tortura de su hermano Edwin. En el recinto estaban Osvaldo Romo y Basclay Zapata. Luego trajeron a Bárbara y Zapata la violó. Edwin se levantó ensangrentado por los golpes recibidos y lo escupió con su propia sangre.

Hay decenas de otros testimonios que cuentan en detalle los horrores a los que sometía a los prisioneros Basclay Zapata. Nada de aquello se delata en el caminar del hombre empequeñecido que ahora acompaña al gendarme a la cocina. Fuentes lo mira pasar y dice en voz baja: “Este es el asesino más grande de la historia”. Viniendo de uno de los degolladores, la frase suena terrorífica.

Desde 2007 Basclay Zapata y José Fuentes Castro son compañeros de módulo en Punta Peuco. El problema es que Fuentes no lo soporta. Cuenta que apenas Zapata llegó, se apropió del taller de carpintería que está en el patio. Puso unos banderines que dicen “COMANDO” y dos fotos donde Basclay Zapata aparece posando junto a Augusto Pinochet. Así marcó la diferencia.

-Acá en Punta Peuco hay dos cárceles y los milicos mandan en las dos -dice Fuentes.

Fuentes relata que para el terremoto de febrero de 2010, los gendarmes fueron a su módulo a ver cómo estaban los reclusos. “Pero luego se fueron y cerraron con llave, no obstante que ocurrían réplicas constantes a esa hora y existía un peligro evidente”. Un detalle a Fuentes no se le olvida: “Las puertas del Módulo 1, el de los oficiales de Ejército, quedaron abiertas”.

CIPER consultó a Gendarmería sobre este incidente. El Departamento de Comunicaciones informó: “No existe registro alguno que indique que no se le abrieron las puertas a los internos del Módulo 4 y sí a los del Módulo 1. Ese tipo de detalles tan subjetivos no se anotan, tan sólo que no hubo heridos en Punta Peuco y nadie se escapó”.

En el Módulo 1 estuvo preso entre 1995 y 2001 el general (r) Manuel Contreras, ex director de la DINA, a cuyo encarcelamiento se debe la creación de Punta Peuco. En esos años los presos militares ni siquiera tenían contacto visual con Gendarmería. La cárcel se había diseñado para que los militares fueran custodiados por militares y los gendarmes quedaban afuera del módulo. Al punto que con sus cámaras ni siquiera podían enfocar hacia el interior del recinto. Más que círculos de vigilancia parecían dos anillos de protección a los presos. A Contreras se le permitía celebrar su cumpleaños como si estuviera en su casa, con brindis hasta tarde y visitas fuera de horario.

A partir de 2003, Gendarmería quedó a cargo de la custodia total. Pero los militares que llegaron al Módulo 1 jamás dejaron de sentirse merecedores de un trato “vip”. Ahora sus ocupantes de más alto rango son el ex jefe del Departamento Exterior de la DINA, el general (r) Raúl Iturriaga Neumann (quien se declaró en rebeldía el año 2007 negándose a cumplir presidio en Punta Peuco tras ser condenado a 5 años y un día como autor del secuestro del militante del MIR Luis San Martín Vergara, desaparecido desde 1974); y el ex jefe operativo de la CNI, el mayor (r) Álvaro Corbalán Castilla (quien fue también comandante del Cuartel Borgoño de la CNI y de la División Antisubversiva y tuvo relación directa con Augusto Pinochet). Ambos se consideran “presos políticos”.

En septiembre de 2010, para el Bicentenario de la Independencia, los presos de Punta Peuco organizaron una huelga de hambre. Buscaban que el Presidente Sebastián Piñera los incluyera en la propuesta del “Indulto Bicentenario” presentado por la Iglesia Católica, luego de que en julio el Presidente dijera en una conferencia de prensa en La Moneda que quedarían excluidos de estos beneficios los condenados por delitos especialmente graves, “como lo son los delitos de lesa humanidad”.

Participaron Iturriaga, el coronel Juan Morales Salgado; los brigadieres Fernando Polanco, José Zara y Christoph Willike; el teniente coronel Emilio Neira, el mayor Carlos Herrera Jiménez y los tenientes Jorge Vargas Bories y Sergio Rivera (este último ex oficial de la Marina).

Se autodenominaron “Agrupación de Militares Presos” y enviaron un comunicado al diario La Nación explicando que con la huelga buscaban la libertad de todos los suboficiales y civiles presos (que fueron agentes en los grupos de inteligencia de la dictadura); y la pena única y máxima de 10 años para los casos donde la condena fuera igual o mayor a esa cantidad, incluido el presidio perpetuo. “Del mismo modo como se hizo en los gobiernos de los ex presidentes Aylwin y Lagos para liberar a 282 presos políticos por actividades subversivas” agrega el comunicado.

La huelga duró menos de una hora.

-Y ese día, este tonto del Basclay Zapata gritaba: ¡la huelga, la huelga! -recuerda José Florentino Fuentes Castro.

Al día siguiente, Jorge Balmaceda, el abogado de Raúl Iturriaga, informó al diario La Nación que los nueve militares habían declinado la huelga luego que el comandante de la Guarnición de Ejército de la Zona Metropolitana, general Marcos López, les pidiera “a los ex uniformados no empañar las actividades programadas por las Fuerzas Armadas para conmemorar el Bicentenario”.

Una versión muy distinta entrega José Fuentes Castro. El afirma que los militares sencillamente no se atrevieron a seguir adelante.

No es extraño que Fuentes sea acusado por sus compañeros de ser un interno “conflictivo”.

El 6 de diciembre de 2009 -según aparece en un documento de Gendarmería- José Fuentes fue castigado a cuatro días de internación en celda solitaria por amenazar a otro carabinero, el coronel (r) Iván Quiroz, ex alto mando de la CNI y brazo derecho de Álvaro Corbalán. Fuentes le dijo a Quiroz “que lo mataría por cuanto no tenía nada que perder señalando como motivación de su amenaza que la esposa de Quiroz Ruiz habría lanzado el auto particular de esta sobre su esposa”, se relata en el documento.

La disputa con Quiroz Ruiz fue temeraria. Este coronel de Carabineros tiene fama de duro, cruel y despiadado. Está preso por los 12 asesinatos de la Operación Albania y lo espera una nueva condena por el secuestro, tortura y muerte de los últimos cinco desaparecidos en Chile, en septiembre de 1987. Por eso mismo Quiroz se resistió hasta el final en llegar a Punta Peuco. En 2008 permaneció más de cuatro meses prófugo hasta que fue aprehendido en San Pedro de la Paz, cerca de Concepción. Allí se había atrincherado en un círculo de protección que hasta hoy le sigue siendo fiel.

Nada de aquello le importó a José Fuentes. Igual arremetió. Y lo mismo hizo el 12 de mayo de 2010,cuando lo volvieron a sancionar por haber escupido en la cena del carabinero Blas Barraza, condenado por el homicidio del sacerdote Gerardo Poblete (el 21 de octubre de 1973), “quien golpeó con el puño a Fuentes en la zona dorsal produciendo la reacción de Fuentes quien lo amenazó con un cuchillo”.

Fuentes dice que fue un plan urdido en su contra entre Gendarmería y otros internos para que terminara sus reclamos en contra del alcaide de entonces, Eduardo Muñoz, quien aparece en los documentos incautados a Álvaro Corbalán como uno de los gendarmes de plena confianza.

-Yo no tengo enemigos, pero no desconozco que algunos de ellos me tengan a mí como su enemigo. Algunos de ellos me prejuzgan, llegando incluso a hablar de mí sin haber intercambiado nunca palabra alguna conmigo. Muchas veces me sorprendo yo mismo de que se me trate como un individuo propenso a la violencia y no como un defensor de mis derechos frente a la opresión exagerada de ellos mismos –dijo José Fuentes a CIPER.

Este ex suboficial de Carabineros afirma que todos estos años de encierro le han permitido retomar con más fuerza los “ideales que tenía en mi juventud”. Ideales que según él, heredó de su padre, Florentino Fuentes, un comerciante de la localidad de El Sauce afín al Partido Comunista, quien ya había fallecido en los días de 1985 cuando Fuentes mató a Santiago Nattino.

LA EXPLICACION DEL JUEZ

“Hay más suboficiales que oficiales presos. Pareciera que nadie comandó el combate a la subversión que, por cierto, lo hubo en Chile”, dijo Herrera Jiménez a la revista Cambio 21.

El ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Joaquín Billard, quien investigó el asesinato del sacerdote salesiano Gerardo Poblete, entre otros muchos crímenes cometidos durante los 17 años de dictadura, tiene una explicación polémica sobre esas brutalidades y sobre el tipo de hombres que está encerrado en Punta Peuco:

-Después del Golpe de Estado, se dejó a la ciudadanía en manos de gente baja. Cuando llegaba a una casa una patrulla, no era una patrulla de generales: era de conscriptos. ¿Y qué es un conscripto? Un gallo de la población La Bandera al que le pasan un fusil y lo sueltan. ¿Es distinguido, es pariente del Duke de York? No. Es un roto de mierda. Se dejó a la ciudadanía en manos de esa gente. Y esta no es una conclusión que sacó sólo yo. La sacan todos los que han investigado estos casos. Le digo más, si volviera a haber un Golpe de Estado, ¿a quién cree que mandarían? A esos mismos. ¿Y qué harían? Lo mismo. Por eso, hay que cuidar la democracia –sostiene el juez Billard.

Lo que dice el juez es una de las interpretaciones más usadas para explicar la amplia gama de formas de matar y torturar a las que acudió la dictadura. En los círculos sociales altos chilenos, que admiraban a Pinochet por haber extirpado “el cáncer comunista”, se sigue nombrando a la violencia de esos años como “excesos” de unos pocos que desobedecían las órdenes del mando.

Esa discriminatoria explicación, distorsiona la realidad. Por una parte, presume el buen comportamiento de los oficiales (evidentemente no hay pruebas de que la violencia o las conductas sicopáticas estén asociadas a determinado nivel de ingreso o de formación). Pero además, al atribuir las brutalidades a los jóvenes pobres que hacían el servicio militar -que por entonces era obligatorio- o que se desempeñaban al igual que Fuentes Castro como suboficiales, se deja libre de toda responsabilidad a la estructura militar a la que estaban sometidos. Ignora las órdenes que emanaban de “generales” y del poder que tenían éstos de mandar a matar “al roto” desobediente si no se portaba como el “roto de mierda” que necesitaban para sus fines.

Un oficial de Ejército que llegó a ser uno de los más feroces agentes operativos de la CNI y de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE), pone las cosas en una perspectiva distinta. Se trata de Carlos Herrera Jiménez, autor del homicidio del sindicalista Tucapel Jiménez, entre otros delitos graves que lo tienen recluido en Punta Peuco, condenado a cadena perpetua. Herrera Jiménez es uno de los pocos oficiales que se ha arrepentido públicamente de sus delitos y ha desarrollado una reflexión al respecto en la que crítica justamente el hecho de que los oficiales no han asumido que detrás de cada uno de los horrores hubo una orden y un superior.

Las cifras del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, lo avalan. A septiembre del 2011, había sólo 40 generales procesados o condenados de todas las ramas castrenses, versus 82 coroneles, 42 mayores y 338 suboficiales.

-Hay más suboficiales que oficiales presos. Pareciera que nadie comandó el combate a la subversión que, por cierto, lo hubo en Chile. La gran mayoría de los oficiales, al momento de deponer judicialmente, o eran analistas o se desempeñaron como funcionarios administrativos o bien repartían el rancho -dijo Herrera Jiménez a la revista Cambio 21.

El oficial DINE hizo esas declaraciones para criticar el homenaje que organizó el alcalde de Providencia Cristián Labbé al brigadier (r) Miguel Krassnoff, quien fue alto mando de la DINA y está condenado a más de 100 años de cárcel por crímenes que él jamás ha reconocido. En el homenaje organizado por Labbé en el Club Providencia -y que fue cuestionado por Contraloría-, se lanzó la cuarta edición del libro “Miguel Krassnoff: Prisionero por servir a Chile”, de Gisela Silva Encina.

-No resulta creíble que el Poder Judicial se haya equivocado en más de 20 oportunidades al dictar sentencia condenatoria en contra del brigadier -afirmó Herrera.

Y aunque criticó a Labbé por el homenaje, puntualizó¬: “Más equivocado ha estado Krassnoff al insistir majaderamente en su inocencia”.

Para Herrera Jiménez, junto con la deuda no asumida por la oficialidad chilena hay también otra responsabilidad ausente: “Ciertamente fuimos el brazo armado de la derecha económica. Qué duda cabe… Quizás por ello ahora nos desprecian. Atávicamente este sector político se ha servido de los militares. La historia es pródiga en señalar los hechos que así lo señalan”, dijo.

En una línea más íntima, Herrera ya había hablado de esa utilización en una entrevista concedida a Mónica González en 2001.

-¿Ha hablado de todo esto con su esposa? ¿Necesita su perdón? 
No, lo hago porque así sé que todo aquello que viví es verdad. Si bien es cierto estuve en todas las cosas de las que hemos hablado, ¡también vivo con mi familia!, con hijos que son críticos. Mire… ¡no me es… fácil! Aún no he superado el hecho de que apenas llegué a Chile desde Argentina, me dieron esa terrible patente de asesino. Frente a mis hijos es una situación bastante difícil. Porque igual uno tiene que inculcarles a los hijos valores, la necesidad de cumplir con las normas mínimas de convivencia social…Y perfectamente podrían haberme dicho: “¡Y con qué moral me lo estás diciendo!”. Esa tranca a lo mejor la tengo todavía… Julia me reprocha muchas veces el que no sea todo lo severo que debiera con ellos. A lo mejor, yo mismo me retaco, porque pienso que mis hijos van a decir: “¡Con qué moral me habla este viejo!”. Sí…, es cierto, debo tener muchas trancas… Y cuando pienso que todo eso lo hice a la edad que tiene mi hijo mayor ahora… Lo miro, ¡y es un niño! Debo tener trancas, muchas trancas. Mire, no estoy legitimando lo que viví, tampoco lo que hice. Lo legitimé en esa época, pero nunca lo gocé. “¡SI, ME SIENTO USADO!”

En Punta Peuco, enemistado con los otros militares, Herrera Jiménez dedicó tiempo a hacer grabaciones de lecturas para un instituto de ciegos, como relató una nota en The Clinic. Entre los libros que grabó, está La Divina Comedia. Resulta impactante oírlo declamar los versos de Dante, en particular la inscripción que están en la puerta del Infierno y que recibe a las almas pecadoras:

“Vosotros que entráis aquí, abandonad toda esperanza”.

Para las familias de muchos de los hombres que hoy cumplen condena en Punta Peuco, no hay frase más exacta. (Continuará)

* Esta investigación fue financiada por elInstituto de Prensa y Sociedad (IPYS – PERÚ).